sábado, 14 de marzo de 2009

Libro Boliche

BOLICHE












... Y cuando vino se inclinó graciosa en el seno de Tobair, y puso su labio en su labio diciendo: - Soy graciosa? - Y dijo Tobair: - Eres amado de mi alma, uno para una, y una para uno. La ley de la cruz mejor... -




... Amina, sacando de una caja de cedro con guarniciones de oro un magnífico laúd, lo puso en manos de Sofía, la cual después de haberlo templado, cantó una canción alusiva a los tormentos...





De "Las mil y una noches"










LIAZONES/ LIAS/ HILOS CONDUCTORES/ DEFINICIONES FINALES SOBRE PERSONAJES/ ETC./ ETC./ INFORME FINAL
Fer amó a Carmen ella nunca lo supo. Alberto está paranoico, toma anfetaminas se siente un fracasado. Angel y Darío son sadomasoquistas, pese a todo tienen su público. Valentino se suicida con champagne. Tanita entra en Alpargatas a trabajar y conoce a Cecilia. Jorge Rafael y Emilio Eduardo tienen sueños corporativos en conjunto: un gran juicio pesadilla. El dueño del local tiene relaciones con un muchachito y es descubierto por su mujer que lo balea en el Cafetal de Maipú y Cangallo ( muere con estoicismo al estilo Randolph Scott ).
La esquina se pone en venta en plenos trámites de sucesión. Boliche embaraza a Música pero al parir, música pare corcheas quintillizas que se niegan a la música, que la aborrecen y se van del hogar.
La gran noche final: Boliche y Música saben que serán abortados a partir de mañana. Entonces desobedeciendo a sus encargados, organizan una noche especial. Dominan a Corcho (le hacen dar vuelta las cintas de los casettes y pasarlos del revés) nace la antimúsica, la rebeldía atonal. Todo es desorden. Se asesina a la armonía. Boliche y Música triunfan en el complot. Y antes de desaparecer y convertirse en meros transistores en desuso resuelven: deglutir a las sombras y siluetas (almas de los bailadiscos). Tragarse furiosamente a todos sus lumens (cualquier color era lo mismo). La decisión fue terminar con todo. Las armas del cuartito fueron desenfundadas, entre la atonalidad del reverso de las cintas caseteras brillaron los plomos de las balas.
Aún no se sabe por qué la mayoría se suicidó. El resto desapareció devorado por un dragón. El monstruo de mil cabezas se inmoló en masa. Tampoco la policía pudo explicar por qué Alberto huyó por las claraboyas con Fer, Tanita, el Flaquito y otros alucinados.
El acomodador del cine de al lado ( gran bailarín de rock and roll ) dio fé del hecho: “Boliche ardía muy rápidamente, pero los bomberos actuando con energía no permitieron que pasara a mayores”. El edificio quedó entero. Esa noche se cerraron sus puertas con un “Gato” y un “Lennon” chamuscados. Nadie vió quien cerró el candado. Después ninguno regresó.

Junio 1978/ Argentina Campeón Mundial de Fútbol













Mi memoria magnética me lo decía. Todo era raro como en un sueño del que iba despertando. Sucedían cosas extrañas entre mis brazos. Cosquillas. Más tarde lo supe por los hombres que andaban debajo mío. Se lo oí decir a uno de esos hombres, lo llamaban Fernando. Siempre respondía a otro que se llamaba Alberto, que preguntaba mucho.
Cómo trabajaban! Los sentía gritar tratando de que yo hablara. Y me atornillaban y peleaban la punta de mis dedos dejando al aire el cobre, empalmándome con otras puntas peladas. ¡Eso, empalmándome!. Gritaban mientras se tiraban las herramientas. De pronto se ponía todo a oscuras, apretaban botones y yo sentía esas cosquillas recorriéndome todo el cuerpo cableado. Pero nada, mi voz no salía y ellos se ponían rojos de rabia.
Un día vino Fernando y enojado tiró bien fuerte de mis cables. Entonces hizo nuevos empalmes, sentí un estremecimiento increíble y las cosquillas fueron mayores. Entonces, tuve voz. Tuve muchos ojos que encendían y apagaban, tuve muchos colores. Una luz blanca que velozmente prendía y apagaba, le decían flash y el grupo de hombres enojados se divertían como chicos, debajo de mí, bajo mis luces multicolores.
Mi voz, que digo! Mis voces, porque de pronto tuve muchas voces, que lanzaba por cajas negras , eran los bafles, bocinas, twiters. Yo me repartía por entre todo aquel recinto oscuro y lo encendía de colores.
Alberto y Fernando junto al grupo de hombres se quedaban mucho tiempo y miraban cansados sus relojes. Seguían pelando mis dedos y conectando. Una vez me pusieron una luz que llamaban negra. Yo veía por entre ellos a todos con un tinte plateado. Eso sí, mis distintas voces eran increíbles. Era un ruido muy fuerte, sonaba a griterío de hombres como peleándose. Ellos lo llamaban rock, bailaban mucho debajo de mí.
Otra gente llegó y comenzó a llenarme de objetos, a pasar por mis paredes un material al que le decían pintura, espejos, a forrarme con lo que llamaban cortinas y alfombras. Más tarde asientos, banqueta, mesitas. Hacia la derecha de donde yo despertaba todos los días, en un lugar que llamaban terraza, ponían sillones, mesas, objetos llamados plantas. Todo ese verde era distinto a mí. No hablaba ni lanzaba luces, sólo esperaba algo. Una mañana, de improviso me encendieron todo y después me apagaron. Comenzaron a empalmarme a tornillos, muchos tornillos dentro de una caja que llamaban comando. Esa caja la depositaron dentro de una... cabina le decían, tenía muchas puntas y salientes rodeada de vidrios. La llamaban diamante. Entonces una vez ví que Fernando y Alberto y todos los demás dejaron de trabajarme, de ponerme cosas, de conectar mis dedos. Un muchacho al que llamaban Corcho subió a mi cabina y empezó a jugar conmigo, me encendió todo. Tuve voces peleándose por mis parlantes, que fue rock, Tuve luces fijas que giraban que prendían y apagaban. Tuve todos los colores para jugar, flashes y luz negra plateando, me sentí contento, respondiendo a todos esos hombres que me usaban como chicos inquietos.
Cada vez que ellos me despertaban, en especial Corcho, el encargado de encender mis llaves tenía la sensación de que mi tarea era llenar espacios sombríos. Ellos dirigían mis ojos de colores hacia zonas y rincones oscuros, llenando con mi energía esos espacios. Les daba mi vida artificial, mi sol de noche, como escuché decir a Alberto.
Ellos acomodaban mis almohadones, regaban mis plantas verdes. Mucha gente subía a mi cabina y me observaba. Corcho acomodaba unas placas negras llamadas discos:
- Fernando sentí que bajos!...
- Che... los twiters se te meten por los poros!
- Vamos Boliche todavía!...
Tomé conciencia que tenía nombre, aunque esa palabra la había escuchado tanto, pero no me imaginaba que Boliche... Boliche... era yo, me sonó extraño, pero tampoco me interesó mucho saber que quería decir. Tampoco sabía para qué había sido hecho. Para qué tantas luces por mis ojos y a la vez tanta oscuridad. Para qué tantos ruidos peleados saliendo por mis bocas. Aunque cada tanto esos sonidos se cortaban y aparecían otros que me gustaban. Distintos. Eran sonidos que me daban alegría. Música melodía. Fernando me lo enseñó gritándole a Corcho que pusiera temas lentos, que dejara el rock para cuando empezáramos a trabajar... Trabajar. Después y muy de golpe lo supe, recalentándome dentro de aquella cabina diamante.
Una tarde vinieron otros hombres. Hombres distintos a los que yo conocía. Estos me observaban y medían , hablaban entre ellos y con los dueños.
- Che Fernando: ahí suben Beberosa y otros inspectores, dale, vamos a la entrada.
- Cómo les va muchachos....qué lindo que quedó todo esto! Pero se comieron tres meses de espera... que cabezones fueron ... si me hubieran hecho caso a mí, yo se los tramitaba.
- Que le va a hacer Beberosa fuimos cabezas duras... pero ya está... que lindo che!... miren muchachos, pasen...
Y entonces los hombres me tocaron, me revisaron como nadie lo había hecho antes. Querían saber si yo estaba bien afirmado, bien conectado. Me prendieron todo. Les mostré todos mis ojos y los enceguecí...
- Muchachos... esto es un jolgorio de luces, altro que los cabarutes de la época nuestra... Y qué querés vos si sos un jobato que ya no das más. Ya visitaron al comisario del barrio?... No se olviden de eso que es fundamental.
Uno de los hombres separó a Fernando y le preguntó:
- Tienen alguna palanca? Algún conocido en la central?... porque si encima de ser novatos en esto no tienen palanca...
- Tenemos empuje y voluntad..., si pero..., no sean suicidas y conéctense con algún capo, entienden?. Este es un gremio que da guita, pero es podrido. Los menores, toxicomanía, las segundo H... los 840, varón... y los fiolos...
Alberto y Fernando se tuvieron que sentar. Se sentaron los inspectores, Alberto le dijo al tío que trajera unas bebidas llamadas whiskys, todos bebieron y golpearon sus vasos.
- Che... y cuánto gastaron?...
- Unos veinticinco mil dólares... comentó Alberto agachando la cabeza a la vez que se la rascaba. Y le digo Beberosa, que estamos cero al as, sin un mango más, abrimos la semana que viene, ya tenemos las bebidas compradas y meta propaganda por la calle...!
Los inspectores se desplazaron por entre las pasarelas que me unen. Por la terraza, observando todo. Volvieron a entrar y recorrieron los baños, haciendo indicaciones que Fernando anotaba.
- Muchachos, nos vamos. Yo voy a pasar a hacerles una visita todos los meses, a ver como anda todo. Que tengan mucha suerte. Gracias, muchas gracias. Los hermanos y la cofradía saludaron a los inspectores.
Los hombres se fueron. Alberto abrazó a Fernando, Corcho a Osvaldo y todos los demás se abrazaron y saltaron nombrándome.
- Vamos Boliche todavía!, gritó Fernando, ponete un disquito Corcho.
Entonces fui llamado a trabajar, a enviarles mis melodías y mis ruidos peleados. En medio de mis luces ellos bailaban. Osvaldo detrás del mostrador servía whiskys y bailaba, bailaban sus hijas y la mamá que se llamaba Cristina, la que recibiría la ropa. Los otros que poco a poco yo iría descubriendo bailaron: Angel y Darío, Rafa y Miguel, Pelo, Sergio, Caniche, Catuca, Nebulosa y otros tantos que no reconocía, bailaron bajo mi mirada, por entre mis ojos con luces.

El solo de Corcho, el Disk-Jockey
Que hermoso que estás Boliche, el viernes los flacos van a subir y yo los aplasto, dejándolos chiquitos con Sep Puréele, pero primero arrancó con Carpentier, con Dione Warwick y despacito, despacito les doy el dulce, entonces les mando la luz negra y a Cisco Kid, War los mata de pronto. A medida que los negros van entrando, mirando, porque van a mirar todo, ya lo sé, van a revisar todo, desde la entrada hasta los baños, y van a comentar y tirar mierda, seguro, que esto no tiene nada que ver con Ramos Mejía, con Stadium, con Crash, con Pinar, con Juan de los Palotes y toda la bola esa, que Boliche no tiene nivel, y que yo soy un queso pasando discos. Que no paso música negra, que no tiro en las bandejas todo el Black Power importado. Entonces les voy a tapar las bocas con “The Main Ingrid” y se van a sorprender, y ahí nomás “The Rosco Show”, y si joden mucho me adelanto y les meto a Tina Turner y su “Límite de la ciudad”. Y... y ahora...qué pasa flacos?... miran eh... miran a la cabina, me les voy a reir en sus jetas, acomodándome canchero el auricular... qué pasa flacos... viene bien la mano, no?...Me voy a poner el medallón de bronce con mi nombre bien grande, para que las minitas sepan quien soy yo, quien es Corcho, el disk-jockey fachón del boliche más popular de Flores, que digo, de Buenos Aires. Les mando la luz flash, los spots giratorios, dejo en automático, el audiorrítmico y las sirenas de polis, los buscadores y perseguidores titilantes. Y ahora qué?... que cambien de color las luces del piso de vidrio de la pista grande, así les veo las gambas a las facheras. Enciendo mi cabina con la luz azul y todos los flacos me ven y comentan: que recopado está el disk-jockey, no les voy a dar respiro con los temas. Les van a picar los tímpanos y van a sentir opresión en el pecho por la onda expansiva. Se van a codear mirándome.
Con el rock pesado les voy a hacer estallar la tapa de los sesos. Miren. Miren forros....papá, papá... mirá a tu hijo como también lo miran, a vos te miraban cuando cantabas con la orquesta de Troilo, y ahora que...? me miran a mí... que me decís ahora?... viejo te gané... te gané al fin, te tapé la boca... Vos que no creías... No me creías...

Osvaldo con Brío
La verdad es que tengo que agradecer a Fernando y Alberto que me dieron la oportunidad... Va... son muchachos macanudos, pero... que coraje que tuvieron... Confiar en un yesero. Si, yo que me pasé toda la vida batiendo el yeso. Bueno, ahora voy a batir los tragos largos... Pero quien lo hubiera dicho, yo Osvaldo Taberna yesero de profesión. Harto, si, harto de la cal: que me cortajeaba las manos y harto de tirar la plomada y llevar de aquí para allá las escuadras, podrido de los dinteles y los cielos rasos, yo... sí, me da un miedo bárbaro al pensar: “Señor un “Destornillador”, mozo me prepara un Séptimo Regimiento, un Primavera... señor una Ginebra.... Eso, ojalá me pidieran todos tragos fáciles de preparar, uy... me voy a hacer un lío... Menos mal que va a estar Fernando conmigo en la barra los primeros tiempos hasta que aprenda bien. Soy un loco, un audaz, va, un caradura... pero todo lo hago por la familia y así las nenas vienen a bailar y yo las vigilo, no sea cosa que alguno se quiera pasar de piola con ellas. Si, claro yo preparando los tragos y las nenas bailando delante de mí, cuidándolas como cuando eran chiquitas, no?. Qué grande Fernando regalarme este libro: “Sea un barman en una noche”... Me lo tragué todo, pero no sé si me voy a acordar todos los tragos ... ya sé, me voy a hacer cartoncitos con las combinaciones de las bebidas con letras bien grandes y relojeo sin que se den cuenta...
Los muchachos no me pagan mal, por eso tengo que hacer los tragos bien, tengo que esmerarme. Bueno, empiezo, cómo era?... Dos medidas de ron y una de jugo de durazno...

Zapada de Boliche sobre dos Hermanos
Mi atención recaía sobre esos dos Jóvenes responsables por mí. Mis creadores. Mis dueños, Fernando y Alberto. Mucho tiempo llevaban hablando y discutiendo. Yo los sentía y veía muy contentos. Me miraban, me retocaban, ajustaban. Me acomodaban esperando el día de la inauguración. Cuando hablaban yo los envolvía con mis rojos o los ametrallaba con el flash y ellos bailaban al son de la música, la que Corcho me ponía. Tanto y tanto hablaban de mí que comencé a sentir un raro estado eléctrico. Se erizaba el cobre de mis cables. Me perdía en colores y los veía distintos. Ellos tenían una dedicación especial. Y yo esperaba sin saber cual sería mi función, que debería hacer cuando todo esa gente de que hablaban subiera. Entonces pensaba en Corcho, sabría qué hacer conmigo. Cómo presentarme y entregarme al público...

- Primero quiero ser, Alberto. Quiero que vos y yo nos vayamos para arriba, que
tengamos guita al fin. Mira como funciona, que lindo se lo ve, sentí que agudos y que graves! Pero como te decía... lléname el vaso Osvaldo. Tenemos que sacarle buena guita. Después venderlo y hacer otro mejor y otro más. Y así ir creciendo como los hermanos Lataliste eh... flaco?

Entonces todos se acercaron a la barra y pidieron algo para beber y se dispersaron. Algunos se sentaron en las banquetas y oíros en los asientos de adentro y afuera, junto a las plantas, recostándose. Todas esas personas que me habían fabricado, ahora pensaban. Otros comentaban entre sí. Fernando salió de improviso hacia os baños.

Adaggeto “Tortura" de Femando
El hombre con aspecto oficinista irrumpió en el baño. Se remango la camisa y comenzó a lavar sus manos del color del indio. Sus brazos y cara fueron cetrinos para el espejo que devolvía su imagen. El espejo nuevo, enmarcó la figura de aquel hombre con camisa blanca y corbata roja. Se había detenido, con su mirar fijo en sí mismo. Con aversión a su propia imagen. Deseándose todos los males imaginables. Con un oficio de odio a sí mismo.
Entonces encarando su ira, habló; pelotudo, qué miras?... y su aguileña nariz punzó en el espejo, atacó a su pensamiento: "Qué esperas, pasar al frente, si sos un perdedor... pasar al frente o borrarte de todo... qué buscas boludo...tener guita o poder... que las minas se te acerquen de una vez por todas ahora que sos el dueño de un boliche"?...
Sí, que se me acerquen y me besen las rubias de piel dorada, de ese dorado-cobrizo, como el que le quedaba en la piel a las “sajonas” que se desnudaban frente a mí en el "Ancla" de Olivos, y se quedaban tomando sol en bikinis y yo me les acercaba con el mejor verso y trataba de que me dieran pelota. Nada, rebotaba olímpicamente. Negro, cabecita de mierda!, eso es lo que soy, un pardo intelectual, un rosarino preparado, al que ninguna sajona daba bola. Y mírame ahora, todo un guacho dueño de un boliche, un duende de la noche. Con pilchas negras, si, sí, polera negra y pantalón de cuero negro.
Ah… voy a ser un carbón, pero macho del local bailable más rompedor de Flores. Señor Fernando, o mejor Fer para las sajonas que vengan.
Y con la manía de reconocerse feo, Fernando comenzó a peinar sus pelos color café y a somatizar en silbidos su encono. Ajustó el moño de su corbata y desafectizándose cada vez mas volvió sobre sí: "Pase señor Vasera, adelante señor gerente, este es mi boliche.
Y lo voy a cagar al petiso mostrándole y presentando a las sajonas que están apoyadas en la barra, y mientras les hago servir un vaso de whisky importado, yo le toco el culo a la más rubia y putanga. La sajona no me va a hacer rebotar, porque yo. a partir del sábado voy a ser el señor de la noche. El franeleador de culos más famoso. El calentador de conchas, más polenta. Claro que... espero que se me pare bien, no como aquella vez en Mardel adentro del Decarlo seiscientos, con esa mina igualita a la actriz Inés Moreno. Te acordás , qué boca y qué tetas? Así nomás se desnudó, va, se sacó el banlon y zas... le quedaron colgando. Que ubres gigantes, y la guacha me las pasaba desde los dedos de los pies, hasta las bolas, y yo nada... No se erguía el mástil, el birulín no iba a proa sino a popa. Que lorca pasaste, eh, boludo?, pero claro vos con tu verso literario y cineasta de la Nouvelle Vague lo fuiste arreglando- Que arreglando pelotudo, si la mina se tuvo que masturbar con tus dedos. SÍ, mis dedos de pajero. Terminó agitada, y te dijo que la dejes rápido en el hotel "Marenostrum", que el marido la controlaba. Y vos dale a la lengua con Neruda, lonesco y Truffau, para llenar los vacíos abismales que tu dudosa palanca sexual habían dejado.
Y en franca oposición a sí mismo, se orientó una sutil puteada, en el momento en que dejaba el espejo y cerraba la puerta del baño, dirigiéndose a la barra.


Pequeño “concertino” nocturno de Ángel
En la punta norte de la terraza, donde bordean las Tuyas, sobre la vereda que da a Rivadavia, bajo una palmerita y junto a un vaso de Gancia, el joven piensa. Aunque sus ojos saltones parecieran estar en varios lados a la vez, sólo mira una cosa. Mira dentro de sí. Sus ojos ahora no van al exterior, están como apagados. Por momentos es como si los encendiera y los enderezara. De pronto los pone estrávicos. Su cara tiene un tic de olvido o distracción. Y otro tic que se parece más a un ademán de desesperanza y mirar perseguido hacia atrás. Pero de pronto endereza sus ojos, su cuerpo, dejando sus tics de lado, se encoje de hombros no esperando nada. Su corva espalda es niña abandonada, es tristeza femenina, desprovista de todo. Es mujer, pero con la bebida se reagrupa, y es un muchacho calzando vaqueros desteñidos y botas. Pareciera un joven extranjero, un eterno pasajero hacia la nada. Se incorpora, camina y de pronto vuelve la cabeza hacia atrás, como si lo hubiesen llamado y ríe sin ver a nadie.

Camina, se detiene, cavila: " Confitería Lorena antes, claro. Yo la conocía . una vez vine con Juancito Beberaglia, tomamos unas copas y nos fuimos... bueno, ya se sabe. ¿por qué le dicen Boliche?. Claro, todos dicen, vamos al boliche de Alberto y Femando, al "boliche” vamos, dicen Consolata, Piteo, Nebulosa, Caniche y las hermanas Piojo, vamos al “Boliche… Boliche” claro, viene de boliche bailable. Darío siempre dice, vamos al boliche.
Dario dice que el nombre Boliche es macho. Bueno, empecemos otra vez. Esto era Lorena, pero le hicieron las reformas-operación y se convirtió en Boliche. Entonces, Boliche es transexual, se operó para ser hombre. Pero es mujer?. Entonces va a tener dos Sexos, Uy... va a ser bisexual, que divertido, Boliche va a ser como mi amigo Dario, que salimos y me birla todo el sueldo del Laboratorio, y su sueldo lo guarda para arreglar el Fitito que aunque él me diga que es "para nosotros", se que lo usa para llevar a las facheritas del bajo Flores. Entonces yo meta horas extras para cubrir el sueldo de los dos.
Porque soy yo el que siempre cobra el sueldo. El dice que su sueldo es intocable, que lo tiene que invertir en el auto, en los arreglos, en las llantas deportivas y las gomas patonas.
Por eso cuando me dijo que había conocido a dos muchachos que iban a poner un boliche bailable, teníamos que ayudar haciendo distintos trabajos, porque así tendríamos un lugar para parar los fines de semana sin gastar plata, y - ahorraríamos para irnos juntos a Villa Gesell en el verano. Y bueno, ya está terminado y el petiso Héctor va a estar en la puerta con un smoking rojo. No sé... pero es tan enano que en una de esas, entre la gente se pierde, se cae y lo aplastan. Porque en los boliches no se ve nada, como va a hacer el petiso Héctor para que no lo pisen en el tumulto?... Y Rafa y Miguel recibiendo entradas (esos sí que tienen facha). Y Osvaldo, alias el Tío, no sabe nada de barman, cómo va a hacer, no se , el día de la inauguración igual que el gordo Corchito que pasaba discos en los cumpleaños y en las fiestitas familiares. Eso si, tengo que reconocer que el gordo de rock sabe y de música negra, algo, pero desde que empezó esto del boliche se la pasó en las disquerías averiguando y haciendo que iba a comprar en cantidad para una discoteca.
Hacía pasar los temas y anotaba como se llamaban. La otra vez me mostró una lista larga de títulos, pero el gordo es fanfa y los flacos cuando se dan cuenta de eso lo van a cargar y el gordo se va ya a cabrear y va a hacer cualquier cosa con la música. La Tía en el guardarropa si que va a llevar las cosas bien, tiene carácter y las hijas la van a ayudar, mientras se bancan un filo de cote entre las ropas colgadas.

Y yo?... Si, ya sé, me voy a tener que aguantar a Darío metiéndome de tarjetero, mandándome y dirigiéndome a mí y a otros con ese carácter podrido que tiene. Con ese tonito mandón y sobrador. Pero que sabe... sabe, fue tarjetero de U.M.A. y trabajó en Bamboche. Chau Jane A-pri-le Tou-lou-se Lau-tre-que...
Ángel dejó de monologar con un afiche sobre la pared de la terraza, y bajo un spot rojo, titilante , se alejó en busca de los otros.

Vivace Finale de Darío
Increscendo del rock.
Jimy Hendrix propone, Ten Year After dispone. Grand Funk dispersa. Led Zepelin convoca y Deep Purple disocia. Todos ellos prestidigitan los sones rockeros. El Tío en la barra aprende brebajes, y la cofradía barrista aprueba, o no. En el guardarropa Cristina y sus dos hijas Patricia y la chiquita, en una pas de troi ceniciento barren. Entre los caños y perchas del guardarropa sueñan como polillas colgando las prendas junto al chisme.
En el set y bajo el haz de luz de un spot, Rafa y Miguel saltan y danzan en cuero, parecen malabaristas afeminados. Corcho hace rodar sus placas discográficas sobre su dedo índice centrado en el agujerito. Ríe excéntricamente y su corpachón es el de un luchador.
Fernando no tiene su saco, camisa y corbata puestas. También está en cuero, bebe y se doma. Doma su odio. Alberto duerme en el cuartito. Sueña, y en la acrobacia de sus sueños, da saltos mortales sin red. Ángel en una punta del reservado grande hace gimnasia de mandíbula, conversa. Modula payas ésco con Guillermo Bebilacua, un histriónico amigo de los dueños.
En el centro de la pista mayor, Darío con el torso descubierto, muestra con fanfarronería sus biceps y dorsales trabajados. Se concentra y hace una vertical, ve al boliche del revés. Ve a su amigo Pelo, su “socio” organizador de bailes y promociones. Traedor y subidor de mujeres jóvenes, que ahora llega con dos muchachas como arrastrándolas a la arena de la pista. Ellas son la Turca y Carmen. Darío ve al trío del revés, ve al petiso Héctor que pega saltitos y le parece un caballito. Sigue apoyado en las palmas de las manos, viendo la inversión de las cosas a su alrededor. Pronto su nuca obedece a su oído y gira el cuello hacia el bafle. “Humo sobre el agua”, piensa. Pega un salto y queda parado. La cofradía lo aplaude y bebe. Darío se contrae y vuelve a sus dos manos, a sentir la gravedad en su cabeza y a su revés. A sus dos formas de mirar, sentir soñar y gozar. A su dualidad. Desde ella, desde el estiramiento de sus miembros y por la tensión roja de sus ojos, ve a Angel del revés, piensa: “A este lo tengo que avivar, siempre distraído no sé en qué, siempre se queda colgado, enganchado de la gente y de cosas pelotudas. A este lo tengo que avivar de una vez por todas. Y a parte de avivarlo, lo tengo que sacar de esa casa de mierda en que vive, con esa vieja loca de madre que tiene, lo va a volver loco del todo, cada vez se distrae más”.
Salto número uno, Darío vuelve a la normalidad.
Salto número dos, Darío me invierte.
A Dario le parece que podría caminar pisando los spots y luces de mi cielo raso. Vuelve a pensar: ¡Que difícil es caminar por donde nadie camina, por donde cuelgan las luces y los bafles. Para mí es como si fuera fácil, yo sé caminar del revés”.
Pero Angel me jode, me hincha con que lo nuestro es cosa de locos, que siente vergüenza y que también le gustan las chicas, pero no las entiende. Y que ellas se ríen de él, que lo cargan por su forma de hablar, de caminar y de darse vuelta a ver quien lo llamó. Para Angel eso es cuento viejo: Me tenés podrido!, y ahora que te miro y estás cabeza abajo, ahora te veo más normal, conversando con ese pelotudo de Guillermo, viejo gá-gá afligido. Qué verso le estarás metiendo, tu verso del revés. Porque hablás del derecho sólo cuando tu bocota se cierra, y entonces esos ojos que tenés se enganchan en las víctimas que te escuchan. Porque no los largás más con tu labia de zarpado triste.
Salto número tres, se incorpora de la vertical, y ahora es “Mujer de Tokio”. Y entonces para qué el fitito?... si lo compré para que salgamos juntos a todos lados y vos dale con la vergüenza, que la gente comenta en el barrio y que a veces los muchachos te tiran pálidas de ironía, te sentís con ganas de terminar todo. Si podemos seguir así, durmiendo juntos una noche en tu casa aunque me tenga que aguantar el chifle de tu vieja, y otra noche en lo de mi hermana. Y si al final yo también yo también salgo con minas y me las fifo bien haciéndolas gritar, y cuando gritan las fajo, se quedan mansitas. Si al final te gusta todo lo que yo hago con vos. Que me pedís que no pare, que siga, que me aguante más, tengo lo que vos buscás, yo tengo lo que tus ganas siempre buscan, yo te elijo las pilchitas, pero es mi gusto. Te llevo a Phortos y te digo: ves esos pantalones y ese pulóver, te quedan justo para vos. Te busco los tonos y colores para que te realce tu pinta distraída.
Les rompo la jeta a todos los que por ahí te joden y si no te joden igual se escapan de mí. Porque yo sé como sos, te conozco y te banco cuando te ponés a delirar, te daría un trompazo, pero me aguanto. Yo Darío así del revés estoy muy cómodo y teniéndote también a vos, así del revés, me hacés feliz An-ge-li-to!
Darío sonrió y el grupo hacedor del local bailable aplaudió, cuando éste se puso verticalmente normal...

Alberto y Fernando suben a mi cabina de disk-jockey, junto a Corcho comienzan a digitar llaves térmicas y botones. Me convierto en un cúmulo de sombras misteriosas. Los cófrades sorprendidos. Sus siluetas son ahora matices esfumándose por las ventanas.
Los dueños apagan las luces del local y me van cerrando. Todos me abandonan esperando el viernes inaugural. Adentro quedan las Tuyas, los Bananos y las hamacas de caña. Las baldosas enceradas, la barra lustrada. Los nóveles vasos y bebidas sin descorchar quedan esperando.
Los blancos inodoros y el papel higiénico. Los discos apilados, las púas y todos los equipos flamantes a oscuras esperarían. La aglomeración de lamparitas con comunidad lumínica, esperaban. La Beat fachada y el neón de mi cartel, el edificio todo expectante, guardándome en su interior, esperaríamos.










Había una vez un joven llamado Corcho que oprimió mis botones y fui luz, color despertando sobresaltado. Yo sentí su mano palpitante sobre mi botonera, su mano exigente. Y yo me dí. Me entregué a su sueño joven. Se abrió mi ser como una flor de electrodos a su corazón humano. Al abrir los ojos lo ví allí, parado dentro mío, entre sus placas discográficas, excitado a más no poder. A medida que desplegaba sobre su piel mi calor lumínico mis audiorrítmicos lo amaban y él tragaba saliva nicotinizada.
Tuve compasión por su figura quebrada por la angustia. Entonces mis tonos rojos lo fueron maquillando aguerrido. Supe que debía desplegar su primera batalla musical. Que juntos debíamos enfrentar algo. Algo que subiría por las moqueteadas escaleras. Ese algo que entre sombras vendría a mí y me acusaría de cosas que yo no sabía aún. Sentí miedo polarizado por primera vez. Mis cosquillas ya no me divirtieron. Todo mi poder fue reclamado. Y de pronto: primera luz, contraluz hicieron que me asuma. Esplendor, refulgencia, mis ángulos de reflección. Supe que entre mis transparencias y penumbras ese algo buscaría refugio.
- A las parejas mándenlas directamente a los reservados.
Así de improviso, transgrediendo mi armonía de sonidos que partían de los parlantes. Rápido, impensado, como todo lo joven que me rodeaba, un grupo de muchachos arremetió por entre mis rejas en busca de entradas. Llegaron arrogantes pisando la alfombra roja y los tuve dentro. Mis primeros clientes. Mis violadores.
- Che mono, en serio que acá pasan rock? Que te dejan patear rock?, posta loco... yo conozco a Corcho el disk-jockey, me lo aseguró, sino le arrancamos los inodoros a patadas y nos vamos.

Tuve miedo de ellos, pero estaba detenido, prendido musicalmente al tema que pasaba: "Hasta que vuelvas a mí, eso es lo que haré". Y me dejé llevar por Aretha Franklin , me dejé ir por los cables hasta las bocas a reverberar entre el techo, las cortinas y la gente que llegaba.
22 horas. "Vámonos guajira... vamos a bailar"... eso vale la papa...
"Persuación". "Malas Costumbres". "Santana, Guajira". Corcho pactaba con ellos con su león de cinco cabezas y su cuerpo de negra hechicera. Con los gemelos brujitos, con el pequeño totem y la máscara final. Eso que hace a una buena tapa de long play, apoyada sobre mis equipos de sonido.
Preparaba otras placas, nuestro debut lo conmocionaba.
Como un dragón, lanzaba lengüetas de ruido, mi reverberancia aplastaba contra el piso a mis digitadores.
- Decile a Corcho que baje el sonido que me revienta los tímpanos, que haga cortina, está bien Alberto, alguien le contesta.
El tarjetero subió a la cabina diamante. De pronto, la voz de la Warwick calmó los ánimos. Buceó en la oscuridad. Buscó cuerpos cálidos en quienes recostarse, pero yo anochecido estaba aún semivacío. Algunos clientes y tarjeteros subían y bajaban fumando alterados por la ansiedad de la inauguración.
- El Flaquito Claudio ! avisó Rafa, apoyado en la reja de la entrada.
- Mirá la pilcha blanca que trae, así le resalta más con la luz negra, que hacés chanta?, Hello, chicos. Yo anoto: mi vida por un Trapax...

Se abalanzó por la escalera, tironeando a una guitarra morocha con una minifalda y piernas torneadas, que lucía dos islitas de rubor en sus mejillas.

- Claudio, arrancamos carajo! Tenés carnet peatonal para la flaca? Con esas gambas me va a derretir las paredes del boliche, no sé... no sé... qué le vamos a hacer, es la esquina la muñeca y el Trapax, ejem... El Flaquito hacía alarde con su morena enrulada

- Che loco Boliche mata, que bien que quedó. Pensar que yo encontré el local es que tengo calle... Al fin tenemos un cabarute de gente amiga, para la muchachada del barrio - amanerándose el flaquito seguía.

- Mirá que hicimos fuerza para terminarlo. Fuimos tapiceros, electricistas, ladrilleros y esa puta habilitación que de últimas nos dieron. Que turros, que coimeros. Bueno, pero acá está, es una realidad, se lo pisa se lo camina y se lo baila. Juliana vení, te presento a Lataliste... que digo! Perdón a Fernando, uno de los dueños, el otro está adentro y se llama Alberto.

Presentó a su Juliana, hizo una reverencia guiñando un ojo, buscando complicidad. Después, la cortina roja y la penumbra se lo tragaron.

Machos, hoy revienta todo!

Subía Pelo saltando de a dos escalones, arrastrando a una stoncita con pollera gitana y sandalias.

- Qué hacés Pelo, cómo está la vereda, hay gente, pregunté, que si hay gente, no sabés como está, vení asomate a la ventana, vas a ver. Mirá, hay gente hasta en la calle. Vamos todavía, Boliche mata! Hasta que hora querés que los flacos tiren tarjetas, hoy dale hasta las dos, te parece bien?, hoy hago pasar a las flacas gratis. Che Rafa, vos recibís mis tarjetas, las firmadas por mí, las que digan Pelo y las separás de los otros tarjeteros. Che Fer, no podés decirle a Corcho que le de pata a la música, que se escuche desde la vereda.

Bajó Pelo arrastrando a su stoncita del brazo, apenas alcanzaba a pisar los escalones, parecía flotar.
Fernando se metió en mi panza.
- Corcho subí el sonido, que se escuche desde la vereda, sacá la “cortina” que hay un mundo de gente abajo. Poné algo fuerte y que revienten los bafles. Osvaldo prendé el aire acondicionado.

Volví rápidamente al hall de entrada. Saqué los talonarios, le hice una seña a Rafa para que diera vía libre al primer grupo, para que ingresara. Mi hermano Alberto estaba junto a mí para recibirlos. Nos miramos y no nos reconocíamos vestidos todos de negro. Polera, pantalón y zapatos. Dos carbones aceleradísimos. Parecíamos levitar de los nervios cuando subían los primeros clientes. Teníamos accesos de risa por la emoción de la apertura. Me temblaban las piernas, la garganta seca, sentí como si me desprendiera del cuerpo y me viese desde arriba: dos seres extraños en cámara ligera.

- Dos caballeros, tres damas, por favor. Las damas gratis, no?, dos caballeros flaco, sí por supuesto, adelante, recibí Rafa...

Entonces una maratón de gente joven trepó las escaleras con sus caras ávidas por comerlo todo: música, oscuridad, fantasía. Suecos, zapatones, furia y ansiedad. Piernas forradas en loneta y corderoy. Todos en grupo imitándose el ademán. La camisa entallada y el cinturón repujado. Medallones y amuletos cuernos y fetiches suben y bajan las escaleras. El pachuli se integró de pronto con el humo del cigarrillo y los alientos desenfrenados y una obertura de chiclets comenzó su función. El aliento a menta había ocupado el hall. Mi nariz estaba prendida en ello. Fueron cientos de mandíbulas batiéndose al ritmo de los veinte años. La escena era : siluetas abombilladas al son de “Mockinbird”. Carly Simon también batía mandíbulas, se presentaba, transaba con ellas.

Una, diez, cien entradas pasaban por mis manos. Aquello me parecía increíble. Preguntaba incesante por Osvaldo en la barra .por Cristina y el guardarropa y a sus dos hijas le pedía que observaran que no hubiese peleas y si las había que me avisasen. Colgaba el teléfono interno y le comentaba a mi hermano. De pronto vino una de las hermanas Piojo a avisarme que el Tio en la barra la estaba pasando fea, que se volvía loco con los copas y que se le habían mezclado los papelitos con las proporciones de los tragos.

Hay un señor que oficia de barman con su saco rojo y su cabeza canosa. Corre transpira metiendo sus ajadas manos dentro de las heladeras de telgopor. Tiene los dedos congelados y su frente caliente y transpirada. Forma fila con los vasos y sirve los wiskys en serie. Los tragos largos en tanda y un improvisado ayudante y lavacopas apodado “Drácula” entrega. Más que un hombre parece un robot alcoholizándose sus ropas. Chorreándose con granadinas y jugos de frutas. Entonces, más bien parece un cocinero de tragos y no un barman. Grita gesticula exagerado y seca su frente para volver al ataque. Despliega coctelera y cuchara larga. Bate incesante. Descorcha botellas y brota el alcohol como un genio loco que lo apura. Llena medidas, deshecha la medida y carga a ojo suplicando que no lo miren. Se lo ve memorizar desesperado y buscar papelitos que no encuentra en la penumbra rojiza de la barra. A pesar del apuro se lo ve seguro en su nuevo papel de mozo-barman. Se repliega y pelea:
- Che nene esperá, que te creés que tengo cien manos! , Tío, Tío, dame un vodka, señor un séptimo, jefe una coca, dale Drácula serví seis wiskys, poné los vasos en fila, apurate, si ya va ...

En el guardarropas Cristina y sus dos hijas despliegan un juego del número y la prenda. Van y vienen sin cesar, colgando y numerando, la turba las agobia pero ellas como hormigas obreras, no levantan la cabeza, gritan pidiendo calma.

- Che Ninón que te creés que soy tu sirvienta, que te voy a esperar una hora hasta que te saques el saco. Dale vos con el tapado que la gente espera! Será posible. Qué ya te vas?... y que perdiste el número... tenés que esperar hasta que se vayan todos, entonces te la doy. Yo no me voy a poner a buscar tu saco por mas que me digas cual es, es norma de la casa, vieja..., y si alguno encuentra mi número y viene y retira mi ropa... Ah, viste cual es el problema. El número cuando te lo doy tenés que metértelo.... allá viste?.... bueno hoy no te lo digo, mañana si venís te digo donde....
Entonces arremeten, y acopian ropa al borde de la alienación y murmuran, risitas, según quien viene. Miradas cómplices por algún chico que deja su ropa, y la excitación hermanal. Los alfileres y los pinchazos. La señora Cristina, la “Tía” con sus dos hijas.

Manija, bien grande la manija. Esa fue la orden, la consigna de la noche. Los dueños Fernando y Alberto la habían impartido.Pelo y su socio jefes de tarjeteros salieron apurados patinando sobre sus zapatones. Bajaron las escaleras hacia la Avenida Rivadavia gritando: “Manija, dar manija”. Esa fue la palabra, la expresión nochera a los tarjeteros expectantes. Clave para los noctámbulos. El pelotón de muchachos la esperaba. Ellos sabían, que si bien habían subido mucha gente y todo parecía reír bajo sus apretujados jeans, había peligro. Infiltrados de otros boliches bailables estaban al acecho. Se robarían gente, sacarían del local a las mejores chicas, a las facheras. Había que publicitar más al local. Subir más gente. “Que reventara”. Por eso “Manija” corrió por las veredas de Rivadavia desde Pedernera a Carabobo, de Nazca a Boyacá. Se entrecruzaban las manos y las firmas. Volaban las tarjetas desde Gavilán a Varela, a Tarot, la competencia. Ellos habían enviado espías a Boliche. La clave iba de boca en boca. Partía del aliento chicleteado a la boca pastosa del fumador.
“Abrió Boliche, un lugar distinto para vos flaca”. “Podés subir sola. Para vos flaco, subí que se pone bien”. ... “Tomá con esto tenés descuento... Tomá flaca, para solos y solas”.
Los tarjeteros “yiraban” de Boyacá, “Je T’aime “ a Nazca y “Tourbillon”, rastrillando, dando “Manija”. Y manija fue una palabra repetida, extensa palabra para hacer crecer a la discoteca, agigantándola frente a los otros locales nocturnos ya adultos.
Después de una gran recorrida volvió Pelo comandante del enganche. Lo esperaba su stoncita sentada en la escalera.
- Terminaste ya! Estoy podrida de esperarte, que querés flaca, hoy inauguramos. Soy el organizador de baile, si no meto gente hasta que esto explote, me rajan y buscan a otro, vamos a tomar unas copas.
La parejita se introdujo en la tierna masa olorosa. La manija había dado resultado. La galería bajo el local estaba invadida por infinidad de olores a ternura. De rostros nacientes a la vida. Caras anhelantes por la gran aventura de subir mi escalera trasponiendo mi gato. Llegar a la cima de mi set. era imposible. Mis recodos, mis descansos, el hall, las barandas, mis pasarelas. Todo era tomado por ese olor que crecía, que asfixiaba como masa compacta de sudor, que no avanzaba ni retrocedía. Olor intenso de lo joven que crecía sin piedad dentro mío. Yo nacía a ese olor. Yo despertaba a esa fragancia carnosa agresiva que me usaba intensamente. Todos ellos eran como brotes desplazando mis órganos internos. Comenzaban a beber de mis fuentes de luces interiores. Todos ellos poco a poco se adueñaban de mí, me devoraban, y yo extrañado sentía que mi sangre protónica era succionada por ese olor de los chicos. Entonces me esforzaba y crecía para ellos y sus olores que eran mi alimento

Irrumpió Alberto agitado:
- Fer por Dios que no entre más gente, el guardarropas no da más, el tío me dijo que se le están acabando las bebidas. Es un despelote de gente, hay tres desmayadas y otras dos en el cuartito del fondo. Corcho está enloquecido, dice que tanta gente le chupa fuerza al amplificador, le absorbe mucho el sonido. Que no hay nada de reverberancia. No te das cuenta que bajó la potencia del sonido?. Es desesperante, pará boludo no vendas más entradas.
Llamé por lo bajo a mi hermano y le dije al oído: estamos cazando guita a lo loco, no ves... y si el local no da mas, que la gente empiece a caerse por las ventanas a medida que vayan subiendo y que se jodan, no vamos a perder ni un mango. Acordate de lo que sufrimos con la habilitación y de la guita que todavía debemos.

Alberto se fue preocupado mientras Fernando siguió cortando entradas. Yo le hacía escuchar el tambor. El tambor que rebotaba en sus tímpanos que yo rebotaba sobre su cuerpo laborioso. El tambor reverberaba en la escalera, contra el dibujo del gato detrás de la roja cortina. Muy cerca de John Lennon embebido en smock. El tambor y el smock lo penetraban todo. Yo inventaba otra realidad. Gary Gliter retumbaba en mi panza: “No sabía que la amaba hasta que la vio bailar el rock”, “Shaky Sue”, “Rock On”. Plataformas. Plataformas perladas con lunares e inscripciones. Suecos y más suecos todos en frenéticos ritos de percusión. El tambor y el smog los llamaba. Los tramaba. Las melenas cabeceaban en lo oscuro y sus pelos largos eran como alas de murciélagos buscando el set, sus spots, las pistas.
Algunos grupos no podían avanzar y acampaban en las inmediaciones turbulentas de los asientos y reservados por entre las pasarelas pateando vasos. Otros abandonándose al ahogo arremetían contra la masa inerte que esperaba al son de The Main Ingredient y su “Vergüenza en el mundo”. Eran tragados por mis delirios cantados...

Pelo abordó la escalera. Avisó que había convencido a un último grupo de gente, ya subían. Pelo se acercó al oído de Fernando y le dijo que le haga precio, que él había arreglado así abajo.
El grupo pagó y empujó por entre la cara del gato. El clima era agotador. En ese instante Corcho hizo un cambio de música y la chica Carpentier y su hermano llevaron a la compactación juvenil hasta el “Fin del Mundo” y su “ Sing and Song” y “Este disfraz”, teñían de suave afecto a las parejas abrazadas, a la intermitencia de sus besos.

Vería a Corcho primero. Después al Tío en la barra y por último a Cristina en el guardarropas. Empecé por meter mi cuerpo entre los cuerpos. En la penumbra fui uno más entre sus bocas humeantes. El miedo me había abandonado. Comprendí que los jóvenes la estaban pasando bien. Mis cálculos no me habían defraudado, todo lo construido era funcional, me sentí bien. Subí a la cabina de vidrio con forma de diamante.

- Qué hacés Corcho... cómo anda todo... Bien Alber, bien... viste como los dejé chatitos, el equipo tira una barbaridad pero tanta gente absorbe mucho sonido.... ¿Que te parece, subimos la música, la cortamos con los lentos, le damos pata otra vez?. Termino con este lento y le meto “Terreno Alto” Stevie Wonder para todo el mundo!, Okey Corcho, me voy a la barra que el Tío estará enloquecido.

Los jóvenes sorbían todo, la barra era un mitin , apretujándose unos contra otros. Osvaldo alcanzó a verme y esbozó una sonrisa entre tantos ademanes. Hice un rodeo y entré por detrás de la barra.

- Vamos Tío todavía, el bautismo de fuego, bah... de chupi, no? ... Te veo empecinado eh?... Eso Tío! Y vos que pensabas que no ibas a poder, che Alber tengo un lío con la guita, toda mezclada y me agarré a este pibe que por las copas me ayuda a lavar vasos, sabés como le dicen?... Drácula, che Alber vamos a tener que poner gente que cuide algunos son quilomberos. Ya tuve que parar a tres que se iban a agarrar a piñas y mi mujer paró a dos minas que se tomaron de los pelos por un tipo y no se puede estar trabajando y controlando. Che, Darío Pelo y Angel le dan al escabio como locos, esos así no controlan nada. Habría que decirle a algunos canas de la comisaría si no les interesaría algún adicional acá en Boliche. No sé que pensarás vos, si querés yo te hago la pata el lunes y vamos con Fernando a la taquera. De paso ven que somos gente trabajadora y vamos de frente y por derecha.

Le palmeé la espalda y me fui con un ya veremos. Subí las escaleras que me llevaban al guardarropas. Desde abajo escuchaba los gritos de Cristina.

- Hacer fila india. Vamos queridos, nena apurate, pero este se hace o es!
Con un tono elevado y alardeando con una percha en la mano, ordenaba el trabajo de sus hijas. Llegué y me vió.
- Alberto, al fin viniste, ya no se donde colgar la ropa. Los caños y las perchas no alcanzaron, bueno Cristina calmate, el lunes agregamos más caños, que barbaridad de pilchas. Alberto, querés la recaudación?... si no la dejo guardada adentro de mi tapado por las dudas. Claro, claro, dale nomás, vos hacé lo que a tu juicio corresponda, igual que con los flacos y las flacas lieras vos controlalos. Sí?... le parto una percha en la cabeza a cada uno. Vos andá tranquilo que yo manejo todo bien. Me agarra la tanada y al que jode lo tiro por la escalera. Vamos Tía carajo!

Dejá a Cristina con sus hijas. Desde ese instante comprobé que con ese sector no tendría problemas. Ella era lo fuerte de carácter que necesitábamos para controlar el ímpetu de lo joven. La dejé entre esas paredes negras, entre esos dibujos sin mucha definición, dibujos de colores primarios pero de hondo sentir . La dejé inmersa entre esos diseños de lucha y la vislumbré luchadora.

- Alberto, andá rápido que llegó un inspector de la Municipalidad, tu hermano se puso loco!

Bajé las escaleras cuerpeándome con la gente. Desde allí ví todo. Se abrió el panorama total del Boliche. La alquimia pentagramada en plena síncopa. La masa, desmasificándose por medio de los distintos ropajes . Todos juntos allí, los ví por primera vez. Algunos grupos se cerraban entre sí y alardeaban sus botas y camisas entalladas. Caras de barrio con sus parejas. Chicas de aspecto fabril con ropas de ataque para sábado donde pechos y trastes encarnaban la conquista. En otras zonas delimitadas por escasos espacios otro grupo. Hipies llamados por los rockeros, ¨stoncitos¨ escuchaban música en actitud meditativa con sus ropas, sandalias, polleras gitanas y túnicas de bambula. Tomé por la zona de la bambula advirtiendo que entre lo alitoso del ambiente otros jóvenes vestían una moda más comercial, modernos pero formales, sin riesgo al ridículo. Pasé entre ellos y se mofaban del rock, pedían temas negros de soul. Caminando en la densidad sentía ahogarme, pero ya estaba en el hall de entrada, en los imprevistos problemas con el inspector.

- Pará flaco, pagá la entrada primero y después te mandás! Che flaco, disculpame pero acá no se puede estar, entrás o bajás
El inspector ladró.
- Usted es el otro dueño?, Sí Alber... , yo te rompo el culo entendés, que pasa?.
Mi hermano se mordía el labio y cruzó los brazos.
- Que yo te rompo el culo porque aquí hay muchas cosas que están mal. Por empezar no tenés matafuego acá en la puerta, están adentro, y acá hay muy poca luz, si traigo el medilumens te rompo el tujes. Bueno cortala flaco, no ves que es el primer día que abrimos. Que me querés, arruinar?. A mi no me interesa, yo te rompo el culo. Esto es un antro de perdición, estos lugares no tienen que existir más, si fuera por mí les prendería fuego a todos. Y ahora voy a pasar adentro que debe haber más infracciones.

Con Fernando nos quedamos paralizados viendo como ese petimetre se adentraba a nuestro local. Tuvimos un minuto de indecisión y fui tras él con mi libro de actas bajo el brazo. Tuve mi primer odio en defensa de mi sueño real, pero sobrevino el milagro. Vi como Boliche se lo tragaba, vi su figurita desentonando camino a su requisa. Solista de traje en medio de esa rapsodia de violencia contrapunteando. Como extraño virus era repelido por los miembros de la cofradía que al mando de Dario lo fueron cercando. El círculo se cerró en torno de él, Dario fraseó.
- Qué pasa viejo, acá somos peronistas. El Boliche éste es peronista, que pasa eh!
El traje gris se batió en retirada contra la barra y los sorbedores se ciñeron sobre él. El cantante Paul Kelly versaba: ¨No puedo salir del lío en que estoy metido¨.
- A mí no me van a asustar –
Sobreviene un duelo de alientos. El aliento de café del inspector choca con la ginebra de Dario y el Cinzano de Pelo. Los dos alientos agrios atacan:
- Mire este carné... Vé, CGT y.... ahora que hacemo. Porque no se toma una copa y nos deja tranquilos, que hoy inauguramos jefe? ... –
Entra en escena mi aliento a nervios y estómago vacío:
- Pará Dario, parala Pelo que esto no es un comité. Si tiene que labrar un acta que la labre .-
Dario le muestra los dientes, cierra el puño y se lo pone en el pecho.
- Dale, labrá el acta.... dale sacá la birome... dale hacelo...., bueno bueno, dejenme salir, mañana van a tener noticias mías.-
Se alejó el inspector. Lo vi irse escaleras abajo hacia la calle. En instantes en que Corcho ponía a Daniel Valdez y su ¨Realidad Real¨. Dos señores se acercan, se paran junto a mí, abren sus bocas:
- Buenas noches somos de Sadaic y yo de Comar, mucho gusto, ustedes son los dueños, si por supuesto, yo tengo conocimiento de Sadaic, pero no de Comar y no estamos en condiciones de pagar dos impuestos, hoy abrimos a ver si afina el lápiz, si me hacen un obsequio de inauguración, mire, no crea, no se puede andar haciendo descuentos como usted pide, yo soy humano y no le coloco el contador de gente.-
El señor de Comar avanza :
- Miren muchachos lo lamento, tengo que cobrarles aunque sea un mínimo –
Los inspectores sacaron sus talonarios y nos boletearon. No habiéndonos repuesto de la boleta sube Pelo diciendo que estaba la policía abajo. Pelo desapareció y desapareció Rafa y desaparecieron los inspectores y el petiso Héctor, quedamos mi hermano y yo, me dije, la prueba de fuego y sentí ganas de hacer caca. Entonces Dario apareció nuevamente en escena.
- Alberto, tomá esta foto de Perón, ponela junto al velador, trae suerte, bueno que sea lo que Dios quiera o lo que Perón quiera. –
La comitiva asumía de civil la escalera. Se detuvieron y se adelantó uno que por su edad sería Cabo o Agente:
- Que tal flaco, empezás bien. El taquero es peronista. Ojo que ahí sube, es ese al que se le volaron las chapas...-
Cabo, sargento, comisario se hicieron presentes. El cacique habló, su voz se mezcló con Ike y Tina Turner y su ¨Dulce pelirroja de Long Island¨.
- Buenas noches, el dueño?, sí... somos nosotros, comisario Ramiro Maheli, mucho gusto, lo esperábamos, acá estamos dándole fuerte, me parece bien, tienen caras de andar por derecha... Bueno, y que hacemos, no me invitan una copa, de paso conozco el local, sí como no, adelante comisario, esta es su casa.-
Que mentira me dije, su casa, por Dios sería mi ruina. Vi como la comitiva policial junto a mi hermano penetraban en el vientre sonoro de Boliche. Dejé a Consolata cuidando.
La calva del comisario relucía intermitente por el flash. Las seiscientas personas desplazándose por los laberintos de Boliche le dan la bienvenida: alientos, vahos, gritos, zapateo infernal, rock enajenado. Las brisas internas se interponían . La del chiclets y faso. La del sudor desprejuiciado, inundaban la nariz del señor comisario. Las guitarras desfachatadas de Ike Turner, le agobiaban los oídos. Corcho en plena actuación mezclaba temas, ahora era “Límites de la ciudad”, la negra gritaba su extremista desenfreno. El cacique de la tribu policíaca, es apretado, rozado, empujado hasta la barra. Comenta:
- Qué barbaridad, cuánta gente. Cómo hace usted para manejarlos? Pero linda gente che, linda gente, cómo dijo?... le dije que tiene linda gente adentro, ¡ah! si, se cuida el ambiente. Qué va a tomar?, un whyskecito, Tío abrí la botella del importado.
El barman deja todo y sirve al comisario. Mientras toma lo aprietan manos, brazos, piernas, tetas. Aspira perfumes, extractos y sudor. Está fascinado, mira todo.
- Quién le hizo la decoración? Nosotros mismos. Qué bueno che, qué moderno. Todas esas luces no joden a la vista?. No. Solamente que la luz negra una vez que lo iluminó, al mes se queda ciego, pero, por lo demás no pasa nada. Fernando mira por lo bajo a su hermano, le señala con la vista al piso. Ramiro Maheli, el jeque y pisafuerte del barrio, marca el compás rockero con su pié derecho.


03 hs. El Flaquito al ataque
- Hello chicos, desprende el botón de su traje blanco, menea la cabeza y su pelo flota. Che locos, como se puso. Y, lo que pasa es que estuve tirando tarjetas yo. Viste las seis flacas que subieron recién?... Bueno, las subí yo, mirá las tarjetas, tienen mi firma.
- Así es, contestó Rafa. Dale que Pelo la gastó, mirá subió noventa minas el solo.
- Si?... Y yo....mirá, contá las firmas boludo. Hace tres meses que tiro tarjetas por todos lados. Vamos, yo tengo banca en el cheboli. Vamos todavía. Vamos con Trapax. Albertito decile a Corcho que saque los rocks, que se quema el boliche, que ponga a “Barrabás”. Este boliche tiene que dolerle a Ramos Mejía, y vamos a ir a afanarles minas a Stadium, Pinar, a Juan de los Palotes, a Crash.
El flaquito cruzó frente al gato. La metralleta del flash los tenía a todos retardados en sus movimientos. Tina Turner se despedía feroz con sus temas. Y Corcho proponía a Brotherhood of man en: “Kiss me Kiss me your Baby”.
El flaquito se dirige a la barra a buscar un trago largo. En un asiento: ese es Claudio, dijo la muñeca azul. La muñeca roja se estremeció, sacudió su flequillo. Qué fuerte que está, dijo la de pelo ceniciento. Vení vamos para la barra, indicó la muñeca verde.
Entonces los negros de Tavares venden: “El cielo debe extrañar un ángel” y las muñecas posan para el Flaquito, que saborea contra la barra, reclinando su batido de vermouth. La muñeca verde se atreve.
- Decime. Vos parás en Pinar?... Yo, paro. Cómo?... Si yo paro donde se pone bien. Ayer allá, mañana no sé, hoy acá... Yo paro, siempre paro. Decime, el batido de vermouth te pone siempre así loquísimo?. No... las flacas preguntonas.
La muñeca verde se repliega. La azul acomete distraída.

- Flaco, me pedís una copa, que yo no puedo....
Claudio gira su cabeza, le cae la onda sobre la frente.
- Tío dame una copa para la enana esta, la muñeca bajita se enfurece.

- Flaco sos un delirante. Quien te banca? Qué buscás, fama?. No, la tengo y me la dieron flaquitas como vos que no me alcanzan.
En la retaguardia la muñeca roja piensa. Tiene con que hacerlo morder. Claudio en un descuido le clavó la mirada. Arremete la muñeca, sin miramientos, se baja el top y le afloran tetas rojas por el spot.
- Flaco, te corrés que quiero una copa, si querés te la pido, no gracias, no me banco los que buscan fama. No me digas, me conocés?... yo, a vos?... para nada. Bueno correte querés. No me corro nada...

La mano del Flaquito se va cerrando sobre el antebrazo de la fachera y su pelo brilla, cubriéndole media cara. Claudio ríe, tiene belleza agresiva. Sus dientes muerden el filo del vaso, pero no le suelta el brazo. Ahora sonríe frente al dolor de la muñeca roja...

- Sos un hijo de puta, de donde saliste, eh?... Chanta con cara de mujer, ah...si... no me digas.

La mano del Flaquito se cierra más sobre el brazo de la flaca sorprendida. Se lo retuerce.

- Sos un guacho de mierda...
Claudio menea la cabeza al son de George Mc. Crae. La dosis de agresión llegaba de ojo a ojo, de mano a mano. La violencia los convocaba. Claudio ahora rodea con sus manos la cintura angosta de la jovencita. Aprieta. Y de ambas pupilas brota el mensaje del deseo.
- Bailamos?... Tío guardame las copas, vamos a la pista flaca...
El top sigue al traje blanco, el top se apresta . Corcho prende la segunda luz negra. Los rostros casi desapareacen. La sonrisa del Flaquito resplandece frente al top agitándose. Las dosis de agresión se complementan y abrazan.

Darío se cubre con su vaso media cara, su aliento opaca el vaso. Se va a la barra. Corcho intercepta con Mike Jaegger a la audiencia. Se colman las pistas. Darío conversa con Osvaldo detrás de la barra. Tiene que ayudar a despachar. Los tragos en serie parten. Son ocho manos, cuatro hombres que no dan abasto, el Tío, Darío, Drácula y Nebulosa.
Consumo, consumo. Whisky y Coca. La boca desea, la boca pide, la boca contagia y exige: Whisky y Coca, tragos largos, ginebra on the rock, gin tonic.
Las manos sudorosas buscan el dinero en los bolsillos apretados. Los labios parecen morder en las copas repetidas. Las manos del barman, del dueño y sus ayudantes no dan abasto.
Consumo! Consumo! La consigna se adopta y se cumple. Labio y rouge. Lengua y chiclets ejecutan con su ademán un capricho de fugas con nicotina y alcohol.
Consumo: goma de mascar, cigarrillos, licores. Enjuagan las gargantas. La palabra no se escucha, la palabra se corroe y suicida en la masa consumista.
Consumir! Consumir!...


Bajo el Set
... Pero porque no se dejan de joder con el Flaquito Claudio, él hace la suya, el gana y no es “cuida”. Sube al boliche cualquier cantidad de minas y no es guardabosques. Si gana, banquencenló. Te digo más, no es goloso y entrega... Los rostros cavilaron en lo oscuro.

Corcho digitó perillas. Oprimió botones. Levantó el pik-up y cambió el disco de la bandeja izquierda. Rodaron las manijitas del mezclador. Sostuvo la llave de corte. Puso el ojo en el surco inmóvil, sostuvo la franela. Largó el paño “Santana Tabú” desde Manhattan despertaba a los abrazadores del humo.
De la pista se oyó un grito: Guajira!! Chicanos!! Mi vida por un Trapax! Vamos todavía!.
El Flaco Claudio, sex-simbol de iridiscente figura mostró su risa y ademán no comprometido con nada. Hijo del neutrón mostró su verdad, que solamente la pudo bailar. Ahora su tambor, ese que entra en sus venas contaminadas, viene de Manhattan y le grita: Éxtasis! Passion!... Es su música negra, la que saborea enajenado, junto a sus tragos misilísticos. Se voló su pálida, es el mejor y lo sabe. El número uno de Boliche, con su club de admiradoras parditas siguiéndolo. Escalando los peldaños de su Barbitúrico Dios. La cima, el vacío, después la nada.
La cima del mundo, no caerá el joven de dilatadas pupilas. “Blue Magic” lo salva, ya viene. Sale del woofer la voz femenina del negro, lo roba y se van.
BACKSTAGE (DANZON)

Al fin he terminado esta pesadilla de palabras.
Ahora a pasarla en limpio, para ordenarla o confundirla más

…………………

No voy a cambiar los sobrenombres reales.
Me parece criminal.
Yo los amé demasiado, como para abandonarlos a su suerte.

………………..

Me siento liberado al concluirla.
Voy a diseñarla e idiologizarla con mi verdad.

Que puede ser una montaña de mentiras.

………………..

La voy a poner paqueta y la arrojaré al ruedo para que los lobos se la devoren.
Para honrarla y dejar de estar preñado por ella.
Así parirla y despedirla.
Así será de todos y no más mía.


2001
OPERARIOS ÁNGEL Y DARÍO / SECCIÓN LABORATORIO (SONADA)

La soledad va diseñándolos con sus polvos de drogas
Junto a baldes de arena para incendios y matafuegos
Bajo tubos fluorescentes, llaves térmicas y mangueras de aspiración
Enredados en tuberías que suben y bajan como sus ansias
Van con sus uniformes tiza plagados de estática hacia los boxes maquineros
Allí, las RD3, bobas artesanas martillean sus punzones
De sus bocas chapeadas brotan en pesadilla los psicofármacos ocres
Son canillas de drogas cayendo en tambores: Olor amarillo denso
Despensa de sueños comprimidos, silenciadores de agonías
Ángel y Darío, los operarios, forjadores de sus propias soledades tecnológicas
Artífices en serie de sus fabriles desdenes
Van siendo piel de electrodos y casi crujen entre mallas y engranajes
Circundan homogéneos en grúas y crickets
Con la humedad controlada y abandonados al aire acondicionado
Tienen perfumes de grasas y de aceites y sueños flotando en vaselinas
Sienten su ilusión esfumada como nube de aerosol
Los obreros, operadores de botoneras








SUPERMARKET
Viernes. Sofocación. Primera hora de la noche.

“Boliche” es visitado por flacos que despiertan al caer la tarde. Los que argumentan su erotismo sagaz. Conocedores del rastro vaginal. Perseguidores bañados en estracto machista. Noctambulísimos verseros..
Los discos piratas giran ilícitos, rotan su música de contrabando.
Los climas se interfieren. El contrabandista, el de la insurrección del espíritu y el de la subasta.
“Rock out! Rock out!”... “Please again!”... “Inspiration by Romy!”... “Fuck in the Smoke”... “For Sale!”... “For Sale!”... (este grito predomina).

Las muñecas seleccionadas suben la escalera de la discoteca. Agrietan el ambiente y depositan su aureola. Alimentan el clima oloroso en un ritual de exposición.

Che Manganeta... Que minas!... Tocó el codo a su amigo, se le iban los ojos.
Organiza “Chocolate”, contestó el tarjetero y agregó: es un flaco que para en el centro y en Martínez. Preparate que vas a ver potras...
Tano, hoy tené ojo con los que suben, la mano viene pesadita. Este organiza siempre en distintos lugares, arrastra cualquier gente. Tipos grandes, flacos que se las tiran de fiolos y hay muchos zarpados. No viste que le pidieron a Corcho que pasaran música pesada. Yo le avisé a los dueños y a Pelo por las dudas. Los de seguridad ya saben, terminó diciendo el portero mientras recibía las invitaciones firmadas.

La respiración general se torna tensa. Los grupos de alientos agrios arriban. Los entendedores del rastro vaginal suben y no pagan la entrada, acometen por mis pasarelas tras la puerta del gato.
Su provocación asfixia. Bocas lanzadoras de añeja nicotina. “Ellos” me tantean, yo los acojo en iluminaciones.

Que caras de ratas! Aparte, hoy no paga nadie?, preguntó Pelo a Alberto y a Fernando.
No sé... Estos traen invitación gratis. Deben ser amigos de Chocolate, los demás se forman, no ves? Las minas no pagan, también... como para pagar... El boliche les tendría que pagar a ellas... Que fortaleza! Que maquinaria!

Afro, mini, bota y short. Las sombras compactas arremeten sobre el hall, en complicidad junto a sus tangas ocultas.
Cientos de ojos masculinos supervisan el avance.
Párpados cargados de verde, blanco, violeta y marrón. Caras moldeadas para el humo. Los zapatos compiten en altura y sellan la pierna a quien los lleva. Charol, las recatadas, cuero de color y fantasía, las dispuestas a todo, con tiras que abrazan el empeine, las que traen su tiempo contratado.
Cadenas doradas y plateadas, como pulseras rodean los tobillos, sus piernas abordando.
Las pestañas abarrotadas de rimel y los delineadores provocan, se ofrecen, se venden. Son caras talladas en maquillaje riendo sin cesar. Invaden a “Boliche” calzando sus Lee con absoluta seguridad. Los bandean, los aprietan y los gastan en el espeso rito de la subasta.
Ellas apoyan sus chaquetas en la barra. Traban sus piernas en pose acostumbrada. Se sientan y paran en dos patas las banquetas, con la copa en la mano y los pechos henchidos a la escandalosa reverberancia musical yanqui.
Chocolate controla la música, los tickets. Recorre y tasa el ambiente. El está a cargo de todo. Alquiló “Boliche”.
Por eso cuenta las facheras que arrastró su organización. Como hombre clave de la noche, es asediado por las muñecas. Su melena castaña hasta los hombres, balancea entre whiskys y cigarrillos americanos. Sobre su polera negra cuelga cadena y medallón cruz malta en rojo y negro. Reluce en los destellos, junto a sus ojos negros y a su boca carnosa.

Coca! Negra zarpada! Viniste! También si me llegabas a fallar...
Dejame..., me llega a ver el Portugués acá y me mata. Y encima traje a la Baby y a la Rusa. Nos rajamos de Sunset, le dije que teníamos que ir a un casamiento y que después volvíamos, que sé yo... Allá no pasa nada, siempre los mismos. Pero vos lo rompiste todo! A full, loco. Escuchame Chocolate, por qué no me conseguís un vale para una copa... Decime... Cómo viene este boliche? Hay muchos ratis?...
Nooo...no pasa nada...
No sabés si vino Rolo o Malito..., a ver si tienen... por ahí consiguieron... vos sabés que yo respondo, que no fallo... vos hablale si los ves, yo te espero en la barra...

Una y treinta: La vocifera el cantante Joe Kooker.
Tiempo de subasta, momento de ofertas. Marketing vaginal.
“Boliche” a lleno. Masa plena que recorre los pasillos marcados por los buscas.
En torno a “ellas” se desplazan los noctívagos. Tasan, cabecean. Toman por los brazos y codos.
Comentan, seleccionan, ponen el precio sexual. Mis asientos parecen anaqueles rebalsados de medibachas, portaligas y piernas de nylon. En ellos se ofrecen: tacos altos, medianos y finitos. Oscuros y multicolores. La “lolitas” rojas, azules y turquesas se ofrecen en liquidación.
En las pasarelas desfilan las minis y los pechos sin soutiens: bustos vanidosos, parados bajo la transparencia del interlock, su marca en el orillo dice: “Alta cotización”, consultar habitués.
Pechos vanos y cansados cubiertos por blusas oscuras, su valor: “Algo de alcohol”...
Bustos teñidos de smock, contaminados de luz negra y cigarrillo, bañados en sudor de pista. Su precio en el costado izquierdo dice: “Me regalo”...
Pechos prepotentes, sueltos. Sostienen un cartel: “Me vendo, escucho oferta”...
Nati, Piti, Claudia, Alejandra, Silvia y Roxana. Sus tetas ya son tasadas por los ojos que flotan en una sexy vaharina, que los conduce de norte a sur, inmersas en un himno de black-power. Ellas se trastornan bajo un deseo cotizado.

Piti!! No lo viste a Rolo o a Malito?... Dale! Cortala un poco con ése y dame bola!... La increpa Coca a su amiga, un tanto desesperada.
Que sé yo, loca! Hace una hora que los estás buscando! No sé... No ves en que estoy?---Estás zarpadísima!... Pará boluda, no me tirés de la chaqueta!!...
Sos una guacha, cuando me pediste que te endosara a Chocolate... te lo dí, no?... Y ahora que venís bien... que no tenés problemas...
Flaca hacela corta!! Dijo despreciativo el del brillante en la oreja.
Cortala flaco! Dale Piti!! Seguro vinieron, “te dejaron”... y de mí ni te acordaste? Sos una mierda!! Como ando en baja....
Mirá flaca!... cortala, con vos se cortó!. La tomó del cuello apretando.

El rockero Neil Daimond la guía desde su “Cherry Cherry”. Enfurece los instintos compradores. El señor Chocolate conduce las ofertas, las demandas, el faltante...

Che, Piteo: me dijiste que ibas a entrar quince flacas de Lugano. Después el otro logi, ése que anda con vos...
Sí, Tumba... Pero qué querés que haga, si le fallaron dos locos que arrastran gente a paladas. Yo lo mío lo hice. Dale Chocolate... Entramos como cien minas y cerca de doscientos machos... no está mal.... Dijo el Turco que oficiaba de secretario.
Nooo... Lo que pasa es que vienen los flacos y me rompen las bolas. Que no hay minas. Que no pasa nada. Está lleno de “guardabosques” y las minas están en conchetas. Que el ambiente es muy cerrado.
Y bueno Choco, que se jodan. Si no tienen verso para apretárselas, que las miren y las toqueteen..
Escuchame Turco... Empiecen a birlarse a las minas que paran acá. No sé cuántas milongas vamos a hacer en este boliche. Viste esas seis minas al fondo de la barra...
La rubia ésa y la morochita...Gánenselas que el día que nos borren las tenemos en la organización. Un poco de cada lado y tenemos el equipo de prosti mejor de Buenos Aires.
Vamos todavía! Organización “A nivel Chocolate” la rompe todo! Tío dame un gancia, pará que tengo un vale gratis del trompa. .. Terminó la exclamación el señor de polera negra y medallón cruz malta, en momentos en que los apretaban contra el mostrador dos muñecas de alta cotización...

Derecho de “tanteo”
La subasta la enrostra Almendra. Vende su “Muchacha ojos de papel”.
A lo largo de la extensa barra se apoltrona en primera fila, como en un exhibidor de maniquíes, las mejores mujeres. Ellas lucen codo a codo su desafiante belleza de barrio.
En el set, la confusión de rostros, flequillos, camafeos y melenitas son una masa latente de cuerpos en vibrante conversación
Subasta de menudeo: vinchas de soga, trenzas infinitas, hebillas, diamantes en oreja izquierda o derecha. Lunares y estrellas faciales hacen un cosmos. En él, flotan planetas de desodorantes y esmaltes, pestañas postizas abanicándose sin fin. La masificación del perfume nutre el clima de venta. Repiquetea el tambor y desafía. Los olores corporales se integran a la ceremonia.
Los chalecos de cuero negro y el pecho descubierto, la barba, el rulo, los rímeles chorreantes. Las manos y bocas modelan los vasos. El rouge y sus labios rojos brillantes aplastan otros labios. La saliva lubrica la ansiedad y las manos desesperadas buscan el rastro.
Los muslos se trenzan, la loneta se retuerce y las cinturas juegan con las manos en tiempo de soul.
Las voces contrabandistas salen de los woofer y alientan, previenen, instruyen.
Ahora, inmersos en conciencia grupal se desplazan y regresan. Cientos de labios delineados, torcidos, suaves, fuertes, dibujan sobre extensiones de pieles su deseo.
Rezo grupal de sexo. Orgía inmóvil que amontona hombres en condenada fantasía de reventa.
Calco de cuerpos en otros cuerpos. Resplandeciente belleza ciudadana.

2.30 hs. Tiempo de “ratas”
El staff de Chocolate está completo y al ataque. El Turco, Rolo y Consolata han abordado los puntos facheros de la barra. El resto de los avezados tarjeteros equilibran la conspiración del levante. En la terraza hay un rostro tostado por el sol. Manipulando en ademán ganador su pulsera de bronce. Pelirrojo teñido, lucha fabricando el “verso convincente”...

Como te decía flaca, esta organización viene muy bien. Arrastra cualquier gente. Nos movemos en la zona norte y en el centro, gente grande... Vos parás acá?
Yo soy fan de “Boliche”, conozco a los dueños y la música viene muy bien... Es pesadito pero me gusta... Dijo Sonia.
Vos tenés que parar por el norte, es G.C.U. viste?... vamos a bailar flaca...

Darío desde el hall de entrada controla la avanzada. Buscó a Pelo, al Tano y a Manganeta. Estos retransmitieron la clave de defensa al resto de los habitués. La elite que dirige la trenza fue avisada.
Clave de nochero. Clave de humo y alcohol. Pocas palabras entre los de la secta, sólo observación. Que las cosas suceden. Dejar correr los soul, los rock. De boca en boca la palabra alienta la defensa de su troupe de muñecas.

Che Tano, saquen a bailar a todas las minas que están en los asientos. A las forritas, a todas y aprieten rápido..., dijo Pelo tomando del cuello a dos amigas olvidadas en las sombras.
Escuchame Pelo... Están todos los flacos copados, ganaron casi todos y son minitas que vienen muy bien, son de Ramos y las ganamos para acá.
Bajá y pediles vales de copas a Alberto. Repartilas entre los flacos para que les den a las minas. Que las verseen: si las tienen ganadas no se las “fuma” nadie. No le dejen resto a Chocolate.
Pelo, viste las flacas que vinieron de La Boca... Esas que eran cinco, se las están apalabrando. Avisó un tarjetero.
Cuál?... La del enterito marrón y las otras del flequillito?
Sí... Están muy fuertes...
Pará que dejo a éstas, después vengo, vas a ver... Vamos Pelito... A las relaciones públicas, visitas guiadas a la cabina del disk-jockey, etc. etc...

03 hs. Momento de adquisiciones “apuradas”
Stands, anaqueles, exhibidores. La discoteca ahora es como un supermercado de muñecas. A pleno funcionamiento, sus heladeras exhiben corazones calientes y piernas desahuciadas.
Hay “muñecas inflables” y otras que lloran, tienen el espíritu congelado.
En el fondo del local, hay sectores de permuta y consignación (a éstas les da lo mismo el comprador, les gusta cambiar de dueño). También hay mesas de saldos con bocas usadas. Por los sectores de penumbra, a contra luz, hay una sección de fiado y ocasión, allí están las rechazadas a la hora del tanteo, se las ve desvencijadas.

La noche se afianzó y empieza a morir. Las ventas son reventas. Las que tenían buen precio y cotización terminan ebrias entre los almohadones. Otras fueron robadas.
Algunas prefieren no cambiar de casa. Las leales, pero sujetas a la venta, reafirmaron su patria bolichera con Deep y Rosco en un rock o soul de la casa. Bailaron toda la noche.

Mas allá de la puerta del gato. En el hall, pisando el primer escalón Alberto conversa con Pelo.
El Choco promete, la mano vino bien, más de trescientas entradas. Mirá, marcá los talonarios. Mas otros, que fueron muchos, que pasaron sin pagar llegamos a las cuatrocientas personas.
Ya te cotizó el Choco?...
Sí, ahora que terminan de comer en el Privado arreglamos.
Alberto se sentó. Corrió las cortinas. Estaba amaneciendo.

Remake
No hay remake . La oportunidad se va con la oscuridad que borra el sol. Ellas y ellos lo saben, por eso el último verso se había incrementado. Y el Dios verso vendió sus proclamas hasta llegar la transparencia de madrugada.
Yo luzco nítido en mi fin encubridor. Radiante en mis regiones espejadas, ellas producen aún infinitos teatritos de la venta.
Sus actores, en mi vientre configuran la trama...

Interior. Interiores muy míos, colmados por el misterio que emana el tema “La máquina del Amor”. La voz de terciopelo de Dionne Warwicke y el swing erótico de Bacharach la hacen funcionar: “He`s Moving On”... “Nuevas tácticas en acción”...” La fiesta”... “Entre Bambalinas”
Soy un supermarket y voy cerrando mis puertas. Es una hora ciega, la hora de la plenitud.
Los temas lentos calman la ansiedad general. Se deslizan lentamente sobre el set, que está en paz, no codiciado. Tan suave es el son, que desprende rumor de suelas arrastradas.

Deep, Rosko. Darío y Angel junto a Manganeta. El Tano y Rafa se encuentran en igual actitud: ingieren alcohol en la barra y le dan la espalda al tío que conversa con Tanita.
Carmen baila sola frente al staff de “Boliche”. La mira Corcho y le saca la lengua. Tanita se entrega al baile y abraza a Sonia jugando.
“Chocolate” inhala en su vaso un gancia, moja sus labios, conversa con el tío.
El señor de la cruz malta habla de su éxito bailable. Su secretario yace tendido vientre arriba borracho, con la cabeza apoyada en una “muñeca” dormida.
El resto de la organización se perdió en los apagados reservados. Nada se sabe de ellos y de su conspiración.
Gran parte de las mujeres que iban a ser “compradas” se esfumaron.
La discoteca se purgaba de milongueros. Quienes no pudieron comprar, adquirían fantasías individualistas de gancia y vodka. Otros dormían por ahí e integraban el club de los perdedores, conversaban con el barman. Dialogaban incesantes y repetitivos , flotando sus voces en vapor de gin.
Algunos grupos huyeron a otros locales bailables. Entonces el balance fue perfecto: nadie grita, todos aman. Nadie llora, todos ríen. Y el murmullo de las risas alimenta un raro amor.
Así la última hora, mi noche se va diluyendo. No existen ondas negativas y se respira un exitismo momentáneo ligado a lo joven, al ansia de “ganar” sin saber qué.








PISCICATO PENETRANTE EN MOTO

El latido del corazón parte de la casona. Hay risas, son las de Roger Waters. Bacacay 2900, casona de rejas roídas, vapuleadas por una especie de feliz martirio. Speak To Me "Háblame". La joven parece soñar mientras lava la Harley Dadvison y Pink Floyd le pide que le hable. Otra joven revolea revistas y libros buscando uno. Desorden, desorden, que impone Masón. “Blem" franela y cigarrillo. Anarquía de sonidos que embellece el alma de las hermanas. "Háblame": aviones, helicópteros, Waters, Gilmour, Write. Suplican que hablen. No hay respuesta. Sólo sangre joven, a mil, a estallar. Respira, respira. “Breathe in the Air”.
- Che, vas a ir al boliche que se abre en Rivadavia?
- No sé, sentí, escucha como la rompen estos ingleses.
- No me digas que compraste el long play "El lado oscuro de la Luna".
- Guacha te amo.
- Sentí las mejores guitarras del mundo, este tema se llama "Time" sentí, mata para ir en la Harley.
- Che, no me contestaste si vas a ver de que se trata "Boliche", me tiraron una tarjeta ayer.
- Sentí el himno.
- Qué?
- El himno, esto no morirá nunca, escuchá boluda, es maravilloso "El gran baile en el Cielo" "The great gie in the Sky".
- Quién lo canta, Write?
- No, Clare Torry, bola, mirá
- Grito, desgarro, lamento, abrazar el cielo en un orgasmo.
- Cómo?, esa es la letra de la canción?
- No, es mía. OÍ, caer, caer, morir, morir, toda mi piel es un relay de excitaciones que prende y apaga hacia la mujer, hacia la persona que amo. Bueno eso es lo que me da esta canción, te gusta? Lista la moto, venís...
- No, tengo que estudiar para dar un parcial. Y este tema que es... genial "Monea, monea, web a may".
Los leones oxidados de las rejas reían con mueca de bronce. La casona parecía estar casi deshabitada, con desprejuiciado abandono.

- Che Paola, limpia un poco que cuando vengan los viejos de Israel nos van a matar.
- Limpia vos guacha, que siempre te las tomas. Que siempre te vas a apretar con tu moto, otra cosa, fuiste a ver ese trabajo?
- Qué trabajo? Este es mi trabajo'

Le señaló a la moto con un movimiento de pelvis sobre el asiento.
La Harley salió arando sobre los adoquines de Bacacay. Dobló en Argerich, y Bogotá y Nazca. Allí "Expopizza" alimentaba con masa y muzzarella a muchachos trabajadores. Sonia coleando gira frente a "Tarot" y un tarjetero la saluda, -venís el viernes? -no se!
Nuevamente el arar sobre el asfalto, hacia el centro por Rivadavia. Entonces regula por la San José y el Banco Provincia, por la Galería Flores. En Bonorino algo la detiene.
"Boliche"... en "Lorena" piensa mientras sube a la vereda de la sedería. "A esta confitería venía con mis viejos".
De pronto decide cruzar Rivadavia.

Un 86 casi la saca del planeta. Se para bajo de "Shock", otro local de parejas. Mira hacia Bonorino despectivamente. De la disquería Carly Simón le acerca su: "Podrías llegar a ser un fracaso". La música sale por la escalera que lleva al primer piso.
Empieza a juzgarlo:
"Rojo, qué prepotente; amarillo, la muerte para los chinos y ese cartel de bronce repujado, que asco. No se puede comparar con Tarot, con Juan de los Palotes, con Pinar".

Entonces la Simons le vende "Mockingbird, piensa:"sin embargo tiene buena música"

Cruza Rivadavia nuevamente haciendo giros con la moto parada en los pedalines, hace viboritas junto al cordón, enciende un cigarrillo y se apoya contra el semáforo. Por la escalera de la discoteca bajan Pelo, Darío, Ángel, La Turca y Carmen. El minishort de la Turca se entremezcla con "Adulta" de la "Simons". Y el taconeo de Carmen son un sostenido melodioso acercándose a Sonia.

- Che flaca, qué buena moto, es tuya?, y de quién va a ser?, no sé, de tu viejo, de tu novio, no tengo novio, y es todita mía. Sos tarjetera?, no, bueno entonces venite el viernes, toma, es para habitúes, pero yo no soy habitué, bueno a partir de ahora lo sos, encaró Pelo.

- Che flaca, decime que color de tintura usas?, rubio champagne, porque me gusta, tenés unos rulos divinos.

Interviene gritando Pelo.

- Che Tanita, te pones a trabajar de una vez...

Era una pequeña colmena de tarjeteros tirando volantes a las chicas y chicos. De pronto Sonia irrumpe: dame tarjetas que te voy a tirar con la moto.

- Venís flaca, señaló a Tanita. Vamos a ser las supertarjeteras motorizadas. Vamos a Je T´aime primero - La Harley dobló por Boyacá y paró.

- Toma flaco, abrió Boliche- La Harley tomó rumbo para Shock, Musicats y Tarot.

- Bueno, desde ahora sos tarjetera de "Boliche" yo Tanita, te nombro.

Las extrañas tarjetas con dibujos de máscaras, jeringas hipodérmicas, bailarines clásicos, sombreros bombines, bastones iban de mano en mano. El comentario era su rareza y originalidad.

- Che, las tarjetas matan
- Sí, viste, las diseñan Fer y Alberto, los dueños
- Qué música pasan?
- Y, música negra, soul y rock.

Los pelos de Sonia y de Tanita se entremezclaban con la velocidad.

- Che, vamos a Belgrano, abrazame así no te caes! No, así no, más fuerte abrazame!

La moto llegó a cien por Juan B. Justo. Después Cabildo y Juramento. Allí era presentado "Boliche" a la gente de Belgrano. Las chicas, abejitas de colmena motorizada se divertían acabando con las tarjetas.

- Vamos a Palermo hop, dale! Dale Sonia, patea la moto.

La Harley tronaba por Libertador, Dobló en Olleros hacia el lago.

- Nunca viste manejar como las amazonas?, mira de costado..., no loca que nos matamos, y sin brazos y parada en el asiento!, no, que tengo miedo, sos muy loca Sonia...

Tanita abrazó fuerte a Sonia y un fugado aroma a transpiración de a dos, y de a dos los perfumes, de a dos el jadeo y el miedo. Hubo una pausa silencio y Tanita gritó que se diera vuelta que así nos vamos a hacer mierda, porque Sonia intentó besarla en la nariz. Pararon.

- Siempre andas así!, no, siempre es peor. Decime Sonia. Sonia que más te llamas vos, Sonia Levy, pero me dicen Sasha, así que te llamas Sonia Sasha Levy, demasiado..., bueno, decime Sonia o Sasha...

Sonia se le arrima, la toma de la cintura, la olfatea. Le huele el Chanel N° 6. Sonia se le arrima más y con el dedo índice le toca la punta de la nariz, halagándole su forma aguileña. Intenta bajar su boca para besarla. Tanita la esquiva.

- Que haces nena! Vos sos media rarita, me llevas a Boliche...

Sonia dio varias patadas a la moto hasta que arrancó. Pensó en silencio con vergüenza en Carly Simons, en el tema que ya había escuchado "Podrías llegar a ser un Fracaso". La luz trasera de la moto tardó en alejarse. Sonia no aceleraba, pensaba en una estrategia de disculpa, pero en no abandonar la lucha por conquistar aTaníta que desde esa noche sería su objetivo, aunque Tanita por ahora no entendía. Quizá alguna vez, comprendería.






















1973/ EL FLAQUITO/ Obertura de proyecto/ Perón en Argentina/
Regreso expectante


El flaquito Claudio se las sabía todas, era uno de mis primeros clientes, un amigo. Yo confiaba en él, confiaba en su melenón rubio y lacio, tapándole media frente. En lo impecable de su pinta, en su mentón finito y sensible. En sus manos blancas, con dedos largos de pianista. En su sonrisa celta y cagadora.
Sí, confiaba en la información que me traía de Ramos Mejía y sus boliches bailables. En la forma en que desmenuzaba a la gente de la noche”: Mirá, a Crash van todos borregos, parece un jardín de infantes”.
Y a Stadium?... preguntaba: “Ah...Stadium me recopa, no hay parditas con mucho colorete en la carita, je, je”...
Y entonces yo me calentaba y él parecía un banco de datos, y seguía: “después tenés a Juan de los Palotes, je, ése es un boliche eterno, que la gasta, siempre lleno de minitas y ojo, no partidas”...
Sí, confiaba. En la forma en que frenaba su fórmula uno, su Citroen destartalado: “Para qué lo voy a arreglar... si es de mi viejo”...
Sí, confiaba, porque me divertía ver como frenaba con las gomas contra el cordón: “Franeleo el cordón, lo caliento”...
Sí, me divertía su forma de hablar, en un estudiado amariconamiento de muchacho de Flores, que va de levante al barrio Norte. Sí, me divertía el siempre clima festivo de su presencia al decirme”:Hello Alber, mi vida por un Trapax”... Y sacudía femenino sus crenchas, como denominaba a su pelo. Sí, me divertía su cuerpo delgado de metro sesenta, poniéndose zapatones con plataforma para ganar altura y agregar: “Hoy salí a vender los platos decorados de mi viejo, me tiene repodrido sabés?, vendo, pero me pudre eso de tomar nota del pedido, después entregar y otro día pasar a cobrar. No me lo banco”... Y yo reía y le explicaba que era la única forma de comer desde la edad de piedra hasta ahora: trabajando.
Sentía por él una suerte de tristeza de padre abandonando en el primer día de colegio a un hijo, y mientras me hablaba yo lo perforaba, desnudándolo con mi mente. Entonces el sentimiento me hacía recorrer el rostro de su papá sentado en el bar. Colorado de tanto blanco ingerido y de su mamá chiflada, que cada tanto entraba en depresión. Y se ponía a llorar y a gemir como un animal. Enroscada en la cama, como un ovillito de hilo tembloroso. Hasta que venían de la clínica y se la llevaban. Sí, sentía por él una profunda tristeza de papá paseando en un hermoso día de sol, a su hijo Down. Sí, tristeza y alegría eran los dos opuestos que me unían a él, en un raro lazo de amor. Indefinido y sobreprotector amor. Y él de improviso cortaba mi vuelo, que lo rasaba. Porque el flaquito era una pila de intuiciones, me decía: “Ya te perdiste, te fuiste a otra”... Y por suerte su intuición no era tan sagaz, y volvía al ataque: “Estás en tu boliche bailable, no?”... Y yo, orgulloso y soñador le contestaba que sí, y levantaba la persiana de mi kiosco, y mientras hacía fuerza, él me hablaba, me ametrallaba a datos: “Mirá, los de Ramos, con tanto boliche bailable, autoproclamados la capital de la joda, tienen a Pinar, Juan, Crash, Stadium, después chiquitos como Tibos, donde van parditas de lujo, con mucho colorete en la jeta. Los más grandes están en las últimas del sonido, luces, aire acondicionado, pistas iluminadas que suben y bajan. Cabina de disk jockey que se mueven y todos los chiches en materia de joda”... Y yo le preguntaba mientras abría los cartones de cigarrillos, los acomodaba en la cigarrera y pasaba el plumero a las golosinas en la caramelera haciendo mi primera venta del día: “Jefe, déme un cuarenta y tres setenta”.
Sí, vendía y volvía a mi sueño: - Decime, se llenan todos?.-
- Sí Alber, de punta a punta, te ahogás, no podés respirar, a las flacas las tenés encima, al frente, al costado, franeleándote. Vos, cuando bailabas, cabeceabas para sacar a bailar, no?; bueno, ahora la chapás del brazo y listo, si no quieren no hay rebote. Si total no se ve nada y el pachuli te tapona la nariz. Y el quemo, sabés cómo se quema?... Vos pensaste en el quemo?, porque los flacos van a ir a tu boliche a quemar. Ah, pero te digo esto: Ramos está lleno de canas. Cuando alguno jode mucho lo sacan a patadas. Hay muchos que vienen quemados de la calle y entonces tendrías que filtrar-... Y yo interrumpía, qué?...
- Filtrar a la gente. Tenés que tener un tipo de saco rojo, con facha, pero medio hijo de puta, que te pare a los borreguitos, a los quemados, a las parditas y a los stoncitos...-
- Entonces mi sueño me hacía tener ganas de hacer caca, la caca era la realidad . Sentía miedo del proyecto y me daban ganas de volver todo atrás, el fantasma de la mariguana se depositaba en mi esfínter.
- Che... hay mucha falopa?,,,
Y, la falopa está en todos lados, es un gran ne-go-ción entendés? En un futuro vamos a convivir con ella, va a estar en cualquier tarro de cocina, por eso, mi vida por un Trapax, con una recetilla de mi primo el médico, listo, todo legal y por derecha...
Sos un loco lindo...
Parliament, por favor...
No tiene cambio?.. Gustavo me buscás cambio?...
Yes, Alber ... sacudió su melena y se alejó.


Nunca sabía bien que buscaba con el proyecto de poner un boliche bailable. Sí, sabía que quería dejar de ser kiosquero, de ganar sólo para comer y para las necesidades primarias, quería crecer en todo sentido, tener más dinero, más prestigio. Sentirme más importante frente a la gente. Con mis veintiocho años quería tener un auto mejor, quizás una casa con jardín y pileta. Por eso cuando se me ocurrió la idea de la discoteca, corrí a ver a mi hermano y le conté mis planes. Fue en la casa de mi vieja, un domingo tedioso, donde la familia de puro aburrida y de no aguantarse más el uno al otro, la nuera, la suegra, las celosas hermanas y el perro durmiendo discutían a los gritos. Típica familia italiana. Creo hoy que el perro era el más inteligente. Entonces entré y en medio del griterío familiar, lo aparté a mi hermano Fernando, fuimos directo al Gordini, le dije, descubrí la idea más genial del mundo: Fernando, ponemos un boliche bailable?... Qué comiste, mierda?, no, boludo, es en serio, y de donde sacamos la guita?...Lo tengo todo planeado, no me digas..., no me cargués, boludo. Y le mandé todas mis ideas, mis ansias. Tengo acá, todo en el bocho, el nombre, los diseños, sería para gente sola, no en pareja, entendés? En Flores no hay ninguno. Tarot, Je T’Aime son de parejas o para parejas. El único que hay es Bamboche, y ahí van todas las minas para casarse y mucho viejerío, y la guita?... Bueno, dejá eso ahí, dejá eso? No, pará, los flacos que van a mi kiosco, se reúnen y conversan y de sus charlas yo rescato el hecho de que no tienen lugar para ir a bailar los viernes y los sábados en Flores. Se van todos a Ramos o al centro y son pibes barrieros, entendés? Y a mí de tanto oírlos hablar del tema, un día el bocho me hizo puf, empezó la persecuta del boliche. Y cuanta guita se podía hacer por noche. Mirá, por lo que me cuentan los pibes, en los boliches entran como mil, y cuánto vale la entrada?... dos mil o tres mil Fernando... Uy... es la guita. Sí... y te olvidás de la barra y los tragos. Estuve averiguando y es más o menos un treinta por ciento de la recaudación. Qué bueno sería... pero te insisto, y la guita? Si le pedimos a Devora que nos preste unos dólares. Si, yo estimo unos quince mil, puedo vender mi kiosco y mi auto. Y yo, yo que pongo?... no tengo un cobre disponible. Bueno, pensé que sacáramos un crédito en el Banco Provincia, vos con tu trabajo en la empresa y la escritura de tu departamento... podrías, no?... mi departamento? Ya me veo durmiendo en un caño mientras repartís tarjetas del boliche... “flaquita, tomá esta especial... vení que se pone muy bien... hay muy buen ambiente, sabés”?... juá...juá... estamos todos locos, yo bolichero y mi mujer me mata. Va, que se joda: no es que siempre quiere guita y te vuelve loco con que seas gerente, que se la aguante... y Eva... se lo contaste ya?. Sí, y con lujo de detalles, y que dijo?.. se copó la flaca, no me digas..., lo que oís se recopó, y no se puso celosa?, para nada... ella igual que yo quiere crecer económicamente. Bolicheros... te imaginás Alber, de pilchitas negras, poleras y pantalones negros, y laburar de noche, qué bueno... y la guita hermano, la guita, lo primero que hago me compro un Peugeot cero, me dejo mis regios bigotes y desde el despacho del boliche imparto órdenes; órdenes al barman, a los mozos, a los del guardarropa, al portero, al que vende entradas y ojito con afanarme..., che Alber, vamos a tener que controlar que no nos afanen... y después recibir a los inspectores y a la cana, la cana... eso no me lo banco, la cana... se te meten en el negocio sin pedir permiso y te llevan al que quieren. Si habré caído sopre en Disco Rojo, la yuta... no lo había pensado, sabés?, bueno, dejá eso para después, cuando ya tengamos finiquitado todo, le hacemos una visita, nos presentamos al comisario y después... unos cajoncitos de vino y listo. Pero... y los borrachos, las putas, los menores, las drogas y la marihuana? De nuevo el esfínter como un relay se me estreñía, que te pasa, me cago, dejalo ahí...Vení, vamos adentro y le contamos la buena nueva a la familia, total, más que matarnos no pasa..., agregó Alberto.
Cada día que pasaba se inflaba más el globo de mi sueño. Y este globo de infinitos colores crecía dentro mío. Yo, sujeto a él por su hilo, sentía por momentos desprenderme del piso. Entonces, para compensar el peso y aferrarme a la tierra, buscaba adeptos a mi sueño globo. Eran víctimas que reclutaba para inflarlo más. A la vez que me sujetaba al piso, con la realidad de sus opiniones, la versión de ellos, mis clientes del kiosco.
El Flaquito había sido mi primer iniciado, mi hermano el segundo, que con la daga clavada dejó de dormir a partir de ese domingo. Mi kiosco de la calle Directorio parecía la residencia de Perón en Puerta de Hierro. Para ser más exacto, la residencia de Gaspar Campos. Era todo un líder, un osado, un aventurero sin la geografía de su aventura. Desde aquel domingo familiar, me la pasé dibujando planos de cabinas pasadiscos. Barras increíbles, pasarelas amplias para mucha gente, diseños de tarjetas de invitación, logotipos de carteles exteriores. Bocetos de interiores y pistas fabulosas donde las “Facheras” lucirían sus piernas envainadas en loneta o hot-pants. El Flaquito fue mi agente de propaganda, mi contacto con agrupaciones y organizaciones de baile como U.M.A. que serían de alguna manera mis futuros socios.
Desde las nueve, que abría el kiosco, era visitado por jóvenes que me ofrecían sus dotes de disk-jockey, apabullándome con sus discursos: qué tipo de música debía pasar en el boliche, porque si no se quemaría. Que la música tenía que ser negra, que la mano “Black-Power” se venía con todo y que la música nacional no servía para un boliche. Que el rock pesado no va, que traía piñas y barras pesadas. Que el ambiente. El ambiente hay que cuidarlo mucho. Que la casa se reserva el derecho de admisión. Que el ambiente... El ambiente es lo importante. Que las minitas tienen que ser rápidas, pero no “prostis” de profesión. Que hay que rajar a los “stoncitos” que “fuman o queman”, que la imagen. Sí, la imagen por sobre todo.
Eso me decían todos: cuidar la imagen. Tiene que haber puterío habitué que pare en el local, que no se vaya a otro. Que hay que hacerse una barrita de facheras y hay que dejarlas entrar gratis. Y cuando se abre el boliche, dejarlas haciendo facha en la puerta, así los flacos miran el ambiente que hay y se mandan adentro y pagan la entrada ilusionándose que se las van a levantar. Que con cierta cana mucho ojo. La imagen, cuidarles la imagen, pues se te convierten en socios de la noche a la mañana.




















INAUGURACION / ALLEGRO CON BRIO
Entonces fue una mano. Mano que no todos vieron. Las llaves de electricidad fueron accionadas. Quizá un rostro que nadie recordaría y otros que jamás volverían a verse, los que lo entregaron a la noche, a la jauría humana.
Fue una aglomeración que violó la puerta del gato, como aprendices de brujos. Una manada de ovejas seducidas por el lobo que aullaba en sus entrañas.
Aretha Franklin ayudaba rezando con la entrega. Y la timbaleta de Santana interrumpía llena de ansiedad, cortaba toda plegaria. No la necesitaban. Ellos, los cófrades habían hecho un pacto de noche y misterio.
Todo era impulso irracional. Jóvenes sombras en un mundo de viejas oscuridades.
La órden fue dada. La pesada reja con el rostro de John Lennon se abrió y nadie recordaría quien tiró de ella.
Boliche nacía. El rojo de su parto encendía de neón la Avenida Rivadavia, que le profería ruidos ciudadanos. La gente preenjuiciaba su alumbramiento.
Su cara fluorescente era un anciano maquillado de niño beat.

THE DOOBIE BROTHERS
The Doobie Brothers, "Un largo tren en marcha" de Rosario Norte a Retiro/ Pibe apretando leche condensada / Mamá conversadora interminable/Ventana tren sucia de huellas digitales y salpicada de vómito/ Locomotora vaporizando mi púbersueño/ Los Panchos: "Doquiera que tu vayas"... / Pampa inconmensurable sembrada de ansias pajueranas/ Pibe, Rosario, portuario Paraná/ Ay! Buenos Aires que me llegabas de a poco/ Ogro ideal/ Gris de ventanitas rascacielos/ Túneles de la intriga estaciones expectantes/ Subterráneas excitaciones/ Chico boquiabierta colmando pupilas de asombro/ Me recibías increíble entre orines que no podía contener/ Allí estabas recostada entre tus grises/ Grises variaciones o estancos/ Como soles mudos/ Me enamoré de tus luces ojos / Aniñándome más a tu cintura de faroles/ Sonrojado vi que pronto me adoptabas/ Yo huérfano de amor de ciudad me entregué a tu estupro feliz/ The Doobie Brothers ciudad/ Un largo tren en marcha hacia vos/ Hembraciudad/ Viejos amantes repentinos encuentros brindados con asfalto/ Hombre vapuleado en tu soberbia/ Adulto aspirante a tus grasos perfumes/ Siempre serás sorpresa/ Razón de ser tu amante.









INMIGRANTES 1899/ AutonsonataN
La Patria es un peligro que Florece
Leopoldo Marechal


1899 la bota itálica/ Sordévolo/ Los Bianchi piensan otras tierras/ Esperanza nueva vida/ Dejar el terruño Génova/ entonces el sueño se trabaja/ Y es partir, llorar, abandonar/ Más al norte Torino/ Los Robin también imaginan, lloran y abandonan/ Después el barco Principessa Mafalda/ Pronto comarcas marinas ahogan el llanto/ Y un cacho de felicidad se vierte por sus ojos / Y los Bianchi y Robin ríen y bailan y proyectan/ Entonces es el río el anfitrión/ Ese río-mar café con leche/ Río plano ocre como lago/ Buenos Aires los adopta con un puerto de canales y remolcadores melancólicos/ Los italianos tragan saliva y sueñan doloridos pero inquietantes/ Después es Rosario quien los alberga/ Después la música adornándolo todo/ Armonio, piano, relojes y joyas/ Batería valses tango/ Calle Catamarca, escalera y vitreaux/ Las vetas de los mármoles me recibían/ Pero el piano, el foxtrox el bombo y el platillo me bautizaron/ Penas alegrías y música/ Desavenencias y música/ Adversidades pero siempre música/ Los valses hacían rodar a mis bolitas, y un tango cruel hizo un hoyo con una que fue oscura/ Macetas con malvones mis escondidas travesuras/ El grito de mamá tornasolándose con las arias/ Ella presente burbujeante en mis oídos/ La música musa de mi inocencia/ El Sheik, Remembranzas, Cuartito Azul, Griseta/ El vals, Strauss, los abuelos danzando/ Girando como trompos/ El vals Los Patinadores deslizaban mi infancia/ El vals en la sala/ En el penumbroso desván/ En la bulliciosa cocina/ En las noches de luna con la sala semivacía/ El vals y los abuelos envejeciendo más aún/ En las sedas de las faldas de mis primas rotando con erotismo y sudor/ El vals amortajando los féretros de mis nonos/ Despidiéndose como marcha fúnebre/ Adormilando la noche del adiós/ El vals, siempre aquellos valses en lo quejoso y feliz de la vida/ Todo pasaba por los pianos y violines que mis tíos interpretaban/ Noches donde el baile, la risa, el griterío confundían la pasión y el dos por cuatro/ Ya vagos fantasmas, tímidas imágenes espectrales hoy abonan mi memoria/ Rompecabezas que nunca armaré en la vana tarde del recuerdo.

















THE MAGIC MAN / “EL SER”

El cantante Jimi Hendrix pregutaba “Vivos o muertos?”...
La maquinaria del amor no progresaba en mí. Ni mi caja de truenos, de incontenible fuerza guitarrera daba ímpetu a mis grupos desbandados.
Carly Simons desde su larga duración “Hocakes” los tenía en sus manos. Su voz de pana decía: “Sanos y Salvos”...
No. Aquella penumbra no transpiraba. No regalaba como siempre sudor tierno. Ni mis spots irradiaban alucinantes. Tampoco mi luz negra encubría el ambiente.
La violencia bailada se guardaba en bolsillos de loneta, y el alcohol en la barra no salía de sus botellas en hileras.
El barman conversaba cruzado de brazos con Darío y Angel.
Ni aún los intentos de Corcho por conmover la masa aquietada daba resultados.
“Quiero casarme con un Guardafaros”... “Goin down the road”... El beat Mungo Jerry, no podía controlar el tedio.
La Warwicke, trasnochaba agrupando adeptos en su “Melodía desencadenada”. Pocos le quedaban. Un gran bostezo amoqueteado recibía en contestación.
Todo en mí parecía muerto. Las jefaturas no eran ejercidas. Los matones dormían en la falda de alguna milonguera.
Rosko y Deep parecían un dúo amistoso. Apoyados en la barra, ejercían el trueque de alientos de gancia y vodka.
Mis proyecciones de cine en los reservados eran mudas. Chaplín parecía más antiguo. Nadie reía. Sus ademanes se perdían entre besos aburridos.
La pasarela entre los asientos gozaban de libertad. La gente permanecía sentada. Cientos de cabezas quietas, a la espera, en mi vientre sonoro.

Desierta la avenida, la galería y el hall de acceso donde Fer y Alberto dialogan aburridos.
Desolado el barrio donde el invierno jaquea.

03 Hs. En la vereda un hombre corre como adolescente. Cruza la calle y mira hacia arriba. El ruido huye por los ventanales del local. Ahora sonríe como un niño. De prisa busca la escalera de entrada. Sube. Se lo ve como a un jovencito con deseos de bailar. A su paso mi penumbra roja titila.
Con voz femenina pide una entrada. Pasa por el control y despreciativa arroja el ticket. Traspone la puerta del gato...
Detrás de la cortina mira fascinada. Fija la mirada en la cabina del disk-jockey. Lanza una carcajada siniestra: “Me quedo un instante magnetizado y a oscuras”.
Cuando vuelve la luz, aquello que era hombre, ahora es cuerpo y rostro de mujer. Se encamina hacia Corcho.
El disk-hombre mira sus controles sin entender que sucede. Siente escalofrío y “algo” perturba su mente.
La música sale al aire retardada, fuera de velocidad. Los grupos se inquietan, silban, abuchean.
“La Presencia”. Avanza segura entre mis lumens inquietos.
... Junto al vidrio, adhiere su mirada asexual a los ojos de Corcho. Este duda, Le nace miedo. Arranca del stock tres tapas de long.play. Tiembla y acaricia las placas. Lee: “Tritons” “País del Rock”... “Grand Funk”... “Humble Pie”... Saltarín Jack Flash.
Los cinco rostros beat de la foto quemada, arden junto a dos guitarras de aquel país. La sacerdotisa de Humble Pie guarda un fachero bajo sus pies, y una guitarra elevada al cielo en acto de sacrificio...
Los enviados del país del rock están allí, en los dibujos de las tapas de los long-play . Ordenan, junto con “aquel asexuado ser” su inmediata difusión.
La placa dos se inserta en la bandeja. El diamante calza en el surco: “Tritons” y su tema “Saltarín Jack Flash” transita hecho protones. Los parlantes lo despiden en ondas sonoras. Traiciona a las parejas que bailan apasionadas al aburrimiento.
El “Ser” sale de lo sombrío. Avanza con tino, el flash la descubre intermitente, transformada en una avasallante fachera que viste un top atigrado y breach de cuero negro.
Loco, la viste a la Coca?, se vino con un top de tigre que mata!, informó Manganeta a Deep, que acariciaba con sus labios el filo del vaso.
Vos estás zarpado, dejame... dejame..., cortala con el gancia narigón, que te hace mal.
En serio Deep, te lo juro por Pernía, vení, vamos a ver, recién estaba en la terraza.
Está bien, vamos...
Salió sin ganas el jefe. Tambaleaba, y a su paso embotado, cientos de sandalias, tacos y tapitas golpeteaban el piso a tiempo. Las nucas se balanceaban al son de; “Blues del abandonado”.
La aglomeración se iba incorporando y colmaba mis pasillos.

Rosko! Rosko!, gritó una flaca alta y pecosa, con el pelo hasta la cintura.
Miriam, qué hacés acá?... Se pudrió todo en Stadium?... Volviste al pie... quietita...acá...
Chantita!, ahora parás acá?... Qué pálida este boliche! Son todos matones, que asco!, y la música, no pasa nada..., decime... conocés a un pardo de botas, uno que está borracho?... Aquél, ves?, ese que está allá..., tiene la persecuta conmigo!
Sí, lo juro... es pesadito, por qué?... Te pasó algo con ése?
Sí, me quiso apretar en la terraza, dijo que yo era Coca y que sé yo. Me llevó del cuello hasta la pared y me dio un cachetazo. Decí que me pude escapar, quien se cree qué es?...
Pará flaca, ahora vengo. Como tromba y achicando un ojo salió Rosko en busca de Deep.
El el lugar, “aquel ser” llamada Miriam dejaba de serlo. Su mudanza de una cosa a otra la llevaba a ser un stoncito vendedor de sueños...
... “Viajes”... Cigarrillos finitos como agujas de punta cerrada.
El vendedor ofreció:
Yeaaa! Titanic... querés saltar por la ventana y borrarte de esta pálida total?..., querés quemar flaco?
Morite, loco! Son todos unos hijos de puta, no se banca más. El otro día cambié uno y me jodí.... tremendo “joins” de peperina!...
No, este... tomá, haceme caso... esta es roja, Colombiana... vas a toser como loco y a despistar la memoria. Tomá, te la regalo, obsequio de la casa...
También si hay joda, te meto la cabeza en el inodoro y después lo rompemos a patadas. El comprador obsequiado salió empujando a todos por las pasarelas. Lo seguían sus amigos de “vuelo”. Buscaron su reducto de fumata. En el lugar quedaba “El Ser”. Sola, bocetándose rostro, cuerpo y alma...
Pronto ví un hombre de traje negro. Un policía de moralidad pidiendo documentos, increpando a parejas sentadas.
La cana! La yuta! Nena, rajá para el baño. Hacía señas y ponía la voz de alarma uno, desde los asientos. Mientras otro vociferaba alrededor del set; la poli, la lancha para abajo! Viene el taquero! Otro que se escapó avisó: el que no tiene documentos que raje, yo me los olvidé. La gente empezó a movilizarse. Llevaba la palabra en los labios: Razzia!.
Che, vayan a esconderse al guardarropa, la tía les abre la puerta del techo!, se oyó la consigna cerca del baño.

El set reventaba al frenesí de Titanic, por la ira enrojecida del spot y las botas taconeando: “Serchin”. “Sultana”, “Richmond Express”. Su iracundia no tenía límites: era una muralla de milongueros.

Alberto, Fernando, la cana! Exaltado Rafa agregó: están adentro pidiendo documentos, se llevan cualquier gente!
La cana?... estás loco!, por dónde pasaron?... Vamos adentro. Pasó Alberto por la puerta del gato, que parecía estar al acecho.
Corcho miraba abstraído las tres tapas de los larga duración. En sus dibujos. Los muchachos de Titanic, las guitarras quemándose en el cielo gris y la sacerdotiza Humble Pie lo controlaban, lo tenían como poseído..., por eso el diamante subía y bajaba en el pick-up de un surco a otro. De izquierda a derecha. La franela, las llaves, los controles, no le daban sosiego.

Bajo y ton-ton. Grito y Stone. Platillo y bombo. Guitarra y alarido.
Aquel policía increpador penetrando en la sombra del reservado, buscó un nuevo “cambio”. Sólo algunos segundos, ”Aparecía”, Rolo, un playboy de Flores. “Traspuso” una pared divisoria y las riñas entre mujeres comenzaron. Se lo disputaban, inventando otro tipo de violencia.
La banda “Grand Funk” ceñía el silencio y el tedio. Lo hacía estallar por las claraboyas y las tomas de aire.
Se bailaba en la terraza, entre las jaulas de caña. En mis reservados, junto a Chaplín y Groucho Mark. También en los baños que habían sido destrozados...
Los jefes de las bandas de Lugano y Flores: Rosko y Deep pesquizaban al unísono a dos chicas: a Coca y a Miriam... Esos nombres partían impulsivos de las bocas de los “matones”, mientras se miraban con recelo. Zamarreaban a las chicas desauciadas, a las que “planchaban”, a las que trenzadas, estaban con alguno entre los almohadones turquesa.
Rolo, “El Ser”, Playboy, luego de crear riñas femeninas se alejó. Escurridizo, diseñó su nueva forma: el coreógrafo más popular de las discotekas. Salió a escena...Valentino! Se sintió en el desórden. Se encaminó hacia el caos musical.
Hooolaaa...chicos aquí estoy! Quién es el machito que me paga una copa?... Estoy tan desinflado que no puedo masss...! Quiero odaliscas para mi nuevo show ... A ver chicas las piernas... a ver esos torsos desnudos y fuertes....
Prometía a su paso oportunidades... Reclutaba histérico y amanerado. Marcaba pasos de danza. Su sombrero negro, sus botas plateadas y su chaqueta de hule giraban en círculo entre los grupos interesados...
Pelo pegaba brincos. Creía ser Bob Fosse, Carmen, la Isadora del Rock. Rafa rotaba a un Fred Astaire del soul... alternando con Gene Kelly.
Entonces la magia de la danza se adueñó de todos...


04 Hs. de la Madrugada.
En el furor confuso, Alberto y Fer indagaban por aquél policía. El comprador de la “yerba mala” y sus amigos, con odio buscaban al stone vendedor. Apretaban peperina entre sus dedos...
Muchos rastreaban un top atigrado y otros a una piba de pecas y pelo lacio hasta la cintura.
La troupe de la danza, estudiándose los pasos, buscaba al coreógrafo. Este se había esfumado para “vivir” una plural metamorfosis de borrachos.
Fueron uno, dos, diez, veinte ebrios que aparecían y desaparecían creando focos aislados de tensión en mis pasarelas. Ordenando copas y más copas, haciendo que el barman viviera una pesadilla de vasos y botellas...
Se perdía el control total. Los zamarreos, tirones, corridas. Mezclados con la danza y los matones buscadores, hacían imposible la permanencia dentro mío. El smog era violento y tenía olor a vómito.
Yo estaba a pleno “Daw”. A pleno “Up”.

Los chicos del conjunto “Tritons” desplazaron a los de “Grand Funk” y vociferaron: “Deja que hable el rock”. Los ebrios se perdieron en lo oscuro, encubiertos por mis cambios de luces, los reflectores y la luz negra tapándolo todo...
De pronto Corcho detuvo mis voces. Desde el set un “nuevo” rostro gritó: “La ví parada ahí”!! Y los Beatles encontraron un ágil danzarín llevándose a Sonia a la pista mayor.
El círculo se formó. Las palmas comenzaron. Remarcaban un estilo “pesado” y un “patear” cadenciado jamás visto. Los bolicheros quisieron imitar, no podían...
Nuevamente “El Ser” gritó: “Saltarín Jack Flash”!! Las manos fueron arriba, la vuelta y abajo. Todos imitaron. Sus siluetas se proyectaban infinitas en mis espejos repetidos.
Eran, junto al “danzarín” un ballet de excitados. Un rezo de grupo al Dios percusión. Una danza de pelos negros y rubios. Teñidos y descoloridos.
En la confusión de luces, yo les daba lo que anhelaban. Ellos me regalaban sus cuerpos bañados en sudor. En un deseo loco inmerso en soledad...
Apago los reflectores y son sombras desarraigadas.
La voz corroída y el son les hace gastar vida. Mi flash les repite sus actos y le retarda sus éxtasis. Así les perdura y sienten elevarse.
Son plenos, plateados de luz blanca. “Fotografiados” por mí, mil veces con negativos que no tienen posteridad. Son hijos del momento.
El rojo los invade: Holocausto instantáneo. Yo les doy su alimento, pero les robo el azul de sus sueños.
Entonces, ordeno los “Blues”, lamentando... lamentando... Ellos se tocan y rozan... Se traman bailando. Eso ayuda a matar su desarraigo...
La noche se consumió. Las llaves de luz fueron oprimidas dejándome casi sin vida. La gente, los mozos y empleados pasaron por Lenon que parecía dormido. Entonces, aquel “Ser” que fue “muchos” al pasar entre las patas del Gato no fue nadie...


FANTASMA

Un fantasma muere cuando se da cuenta que ya no asusta a nadie. O cuando le sale la jubilación, O cuando nos percatamos que ésta pobre alma en pena, vagó solamente por nuestra mente. Entonces un día maravilloso, abrimos la ventanita de nuestro corazón y lo dejamos escapar al fin, proclamando estas palabras; Adiós espectro cruel! te dejo en libertad, elige un cielo de amor para toda la eternidad.



















BACKSTAGE ENERO 1994 (SEMIBREVE)


Ya está decidido Boliche muere. Deja de encenderse su solidaridad noctívaga (me tenía repodrido el ampararlo)

Febrero 1994
……………….

Todos los personajes son parte de mí. Qué alienación! Y por eso he tardado veinte años en terminarla.
………………

El personaje Boliche me tiene podrido. Lo estoy armando muy ortiva de todo. Tiene que ser malo, pornográfico, absurdo y decadente. Y por sobre todo odiar, odiar al prójimo. Si no nunca será creíble.
………………

MARZO 1995

Me siento un ladrón, a veces un asesino. Un pervertido que ronda por las calles buscando muchachitas y muchachitos (en una de esas noches descubrí a quien sería Tanita y el personaje Sonia fue una que luego de sonreírme me escupió)



A SANDRA/ A LA ESTELA/ A LA COCA/ A LA GORDA/ A MIRIAM/ A KARINA
(SEXTILLO)

La puta llega inconfundible. Besuquea al taquillero. Este le palmea el traste sostenidamente. Como socios se ríen, y el rojo los confabula. La puta supera la puerta del gato y a John Lennon. Parece conocer a todos, o por lo menos a muchos. Pronto se agiorna dibujándose una sonrisa y de soslayo divisa el mercado. Saluda al barman y despliega los espineles de extracto francés. Ella es el espinel. Es un anzuelo de dientes que brillan en la luz negra. Acopia voces al oído. La puta es una fiesta de intrigas. Una tejedora de trama sexual. Hila deseos y los urde. Taconea al ritmo, cadereando, y los penes son resortes. La puta piensa: "Qué pálida hoy". Y es una damacamelia atolondrada. Revisa el espinel hasta la barra y no hay pique. Sale a bailar y ella le queda grande al ritmo. Es una anunciadora de "Una canción desesperada" y su corazón fibrila Discepolines. Entonces la puta gira y pancea, gira y ríe estructuradamente. Arquea rodillas desganadas. Piensa: "La noche me está ganando". Sale a la terraza y es una Mimí Pinzón maquillada con neón. Una subversiva Manon Lescaut. Duda, pero vuelve al ruedo sonoro, al tumulto, tranza con el humo y arremete. Sarandea los hombros y “¡Bingo!”. La carnada del espinel ha sido mordida. El hombre de azul la toma de la cintura, le miente cosas a su oído. La puta generosa también le miente, traga saliva y recoge. "Ya está, ya está". Lo tiene entre sus brazos, se apoyan en la barra. El es el sultán ella es Sherezade, que contará historias al amanecer entregando su comarca capilar, su piel erizada y sudorosa. La puta relatará historias y muchas para no morir.

SONATA PARA LAS VICTIMAS

22 horas, a punto de cerrar mi kiosco, reunión de víctimas. Me reúno con mis víctimas, adeptos, curiosos, que terminarían garroneándome la entrada. Iniciados en mi globo – sueño: el gordo Corcho que se ofrecía como disk-jockey, el petiso Héctor Borrachi que tan sólo pedía trabajo, se encargaría de toda la pintura del local. Darío el más avezado en la noche, ofrecía su experiencia en putanguitas y flacos copetineros de barra, junto con Angel ambos operarios en un laboratorio. Rafael y otros que alertados por el Flaquito actuarían como tarjeteros propagandísticos, con la sola retribución de la entrada gratis y tres copas, todo un lujo para ellos. La oferta de trabajo me apabulló y aunque en ese momento no lo hubiese querido, tuve que tomar la iniciativa e iniciar mi exposición: bueno muchachos, ya no somos sólo clientes y kiosquero, somos una cofradía de iniciados en la noche. Bueno... me dejo de joder, la cosa es así... y desplegué las cartulinas blancas llenas de dibujos hechos con marcadores y biromes para acentuar las rectas. Los cófrades abrieron sus ojos, parecían aventureros desenterrando el tesoro de la isla maldita.
Sus miradas eran desconfiadas e intrigantes. Allí estaba “Boliche” con todas sus pasarelas y asientos. Con su guardarropa su barra y sus pistas. Sus focos y murales. El petiso Héctor abrió su boca excitada: ¿ Y los reservados para el apriete?... Hubo un silencio y estalló la risa. El petiso fue levantado en andas a la vereda y vuelto a traer: enano, enano... Todos gritaban... Sí, enano pero con una porongo así... y el chiquito manipuleo su bulto orgulloso... Bravo... gritó uno... el petiso fue bajado y yo comencé a borrar y a agregar espacio detrás de lo que sería la barra para hacer un reservado o varios. Otro acotó que uno solo no bastaba, que Crash, que Stadium. Grité silencio y continué: bueno yo he observado que todos ustedes y todos los flacos de Flores no tienen un lugar para ir a bailar, solos, sin pareja, excepto Bamboche. Darío agrega: sí que hay, está Je t’aime, pero Ángel le tapa la boca y le dice que ahí tenés que ir con una minita, bobo, Darío le retruca que está muy loco. Pero que era verdad que en Flores no había un lugar de solos y solas... Eso, grité así van a decir las tarjetas invitaciones: ese será el texto gancho: “Solas y solos de Flores”. ¡Vamos todavía! gritó Corcho, que mostraba fanfarroneando cómo sostendría el pañolenci redondo como los discos de las bandejas, para frenar los discos mientras seguía girando la bandeja sin parar y con la otra mano llevando el brazo de la bandeja buscando otro tema, sin interrupción de continuidad, de bandeja a bandeja, pues serían en total tres bandejas giradiscos con una de repuesto y dos equipos de sonido, con uno de repuesto por si uno se pinchaba en medio de la noche. Bravo! gritó Sergio Beberosa, su amigo y disk-jockey de repuesto y agrega Corchito, la va a gastar tirando discos en... ahí se trabó... Che Alber y cómo se va a llamar el cheboli?...
Simplemente “Boliche”. Entonces me enternecí, me dí cuenta que todos ya estaban colgando del hilo del gobo-sueño y sin pisar tierra. Bastante alto como para hacernos trizas: muchachos, tomen este nombre y como viene la mano nomás, tómenlo para nombrar a mi boliche, simplemente Boliche, nuestro boliche. !!! Vamos Boliche todavía!!!.
Todos lo aceptaron bien. Podría decir que ya les gustaba el nombre. Les sonaba entrañablemente de barrio y lo barajaban de boca en boca mientras cerrábamos entre todos el kiosco. El reloj delataba las veintitrés horas. Fuimos hacia Rivadavia. Darío y Angel se despidieron, el petiso Héctor nos acompañó hasta la esquina y se fue a jugar al póker. Los demás se fueron cavilando el nombre “Boliche”. Me quedé solo en la esquina de Membrillar y Falcón. Prendí un cigarrillo y a través de la llama vi un Citroen que me hacía señas con sus luces. Era el Flaquito Claudio. No tardó en recalentar el cordón con sus neumáticos y su melenón actuaba sobre mí. Ya la punzante debilidad sorpresiva de su miraba me enganchaba... Hola Claudio... Che Alber, vamos al bowling-center, hoy ando de requiza de parditas, vamos y tiramos unas bolas y tomamos algo... Caí sobre el asiento desencajado. Cuándo lo vas a arreglar?... Nunca. Allá vamos parditas.
El globo-sueño ahora me llevaba sobre Rivadavia y sus costumbres nocturnas sobre la rotación y traslación de la masa joven, que consumía helados, wiskies, gaseosas, panchos, café, música. Sus concentraciones en Rivadavia y Rivera Indarte, “La San José” y la “Cuyana”, La de Nazca y su “Tourbillón” , “Quitapenas”. la de Carabobo. La “London” de Boyacá y Rivadavia y su “Je T’aime”, mi competidor. Con sus bailes en pareja y a la vez de gente solas y solos. Y Tarot, que aunque de parejas, era el monstruo junto con “Bamboche”. Grandes concertadores consumistas de baile.
Me interrumpió el Flaquito: ¿Qué te pasa?... Nada o casi nada.... me pasa de todo, pienso, ¿pasará algo con Boliche?... ¿será un fracaso?... Claudio no me contestó, el globo se me desinflaba y se caía. Pero che... Vos dejame a mí las relaciones públicas ejem... y se reía con ademán canchero. Vos encargate del toco, de la guita, pedile a tu hermana que te gire los dólares. Encargate de buscar el local bien ubicado, encargate de los decorados bien raros, entendés... Vos el toco, la construcción y todo eso. Los planos se pasan y la decoración con ese ambiente fabril, con esos caños de desagües finitos dividiendo las pistas, con la barra en zigzag en fórmica negra y las pistas como jaulas de leones. Las otras iluminadas de abajo para los que quieran patear algo de rock. Vos... todo el papelerío, el alquiler, las garantías. Y tu hermano que tiene cara de malo, de cana y es medio filósofo y la chamulla, que vaya a parar a los inspectores en general y a la yuta. Vos de los números y tu hermano de las relaciones internas y yo de las externas. Yo Ad Honoren. Me pagás con algunas copillas... y jugarla de local. .. ¿Tenés cagaso, no? Pero te repito, va a caminar tu Boliche. Acá en Flores no hay un buen boliche con buena música y buenas minitas para levantar, para los flacos en banda. ¿Sabés todos los que hay? Cientos. Quizá miles, que boludean dando vueltas a pata o con autos, que forrean por aquí y les da fiaca irse hasta Ramos. Y los buscas que lavan el autito a la tarde y lo lustran y giran viernes y sábado. A ésos los engancharíamos con parditas de lujo, haciendo fachita en la vereda. ¿De qué vereda hablás?... Si recién hace quince días que le escribí a mi hermana, creo que me va a dar bola...Todavía no tengo la guita y ni sé dónde mierda voy a sujetar el globo... ¿El qué?... El boliche Claudio: Ah, Boliche...
Mirá Claudio, tirame en Bogotá, me voy a casa.
Ok... Sr. Alber, allá voy.
MOLTO VIVACE

Hermano, estoy contestando a tu carta del 28 de marzo, en la cual me comentás tu idea de poner con Fernando una discoteca. Sinceramente me parece absurdo y lleno de riesgos. Lamento muchísimo que Fernando te quiera acompañar en semejante aventura siendo que él ya lleva sobre sus espaldas graves problemas de matrimonio. Me parece una insensatez. Creo que deberían meditarlo un poco más, meditar sobre las consecuencias que les traería un negocio de maleantes, pues considero que eso que piensan poner es de gente malandra. Perdoná los términos, pero yo los quiero muchísimo y siempre serán para mí, esos chiquilines que jugaban en la calle Cochabamba en Rosario, y vos serás aquél nenito al cual yo le cantaba boleros de Gregorio Barrios para que se durmiera. Lo estuve charlando con Mario y le parece lo mismo. Estuvimos en Bahamas, alojados en el Holiday Inn y varias noches no me pude dormir, a tanto llegó mi fantasía atroz, que el pobre Mario me tuvo en sus brazos acariciándome la frente hasta dormir. Entrañablemente, hermano, te digo y repito: me parecen dos chiquilines boludos haciéndose los machos con ese boliche-cabaret. ¿Qué buscan?... Dedíquense a sus respectivas familias que los necesitan mucho, Rodrigo, Nicolás y Bárbara, esos hijos tan bellos que tienen... No pensaron en ellos y en todo el amor que necesitan?... perdóname hermano todo esto, no lo puedo contener, no puedo dejar de pensar en mamita, pobre, cuando papi la dejaba sola con nosotros chiquitos para ir al cabaret, hijo de puta, y encima le pegaba... Hijos de puta todos los hombres malvados con sus mujeres: ¿qué quieren ustedes, repetir la historia gris de mamila?, pensá en ella también. Bueno, me quiero ir calmando, no pensaba llegar a este tono con mi carta, any way, de igual manera ustedes harán lo que quieran, como siempre lo hiciste vos en especial... hermano querido. Espero tu confirmación y te giro los dólares, a esa cantidad le puedo hacer frente, siempre que me la devuelvas en dólares. Cuando vaya a Buenos Aires, me explicarás bien en detalle, cómo va a funcionar el negocio, como siempre Mario, el comerciante, le interesó algo la cuestión, no sé si deslinda muy bien los sentimientos de los negocios. Después de verme llorar por todo esto, me dijo así, fríamente, que le podía llegar a interesar la cuestión de “Boliche”.
Hermano, ahora sí me despido y desde mis entrañas te digo, cuidate mucho. No descuides a María y a Rodrigo que es lo único que te tiene que importar en la vida. Aquí Mario me interrumpe y me dice que le guardes una copa de whisky, el muy loco ha salido del baño desnudo y se ríe como un caribeño, bailando rumba y revoleando su ropa interior. Te adoro, hermano, un beso grande a Fer y decile que no fume tanto, que se cuide y que lo quiero mucho.
Aferrado a mi globo que ya era gigante, me desplazaba como en sueños por los laberintos de la concreción del proyecto. Puse en venta el kiosco y el auto. Inicié con Fernando rápidamente los trámites del préstamo. Recibí el cheque por quince mil dólares que me envió mi hermana del Chase Manhatan Bank. Transpiré.


El Flaquito era todo un gerente de relaciones públicas, en poco tiempo se había recorrido todo Ramos Mejía, como un experto espía. Observando el funcionamiento de los boliches famosos, la cantidad de gente y un promedio de consumo de bebidas por tiempo-hora. Eso multiplicado por el valor promedio de los tragos, llegaba a una cantidad estimada de acuerdo a la gente ingresada en cada local. También con cuánto personal contaba cada establecimiento. Se arrimaba a los habitués y les informaba que en Flores iba a abrir pronto el mejor local bailable de Buenos Aires. También recopilaba datos sobre la forma de trabajar de las organizaciones de baile. Se presentaba como delegado del local a inaugurar y le sacaba información. Se hizo tarjetas con su nombre y apellido. El texto decía: Claudio, asesor de relaciones públicas de Boliche Discotec, Avenida Directorio 2354, y las repartía.
En menos de una semana mi kiosco se había convertido en una agencia de trabajo. Trabajadores para la noche, también artesanos, yeseros, albañiles, electricistas, mozos. Entonces mi globo se desinflaba de a poco y los vientos de la vida y aún las pequeñas brisas lo desorientaban. Y todo cada vez más real.
- Señor me da un Sugus –
- Sí pibe tomá...

En el instante en que el chico se alejaba de la caramelera, entró al kiosco un hombre con cara de laburante, me dió la mano y me dijo que se llamaba Osvaldo Bordolino y que lo mandaban Angel y Darío, se presentó como yesero de profesión y me advirtió que el no cobraba caro. Yo le dije que era un trabajo grande: mirá Osvaldo, me dijo Angel que sos del barrio, bueno te digo, quiero que me pases un presupuesto por estos dibujos y si te dás maña podríamos charlar por otras cosas de plomería y albañilería.... plomería, albañilería?... bueno, si me tienen un poco de paciencia, yo le puedo hacer los trabajos, la verdad es que necesito trabajar. Bárbaro, hay un muchacho que se llama Héctor... ah, el petiso Héctor...., sí ése muchacho también necesita trabajar. Sí, lo conozco, siempre viene acá. Bueno, el te ayudaría a vos y yo le pagaría el día, entendés....
Alberto, yo no sé si me estoy adelantando pero para el futuro... si se puede trabajar en el boliche... mi mujer se da maña para muchas cosas...para limpiar y atender al público. Después tengo a mis dos hijas, que aunque chicas, pueden colaborar. No sé si me estoy adelantando, pero la falta de trabajo no me deja dormir, entendés....Sí, entiendo muy bien lo que me querés decir.
Cuando lo ví irse a Osvaldo, me quedó la impresión de que era un hombre honrado. La honradez le salía por los ojos de tano melancólico, y me dije y pensé y me contradije y callé para no quemarlo. Entonces pensé que debía ver como trabajaba y que empeño ponía en todo este loquero que eran mis planes. Mientras los casilleros de la cigarrera se me vaciaban, en cada golosina que vendía, tenía que intercalar la conversación con algún trabajador. Escuchar su propuesta y su precio. Mientras me apabullaban las profesiones y los presupuestos, sumaba en mi agenda.
El globo de mi presupuesto se zarandeaba y el signo más me lo desinflaba. Convertía al globo de polietileno en un globo de madera y alambre, de yeso, cal y arena, de cuerina y plástico, de tornillos y vigas, de andamios baldes ladrillos y vidrio. Y sus tensores ya no eran de hilo, sino de soga y poleas colgando. Entonces tomé conciencia de que mi sueño-globo, mi sueño-boliche, mi sueño-grande, todos los sueños, el sueño, se concretaba trabajando duro y parejo. Que la abstracción que era un sueño, siempre debía sostenerse con la base de hierro o por lo menos, de hormigón.
Cuando un sueño va concretándose, la realidad de ese sueño tiene cara de sudor, angustias, plazos y vencimientos. Cara de bancos, gerentes con rostro de culo al entrevistarlos, por no tener un buen patrimonio personal. Entonces, esa realidad al trabajar el sueño nos hace sentir esa sensación que tienen todos aquellos que creen en el progreso personal, en las realizaciones personales, en la lucha por sobrevivir. Esa sensación tan especial que retuerce las tripas saca el hambre o da mucho hambre. Esa sensación terrible es la de crecer.
Y los chicos del barrio, mis clientes, venían y me proponían cosas para el boliche. Y yo los veía con sus caras de sueño, las que yo había descubierto casi sin darme cuenta y sin proponérmelo. Porque yo también era soñador. Entonces desmenuzaba cada nombre, su imagen y hasta dónde respondían. Anotaba: Angel ayudante junto con Sergio, el disk-jockey Corchito, Darío encargado de traer gente de la noche junto con Pelo, tarjetero en anteriores boliches, con experiencia en el tirado de tarjetas y enganche de chicas y facheritas de Flores. El se ofreció como organizador de bailes para el local. Lo veía muy rápido. Rafa y Miguel, tanitos altos y lindos, se ofrecerían junto con otros de tarjeteros. También agrupando a toda su barrita que paraba en el Tourbillón. Estaban ya dispuestos a dar su prestigio en la noche, para llenar a "Boliche".
Mi hermano y yo estaríamos en la puerta vendiendo entradas, filtrando junto con algunos tarjeteros que conocían a la gente de Flores. Me faltaban los puestos de barman y guardarropa y quienes cuidarían que no hubiese problemas. Y la gente de seguridad a quien contrataríamos en la comisaría. Entonces el aluvión de jóvenes ansiosos y futuros bolicheros me rebasó el kiosco.
Estaban todos frente a mí. Reclamando realidad. Tomaron posiciones. El gordo Corchito se puso a tomar mate. Casi todos encendieron cigarrillos. La fumata frente a mí, el instigador, el volador. Sus caras parecían robots en espera de la órden. Algunos, todavía incrédulos. La duda los carcomía. Y de pronto me sentí jefe de banda, de alguna manera responsable de sus imaginaciones que habían sido mías. Esa que yo repartí y ellos deglutieron.
Entonces así, como quien no quiere la cosa, así, en medio de la venta kiosqueril apurada de cigarrillos y fósforos. En medio de entrega de golosinas, en una tarde anochecida de tanto gris. Empezamos a reír, imaginar, era demasiada la tensión, el estrés por todo: “Che, te lo imaginás a Darío con su saquito rojo, haciendo fachita con las minitas entrando y diciéndoles, pasá flaquita que se pone muy bien. Y yo tirando temas de Deep Purple, Pink Floyd, Grand Funk, por los parlantes sin dar respiro. Uy, éste está loco... como va a pasar tanta música pesada, los negros van a patear rock y chupar, y se van a agarrar a piñas cada dos minutos, pero que sabés vos que es buena música.... Che... che... Y yo, las minitas que me voy a subir...je...je... Pobre de vos... Te apuesto a que yo te subo más minas... Che... pero es posta que Alberto pone el boliche, si boludo, yo vi los planos y vi como conversaba con el hermano... Y le mostraba un cheque por quince mil dólares, mirá si creo que mañana tiene que entregar el auto, che... y el kiosco lo vendió... Sí, sabés a quién se lo vendió... a chivita, el peruano que vive enfrente. ¿ Donde vive la costurera? “


La noche nos sorprendió a todos en medio de la jocosidad, y mi globo estaba como loco, subía, bajaba. Se distendía con la risa, también se ponía tenso y se aflojaba. Mi globo, también como yo tenía ganas de hacer caca.
Cuando bajaba la persiana, sentí el rodar del caucho contra el cordón, el guiño impaciente, la voz canchera del Flaquito me dije. Me hizo una rara seña y subí al Citroen. Lo notaba extraño, cuando aceleraba y frenaba, una débil sonrisa esbozaba su cara triangular. Su boca de payaso se contenía, no entendía si quería llorar o reírse, no me daba cuenta si me llevaba a casa o me quería pasear por el barrio. Tampoco hablaba, miraba el parabrisas y se aguantaba algo, hasta que su ademán circense estalló y metió primera y aceleró doblando por Ramón Falcón, y segunda y tercera y cuarta. El destartalado auto cimbraba loco. Y Malvinas y Carabobo y vuelta a Yerbal y el kiosquero sordo y la Cuyana y los morfadores de pizzas desaforados y Tourbillón y entonces empezó a cantar la canción de Chicanos: “La cucaracha... la cucaracha... ya no puede caminar....por que le falta, porque no tiene... marihuana que fumar... marihuana que fumar. Aceleró por Rivadavia hacia Boyacá, comiéndose todos los semáforos en rojo y gritando: Puta vida... puta vida que me diste... que me diste a Boliche... a Boliche... Puto barrio que me diste a Albertito... Albertito yo te rompo… me vas a coger si te digo algo... decime sí, así te muestro algo: y entonces el Flaquito era una perfecta mujer seduciéndome con sus labios carnosos y su pelo limpísimo, haciéndolo ondear y gritando: Chicanos...chicanos míos... la gorda se la come, la come... Manoteándome la pistola, que de tantos nervios la tenía apesadumbrada. Y entonces llegando a Bonorino gritó, Albertito te amo. Y yo le dije, loco, largá el Trapax. Y me contestó, no boludo mirá ... Y fue el milagro. Allí estaba con su pinta abandónica, como sumido entre las sombras de una esquina de Flores. Escondido entre The Hardin y Azteca. Sombreado su rostro, sólo la luz roja, la verde y amarilla del semáforo lo encendía y lo apagaba.
En principio me pareció mentira, casualidad del destino. Después bajamos del auto y parado en la vereda de Cervantes lo vi bien. Era el local para Boliche con su cartel de alquila torcido. Y no me atreví a decir palabra, lo observaba con sus paredes desgastadas por la lluvia, el viento. Veía el edificio como a un hombre viejo y entristecido. El local de la confitería, o de lo que una vez fue una confitería salón de té, estaba montada su estructura sobre una galería casi deshabitada, con una terraza con glorieta de alrededor de unos veinte metros por cuarenta, bastante desvencijada.
Vamos todavía, gritó el Flaquito, dándome un beso en la boca que sabía a chiclets y wisky. En el momento del beso, me descargó una suerte de exhalación agitada, que olía a boliches. Entonces corrió, y el ruido de sus colgantes y fetiches de bronce me despabilaron. Se había cruzado enfrente, bajo el gigante balcón de la terraza. Allí su figura haciéndome señas. Crucé Rivadavia, y ya junto a él me abrazó. Me habló: Alber, te lo conseguí yo ... sabés que te quiero mucho, nunca te lo dije... Pará le contesté y él bajó la vista sumiso, me dió la espalda y agitó sus dedos como despidiéndose y subió por las escaleras a la galería, hacia el local que quedaba en el primer piso. Yo detrás lo veía subir y el se ondeaba como se ondean las mujeres buscando guerra. Y mi globo se estrelló en su primer vuelo rasante. Y agregó algo que no escuché y yo dije algo que no entendí y nos encimamos al hablar y reímos y la frase salió: pero que boludo yo, y yo... que mangas de pelotudos, como es posible que no descubriéramos esta esquina antes. Es que estuvo abandonado años, y uno al no ver carteles de neón prendidos deja de mirar para arriba, te das cuenta que poco uno mira para arriba, para el cielo... Miramos cuando los tubos de neón palabreados nos seducen con su color, lo que no se publicita está muerto, hoy por hoy... Así es macho, me dijo recuperando su actitud masculina.
Ya en el hall de entrada de la confitería, comenzamos a mirar por los vidrios rotos, mirá allá estaba el mostrador, que desastre, todo destruído.
Che Alber, sabés que los que estuvieron antes alquilando este local, cuando era famoso, son los que están ahora en Azteca, no me digas..., si, y escuchá esto: ves todos esos techos rotos, ellos los destruyeron así para vengarse del dueño. Dicen que era una dueña hija de puta. Fue cuando los desalojaron porque pagaban poco alquiler y los rajaron con un juicio. Todo esto me lo contó un mozo de Azteca las otras noches, estaba en pedo el viejo y yo le daba manija preguntando y me contó todo...que terraza que tiene ese cheboli, abandonado, pero igual mata... qué ubicación genial, en pleno corazón de Flores y en la zona chetita, donde están los mejores locales. Y tiene las medidas perfectas, no es muy chico pero tampoco muy grande, yo calculo que a full se le pueden meter seiscientas personas, unos trescientos cincuenta machos y unas doscientas cincuenta minas, a razón de dos mil los flacos y mil las flacas. Tendríamos unos setecientos mil, más doscientos cincuenta de las minas, serían unos... casi un millón...Mas la barra, hijo de puta pasás al frente... escuchame Claudio te olvidás de lo más importante, el precio del alquiler y los depósitos y todo lo demás... yo creo que por esto pedirán mucha guita, no quiero desilusionarme desde ya, pero te digo que con esta ubicación deben pedir mucho. Sí, pero está todo abandonado y le tenés que poner todo lo que vos quieras, pero el lugar, la ubicación, es la ubicación. Bajamos lentamente las escaleras, lo tomé del hombro, tenía el globo ensobrado y guardado bajo llave.
Tomaste la dirección?... me preguntó. Sí, le contesté, y fuimos a Azteca a tomar café.
Esa noche no pude dormir. La palabra institución se había apoderado de mí. No me dejaba chance. Institución, institucionalización del sueño me decía, y daba vueltas en la cama. Y entre el sopor y la alucinación, sumaba y restaba, imaginaba charlas con el rematador del local. El globo, vuelta a remontarlo. Flameaba como una bandera para darme fuerza, tenía ahora un logotipo impreso; miedo. Y mientras le daba forma institucional a todo este proyecto y también en mi fantasía de nuevo rico, le rogaba a mi cuñado que me saliera de garantía para tan impresionante local. El globo-sueño titilaba: miedo.. miedo... miedo..., me senté en la cama y grité: Dios, para que carajo me metí en esto, y mi mujer fue a ver a Maxi, mi hijo, a mirar si lo había despertado con mi grito de orangután. Después le dije que hiciera un mate, que quería calmarme. Y ella que también colgaba del globo, pegó un gritito desperezándose y fue a la cocina. Conversamos, me calmó. A la mañana llamaría al rematador, tendría que enfrentarlo. Enfrentar la realidad. Caras que me hablarían de valores, precios, garantías, depósitos. Caras inmutables y cínicas en el momento en que yo les pidiera rebaja y excitadas al ofrecerme el local. Detallando los beneficios de la ubicación, tratarían de convencerme, que el precio es una bicoca y que debía aprovechar. Que ojo, que hay muchos interesados en esa esquina. Frías y cínicas caras de los rematadores.
























ALLEGRO MA NON TROPO

Come Together, Something, Maxwell`s Silver Hammer. Oh... Darling, Octpu`sy garden, I want you (She`s so heavy). El torino rojo se acercaba rugiente. El rebaje, la frenada que araba los adoquines, su carcajada.
La puteada por la ventanilla, sin darnos tiempo a ganarle con la palabra, con el saludo. La tromba: mi cuñado Jorge Bersa.
- Conchuditos, perdonen la tardanza pero tengo muchos despelotes de laburo. Los Beatles estallaban por la ventanilla abierta. Subimos al auto con Fer y como siempre, mi cuñado apurado con sus negocios de todo tipo. Subir a sus autos era subir a una cápsula espacial, volábamos, zigzagueando, creyendo siempre que nos íbamos a estrolar contra un colectivo o una pared. En medio de las picadas, nos preguntaba:
- Che negritos... tienen las cosas ordenadas ... no hagan cagadas y garpen los impuestos, que si no les rompen el tuges. Ojo con Rentas, Ganancias, Patrimonio neto, yo no pagué nunca y me estoy volviendo loco porque tengo que empezar a arreglar todos los quilombos desde el año sesenta en adelante. Tengo al contador loco. “Mirá... mirá cómo me lo morfo a ese Peugeot” y metió una primera a cien kilómetros que el café que había tomado a la mañana me salía por los ojos y la nariz. El motor del Torino rabió y mi cuñado por la ventanilla le gritaba : “Glú, glú, glú., el Torino es el capo de la yeca”.
Tienen idea de cómo es el dueño del local?, para ir preparando un verso adecuado a las circunstancias, en una de esas no lo convenzo y cagamos, eh? Sí, es un oligarca. Nos va a apurar desde su posición social. Y yo agrego: mirá fue peón de estancia, por ahí se apiada de nosotros y no nos da con un caño, no? Mi cuñado nos mira sobrador y nos dice: miren pibes, él logró una posición económica en la vida y no va a andar con menudencias.
Lo que el tipo les va a exigir es que le paguen, que ustedes cumplan. Entonces arrugué, tragué saliva, pensé: “La quimera del oro y la imagen de Carlitos Chaplin me alegró”. Recordé sus películas, cuando siempre se metía en problemas y lo perseguía aquel grandote con cuerpo de estibador. Y el chiquitito con su bella cara de bufón rápidamente se escapaba de los problemas y de sus perseguidores. Pensé en la montaña de prejuicios que llevábamos sobre nuestras espaldas de aprendices de comerciantes de la noche y me inundó la risa contagiosa de Jorge y su chifladura levantando el sonido de la radio, metiendo la trompa del auto enloquecido, Deep Purple era el transgresor que iba montado al Torino y avanzaba a todo ritmo: “Mujer de Tokio, Señora censura, La estrella del Camino”.
Llegó la frenada frente al edificio de la calle Reconquista. Y tráquea, y ano fueron socios para martirizarme. Busqué la manija y salimos con Fer. Pasillo marmolado y ascensores antiguos con grandes espejos y aire a solemnidad oficinista. Todo un ambiente clasicista nos recibió. La sociedad de tráquea y ano me dejaron mudo. Mi hermano desabrochó su traje gris, encaró a la secretaria, tras él mi cuñado, después yo. Tan bloqueado estaba que no escuchaba la música funcional, nada menos que Johny Mathis y “No es para que yo diga”.
- Buenos días señorita, tenemos una entrevista con el señor Godofredo Mi fá. El los espera? Contestamos que sí, mientras Jorge estaba embelesado mirándole las piernas a la recepcionista.
Bueno, esperen aquí. Me senté. Tenía calor, frío. Mi globo-sueño se había atado a la ventana que mira a Reconquista y me guiñaba un ojo. Se balanceaba al compás de “Mame”. Tragué saliva y sentí paz, pero tuve una regresión. Quise en ese instante ser el kiosquero sin problemas que estaba dejando de ser. Pronto imaginé ser una estatua a quien nadie mira, o ser tierra que se pisa y se olvida, algo intrascendente. No tener tiempo ni edad. Edad, me dije, recordé cuando con mi amigo Carlos Cristal fuimos a debutar con minas, como se decía allá por los sesenta. Pelusa, el más canchero nos llevó. Tomamos el tren a Paso del Rey. También como ahora, no quería que el tiempo pasara, aunque me moría de ganas de ver a una mujer desnuda. El traqueteo del tren me repetía con una especie de swing , y ese swing tenía la voz de mi amigo Carlos, me decía: “Vas a debutar... a debutar”... El tiempo aliado con el vértigo, rápidamente me enrostraba el bar “Le Petit”. Llegamos dijo el gordo Carlos, bajó junto al Pelusa, que iba con un andar canchero. Abrimos la puerta del barcito, que era la “pantalla” del prostíbulo. Nos recibió Carlos Argentino con su “Gaucho pachanguero que baila la pachanga” y después Sandro y Los de Fuego... Allí estaban las chicas. Las de caderas anchas. Una era cajera, otra preparaba tragos y otras eran mozas. Allí estaban la Rosa, La Beba y la Cristina con sus enormes tetas y culos trabajados. La Cristina me clavó sus ojos, yo sentí que la tierra me tragaba. Entonces ella arremetió, me dio un chupón en la boca que hizo sonar mi campanilla. Empezó a caderearme y a bailar conmigo y con Sandro. Me acercó una caña, dí el primer sorbo que no me pasó por la garganta.
Vení rico guacho, te parecés a mi hijo, y me apretaba contra su panza. Veía la gruesa nuca judía de mi amigo Carlos bailando en la oscuridad, con la Rosa. Pelusa se hacía el canchero tomando un whisky. La trabajadora del sexo le había abierto la bragueta. Lo acariciaba.
Entonces dejamos de bailar, me tomó de la mano , me llevó a una mesa en la oscuridad roja del Cabaret, me cantaba: ”Me encontré un angelito, corazón llegaste tú”... Su mano inquieta trabajaba y mi corazón latía cada vez más fuerte, se me secaba la garganta, me la endulzaba con la caña. Su mano... Ah... su mano sedosa me encontró. Tantas fantasías hechas realidad , que una mujer te la toque. Una mujer que no fuera ni tu madre ni tu hermana. Y su mano indagante me enloqueció, me perdí en el aroma del perfume Four Dimension y el aliento a faso. Entre su sonrisa veterana y su ternura putangueril que me colmaban, me sentí rey. Metí las manos que estaban frías de los nervios en sus tetas que estaban bien calientes. Ella exhalaba placer gimiendo, o por lo menos me lo hacía creer. Nervioso volqué la caña sobre la mesa. Me tomó de la hebilla del cinturón y comenzó a arrastrarme , a llevarme hacia una pieza tipo altillo donde “me violaría”. Al desnudarse, el asombro: eso triangular-negro-peludo-frondoso-increíble me dio la bienvenida: su vagina para mí . Se me tiró encima y casi me aplasta. Me asfixiaban sus enormes pechos transpirados. Me gritaba que se los mordiera, creo que me gustó. Después me perdí en algo, en ese algo que nunca había experimentado. Fui besado, lamido, arañado en los codos y los antebrazos. Me reía, me asustaba y sentía placer. Era Caperucita Roja. Sudé y me estremecí. Temblé y acaricié su suave piel. Fue creciendo el latido, mis sienes estallaban cuando metió en su vagina mi pene. Acabé. Fue algo maravilloso. Todo mi cuerpo en una frondosidad estallante, abrazado a ese cuerpón jadeante de mujer.


Señores, pasen a la oficina. Era amplia, con sillones de cuero de vaca, que al sentarnos exhalaban aire por el peso de nuestros cuerpos. La música funcional no salía al ambiente. El no la escuchaba. Leía el texto de una carpeta Velox, tosía y leía. Era un hombre no muy alto, pero lo parecía, por su actitud segura. Su pelo canoso y prolijamente cortado me recordaron a un actor de Hollywood. Sus maxilares remarcados me apabullaron cuando habló:
- Bueno ... espero que ustedes sean gente consciente. Y aclaró, conscientes, pues
señores me están pidiendo que yo acceda a ser locador de un piringundín o como le dicen ahora confitería bailable o discoteca. Me da lo mismo, todo eso es fronterizo, por ende peligroso. Nos quedamos mudos. Y prosiguió:
- Creo señores y por la primera impresión que me llevo de ustedes es que son conscientes, bueno disculpen, no quiero pecar de maleducado. Entonces estiró su mano de uñas y cutículas manicuradas, Godofredo Mifa, mucho gusto. Ustedes deben saber lo que es un negocio fronterizo, que va a lindar con la noche, la prostitución, la droga, el alcohol y demás promiscuidades.
Sentí que estaba todo perdido, no esperaba el ataque por este lado, sino por el comercial, nada más, pensé que lo demás no le interresaría, craso error. Prosiguió, éramos los tres un solo oído.
Esa galería aunque nunca funcionó muy bien comercialmente, no me trajo problemas , si en cambio la confitería que tuve que alquilar a unos gallegos. Se enriquecieron a costa de pagarme un magro alquiler, más la inflación reinante que los ayudó en este país surrealista. Con sus ahorros , a costa mía pudieron comprarse el predio de al lado. Y pensar que yo los aguantaba cuando venían a llorarme miserias. Para que, para que después de aguantarlos durante años los tuviera que desalojar con un juicio. Y ellos que, me destrozaron el local.
Miren, y sacó del archivo, mostró una carpeta del juicio y vimos fotos de Lorena sus techos destrozados, paredes destruídas y baños deteriorados. Pensé: “Tendremos que arreglar todos los destrozos de los gallegos de Azteca, y comencé a odiarlos sin conocerlos”.
- Bueno, en principio, Señor Jorge Bersa... Mi cuñado lo interrumpió, se desabrochó el saco y lanzó todo su barrio: Señor Mifá, estos muchachos son buena gente, responsables, el es empleado en Computación y mi otro cuñado.... porque son mis cuñaditos... tenía hasta hace muy poco un kiosco y lavadero. Tienen voluntad y empuje, lo principal es que quieren crecer económicamente, si no los conociera, no saldría de garantía, se lo aseguro. Agregó con énfasis: no ponen el local para la joda, titubeó, tartamudeó: yo... yo.... le puedo decir que ellos le van a cumplir con el alquiler y con el cuidado del edificio. Va a ver que nadie le va a venir a contar nada malo, porque nada malo va a suceder en la Discoteca. Son casados y con hijos. Ellos van a por un boliche que se llama... cómo se llama? Boliche, contesté
- El señor Mifá interrumpió: Boliche?... bueno ustedes sabrán.
Entonces recordé al actor que se parecía al señor, era Randolph Scott, pero más cínico, sin lo simpático de aquel cowboy, pero con camisas de voile y perfume importado.
Cuando terminamos de leer el contrato, apareció el señor Remi todo acalorado, con su pañuelo bordado secándose la frente y me guiñó el ojo, sin que lo viera Mifá. Luego de firmar, el dueño aclaró que él no era el locador, sino el administrador, y que las garantías del señor Jorge Bersa eran suficientes. Entonces mi cuñado con fanfarronería firmó y todos nos dimos la mano, menos el señor Mifá que fue rápido a ver a su secretaria para hacer agregar en el contrato, que al tomar posesión debíamos hacernos cargo de los arreglos de las roturas de la entrada de la galería, cosa que no nos correspondía. Entonces el señor Mifá trajo el contrato y sin que lo volviésemos a leer nuevamente, lo firmó. No preguntamos nada. Teníamos miedo de que rebotara el contrato. Pagamos los depósitos y los adelantos y nos cruzamos las manos saludando.
Nos fuimos con un pene gigante metido en nuestros culos de muchachos inexpertos. El señor Mifa nos había sutilmente fornicado agregando al final esa cláusula que nos costaría mucha guita extra.
Mientras tomábamos un café Remi.dijo: muchachos... hay que comérsela, él es un capo de las finanzas, un especulador, se las mandó a guardar aprovechando el miedo que ustedes tenían y él lo advirtió. En realidad es un oligarca hijo de su madre. Si de peón llegó a financista , boludo no es...
Entonces el señor Remi, rió, con su cara de luna como un paisano del Tirol. Mientras reía el café manchaba sus oscilantes bigotitos.
Corrimos con Fer a desatar nuestro globo de una de las ventanas de la calle Reconquista. Mi cuñado Jorge se extravió tras un culo que desandaba por Bartolomé Mitre al doscientos. Nos saludó a las disparadas y rugió su Torino, alejándose. Nosotros subimos al Gordini y por la ventanilla yo sostenía el hilo del globo. Nos fuimos con nuestras mentes volando sobre Buenos Aires hacia Flores, donde amarraríamos por última vez.
Llegamos. Me pregunté si lo dejaríamos allí, junto a los chicos que jugaban o si lo llevaríamos a la confitería, y en algún lugar donde se guardan los sueños lo dejaríamos. Estacionamos. Nos encaminamos hacia Bonorino y Rivadavia.
Los dos frente al edificio abandonado sentimos lo mismo. La certeza de las cosas. Ya no podíamos volver para atrás. Que la lucha recién comenzaba, que eso, era la quietud y el silencio previo a la tormenta. La Galería Lorena, su confitería del primer piso y su metamorfosis a Boliche, eran una realidad. Eran reales sus locales vacíos y llenos de tierra. Hacia la calle algunos funcionaban magramente. La escalera estaba muy deteriorada y los pasamanos no existían. Subimos a la planta alta donde instalaríamos la discoteca. Inserté la llave con nerviosismo y desplacé la puerta corrediza hacia la izquierda. Un vaho de añeja humedad se instaló en mi nariz. Caminamos por el salón central. Descubrimos dieciséis goteras, ventanas sin vidrios. Faltaban las puertas interiores, los inodoros, los mingitorios, ni siquiera el plomo de sus caños. Tenía dos depósitos para mercadería y bebidas, dos habitaciones que nos servirían de guardarropa y oficina. La terraza, amplísima, recorría todo lo largo del salón central. También tenía una pieza de cinco por cinco sobre los techos a la que se subía por una escalera de caracol de hormigón, detrás de la barra. Los pisos eran de mayólica roja. Sobre un plano grande de chapa, Fe pensó en poner el cartel luminoso.
Todavía con el globo en la mano, descubrimos un cuartito en el fondo del local, al lado de los baños. Lo abrimos y una comunidad de cucarachas, arañas y hormigas nos dio la bienvenida. Entre las telarañas nos abrimos paso. Nuestra pisada irreverente destruía su mundo de oscuridad y abandono. Su comunidad de telares donde las moscas iban a morir. Donde cucarachas y hormigas erguían sus viviendas. Allí estaban los tapones de luz, de allí, desde lo siniestro del local se comandaba toda la energía. Partían las líneas eléctricas hacia la calle. La corriente era trifásica. Fer sacó los planos y empezó a dibujar, a bocetar eléctricamente lo que serían las arterias de Boliche. Tuve la sensación de caminar por dentro de un muerto, inhalando su aroma. Allí, en medio de un éxodo de arañas, cucarachas y hormigas pinchamos el globo, lo guardamos en nuestros corazones y comenzamos a trabajar el sueño..
APRENDICES DE BRUJOS / OPUS 2

Lamento no haber registrado con fotos aquella cofradía. Aquel grupo de gente joven que dejó sus actividades o casi todas, o las descuidó con el sólo fin de que Boliche hablara en la noche de Flores. Era maravilloso ver a Angel y Darío, a Corchito y a Sergio, al petiso Héctor , a Pelo y a Miguel, a Osvaldo (el tío como se lo apodó), a su mujer Cristina y a sus dos hijas trabajar con tanto esfuerzo. A todos nos unía algo. Osvaldo y su familia necesitaban el dinero para vivir, pero sus hijas soñaban con tener la oportunidad de estar en una discoteca. A Corchito ser estrellita pasando discos y poniéndole la tapa a los flacos del barrio. Y a los demás chicos, el hecho de tener un lugar donde aterrizar los fines de semana gratis, y jugar de locales, eso les daba prestigio. Los únicos que cobrarían sueldo eran Osvaldo y Héctor. Fernando era el constructor eléctrico, yo como diseñador distribuía el trabajo en general. Desde el día "D" se me instaló en mis tripas una colitis y una opaca afonía. Me acordaba de Mickey. Aquel dibujito que hacía de aprendiz de brujo y entre los fantasmas de arena, cal, cemento, y profesiones que teníamos que improvisar: técnicos de sonidos e instalaciones, tirado de cables por las tuberías, agonizábamos. Desayunábamos con la trifásica que no dejándonos dormir, nos cebaba mate a la mañana. Y me dije: la realidad es también una pesadilla constante, de la cual no podemos salir despertándonos. Entonces los días arrancaban así: Corchito cuerpeando la oxidada puerta corrediza se mandaba, detrás la cofradía lo seguía, encendía su grabador y el rock ambientaba. Los chicos se cambiaban de ropa y casi todos en shorts esperaban órdenes. Y yo que habiendo ordenado traer los materiales de antemano veía por la ventana como los volcadores dejaban la arena el cemento y la cal. Y Osvaldo había colocado la polea para subirlos. Allí en medio de la fuerza, soga y balde tomé conciencia de lo pesado del trabajo del gremio de la construcción. Cuantas veces en medio del sol que nos calcinaba nos mirábamos cómplices y alguno arrepentido aflojaba y se prendía de una botella de Coca ya medio tibia. Después el otro se la sacaba y como chicos terminaban tirándose el resto de gaseosa en el cuerpo escupiéndose. Una vez subido los materiales Osvaldo se ponía en acción: el tío, como le quedó su apodo, artesano del alambre tejido y listones y yeso, comenzaba a concretar mis dibujos. Primero fueron los asientos y mesitas, todas de material, después los pies de barra y arcadas, pistas elevadas y tras él Fernando llevando los cables eléctricos. A Fer se le apodó Juan cable. Más tarde, los cielorasos subidos o bajados según diseño. Y les bases en las paredes para las zonas espejadas, y la marcación de las pasarelas, entonces la interrupción:

- Che, tiene que haber más paso, en Ramos Mejía son más anchos los pasillos.
- De aquí cuelgan los spot?, bueno abrime una boca para los cables.
Entonces los inodoros, los mingitorios, el plomo los caños de los guardarropas. Entonces el carpintero y las barras de fórmica, las puertas faltantes y el cortinero y mi vieja que subía apurada como siempre preguntándome si las costuras de los almohadones estaban bien. El herrero y la luz de las soldaduras que me dejaban medio ciego, y mi cuñadito Jorge el garante, que venía y se metía dando opiniones. El almacenero cabrero porque no le pagábamos lo adeudado de nuestras vituallas, y el kiosquero de abajo por los cigarrillos que nos fiaba.
- Muchachos, corto fiado si no me pagan! Gritaba el griego.
Nos divertíamos. Sí que nos divertíamos. Todo aquello lo asocio con la íntima sensación de divertirnos en camaradería de barrio.
Vino la noche y trajo a mi hermano Fer desencajado, lo depositó frente a mí, y casi a oscuras me dió la nochera pálida:
- Estuve en la Municipalidad, en Espectáculos Públicos. Papito... este testículo que ves (Fernando se llevó las manos a los genitales) y parte del otro nos va a costar la Habilitación, pero hay que empezarla. Me comentaron que en un mes la tenemos. Que es jodido habilitar este tipo de negocios y me arrimaron una tarjeta.
Cerramos Boliche, la cofradía se dispersó bajo la luz de mercurio de Rivadavia. Yo me diluí bajo el neón de los comercios en busca de la calle Bogotá, mi casa.
SUEÑO 2

El Muchacho desnudo se zambulle en una pileta solitaria. Nada feliz y se sumerge, intensificando aún más su felicidad. Ahora emerge y vuela, siente felicidad viendo desde arriba todo azul: los jardines y las casas chiquitas. No siente miedo, Desciende lentamente sobre Rivadavia y Nazca, camina hacia una casa de música que está junto a la discoteca Tarot. De allí proviene una música que él escucha con alegría. Es la voz de Aretha Franklin que le canta al oído: “Hasta que vuelvas a mí, eso es lo que haré”. El piano que toca el tema lo sensibiliza y entra en la casa de música, donde se exhiben pianos de cola. Allí descubre a su madre tocando el tema de Aretha, pero con el swing de los años treinta. Entonces el joven toma por detrás a su madre y la abraza. Ella inclina la cabeza hacia atrás y se besan en la boca. El joven cree ser su padre, su mamá sólo tiene veinte años. De pronto interpreta “Reza una pequeña plegaria” alguien lo toma por detrás. Es un señor de smoking. El joven se da cuenta que es el dueño de Taro, que muy gentilmente lo sienta en un piano de cola blanco y le pide que toque para él, le dice: “Desde ahora vos vas a tocar toda tu música para Flores junto conmigo. El joven abraza a este señor que tiene ahora la cara de su padre y que es muy joven..
El sueño ahora se diluye y toma forma otro sueño. El joven ahora camina por andamios de construcción, sobre un edificio altísimo y todo Buenos Aires es como un plano. Siente terror y se aferra a los caños sostén de andamios, pero el viento lo echa al vacío y cae, mientras cae transpira y grita:
- Otra vez soñando Alberto?...
- Sí, el mismo sueño de siempre.
La mujer acomodó la almohada. Comenzó a dormir nuevamente
PROCESO HABILITADOR


El señor K. deambulaba de piso en piso sin que nadie le diera una respuesta.
De “El Proceso de Kafka”

Erase una vez un hombre llamado Alberto, que emergió de la boca de un subterráneo. Se lo vió fóbico. Caminó por Carlos Pellegrini al 200 y se detuvo frente a un afiche de Perón, que lo saludaba sonriente. Es acá, dedujo, y entró. La puerta, girando lo plantó frente a un mostrador de informes. Alberto tomó aire, titubeó:
- Perdón, quiero habilitar una confitería bailable, una discoteca
Erase una vez un empleado de bajo cargo y estatura, sacó de su bolsillo una tarjeta Decía: Norberto Vasera, dibujante técnico, planos en general. Alberto saludó correctamente al dependiente estatal y se alejó guardando en su bolsillo la tarjeta. Caminó por Corrientes, en su cerebro los logos: Secretaría, Subdirección, Departamento, Organismo del Estado, ha-bi-li-ta-ción del sueño, pensó.
Ascendió por una torre, quinto piso. Golpeó dos veces y una romboidal minifalda lo hizo pasar. Sentar. Parar. Pasar. Otro despacho. Escuadras. Escalímetros. Tiralíneas lo recibieron. Alberto habló:
- Sr. Vasera, quiero habilitar una confitería bailable.
Silencio. Angustia. Despliegue de dibujos caseros. Planos de entrecasa fueron al cesto. Su sueño hecho añicos, y Alberto entristeció. Y después, sus dibujos de niño crecieron con papel profesional, se alegró como un adulto.
Erase una vez un señor con cara de planista comercializado. Distribuyó líneas y espacios. Bocetó y calibró milimetrando. Desplegando reglas "T", tintas y cálculos. Y en medio de sus calculaciones prendía cigarrillos que rápido apagaba.
Presupuesto de peso y resistencia. Tiralíneas que avanzaban intrépidos. Impresa burocratización de boliche. Alberto tuvo contracciones. Lápiz. Pluma, tinta, color. Distribuídos sobre un tablero que versaba matemático al local bailable. El habilitador del sueño tuvo calor. Abrió una ventana. Las bocinas y escapes llegaron a Alberto. Este pensó en ese plano y su explotación. En dinero y auto nuevo. Tragó saliva.
Volvió otros días. Un día golpeó la puerta de la oficina y una rectangular maxifalda lo recibió. Ocupó un lugar frente al esquematizado dibujante. Pidió que por favor le respetasen su ideal dibujado. Las medidas y bocetos de los planos que le habían llevado, no se parecían a lo soñado por él. Entonces Norberto Vasera habló, y sus bocetadas palabras sonaron a Alberto lineales y pantográficas. Sus manos plumeadas se justificaban calculadoras. Reales en peso y forma. En espacio y normas. Fueron pretenciosas y acusadoras. Los dedos del dibujante se abrían como compases y señalaban lo permitido, lo reglamentado por el Municipio.
Su boca-escuadra se desplegó sobre los planos salpicando con saliva plantillada la norma exigida por el Estado. Alberto sujetó con cariño a su hijo dibujado. Estaqueado con chinches sobre el tablero, mostrando su legalidad.
Tuvo contracciones por instantes en el momento que el responsable de concretar a Boliche trazando su espacio, delineando lo que serían sus rincones asentaba su firma al pié.
Erase que el Sr.Alberto volvía día tras día al edificio que Perón, desde su foto lo saludaba ya viejo desde el retorno final de su tercera presidencia. Las palomas de la calle Carlos Pellegrini aleteaban en torno de él.
Alberto divagaba en la puerta giratoria, apretaba botones de ascensores que nunca funcionaban. Llegaba al quinto piso. Allí estaban las caras de su proceso metamorfósico esperándolo: Soberano Menor de División Espectáculos Públicos, Sr. Honorio Circular, éste pregunta a Alberto::
- Redactó carta a Intendente pidiendo autorización que sellada va al primer piso y luego al segundo y también al tercero? Allí el inspector, Sr. Memorandum y vuelta al quinto piso para disponibilidad de efectivización. Y pida que el Sr. Baja de Oficio, lo tenga al tanto para su elevación y en un futuro darlo de baja.
El pobre Alberto sube y baja escaleras. Se pierde por laberintos con paredes de carpetas. Ve al Sr. Centralización de Datos para inscribir a su discoteca, y el Sr. Burócrata ríe cuando escucha el nombre. Y ríen otros con rostros de fojas archivadas. También sonríen las señoritas Pronto Despacho y Correo Interno. Intervienen el Sr. Cursado y Tráfico Externo, palmean diciendo que tenga paciencia, que ya lleva un mes, y que en un mes o dos más le va a salir la habilitación. Agregan que el Sr. Alberto equivocó el camino, que nosotros somos gente recibidoras de atenciones, las puertas de nuestros despachos son golpeadas con los pies porque la gente viene con las manos ocupadas con regalos, y no pueden usarlas para golpear.
Alberto ve pasar los días, las noches, las palomas y a Perón. Su discoteca está terminada y debe tres meses de alquiler. El dueño llama reclamando y Remí pregunta angustiado: Muchachos, que me hacen?...

Erase una vez una tarde en que Alberto, con su librito de Actas comprado, donde el Soberano Mayor Sr. Bureau, firmaría. Y firmarían el jefe Sr. Dependencia y los subjefes Sres. Dirección General y Vacante, darían el visto bueno final. Erase que esa tarde se dio Visto Bueno a su expediente grueso adjuntado al Libro de Actas. Donde delegados del Estado, después de castigarlo verbalmente por querer progresar económicamente anotarían las falencias y multas de su boliche bailable. Pero ya el Sr. Alberto recordaba que debía patear puertas y tener las manos ocupadas con un paquetito al entrar a un despacho.
Fue el milagro esperado en el quinto piso. La lenta mano de la Burocracia que lo hizo feliz. Todos los señores, algunos con brazos y piernas de cartulina, otros con cabezas como archivos, después se adjuntaron al milagro encarpetado, otros con caras de biblioratos, todos festejaban el evento habilitador. Alberto no supo que decir. Enrojeció de vergüenza a pesar del cansancio. Sus manos sujetaban con fuerza laboral el libro negro que legalizaba su sueño.
Las caras que llegaban a festejar salían de los archivos y escritorios, desde el centro de cómputo de al lado. Llegaban las chicas tarjetas perforadas y pelos cinta de computadora. La jefa Srta.Carretel puso órden y todos rodearon al Sr. Alberto y lo besaron y le quitaron su libro. Entonces de mano de papel a mano borrador se lo pasaban jugando. De pronto intervinieron el Sr. Resma y Rollocalculadora e hicieron callar a tanto griterío encarpetado. Se le informó al Sr. Alberto que su Boliche estaba habilitado. Sobrevino un pequeño concertino de golpes de sellos. Y los sellos entintados dieron la mano a Alberto felicitándolo.
El habilitado se despidió abrazando a su libro de actas.
Alberto tuvo la sensación de haber soñado primero, después volado en un globo y después parido y anotado en el Registro Municipal.
NOCTURNO

ELeonor Rigby recoge el arroz en la vereda de la iglesia

La noche engendraba estrellas viejas sobre Flores. De su boca descendía un leve rocío que apenas mojaba las lívidas veredas. La gente caminaba bajo un bostezo húmedo perfumando sus espaldas que venían de la soledad. La noche se dejaba ir con la gente, buscaba amparo. Paría ciudadanos en las esquinas. Su cósmica vagina alumbraba entre los grupos que crecían, en ritual de hacinamiento. Desandaban Rivadavia de este a oeste, divagando saliva transistorizada. Ellos, vareaban sueños cómplices. Ellos, los peatones: sus hijos.
Frente a la plaza, en lo alto de la iglesia, José. El santo bajo sus manos marmoladas, cobijan a los murciélagos de las palomas
En la calle Salalá, un grupo de jóvenes dialogan sectarios. Intercambian “agujas” para el “sueño” por dinero. Agujas que se queman, en un raro transar. Un cura obeso corre, asume los escalones de mármol gris. Su sotana gastada brilla bajo la luna. Es el sacerdote que casará a las parejas que esperan, como muñecos de cera con sus frentes transpiradas entrar hacia el altar. En los fondos de la parroquia, en una habitación con luz mortecina, alguien bate crema blanca que serán las hostias. Su mano derecha presiona el molde circular: nace la hostia. Desprolijas las apila. Ellas se disolverán en la garganta seca del que duda, o en la babosa del que se traiciona. Y sus bocas marchitarán sus íntimos sueños, cuando sus paladares las opriman en turbia comunión. Ahora, quien las amasa, se come a hurtadillas los recortes blanquecinos.
Bajo la nave suena el órgano, suena avaro de sones, viciado. Y el joven inserta el anillo y brilla el oro cómplice y brillan sus ojos entre la corte de santos de mirar satánico y los novios se estremecen con temblores de duda y les brota un grasoso sudor, igual marchan hacia la noche que los espera, tras otros que en serie se casaron y los gritos y la algarabía y las risas y el llanto y el adiós y el comienzo y lo eterno. La conservación de la especie y el lamento de algunos y las caras frías y el arroz, el arroz como lluvia de abundancia. Todos juntos desgranan la noche. Y ella los mira y sonríe, todos los novios son suyos. Suspiros, bocinas, y ruidos de escapes son suyos. Una reunión de mendigos planea limosnas, son suyos. Los facheros y las facheras inventan su época, acurrucan el buzón, también son suyos. Los buscas hacen rugir sus caños de escapes buscando ondas femeninas, zigzagueando. Angel escapando de su amigo íntimo que lo persigue a escasos metros por Bonorino hacia Boliche, también es suyo.
Esperá Angel... no ves que sos un pelotudo: siempre te engranás por pavadas, pavadas... a vos te parece que son pavadas?...
La pareja subió la escalera del local bailable a los manotazos y Darío rodeando la cintura de su amigo con su brazo musculoso, dejó deslizar sus labios de odio por el cuello de Angel. Pará, boludo... a ver si nos ven. Que carajo me importa, y su boca insistió tras la reja con la cara de John Lennon. Entre los dos amigos abrieron la puerta corrediza que ahora estaba engrasada y en la que habían pintado un gato siniestro.
Genial, exclamó Angel. A los flacos los va a recibir primero John Lennon y después un gato malo, qué tendrá que ver?., Tiene que ver con el contexto Angel, con el misterio Bolu....
La pareja entra en la semipenumbra en busca del resto de la cofradía, y a festejar junto con los dueños, la “Habilitación”.
LOS ALLEGRETOS MINISHORTS

Los minishorts llegaron indiscriminados, apolíticos e integracionistas. El de pana negra trajo a la Perona, forrando sus gruesas nalgas. Los de loneta gastada presentaron a La Turca y a Muñeca de Trapo, rockearon sin parar. Los de corderoy fachearon a las hermanas Piojo. No se sentaron en toda la noche para no romper las costuras. Aclararon, que se los calzaron dentro de la bañadera llena de agua, aflojando así la tela. Secándolos al sol de una caminata. Chasman llegó con su pareja Chirolita, que lucía un short quemado con lavandina, lleno de insignias pegadas a sus glúteos. Esponja y Moscón aparecieron y fueron interceptados por dos minishorts de hule ajustadísimos, demarcando imponentes pubis. Stewie Wonders y Barry White eran anfitriones del descollante alarde. Ellos los llamaban a bailar y los pubis deambulaban descaradamente entre pista y pista, ante una sinfonía de penes alarmados. Se desplazaban de las pistas a la terraza. Ellos conversaban, peleaban por ganar posiciones masculinas contra pantalones y polleras en desafiante competencia. Siempre ganaban.
Las polleras y los jeans buscaron apoyo en rulos y escotes agresivos. Nada pudieron hacer. Los shorts estaban en todos lados a la vez. En la música y los spots. En las butacas de la barra cruzándose de piernas. Con sus espadas apoyadas en el mostrador: me vendo, su expresión. Los shorts, junto a sus muslos fornidos desplazaban a toda otra prenda. Los shorts habían tomado la noche.

Angel en la pista baila rock con Carmen. Más que bailar parece distraerse en los sonidos que escucha. Se para y dice:
- Chicas vengan aquí conmigo junto a Carmen. Así todos juntitos nos sacamos una foto para la Revista La Chacra, que les parece?....
Recibe cachetazos que no siente en su divague bailado. Darío lo mira y sonríe con sus labios gruesos y ensalivados.



















DUELO EN EL AMANECER/ MORCKINGBIER/ CARLY SIMÓN

Cuatro de la mañana: El sol invadirá el Domingo.
Alberto dormita y apoya sus pies en la estufa de hierro fundido. El barman conversa con Rosko, tiene sueño, ya nadie pacta con el alcohol.
La tía en el guardarropa conversa con las hermanas Piojo.
Fernando entró al cuarto del fondo, se vieron dos "islas de colorete" cerrar junto con él la puerta.
El custodia juega con Corcho al truco en la cabina adiamantada. El disk-jockey gana, está lúcido, el otro casi ebrio.
"Boliche" está afectado, silenciosamente descontrolado. El conjunto Bohanon: está a pleno "remake”. Corcho de un codazo golpea la bandeja giradiscos y hace caer la púa nuevamente en el surco del disco. Es la canción mimada del momento.

Desde el trasluz y de algún rojo fulgor que aparece y se esfuma. Entre los ángulos penumbrosos lo solicitan a gritos. Vociferaciones apagadas provenientes de una nada-corporal distribuida en los asientos.
El local nocturno guarda en su seno de lumens a sus hombres claves, a la incompleta banda de Deep y a la malograda (por cuestiones de riña) barra de Rosko.
Una docena de fieles habitúes recostados en los almohadones, descifran figuras en el humo.
Carmen, Tanita y Sonia transitan como vanas figuritas los pasillos y desniveles de acrílicos y espejos. En ellos se reflejan sus soledades multiplicadas. Bajan por la rampa-espiral de las pasarelas altas hacia la entrada. Observan por los ventanales romboides la desolación de la avenida.
Sus horas se marchitan incesantes. Ellas no lo saben.

El hot-pans arrugado de Paola y los puntos corridos de sus medias hacen reir a Sonia, que toma a ésta por la cintura empujándola hacia abajo por la rampa, inventando un trencito. Su amiga, de sorpresa, le enrosca el pelo renegrido entre sus manos, la arrastra, juegan. También con Tanita.

- Qué haces loca?...
- Hurra caballo, vamos!
- Parala loca que nos vamos a caer sobre los que bailan abajo! Qué pálida! Y mi peor es nada durmiendo!
- Que raro Deep durmiendo cuando no pasan rock, no?... agregó la Turca.
- Peor yo, que Rosko está jugando a los dados con el tío en la barra..
Che... Y la Gallega y Carmen le dieron bola a esos flacos de San Pedro?
- A no!... Carmen para currarle las copas, y la Gallega, como Pelo se levantó una facherita de Ateneo, estuvo apretando toda la noche para darle bronca...
- A Pelo?... No me hagas reir!... Pelo las quiere a todas y no quiere a nadie.
- Hurra caballito!...
- Dejame guacha!...

"Acércate en la mañana", "Días de Júbilo"... se desprende en el aire de improviso, la voz de cielos de Diana Roos. Ella dice: "el día llega, ha de ser un día de júbilo,,. vamos sombras salgan ya... recíbanlo, el casi está aquí... los acaricia con su brisa suave. Los bafles suenan melancólicos.

Corcho ríe, su compañero de naipes dormita, le ganó todas las manos.
Mira su reloj, está tedioso, bosteza y se retuerce mientras la Roos se acaba.
Guarda el mazo de cartas y pega un grito desperezándose. Inserta en la bandeja un tema: Thelma Huston y su "Pianista" se desangra en protones hacia los parlantes.
Las bandas comienzan a despertar. Carmen se incorpora. Rosko se pone de pie de pronto, observa y piensa: "Nadie controla"...
Deep tira el cubilete, el barman dormita, mira a su alrededor y fija su mirada en su enemigo danzarín, piensa: "Nadie controla"...
Los rivales entrecruzan sus miradas, ambos ya saben que nadie controla. El custodia duerme y los dueños juegan al poker en el cuartito. Los jefes miran al pasadiscos y éste les ríe provocador. Los incita mostrándoles tapas de long-play amadas por ellos.
En una se lee: John Lennon y Elthon John, en otra James Brown.

La Gallega, Sonia, Carmen y La Tana mueven sus caderas sensualmente desde la rampa y bajan rápidamente, saben que el "juego" va a empezar.

Cuatro mujeres y dos hombres van hacia el set. Llevan consigo: amuletos en el pecho, chalecos negros sobre sus pieles. Ansian jadear.
"Boliche" se "convulsiona" en radiaciones de luces.
Reto. Desafío, Sigue la provocación, en tanto los pequeños grupos se despabilan, uno grita: apuesta! vamos todavía!...
Dos reflectores se encienden, iluminan. Sonia, Paola, Tanita y Carmen con Deep en la pista del lado sur (la rockera), ahora el flash los ametralla.
Uno de los reflectores gira de pronto y muestra a Rosko, Sonia y La Tana. Hacen crujir el parket de. la otra pista, la del lado norte (la soulera).
Dos tríos bailadiscos en escena antes que salga el sol. Corcho desorienta el desafío con temas que no le gustan a la audiencia :"Mamy Blue", "Shoking", "The Swet"...El público abuchea. Silba. El hombre-disco ríe sin cesar...

Uuuuuu...! Fuera!... Fuera!.. .

A dos manos y a dos bandejas. A dos pistas y dos cadencias. La escasa concurrencia rodea el sector de la disputa y palmea a tiempo.
Deep, con especial pedantería, le saca la vincha a la Gallega y se la pone sosteniendo su pelo rojizo, casi sobre su nariz: aguileña colmada de sudor. Tiene mirar penetrante, la tira del brazo haciéndola girar.
Carmen se pone junto a ellos y taconea a contrapunto. Ellas se acomodan los tops, muerden sus hebillas y recogen sus rulos. Ensayan un nuevo paso, les nace el sudor. El piso de cemento y vidrio iluminado espera ansioso...

En la otra pista sobre el parket, Rosko zamarrea su melenón transpirado, acomoda su jean quemado con lavandina, toma la marcada cintura de Sonia. Esta sacude su remera de interlock blanco sin soutien. La Tana acomoda su short, tiene las medias con puntos corridos. Ensaya su paso embotado en un repique de ton-ton. Está lista la segunda trilogía.
Dentro de la cabina-adiamantada, una llave inversora es puesta en marcha, las frecuencias quedan divididas. En una pista la música violenta para un trío. En la otra sonarán los spirituals robotizados...

Tops de lunares, bota gastada, pierna y nylon de puntos corridos al son de robustas caderas.
Gestos bailados, hombros cimbreantes incitan, vuelta y pasito...

- Vamos Gallega!... Eso Deep!... Dale Carmen!...
Se estremecen las pelvis y panzas al golpe-tambor. Vibran los pubis, las piernas se rozan, machacan, dibujan figuras sobre el piso.
Pechos inflados que laten, después la vuelta machista que enrosca y que suelta...

- Vamos Rosko!,... Eso Tana!... Dale Sonia!...

Ahora Corcho invierte una llave y cambia la orientación del sonido a las pistas. Los souleros patean rock con elegancia y estilo y el trío de Deep bailotea violento los temas de soul...

... "Rock your baby"... "Rock your baby "... canturrea la audiencia.
Loa amuletos y los fetiches. Las esclavas y pulseras de cobre navegan en sudor joven que nace. Junto al amanecer, recorre pechos rulientos que se estremecen acompasados.
Los rímeles se dilatan, los coloretes se derriten, se licúan, se desplazan por zonas de pieles supracalientes.
Una boca escupe chicle, otros labios muerden cigarrillos y se rompe la voz de Lennon cuando lanza su falsete.

Seis manos se buscan mutuamente, tres giran, entran y salen, amarran a las otras.
Seis manos grasosas recogen sus pelos, levantan el nylon, frenéticas se aprietan.
Seis bocas, doce ojos, seis narices, doce cejas en apasionado reto. En agresiva competencia,

La penumbra acepta la transparencia del sol que invade "Boliche", Halos de luces penetran sedientos de sombras, ultiman la magia del baile.




“MEDITANGO” DEL VUELO / ALLEGRO PENSATIVO / LAS CHICAS Y PIAZZOLLA
Cómo será volar Sonia? Yo te lo cuento vamos a la moto. Dale! Dale! Agarrate a mi cintura que yo pateo a la Davidson. Allá vamos al reino del cielo, a los vientos a la muerte del sol. Volá Tanita volá! Vo-le-mos.
La moto araba a ciento sesenta y cinco kilómetros, sobrevolaba en cada lomo de burro.
Imaginá que te desprendés, que nos desprendemos del suelo Tanita, imaginá, que la imaginación es resistir a todo, sobrevivir al mal. Imaginá a John Lennon, dale Tanita desprendete conmigo remontá, alzá vuelo, mirá las casitas desde arriba! , mirá la ciudad y los pájaros! Mirala toda encendida qué hermosa que es!. Viste, es nuestra y nadie nos la va a quitar ni los milicos ni nadie, quiero ser feliz, somos felices. Esta es la felicidad Tanita mirá el río.
Sonia tengo miedo de que choquemos parala un poco no quiero quedar paralítica, sí es maravilloso volar con los ojos cerrados pero tengo sueño y frío, vamos a casa.
Soniatanita abrazadas en un cúmulo de ternura con el río testigo por momentos escondiéndose de la gente. Hurtándose besos en el amanecer. Sonia ojo que nos ven, y a mí qué carajo me importa…



SUEÑO DEL CAPO PROPIO/ PRESTO

Sábado 16 hs.

- Che Valentino, mira que la mano viene jodida con los shows...- alertó el tío,
- No me digas?... a ver. . .a ver. . . contadme, ya sé, seguro se quejaron algunas viejas clonas con el último cuadro, ese del travestido...
Y claro, no se lo esperaban. , Creían que yo les iba a hacer las pasarelas y listo... cha... cha...no me digas...
- No, lo que pasa es que ayer vino el subcomisario y me comentó que tuviésemos más cuidado con los desnudos, que había visto menores el otro día. Y las órdenes que le llegan de arriba son bravas. Desde el golpe las cosas cambiaron y moralidad está bajando la caña con todo. No sé, es un comentario. . .Y no te podes inventar algo sin desnudos?

El barman acompañó con rostro preocupado su última frase. Valentino se exalta:

- No ves que este país no cambia más! Acá todo tiene que ser tapado, oscuro, que no se vea. Hacer todo pero a puertas cerradas. Y claro, los menores, los menores, de qué menores me hablas?, si los pibes saben todo, nos dan clase a nosotros. Pero vos no viste cómo hablan entre ellos, entre parejas, eligiéndose el hotel al que van a ir?
- Sí, tenes razón dijo el tío, y agrega: pero...

Pero qué? qué les quieren tapar si ellos se destapan en los telos. No me contaste vos que tu mujer cuando viene a limpiar el local los domingos las ve salir del Sahara y medio se esconde porque les da vergüenza verlas... y las pibas le gritan : tía! tía! acá tía!, buenos días... Ah! a mí no me jodan , la ves que encuentro un local que se puede trabajar tranquilo, con dueños que son un amor... Estos moralistas no me van a joder... A parte, ah! no te conté, tengo un palancón de la san puta, un capazo bárbaro. Lo conocí las otras noches, es divino, me dijo que al primer problema que tenga lo llame...mira, mira la tarjeta, va a venir a ver los shows. Es un jovato piola, sabes la banca que tiene?, la banca loca, mira cómo se llama: Comisario Brindis Tomado...

Valentino paladeó su Gancia helado, masticó la rodaja de limón y saltó de la banqueta. Comenzó a hacer giros y a pegar saltitos.

- Tío vos sabes manejar el equipo de sonido? Dale, poneme un disco que tengo ganas de inventar algo muy loco,,,

- Está bien, contestó el tío.

- Ah! otra cosa, cerrame las ventanas y corre las cortinas que no me puedo concentrar. Corcho, al fin llegaste, prendeme ese aparato que tenés ahí. Eso, dame todos los colores, hacelo girar...

El señor show pide colores, flash, fotografías sin negativos, sólo la explosión de la ilusión sobre su cuerpo musculoso. Corre, camina piensa, se toma de la pera. De pronto pega un grito y brinca.

- Ya está!

Apoya en un asiento su bebida, tiene las yemas frías, piensa:
"A Selvita la pongo aquí, entonces se corre sacudiendo sus hombros, con sus manos pegadas al cuerpo, después se desplaza lentamente, va a estar con una malla roja, y purpurina plateada, así contrasta con el rojo. Ya sé, ella va a ser de diablo, con manos y tetas y culo rojo, o sea que todo tiene que ser rojo con luces detenidas".

- Corcho! Vos tenés un aparatito que reduce la potencia de las luces, no?

"Entonces Selvita se mueve así y así, después da una vuelta y pega un grito. Los modelos con sus pilchas van llegando y ella baila entre ellos. Muestran la ropa, claro, los encadena a la pared y con un látigo los castiga, y lo termino".

- Tío, cómo se llama ese muchacho, el flaquito, el amigo de Darío?
- Ángel, se llama...

Aníbal se toma la pera.

"A claro, él es el que usé para hacer de Pantera Rosa. Es el ángel que viene a salvar del cautiverio a las modelos y les va a sacar la ropa a todas para que muestren su ropa interior. Ya sé cuál es el comercio anunciante que voy a enganchar para que ponga la ropa".

Los violines de Bacharach envuelven la silueta de Valentino, Sus manos hechas al baile van armoniosas junto a sus pies . Su traste robusto tiene cadencia, va junto al jazz. Está feliz. Tiene bosquejado el cuadro. Inventa y remarca sus giros, con tan poco se siente vivo.

Sábado 23 hs,/ El monstruo de mil ojos espera ansioso en la vereda
Se gesta, crece ante la cara de Boliche, crece dándole la espalda a la avenida, destila adrenalina. Sus garras de uñas se acrecientan. Emerge del asfalto, echa humo por sus bocas. De improviso la señal y trepa las escaleras. Trae piel de cordero y sueños . Se arrastra con suelas gastadas sobre un piso sembrado de goma de mascar. Boliche siente el caminar en sus pasillos. Trae smok, sus voces del alcohol ingresan al vientre musical. El monstruo cruza las pasarelas y el espiral rampa, rota buscando amparo en Boliche. Establecido sin temor busca el set, allí sacia su hambre de vivencias, entonces los duendes cuidan del monstruo, lo entretienen.

02 hs / Valentino hace la noche

Tiene montado a su público. Alimenta su risa un sol cercano que pende de un spot. En la pista una jovencita baila con él. Sus pelos, deseo suelto que flotan en el vaho.

- Valentino, a qué hora es tu show?
- Para aquí, para allá, a las tres... Se retrasó un poco viste...

Los dueños se retrasaron por un problema técnico, no sé... para aquí, para allá...

Gesticula e indica a la jovencita los pasos y giros.

- Este tema me copa, sabes? Lo voy a usar para un cuadro, para aquí.... para allá... Nena que bien te movés, cómo te llamás?
- Me dicen Tanita.
- Ay! ese teléfono que suena y esa voz me dan una idea. Quién es la que canta?

- Carol Douglas, el tema se llama "Las ordenes del Doctor".
- Ordenes, órdenes, si te animas hacemos con vos un cuadro. Para aquí... para allá... Nena, cómo haces para conservar esa figurita?
- Bailo todo el día.

Tanita se estremece. Imita correctamente los pasos de Valentino. Este siempre le corrige algún detalle. Hace rotar a la jovencita y en la vuelta clava la mirada en un joven de rulos y labios carnosos.
El joven le sonríe y su risa es tragada por todo el cuerpo del coreógrafo.

- Vamos para aquel lado que hay menos gente- acercándose al joven de rulos.
- Aquí, así nena, eso está muy bien, de aquí al Nacional.

Levanta los brazos con cadencia, abre su bocaza, mueve a compás su cabeza y traste, sus grandes dientes amarillos de nicotina brillan en la luz negra.

- Tanita, viste el flaquito ése, qué péndelo divino, es un adonis!

Se acerca al oído de la joven y comenta:

- Al lado de este flaco, con la cara de caballo que tengo parecemos el Duque con su caballo de paseo.


Se ríe, parece relinchar. Se arrima al joven y lo provoca con su risa. Arremete:

- A ver, inventiva, bailemos los tres. Dale Tanita mostrá tus dotes, bailá con el muchacho...Para aquí ...para allá... Flaco largate, expresión corporal! Vamos, eso!...

Valentino se acerca a Tanita y le comenta al oído:

- Borrate... andá a buscarme un par de tragos a la barra .

Gira y tiene al adonis frente a sí. Bailan y con una seña a Corcho, éste baja las luces. En la penumbra el adonis tiene ojos negros.

- Decime, cuál es tu nombre? Paras acá, nunca te vi...
- Raúl contestó el joven.
- Y vos, cómo te llamas?
- Cómo? No me conoces, yo soy Valentino, el de los mejores shows... Soy coreógrafo...
- Ah sí?
- Pero decime, vos vivís en Marte?
- No en Lomas, soy sureño...
- Sos divino, ma que sureño...
- Sos un loco que no puede ser.
- No soy loco, soy mundial... Vení vamos a sentarnos...

Valentino y el joven se desplazaron al reservado. De improviso el adonis besa al señor show. Lo dejé atónito, los labios muerden.

-Cené cuidado loco, siempre SOS así de impulsivo?
Valentino controla si es visto.
- Mira aquí en este boliche me bancan, pero tengo que tener cuidado, siempre hay polis, entendés, aunque yo tengo mi palancón propio...

El joven sonríe y acomete;

- Mira Valentino, ando sin laburo, sin guita, entendés?...
- Ah no!, que me querés decir, yo nunca pagué a nadie!
- No, lo que quiero es que me pagues un trago...

Valentino no pudo controlarse. Wiskie, tabaco y saliva se entremezclaron en sus bocas. La penumbra los confabuló.

- Basto loco, me voy a buscar tragos... y deja de mirar a esa rubia!

Valentino buscó los tragos . El tío anotó en un papel. Corcho comienza a bajar la música. Del rock al soul, del soul al blue, del lamento al amor.

Los saxos y trompetas apagados, los violines endulzaban la discoteca. Con las manos ocupadas por los vasos y la sonrisa desatada llegó Valentino junto a su adonis.

- Chin... Chin... Bueno, a ver si me acuerdo algunos versos, "ladrón de amor" y dice así: El atardecer llevaba soledad, apareció frente a mí, me miraron sus ojos implorando cariño, hablaba un extraño idioma que yo sólo intuía. De pronto vino la noche y comenzó a robarme caricias, me robaba las flores de mi alma y mis manos de ingenuidad. Amanecimos amándonos como locos, después huyó. Desde entonces lo busco, cuando las sombras caen sobre los confusos del amor. Donde se baila música que nadie comprende. Música que nadie acepta... Te gustó?
- Mas o menos... no te dije que no entiendo mucho?

- Ay, sos un ladrillo. No importa, vamos a ser buenos amigos esta noche.

El tema de Bacharach decía: "Promesas, promesas, promesas"....

Buenas noches señores sensores

Miedo. Calle desierta. Miedos, avenidas desamparadas, miedo.
La discoteca rebalsa de gente. No existe derecho de admisión. La cantante Donna Summer es la super estrella del conglomerado y canta:

"...Try me...Try me...Try me...", "Ponme a prueba". La negra saborea su libertad y la reparte a los noctivagos.
Boliche empieza a tener aspecto de cueva, bosquejo de guarida. La barra ya no es un mostrador de expendio de licores. Se parece más a una destilería de contrabando. No se respeta la originalidad de los tragos y los licores son adulterados.

Un reinado de libertinaje está en flor. Las bocas surgen del humo y gritan. Bocas, bocas, cantan su idioma secreto que vive del gesto y de la mueca. El local nocturno las guarece, las gratifica con destellos sonoros y rescata aquellas que deambulan y se arrastran. Las cortinas ebrias de humo en donde la penumbra se derrama, escuchan recelosas las pasiones que hoy les toca descubrir. La belleza de los rostros acecha, es inagotable cuando el perfume del alcohol la desnuda.

01 hs. / Amantes de la lluvia

La lluvia cae sobre la terraza de la discoteca. El agua se desliza y dibuja formas incoherentes con la ayuda de los focos de mercurio. Ángel sentado en los escalones que dan a la glorieta, ve diminutos hilos de agua que buscan la rejilla. El piso desnivelado y el platear de los focos dibujan formas que solo Ángel ve.
Piensa:
"Se formaron, se besan".

Valentino se acerca y se sienta junto a Ángel, lo toma del hombro:

- Qué haces?
- Vine a ver la pareja que está ahí...
- Adonde?
- Ahí no ves? Ahora se besan, mira, ella es tierna y el es frío...

Valentino lo complace, le sigue el juego.

- Cómo se llaman?
- Yo los llamo los amantes de la lluvia. Cada vez que llueve, vengo y los veo. Ella es dulce, en cambio el siempre la destruye con esos hilitos de agua, ves? es cuando llueve más fuerte. Después que la utiliza la destruye. Yo les hablo, les canto rock lento, no me contestan, se aman.

La lluvia desciende ahora fuertemente. Valentino abraza a su Pantera Rosa.

- Vení, vamos adentro que hace frío...

03 hs / Los sensores transponen la puerta del gato

Infierno... Infierno..,"Disco Infierno" los presentaba: "Alarido de Negro","Contrato de Contacto humano","Viviendo en el lado oscuro de la luna","You Touch me"..., temas del conjunto de Tramps. Corcho los difundía, complicaba el climax del local.

El monstruo de mil ojos inquieta su temperamento. Fuma. Sus cabezas son chimeneas que tapan los soles metálicos. Aquelarre.
La masa danzadora intuye la presencia de los inspectores de moral. Sacude sus pelos. Los espejos aumentan al monstruo y lo acrecientan. Los represores traen sobretodos grises y lentes oscuros y escuchan su música ordenada. El pelotón moralista se divide en grupos. Toman
posiciones. Los de gafas grises en las pasarelas, los de lentes negros sitian la rampa y el grupo de lentes espejados acorralan el set .

- Darío, la cana. Ángel tomó de la muñeca a Darío, temblaba.

- Quédate piola que vienen de civil, son de moralidad. Fichan todo, carpetean el ambiente, si ven algún raro lo apretan y se lo llevan. Creo que buscan algo groso, Bah..., lo de siempre, falopa y...

De improviso Darío arremete con una orden a su amigo:

- Búscate rápido una mina y salí a bailar... Anda pelotudo, busca a Carmen, rápido...

- Y vos?..., yo que problema tengo?

Deja de mirar a su amigo y grita con tono machista.

- Sonia Sasha, shalom de mi vida, te me escapaste toda la noche!...

Toma por la cintura a la muñeca y se la lleva a la pista.

- Ratón, comenta Sonia y agrega: no me pasas pelota nunca, y ahora me buscas. En que andarán ustedes dos. Recién me paró un flaco de sobretodo y lentes. Me pregunta por qué no estaba sentada con un flaco, y que hacía con Tanita en el asiento. Entendés cómo viene la mano con estos..., lo único que me falta, mira si voy a patear en contra, justo a mí que me las pienso todas, además si estuviera en eso lo diría...

- Dale Sonia, qué vas a decir...

Darío acotó desconfiado. Zarandeaba su cuerpo a las "0rdenes del Doctor", su tema preferido.

- Che, y Valentino dónde está?.., indagó Sonia

- Se metió con el tío en la barra, está despachando copas.

-'No me digas? es para morirse, el gran showman mató mil con los tragos. Decime no tiene un capo grande? Yo le vi la tarjeta, por qué se esconde?

- Sí flaca...pero a esos caporales hay que molestarlos cuando la batalla está perdida, entendés. Se llama del tubo de la comisoria y listo.
Valentino se desliza cauto hacia la puerta. Busca huir de la discoteca, Su figura transita la penumbra que lo apaña. Los censores espejados notaron su fuga y lo persiguen. Valentino tiene ojos y labios en forma de flor. Su ropa lo distingue del resto, su carta negra de presentación. Tiene rostro de cejas gruesas, suda aferrándose a su copa, escucha a Samy Davis Junior con su tema: "Niño hombre". Un chispazo de ansiedad le enciende el pecho. Recuerda la danza que ahora lo abandonó.

Los moralistas agreden, Corcho inserta "Hagamos un mundo mejor" Dr. John lo proclama.
Los temas se suceden: "Nuestros años felices", "Vivir y dejar Morir", y el señor show corre a su libertad. El gato lo espera con las patas abiertas. Los pasillos, extensas rutas cargadas de habitúes riendo con culpa y risa perseguida.
Interceptan su fuga, es acorralado. Mira a su alrededor. Todos están en pareja aunque no se soporten, la cosa es encubrirse. Los lentes espejados le dan presa.

- Cédula..., el oficial habló.
- Sí... enseguida te la doy, contestó Valentino.
- Decime, quién es tu pareja?
- Cómo?
- Sí, no te hagas el tontito..., el rostro espejado rió, el flash rebotaba en sus vidrios.
- Escúchame, yo manejo el grupo, los borro si quiero. Quédate tranquilo que no pasa nada. Mi nombre es Jorge Bereta, oíme, no le des pelota a nadie, entendés. Anda al reservado y espérame. Fleto a la gente que está conmigo porque ya terminamos hoy. En quince minutos bajas que te espero en un Falcon rojo sobre Bonorino.
BEATLESSESENTEROS
Armónica Beatleriana maravilla del siglo veinte en las noches del mundo/ Oh! Dios nos mandaste a los chicos de Liverpool para que tengamos alegría al bailar/ Armónica deliciosa instrumentos de ángeles bailadores/ Armónica en las noches del mundo/ Duendes de sonidos quebrados rascados falseteados/ Arcángeles milongueros que nos ayudan a vivir/ La armónica de los Beatles la tocaban querubines/ Y así en las noches azules quebraban los duros silencios/ Con vos Armónica penetraban en los salones de baile la felicidad de otras regiones/ Y los hombres se unían para danzar.











FICHA DE FANTASMA DE MARÍA GLICINA


Nacida en Rosario Setiembre 1908 / Musiquera tanguera foxtrista /Pianista de profesión / Carácter cascabel/ Amante perdida de Rodolfo Valentino / Morocha de manos con dedos largos para teclear toda música romántica, divertida / Al tocar emanaba siempre transpiración amalvonada / Cuando reía al tanguear y jazzear parecía un capullo de jazmín desprediéndosele sus pétalos / (Claro siempre tenía pretendientes novios filos que recogían esos pétalos y guardaban celosamente / María Glicina puro nervio mistonga a la hora del arrabal /En algunos ocasos llora claves de sol / Y por su boca inconformista emanaban negritas y corcheas / Le dio de mamar a sus hijos leche de pechos fantaseosos / Pero nunca abandonó su piano hasta su fin /(Erraba algunas teclas algunos tonos) / Pasó a la mortalidad fantasmal en Julio de 1975.











MUSICA ACUATICA


Yo feto feliz/ dentro del vientre bailé su música/ imprimí en mi película su son/ a veces feliz/ triste a veces/

Yo cercanía potencia/ oído música/ transmisión de vientre a deseo/ ruidos felices/ sensualidad vibraciones yo/

Regresé/ fui arrancado/ transplantado/ nadador de melancolías sonoras/ adorador de sonidos infracarne/ escuchador de melodías intrasangre/

Yo vampiro musical de mi madre/ en la síncopa jugosa de su vientre/ fui alimentado con negras y corcheas/ y mi pan fue pentagrama/ y mis dioses fueron claves/

Bailé un adiós/ escuché un último acorde/ Y sus manos tecleando el piano sin potencia/ ni deseo a panza/ y en clave final me entonaron su adiós/







Cómo explicar el hecho de no reconocerme. Porque así me sentía. Yo había sido un kiosquero, ya no. Me veía un transmigrado a otras regiones (ahora transitaba la noche, caminaba mi sueño realidad ). A partir del momento que abrí esta ensoñación al público se perdió aquel joven que vendía cigarrillos. Todos los ojos y miradas estaban sobre mí, señalaban mi inexperiencia. También era censurado. Yo, el hacedor de esto soportaba las murmuraciones a mi alrededor. Todos estaban sobre mí, eran vahos generalizados. Infinitos ojos que me escrutaban. Ese era el olor real del sueño. Las risas grupales me mostraban la corporización del sueño. Pensé, soportando una interesante inflamación de garganta que tendría que arremeter nuevamente en el núcleo de mi alquimia. Dejar a mi hermano en la puerta vendiendo entradas. Sentí miedo que excitaba mis genitales. Debía controlar y controlarme para que esa corporización no fuera pesadilla. Ya no tendría el recurso de despertarme. Fernando con su polera negra y su pantalón de cuero, su risa estudiada para la noche devoraba cigarrillos, jocoso y superficial. Me alegré y me sumergí junto con Bohanon y su “Párate y sigue” en ese pentagrama de seres y sombras.










MOLINOROJOLAUTREC


Molino Rojo/ Toulouse Lautrec Jane April/ Pátina Valentine/ Lousie Vaber/ Burdeles serie “ELLES”/ Vida diaria de una prostituta/ Pene largo Lautrec/ Manos delicadas que acarician/ Toma vino con Madame/ Madre atiende a hija/ Hija toma vino con Toulouse/ Es una pintura relajada/ Tiene humor/ Sentirse como en casa con las prostitutas/ Lautrec castigaba a la hipocresía/ Sentido humanitario con sus creaciones dibujadas/ Arístides Briant cantor que atacaba a la burguesía/ Lo fascinó/ Lautrec prendido de Arístides/ Belle Epoque vida lujuriosa de París/ Aristócrata rebelde Toulouse/ Bonnard amigo/ Genial impresión de su visión a su mente y a sus dibujos de extraordinarios trazos/ Es un pequeño herrero de dedos huesudos/ Lentes ovalados/ Rostro manso/ Bueno sensible cara de trabajador intelectual/ Magnífico y sintético del mensaje publicitario artístico/ Siluetas sombras de cabezas y rostros de espalda y costado/ De allí sacaba la personalidad de sus dibujos/ lo que imaginaba de la gente que retrataba/ Del Molino Rojo/ De la Goulouse/ Del Mouline Rouge






MONOLOGO DE MOTO

Yo soy la señorita Davidson, la moto más famosa y deseada del mundo. Soy negra y monolítica. Fuerte y veloz. Soy una moto probada en todo el mundo. Ya tuve varios dueños pero ésta, actual, (Sonia Sasha) es la que más me mima. Me sabe montar (que es lo más importante). Y entre cadereo y "viborita” igual me domina. Sonia me desea como nadie lo ha hecho, y siento su calor (efecto extraordinario que me da energía). No tiene normas, me saca a pasear a cualquier hora, Y rebaje va y velocidad viene me descarboniza. Tiene rutas espectaculares, caminos de tierra. Misteriosos ripios alucinantes, empedrados y asfaltos poceados que va esquivando al grito de olé!olé! jugando. Sí, jugamos como locos, como chicos por las diversas costaneras del conurbano. Aunque yo ya no soy tan chica, soy una Harley Davidson 1200 del año 1947, igual me enloquece el fiesteo rutero. Hasta con lluvia mi dueña me saca a pasear. Tiene amigos con moto que se juntan a desandar caminos y a hacer grandes fogatas donde toman mate y ginebra. Es un grupo grande de motociclistas, hay otras Harley como yo, hermanitas más jóvenes y más viejas. Pero todos al alba o al crepúsculo parecemos volar por las rutas hacia el sol. Para nosotros lo mismo da. Mi dueña siempre va primera compitiendo y ganando. Juegan a mantener la punta como sea. Sonia me acelera a fondo y yo me entrego a sus delirios. Ella es mi dueña y señora audaz, que me para en una rueda (poco creíble porque soy pesada). Yo siento que cuando va ganando la punta , su rostro bajo las antiparras y el casco se enardece. Y su calor entre piernas es feroz. Empiezan sus gemidos, casi mudos y suda su rostro con el triunfo. Su entrepierna es un calentador que amasa mi asiento.

Entonces grita olé!olé! y revolea su gastada campera de cuero negro. Yo soy la señorita Dadvison y por todo eso amo a mi dueña Sonia Sasha.
1976/ LA MUERTE AGRADECIDA/ MEZZA VOCE

Aquella noche Ilegó la muerte.

Afuera, la ciudad agonizaba: sirenas vejaciones. Sublimación del caos. Los hombres dejaban de amar, por eso "Ella" estaba feliz, a la vez que extenuada. Decidió tomarse un tiempo. Sintió atracción por ese submundo, donde la requerían por medio del alcohol y las drogas. (Colaboradores suyos).
Su curiosidad la llevaba a visitar a sus hermanas, las muertes lentas de la adicción. Paseó su halo por las arterias del bajo Flores me buscaba. Yo albergaba a aquél que huía. Daba asilo a todos los que se evadían de las persecuciones. Componía cuerpos tomados, por el miedo. Miedo de plaga que contagiaba a mis ciudadanos habitués. Ellos traían huellas imborrables gritos de lasceraciones. Vivían delirios trasnochados por hombres encapuchados, de identidad desconocida. Allanadores diurnos y nocturnos. Por eso "Ella" rondaba por las calles de Flores, Tomó vuelo, estiró su halo desde Varela hasta Boyacá. Su vista registró el panorama. Se dejó ir por Rivadavia: a las 23 hs, tres extremistas fueron abatidos. Dos hombres y una mujer en un Fiat 1500. Estaba cebada, y se calmó. Los árboles la intuyeron: mecieron sus copas sin viento. Los perros vagabundos de la plaza Flores ladraron sin cesar. Cuando estuvo a escasos metros de mí los pájaros se guarecieron aún más. Entonces una escuadrilla de murciélagos brotó de lo oscuro y rozó sus nidos. Volaron sobre mí enviándome una atmósfera aciaga con sus vuelos de silencio.
Uno divisó la terraza y jugó y luego se colgó de la rama de un pino.
Después la bandada planeó entre las hamacas y faroles. La muerte llegaba vampira. Una extraña brisa acarició a los habitués.
Ángel y Darío se hamacaban en la terraza:
- Mira Darío un murciélago, allá en la cornisa! Y hay más volando, mira...
- Ángel largá el trago ... que todavía falta para que nos rajen...
- En serio... mira... guarda que te roza la cabeza!...
- Mira, yo ya no me caliento por nada... si vos ves murciélagos, allá vos... pero larga el Vodka porque al promedio que vas en un rato vas a ver al conde Drácula.. .
- Sssshhh...¡ Aaaahhh!... Dame tu sangre doncella.
Darío abrió su boca, mostraba sus colmillos con emplomaduras. El olor a Vermouth era denso.
-Cortala que me das miedo...en serio te pareces al conde.
- Y bueno jodete! Que me venís a decir que ves murciélagos, volador!
- Y eso que le sos fiel al gancia. Entonces si te fumaras, te irlas a jugar al truco con Frankestein...
- SÍ... sí... dale... dijo ángel y agregó:
- Vamos a manguearle un trago al tío en la barra.

1- Hora cero. tiempo de prostitutas

Ray Barreto, el percusionista caribeño fisura el ambiente. Su timbaletero parte el smok. Los Chícanos entonan la noche:
"Dame tu alma Chicano.., pega tu grito marihua... cha-cha rock... tumba y bongó".
El grito deshace la soledad en que estoy. Las trompetas encubren el miedo. La canción penetra:
"... Antilla negrera grita tu libertad, que aquí bien la reciben, que aquí la tienen a piel, tráela y bébela que yo la expendo al perdido"...
Repiqueteaba al cencerro. La noche se desgastaba turbia. El portero tomó el teléfono y oprimir el tercer botón. La chicharra avisó a Fernando y Alberto que discutían en el privado. Fernando levanta el tubo y la voz de Rafa le alertaba que un camión del ejército levantaba gente de Tarot. Rafa concluyó:

- Fernando, ahí van cinco minas, son coperas del Cubilete.., mira que vienen "regaladas". Y hay dos que están "mambeadas"... están fuertes sabés... A tres les hice pagar, aclaró.
"Cinco mujeres de "vuelta". Cinco mujeres pisaban mi alfombra rola. Cinco agresiones a piel pasaban la puerta del gato. Desde el fondo las veía conocedoras del ambiente. Eran alternadoras. Buscaban amparo y se desmoronaron sobre la barra sucia. Las razias generalizadas hacían habitual este emigrar-inmigrar de gente que hace la noche.
Casi todas pidieron los mismos tragos. sólo una. la qué tenía estrabismo en su ojo izquierdo pidió distinto:
- ...Hágame un séptimo bien cargadito. Che a ustedes no les cae la cana?
...Estela viste que sota tiene el barman...-
- Equilibrando su ojo, lo abrió y cerró en actitud seductoras
- Ojalá en el "Cubilete" tuviésemos un barman así -
A continuación se larga a reír. Las otras acompañan y ahora todas ríen a discreción, el tío interviene:
- Chicas el dueño las invita.,, es aquél que está dentro de la cabina-
- Bueno... hoy estamos de liga....no hay mal que por bien no venga... estos deben ser marcianos...-
La de pollera corta y medias de dacron brillante comentó al tío;
- Nos salvó la Gloria, la que está en la punta. Esa, esa que va a bailar con el loquito ese... hoy tuvimos la visita de los "ratis", levantaron a casi todos...Esta se parló a un cabito.., y viste, el "rati" se la apretó en el baño. Esta guacha hizo todo tan rápido, que casi no nos dio tiempo a rajar del cabarute. Hicimos el arreglo así. Nos espiramos por una puerta que da al hotel de atrás y de ahí a un bar de un gallego amigo que da a la calle de atrás... "Pierde" una y se salvan las demás...Bah! las del grupo nuestro, Las demás fueron todas en naca, che tío, pero que pasa acá? Está mortadela, falta joda. Y eso que la música es bárbara, ahora que llegamos nosotras, empieza la diversión, llegó el streep del cubilete-.
Terminó de hablar y comenzó a cimbrar panza y cadera al ritmo chicano. Las otras tres se bajaron de las banquetas Las putas dejaron sus tragos e invadieron la pista. Gloria, la salvadora, había sacado a bailar a Ángel y reía con las locuras de él, Claudia fue arrebatada por Darío, le retorcía con vileza la muñeca. Claudia no se quejó. Le sonrió y le escupió la cara. Darío no dudó tomarla del pelo y llevarla hasta la parte más oscura del set y abrazarla poniendo en forma de pinza su pierna derecha. Forcejeaban. Luego los dos cuerpos parecían uno. Después dos sombras que fueron una, chupados como sanguijuelas.
La vizca, la rubia y la gorda, se abalanzaron desde la barra a la pista. Iban solas, exponiendo sus sobrantes de carnes. Comenzaron a cantar, mis luces formaban sombras a su alrededor. Los tragos contribuían diseñándoles espejismos. Una, la más corpulenta canturreó, un coro de bebidos contestó:
- La gorda...la gorda...la gorda se la come, la come , la come-
Pronto fueron un clan. Ángel delirando, la mujer de las medias de dacron prendida a su delirio. Darío y Claudia bailaban enroscados, eran sombras titilantes por el flash. De improviso, dos piernas de dacron se desplomaron, resaltaban con la luz negra.
- Me arde! Me arde! Me arde la cabeza!-
- Déjame a mí!-
- Gritó la gorda empujando a todos. Despejen el lugar.
La cargaron con la ayuda de Ángel y la llevaron al cuarto del fondo.
Darío recomendó:
- Recuéstenlas en el sillón que está de viaje.
"Ahaa...ahaa... eso! eso! sabor! sabor!... La salsa es para la secta chicana"
La voz de Willy Bobo, el cantor-antillano disipaba con su compás la fumada lipotimia. Corcho en un pase me cambió el ritmo, distrayendo al público de lo sucedido. Todo seguía ardiendo, al son de los tambores.
En la mezclodanza la muerte intentó bailar pero no pudo.

Una de la mañana, otra forma de vivir, muriendo.

Suena chicharra de botón tercero: el portero se comunica con el dueño.
- Che, Alberto escúchame, ahí viene subiendo el rengo, el flaco ese con muletas que siempre quiere entrar, qué hago, me tienes podrido, quiere conocer el boliche...
- Escúchame, trata de que no entre...
- Lo que pasa es que me amenazó con ir a la cana, si no...
- Bueno si insiste, déjalo pasar, Alberto colgó el teléfono.
El portero tiene frente a sí al discapacitado, lo conversa:
- Qué haces flaco, como andas?
- Bien, dame una entrada-
- Vos sabes que la casa se reserva el derecho de admisión-
- ¡Como siempre, lo mismo!
- No te pongas así, está bien, paga la entrada y pasá -
Las muletas plateadas brillaron en mi oscuridad, el flash las enrostraba. Paso y golpe de goma, pies que se afirman y ruido a bastón. Paso corto y espera. Los habitúes lo observan. Yo lo observo como actor debutante, fascinado. Su mirada se pierde entre mis sombras que ríen y gritan. El lleva su muerte a cuestas, "Ella" no lo abandona y le enseña a diario como vivirla. Cruza la puerta del gato. Tranco corto y tranco largo, alguno ríe, otro enmudece. Los rostros oscuros conversan:
- Che loco, que te pa si le metemos una gamba?
- No, para que lo conozco... yo por las dudas me rajo-
El cojo avanza.
"...Viento dile a la lluvia que al final mi nido destruirá"
Lito Nebia descargaba tensiones. Todos cantaban. La pierna se inserto entre las muletas. El actor sobrellevando su muerte cayó..
- Hijos de puta! se defendía del ridículo incorporándose como podía.
- Para loco que yo no fui, aclaró uno ayudándolo a incorporarse.
- Son todos unos hijos de puta-
- Para flaco! Acá venimos a divertirnos y a bailar, aclaró Deep. Rosko desparramado en su asiento no paraba de reir.
- Son todos mal paridos, malditos!
- No hermano, estás equivocado, agarrátela con el que fue, acotó Darío.
El custodia lo tomó del brazo y lo llevó al privado. Carmen entró a la pieza junto al policía. Luego de un tiempo. Carmen y el joven de las muletas se encaminan hacia la pista.
- Che, Carmen se banca al siete tres. Mira van a la pista – sentenció una boca esfumándose tras un vaso.
Bajo del set el rengo baila, siente emociones que ni sus sueños de cojera imaginaron. Tranco corto tranco largo repica el tambor, cadera que cae y risas que escucha. Bastón que platea, tachera que excita. Carmen rota y seduce, muletas que tiemblan risas que crecen. Los querubines de violencia y loneta palmean. Alientan su muerte y "Ella" juega con su actor.
Donna Summers y su rockeado spiritual da gracia a sus piernas, hasta tienen cadencia. Su tema: "Come with me" retuerce sus huesos. Su muerte tiene gracia. Carmen lo besa y el rubor de los labios acalla las risas...
Baila, baila, es toda tuya la tachera y tuyo es mi set. Los querubines de jeans degluten smock. Lloran. Todo tuyo es mi set.
Alarma, "Ella" está aquí entre nosotros / 03 hs.

"Y prepararás la cama para dos...".

"Balada para mi muerte" Sui Generis hacía de las suyas. En el reservado del fondo:
- ¡Salí, déjame, no me persigas, yo ya te maté! gritaba Ojo de Agua un ex-policía.
- Negro, quédate tranquilo - Darío tomó por los hombros a su amigo, sintió lástima.
- Para boludo soltame! No ves que el que boleteé, el muerto se me aparece. Recién estaba ahí, yo lo vi! Me persigue se me aparece y me pregunta:
"Por qué me mataste?". Las lágrimas le embebían sus labios aginebrados.
Se dejó abrazar por Darío, Ángel le acariciaba la cabeza.
- Negro toma un poco te va a hacer bien.
- El chumbo, el chumbo, saquenmelo! No lo quiero tener encima.
- Quédate tranquilo... - Ángel reafirmándolo agrega:
- No sos más policía, no entendés? Te dieron la baja hace un año, no te acordás? Yo te acompañé. Fuimos al departamento y entregaste el correaje y la brownie. No te acordás que el ofiche ese te dio la orden para el médico en el Churruca?
- No, déjame, no te acerques.
El ex-policía murmuraba caminando hacia atrás por el pasillo del reservado. Oscar fue a buscar al custodia, le caían lágrimas de gin. Ángel quería cobijar a su amigo. Era inútil. Ojo de Agua creía ver en su amigo a la víctima, su primer muerte como policía.
El cuerpo del enjuto ex-policía cayó desmayado. Ángel casi lo sostuvo. Las pocas parejas del reservado lo rodearon. En el círculo de caras asombras mirando hacia el piso, "Ella" la muerte sonreía. Descubría hora por hora ese submundo y jugaba.


Cuatro horas/ Monólogo interior de Ángel

"Pobre negrito, creía que yo era el muerto. No sabe que yo juego siempre con "Ella". Me invita a su casa, me lleva de la mano, me da de tomar y me fuma. Cuando llega me canta canciones de cuna , las que me cantaba la vieja. "Ella" se cree que no me doy cuenta que no es mi mamá,
Entonces me arrulla, me da de comer en la vieja cocina, ese olor a frito y el frío, siempre el frío, Pero yo me le escapo, se enoja porque no voy hasta las vías del tren, o como aquella vez en la Torre de los Ingleses, Yo siempre me le escapo. "Ella" se enoja y se va.
- Ángel, siempre delirando vos? - interrumpió su amigo Darío
- Ya sé, estás pensando en el negro, no? y en el tipo que mató. Ma sí, bien muerto está. Si era chorro y vividor, Sí ya sé, Ojo de Agua te da lástima, ya se va a curar en el Churruca -
Carmen interrumpe:
- Todos los poli son iguales, no sé por qué se ponen de cana, si después les da lástima matar -
- Pobre negro, siempre me quería igualar en el zapateo rockero, interviene Deep.
Carmen y la Estela pensaron lo mismo, intervienen en la charla:
- Ojito de Agua tenía que haber bailado siempre, dejarse de joder con ser policía. Y dejarse perseguir por el rock y no por el muerto.-
Sonia se acerca e ingresa a la conversación:
- A mí no me la cuentan, "Ojito" estaba papeado, tenía un mambo que no podía ser-
Se dirige a Deep y le dice:
- Ustedes los rockeros son todos iguales. Cuando se ven segregados por Corcho con la música, hacen cualquier lío para que las pistas se desarmen. Justo, justo cuando están pasando música buena, bolichera. Una noche de estas dan un golpe de cabina -
Rosko apoya a Sonia que es de su grupo y da su opinión mirando a Deep y a Darío:

- El negro estaba loco, yo se lo dije. Meterse a cana... qué increíble. Lo que hay que hacer es no trabajar, es el mejor trabajo. Laburar de nada y darle a las flaquitas, comprarse pilchitas y más pilchitas. Y currarle las flacas a los rockeros -
Deep miró a Rosko, el odio le bailaba en sus pupilas.

05 hs./ Estertores grupales

El grupo Spencer Davis agudizaba su magia progresiva, envolvía los rostros en la penumbra pesada. Amanecían los cuerpos alboreando deseos de muerte.
Los bailadiscos, como peces desenganchados del anzuelo se zambullían en su agua turbia, extrañas siluetas deambulando. Sus bocas emergían hacia otras bocas. Dibujaban sus pieles pieles con miedo, miedo masivo condensando amores y hambres mutilados. "Ella" también deambulaba.
Viajaba flotando en el humo. Buscaba desaliento, flaqueza, extremista debilidad, artículos que siempre adquiría. Conoció a "Boliche" y a sus "colaboradores" saludando a sus hermanas, se cansó de jugar...
Estaba aburrida. Su ser le pedía acción.
En un ángulo del local:
- Che loco el aire está podrido, exclamó la flaquita de lentes redondos y túnica azul -
- Vení vamos al reservado que aquí no hay mambo, acotó su compañero.
Los mocasines de descarne y los apretados jeans caminaron junto a la túnica. La pareja se abrazó, llegaban a la punta del reservado vacío, se desplomaron sobre un asiento.
- Lo viste a Mauricio, consiguió? -
- Sí boludo, pero qué haces? guarda el encendedor que nos ven dijo stoncita y agregó:
- Qué buscas fama?... "Acá no podemos quemar", no ves que hay polis -
Su mano delgada se abrió como una flor de cinco pétalos. En el centro de su palma la luz negra detectaba dos comprimidos de ácidos. Sus colores resaltaban. Cuatro labios se trenzaron como rosa nueva, anhelantes-
- Toma , esta era la sorpresa, dijo la muchacha-
Las papilas gustativas sintieron la invasión. El joven desarticuló su esqueleto, estiró sus piernas, calló. El whisky aguado banco su explosión en el estómago. La stone sonrió dulcemente y musitó palabras a su compañero.
- Ya te estalló?,
Un trémulo movimiento de cabeza calmó su pregunta. La stone sentía trepidar sus arterias. Su viaje comenzaba.
Paola siente el piso de algodón, mira a su compañero que duerme y lo despide con un beso. Se desprende del asiento y camina hacia el set.
La banda Blue Magic pregunta: "Qué me está sucediendo*?. El tema acaricia a Paola, siente una sinfonía de bajos y violas penetrando su mente. Camina pero siente flotar. A su alrededor hay sombras y siluetas, la aman, la acarician. El humo y el vaho son jardines a su paso. Los colores, ahora intensos juegan con sus pupilas en un coro de lumens.
Las pasarelas, infinitas cintas alfombradas que la llevan a penumbras de felicidad. El espiral de la rampa gira, y ella gira con él. Todos la miman, la besan. La felicidad del mundo se extracta en Boliche. Ríe abre sus ojos, su voz es un murmullo que pregunta:
- Cómo...?
- Paola...?
Su compañero tiene la cabeza cubierta con un pasamontaña. Se incorpora y ríe. La lana se estira en el gesto.
La muerte comienza su juego:
- Nooo!- Paola pega un grito? que nadie escucha. El pasamontaña vuelve a reir y amenaza:
- Ahora te toca vos judía "volchita”, tu hermana fue primera.
"Nooo! Déjenla... qué le hicieron a su cara, el alambre en sus manos"!
Vamos zaina rastrera, el sótano espera.
"Nooo!
Se estremece la túnica, nadie oye su alarido, "vuela" en su sueño:
Ahora el algodón es asfalto, las melodías que escucha tiene, ruido de motores. Golpes y gritos, órdenes de ataque y patadas de puertas que suben de piso en piso...
...Paola se desplaza lentamente de madrugada, viene de bailar. Los autos frente a su edificio compiten en ruidos alienantes. Armas, armas, ademanes de violencia. Corre por las escaleras y caras de lana la inquieren, la agreden. Tiene a los rostros frente a sí. Allanan su casa
... Nooo! despierta en el asiento del reservado. Nadie escucha. La muerte está a su lado. Tiene el rostro de John Lennon, la acaricia, la besa, le promete amor verdadero:
- Vení conmigo, tengo para vos los ácidos cósmicos. Vamos a la terraza. Allí tengo el universo. Lo vas a poder tocar con las manos y está tu hermana iluminada por la luna, te espera.
"Ella" encubre el grito de Paola que cae nuevamente en su asiento.
Los habitúes ven solamente una pareja durmiendo.

...Paola retoma las escaleras de su casa. Su madre está tendida en el suelo. Un rostro de lana negra la golpea y cae, junto a su hermana encapuchada. Siente dolor, por los gritos de su hermana y la desolación en la cocina amaneciendo.

Despierta nuevamente en el reservado, John Lennon está a su lado y le canta "Hey joude" "Hey joude", flaca te espero en la terraza.
Paola se levanta dejando a su compañero. Corre, Nadie alcanza a comprender, todos están confabulados con el alcohol. La túnica azul se estremece en el viento de las seis. John Lennon canta sentado en el cartel de neón de la discoteca que sobresale al vacío:
-"Hey joule""Hey joude", vení flaca. Paola salta desde la terraza, la muerte agradecida se va.





Leyendo el libro, se tenía por momentos la impresión de que Morelli había esperado que la acumulación de fragmentos cristalizara bruscamente en una realidad total. Sin tener que inventar los puentes, o coser los diferentes pedazos del tapiz, que de golpe hubiera ciudad, hubiera tapiz, hubiera hombres y mujeres en la perspectiva absoluta de su devenir, y que Morelli, el autor, fuese el primer espectador maravillado de ese mundo que ingresaba en la coherencia.
Pero no había que fiarse, porque coherencia quería decir en el fondo asimilación al espacio y al tiempo, ordenación a gusto del lector-hembra. Morelli no hubiera consentido en eso, más bien parecía buscar una cristalización que, sin alterar el desorden en que circulaban los cuerpos de su pequeño sistema planetario, permitiera la comprensión ubicua y total fle sus razones de ser, fueran éstas el desorden mismo, la inanidad o la gratuidad. Una cristalización en la que nada quedara subsumido, pero donde un ojo lúcido pudiese asomarse al caleidoscopio y entender la gran rosa policroma, entenderla como una figura, ímago mundis que por fuera del caleidoscopio se resolvía en livingroom de estilo provenzal, o concierto de tías tomando té con galletitas Bagley.





Julio Cortázar, "Rayuela”




LA NOCHE DE LA GASEOSA/ A PIAZZOLLA MULLIGAN/ HACE 20 AÑOS
(BAJO CIFRADO)

Fue cómico, insólito. Hasta estúpido. El cielo estaba negro, cargado. Sensación de pesadez. En la terraza la gente esperaba resignada la lluvia. Era inevitable y hasta cínico desear que no lloviese, aunque arruinara los planes de los habitúes.
Fué una estampida carnal profunda. El cielo estaba enojado, quería gritar su fobia.
Fueron dos claras llamaradas y las explosiones y los rayos. La energía divina se iba desatando. Se liberaría una vez más esa masa de liquido llamada lluvia. Ya la certera gota caía dulce, después el aluvión.

...Che corran los asientos, que no se mojen, y las hamacas, por favor...
...Che, que mierda llueve? Melaza, parece ácido.
...Mirá por allá llueve naranja, y allá marrón, y en el fondo clarita, que carajo es?

''Mis tarjeteros mojados y pegoteados gritaban".

...Che, la lluvia tiene burbujas, che probala, es coca, tónica.
...Che loco, mira por la canaleta cae naranja.
...Naranja?, están todos en pedo.
...SÍ, naranja, coca y tónica.
...Che, es increíble, llueve gaseosa y de diferentes gustos.
"La noticia corrió hacia el salón y la gente muerta de sed salió a la terraza a saciarse. No le importaba ensuciar sus ropas, sus zapatos",
...Dios mío gracias, esto es un regalo de Dios.
...Ma que Dios, es de los yankees.
...No boludo nos están invadiendo y moriremos envenenados.
...Que maravilla, juntá en los tarros, en este botellón juntá naranjada.
'*La gente se paraba en la terraza y abrían sus bocas, así de simple. Algunos rezaban y agradecían. Otros gritaban que era el fin del mundo, pero que morían felices con ese líquido en sus estómagos.
En los toldos se formaban piletones del líquido. Se regaban las plantas con naranjada y coca. Nadie bailaba. Todos buscaban recipientes y guardaban el preciado líquido. Llenaron vasos y botellas. Estaban ebrios de melaza y pegoteados. Formaban rondas con extraños cánticos, miraban el cielo gris, lo adoraban totémicamente.
La música acabó. Yo corté todo contacto con el publico. Otra explosión, y la lluvia es sólo agua potente”.
...Che que pasa, córrete que es agua!
...Como, llueve agua, sí córrete boludo que me mojo todo.
...Pero si estás todo sucio gil, dale correte que me mojo todo.
''Mis grupos volvían adentro despavoridos".
...Ay que asco, mira el top todo mojado, y mis sandalias.
...Trajiste paraguas?, mirá como llueve, que bronca.
...Che, quien tiene paraguas?. Hagamos grupos paragüeros,
...Sí, es un asco, que lluvia de mierda, justo ahora que cierran.
...Che… dijo Jorge el cana, que hasta seis lleva en el Ford, vamos, dala, dale.
...Que lluvia poronguera, que basura, justo que estrené una camisa.
...Saliendo, hop, vamos todos en fila india. Contra la pared, vamos muchachos que cerramos, dale, dale que la lluvia no es mierda…
EL SALTARÍN JACK FLASH (VOZ CANTANTE)

Tritons lo crea desde el país del rock, desde un horizonte de guitarras en llamaradas.
Bombo como mazazo, tambor contrapunteando. Gritos corroídos, trompeta insurrecta alardeando. Se yergue afrodisíaco sobre la piel del bolichero. Ahora la guitarra comparte el "quemadísimo" instante. Vamos puto rock que me copas. Vamos Tritons, instante de insurrección de lo interior. En la calle la muerte espera. Afuera nada existe, la vida está aquí. Vamos todos a sumergirnos en este país del rock, religión de noctámbulos, proclama turbia de vida. Aquí todo es magia y el duende es "Saltarín". Mago que aquí tienes tu reino, vamos a subvertír los valores, A rebelarnos contra todo, aunque sea por instantes.












BACKSTAGE (SAGRADA)

ASESINAR


He descubierto que matando a ciertos personajes, mato partes malas e inmundas de mí. Y los que viven son partes de mis zonas cristalinas (ortiva de mí mismo)...
Estoy tan harto de estos escritos que he escondido los borradores y ahora no sé donde están (Julio 1990)

…………..

Esta novela fue siempre una novela bastarda, por eso la condené una década a estar guardada en un altillo. Cuando la rescaté allá por el 2000 estaba enmohecida, y borroneada. Llanto perverso atragantándome. Lloré un fin de semana.










FICHA DE FANTASMA DE DON TOMAS

Nacimiento Octubre 1904 / Muerte y a la fantasmagoría Marzo 1957 /Italiano del norte (Torino) / Profesión: Vendedor de instrumental médico / Caracterología: violento, al crepuscular se vuelve perverso y divertido / Al alba llora soledades / Medidas: alto, ojos color mar embravecido / Peleador nato boxeador en su juventud / Fascista, amante de los nazis, de los suizos y de los americanos (después de finalizar la segunda guerra mundial) / Católico acérrimo /Amigo de Obispos y Militares de alto grado / En épocas de "La Chicago Argentina" (Rosario 1930) combatió a las mafias ayudando a su amigo Paleta (gran policía) / Allí aprendió a tirar con la "Ballester Molina" desde el suelo siguiendo a una banda / Antiperonista nato (gorila) / Escupía la radio cuando discursaba Perón: "Voy a dinamitar el Barrio Norte" / El 16 de Junio de 1955 fue comando junto con su primo Aldo oficial de la Marina / Machista prostibulario / Realizando transacciones con mujeres / Histriónico, locuaz vendedor de aparatos de rayos x bisturís y extrañas tijeras (todo elemento cortante) / Lector de Roberto Artí y Heminway / Terrorista familiar/ Extrema de la convivencia / Con amnesia para su último hijo varón.







MASCARAS

Mi memoria magnética me exigía crecer. Que dejara la adolescencia. Mis transistores completaban para mi adultez en la noche, Y yo crecí, crecí mucho, más de lo que mi memoria magnética me permitía. Conocí mucho en un año. Ese tiempo recorrido junto a mis creadores. Y de tanto entender, entendí que había pasado un año. Que era mi cumpleaños y que lo festejaría todos esta noche. Claro que para esto me adornaron con globos de colores, con escritos: Feliz Cumple! Y muchas guirnaldas. Corcho me encendió al máximo, reflectores y bafles a toda marcha, y yo feliz. Toda esa gran fiesta era en mi honor. Pero yo me preguntaba. "Un año: , un año", pero qué era un año? No importa me dije. Lo que a mi me interesaba era la gente, toda esa gente que vendría a verme: mis clientes-bailadiscos. Los esperaba ansioso , lleno de tonalidades. Corcho dejó la cortina con Vinicius y pasó al movimiento, a hacer de las suyas, a enloquecer a piernas y pies.
Fernando y Alberto sacaron a bailar a Sonia y Tanita. Tanita estaba irreconocible, con ropa de cuero, pantalón y camisa, muy masculina y Sonia con un vestido de tul blanco, increíble para ella. Coqueteaba con Fernando y Tanita seducía a Alberto, Las amigas parecían luchar entre sí, bailando y compitiendo en besos y abrazos con los dueños, parecían no quererse más.
De pronto entró a escena Darío y Ángel maltratándose. Algo insólito, Darío lloró desconsoladamente. Nunca lo vi así. Carmen bailaba con el tío pasada de copas. La tía del guardarropas perseguía a un tarjetero, Stella bailaba con Valentino y logra robarle un beso, era algo increíble. De pronto cambió mi energía:"Inspirations by Tomy" empezó a girar en mi bandeja.
Disco pirata, la cosa viene interesante me dije. Afuera en la terraza de los pinos el cielo era increíble, las estrellas adornaban mi glorieta. En una hamaca conversaban Jorge Bereta y Paola, Jorge le leía un poema que había escrito y Paola se emocionaba. En ese instante descubrí a un Jorge distinto, sin violencia, charlando, emocionándose. No pidiendo documentos. Sus ojos estaban bondadosos, Pero no todo era alegría. Veo subir por mi escalera a tres inspectores de espectáculos públicos, era el señor Bordalesa y sus secretarios.
Enseguida se pusieron a revisarme, mis zonas habilitadas. Abajo en la calle paró un patrullero y bajó el principal Estría, terror del barrio, el comisario Maeli, acompañado por el sargento Bersa y el Cabo Bergasi. Lo reciben los custodios Emilio Eduardo y Jorge Rafael. Todos pasan a la barra y fueron invitados a tomar unas copas. Se les informó de mi cumpleaños. Primera vez que veía sonreír al comisarlo. El Principal palmeando al Comisario le guiñó un ojo y sacó a bailar a Valentino confundiéndolo en la oscuridad con una mujer. Empezaba la fiesta, vía libre me dije. El Comisario sin titubear luciendo sus cabellos canosos entabló diálogo con Carmen. Mi panza estaba repleta de gente, no se podía caminar. El aire acondicionado no alcanzaba. Mi monstruo de mil cabezas danzaba conmigo. Yo lo adornaba con tonos o lo envilecía con sonidos. Lo quebraba con lentos delirantes. Mi monstruo obedecía , yo era su dueño. Dueño y señor de cada ser. Yo quería reír y ellos reían, yo me excitaba y los excitaba. El monstruo me amaba , me observaba, hablaba de mí, me halababa. Yo tenía al monstruo a mis pies, lo deliraba , lo cacheteaba. Yo Boliche era el amo y el monstruo quedaba a mi merced. Yo soñaba y él soñaba conmigo. Pobre monstruo de mil cabezas, por primera vez sentí lo que era el poder. Tener poder de embellecerlo o enajenarlo, o simplemente divertirlo. Pronto aparecieron Tumba y Katuca juntos. La fiesta está completa me dije, los dos chorros del barrio compartiéndome con la policía, comencé a jugar con luces y sombras encubridoras, con rojos alucinantes. Se empezaron a repartir máscaras y caretas. Todo mundo bailaba. Fernando y Alberto con máscaras abandonaron sus puestos y danzaron.
Tanita, Carmen, Paola y Sonia junto a Eduardo Emilio y Jorge Rafael se enmascararon y mezclaron entre la gente. Las máscaras se entrelazaban: la del dolor, la de la muerte, la del ángel, la de la risa, la de la bruja Cachabacha y una rara sílfides perseguía a la maga Gertrudis. Ya no había control. Las máscaras rotaban de pista a pista. Nadie era lo que había sido. Los policías desaparecieron entre los reservados. La noche era mía , yo jugaba feliz. Jugaba a la confusión y a la intriga. Todos esa noche fueron muy míos, como hijos desorientados por el alcohol y mis sensaciones.
Jugué a intercambiarle sus máscaras. Al rostro del dolor, la máscara de la felicidad; al santo, la del asesino; al rostro del sincero, la de la hipocresía; confundí y me confundieron en mi lúdico divertimento. Muchos, después de esa noche dejaron de ser quienes habían sido. Hasta un recolector de basura, tuvo su máscara de rey y aquella santa se prostituyó.







VINICIUS/ DA CAPO

Porque hoy es sábado (las lineas blancas no son sólo paralelas). Los vendedores de jugos y rolitos te dejan los bidones bajo la escalera en las heladeras de tergopol, porque no estamos, Porque no estamos, Boliche guarda silencio de sábado a la tarde, para rabiar rockero de noche. Porque hoy es sábado, miles de chicos y chicas se planchan su mejor jean y otros miles ensayan pasitos de baile, La taquera matea tranquila, sus "lanchas Falcon" están paradas.
Una tachera se prueba botas en Rivadavia y Pedernera. Las pizzas de la San José salen de a ratos, no hay consumo. Porque hoy es sábado e! reloj avanza y son las veinte: hay ruidos de petacas que abren y cierran con diversos maquillajes. Las sombras y las bases se regodean en los 'espejos.' Delineadores diseñan una futura aventura. Y los rouges imaginan besos y más besos.
Porque hoy es sábado el estilete se guarda en el bolsillo de atrás y alguna oxidada manopla entra en e! de adelante. Las bandas y barras se interconectan, se comunican en las esquinas. Y entre sueños de polleras y minifaldas, está la gran fiesta del trompazo, el arrebato y la fuga.
Porque hoy es sábado el patoteo es el triunfante. Fiesta de sexo y violencia rociado con gancia y cinzano.
Porque hoy es sábado, en Banfield, Sandro debería abrir la puerta de su casa y arrojarse desnudo a sus fans. Entregar así su piel, carne y huesos, a esos seres que más lo adoran.
Y en feliz inmolación, cantando "Rosa, rosa" que se lo devoren. Que mejor regalo hacia tanta abnegación y amor de toda la vida.
Porque hoy es sábado: (las líneas blancas no son sólo paralelas),
Porque hoy es sábado hay libre estacionamiento.
OPUS 5
La colmena está efervescente . El blanco de sus camisolas y túnicas es descubierta por la luz negra. Ellos, pájaros nocturnos desandan en torno del set. Tienen sus espaldas encendidas de blanco azulino. Son aves de alas cortas que no pueden remontar. Entonces se arrastran bajo el peso rítmico del sonido que los aplasta. Otros de extraña raza, ni siquiera levantan sus cuellos agrisados, sólo ven el piso salpicado de pequeñas bracitas de tabaco.
La colmena ahora se desplaza en círculo cerrado, y muchos succionan sus vasos vacíos como holgazanes vampiros, con los ojos encendidos, comentando, comentando.

















PELÍCULAS 1962 / LIGADURA

No sé, recuerdo vagamente aquel galpón lleno de colectivos de la Rastreador Fournier. Y la cumbia "El pescador" de los Wawancó y algún chofer zangoloteando las caderas. Y nosotros muy jóvenes yendo en patota a un recodo del galpón muy tarde de noche a ver películas que les llamaban pornográficas. Yo no sabía que quería decir eso. Solo que eran un imán para mi mentecita de pibe de barrio de dieciséis años. Todo se oscurecía y el proyeccionista apretaba no sé que cosa y salía la luz increíble con aquellas imágenes en blanco y negro de viejas y pasadas que estaban, Y entonces de repente todas esas imágenes. Mudas, desnudas ante mí y mi amigo Carlos. Hombres panzudos y peludos con monjitas inocentes, que terminaban selladas, como abotonados por esos miembros asquerosos de aquellos actores. Después otras amigas que en la soledad y aburridas se empezaban a tocar y a desnudarse y quedarse con viejos portaligas y bombachas por lo general negras. Mujeres revueltas en extrañas posiciones lamiéndose las vaginas. Poco entendía de todo eso, me daba asco pero sentía que me excitaba. Todo me era insólito entre los gritos de los choferes que se sacaban sus penes y se los pasaban por la boca a sus compañeros. Algunos escupían y gritaban, todo aromatizado por la caña y la cerveza. Inspectores y choferes. Mecánicos con sus overoles, algún lavador con su melenón negro espeso oficiaba de mujer. La caña, la cerveza semi-fría enturbiaba mi mirada. El blanco y negro de las escenas apretaban mi tráquea y me faltaba el aire, pero mi interés era mayor y volvía a mirar. Aquella mujer entrelazándose salvajemente con su amante. Las niñas perdidas en el bosque y el cazador con su pene blanco y raquítico. Enanitos, Blancanieves, Hanzel y Gretel, mis cuentos morían ante aquella realidad de película.

RAPSODIA DE UNA INFANTA EXCITADA

Paro la Harley. Como milico me pongo firme, después la monto. Le hago la veña. Y le beso el tanque cromado. Le dejo todito mi rouge, mi tibia saliva. Le digo "che moto, te amo”. Vamos a matarnos a mil, sí?. Entonces la pateo y la muy turra no arranca. La pateo y la pateo. Ah! claro me querés más caliente, no?. Tomá, tomá, y vos arrancás porque yo te exalto, te calienta mi pelvis rosada subiéndote la temperatura y mi culo redondo arribando a San Pedro.
Mmm... así. Te gusta que le saque lustre con mi jean a tu cuerina. Touché, allá vamos a la velocidad y a los orgasmos de viento contracara. Che moto, estás a cien, querés más. Mirá que no es lunes a la madrugada. Es viernes y la General Paz está cargada, entonces zigzagueemos, eh? así, estamos a ciento cincuenta kilómetros. Siento que volamos y acabo ya, mirá que hembra que te soy. Para vos, mi Harley, mi señorita Davidson. Mi hembra del viento a contracara. Y sigo, ciento setenta kilómetros, Sí, ya sé, estoy loca. A lo lejos Puente de la Noria y yo vuelvo a acabar. Te enoja que soy muy rápida, que termino enseguida, Es que me recopa tu ruido, el zumbar en la noche de tu escape, que todos se abran a nuestra furia. Me emociona tu vértigo y la difusa luz de tu farol recreándome visiones. Sos tan fuerte, tan capa, tan misteriosa cuando estamos las dos solas en la noche estrellada y meteorítica. Entonces pido un deseo y acabo. Y vos viboreteas porque soy una pendeja y me voy rápido. Es que sos demasiado para mí. Querés amazona y mi cadera es toda tuya.
Querés de rodillas, así me castigas pensando que me mato. Soy toda tuya, tu olor me vuelve loca. Tu aroma a nafta y a aceite quemado. Ves?, ahora me estiro pancita sobre vos, a lo largo y veo mi cara borrosa sobra el tanque, mi cara de pelotuda por vos.
Ahora que volvemos te cuento que te soy infiel con Tanta que será tu competidora.
Es rubia de nariz aguileña robótica. Es inteligente y no lo sabe, ya lo va a saber. Che Arlet, si te venimos a buscar una de estas noches con Tanita, vas a arrancar de primera cuando te patee?, por favor, cuando estemos las dos sobre vos, no viboretees en la General Paz de celos. Quizá te guste Tanita y podamos hacer el amor las tres, sintiéndote entre las piernas temblorosa y caliente. Gritando sexo por tu caño de escape. Así en cada rebaje la inercia y el freno y orgasmo. Bueno, basta!
Ahora pata y pata señorita Davidson, a lo de Carla, a Vicente López. Allá vamos chemoto, dame tu fuerza para volar como las aves. Allá vamos.

















MI AMIGO / EL PASADISCOS / FESTIVAL

Juntar pulgar e índice de mano derecha (viceversa para zurdos). Levantar pik-up (sin tembleque, ojo). Apoyar púa en L.P., deteniendo primero disco con dedo mayor y de mano izquierda. Por debajo, disco detenido, sigue girando el plato. Con papel manteca y pañolenci (dos capas), así patina, se desliza el L.P. Deteniendo y soltando, encajando último ciclo de compás de un tema con otro (enganchándolo). Continuando con similar trama melódica.
Desde el principio, cortina musical 22 hs., siguiendo con lentos y tema de arranque (muy gancho), muy tamborinero o cencerrero. Ejemplo: "Obladi Oblada", Beatles. Ese tema es esencial, el tema "ganchero". Es el espejito de color, el imán para desatar, para promover las ganas de descomprimir las piernas y dar rienda suelta al espíritu bailarín.
El disk-jockey es el alma mater de esto. Tiene que tener ángel, nac, swing. Su alma tiene que bailar con el público. El tiene que ser el primer danzador de la noche. El brujito interpretador del deseo del cliente ansioso de contactarse con una piba, naifa, mina, muchacha, flaca. Tomarla del brazo facheando y llevarla o no (rebote) a la pista, altar lumínico donde brincarán los pensamientos más diversos: demostrar gracia y buen baile, o rebuscárselas como se puede. Desarrollar en esas zonas el verso más piola, más inseguro, más generoso o mezquino, inteligente o grosero. inventársela con esa piba de barrio, y con las mejores pilchas lo mejor que se pueda. La meta, llegar a los lentos, es la cima (se ganó), la mina está muerta. Después se entra en la segunda etapa: el chape, el rasque, el apriete. El bailadiscos ha triunfado, ha tenido un hermoso papel en el altar-set. Sus amigos lo respetarán como ganador de la noche. Así se repite infinitamente en tantas noches. El hombre busca a la mujer, la mujer al hombre, la mujer a la mujer, el hombre al hombre. Todos bajo la mirada del Señor, de Boliche y del Disk.Jockey que observa el momento de entrada y salida, de espera y banque de la mujer a que la saquen a bailar, de muchachos indecisos y aburridos de "rebotar", de cómo está el ánimo del "Monstruo".
Si está masificadamente tedioso. Si hay o no contacto. Si hay filing identificatorio. La ropa y la música manejan la onda. La ropa se discrimina en la entrada. Lamentable, triste, pero necesario.
Y la música, hilván, hilo conductor del sentir del "Monstruo".
Interpretar al "Monstruo" que gasta dinero, que paga entrada, que abona guardarropa y consume copas. Hay que devolver gentileza: la música tiene que ser excelente. Tiene que justificar lo abonado y por abonar, y abundancia de sexo débil (débil) de faldas, de minis, de shorts, de maxis.
Abundancia de melenas vaporosas, abundantes o cortitas, abundancia de Testosterona.
Todo esto tiene que marchar sobre ruedas, o mejor sobre pentagramas. Entonces las manos del pasadiscos serán firmes, sin alcohol o con alcohol, con ayudante , sin besos, sólo relación laboral.
Donde se come , no se caga. La chica del disk-jockey montará guardia, siempre esperando como Penélope, tejiendo vasos y fasos, mirando a su amado "tirar" los vinílicos y reírse cuando los rebolea y hace girar sobre su índice.
Este señor muchas veces hosco, serio, o loco, poco hablador, pero con un tesoro de música y muy buena observación-conocimiento del "Monstruo", Asonsoneando, awiskiado, el señor música, pasadisco, vitrolera allá en el tiempo y a lo lejos... Este señor, "Extraño de pelo largo" como versa la canción, o con pelo corto, es un amigo a sueldo, un compañero de la noche. A todos ellos, todo mi amor.


OPUS 27

Estaba harto de oír, que siempre tenia los conductos auditivos con eccemas incurables, que combatía con alcohol boricado. Pero las voces regresaban, el gérmen nacía. Los médicos le informaban que el microbio-bacteria del jabón acumulado en el conducto, atrofiaba su oído.
Pero Alberto percibía que ese no era el motivo de su enfermedad auditiva, sino que con la aglomeración de voces y el alto sonido, la reverberancia de su boliche y sobre todo, las perseguidoras voces de sus fantasmas que en sueños le hablaban castigándolo.
Sí, la fantasmagoría para uno de los dueños de la discoteca era ya un mito de crueldades. Lo sensoreaban por las noches con su simbología indescifrable. Voces, voces, lo ametrallaban perforando sus tímpanos, enfermándoselos, con puntadas como balazos, como pinchazos de agujas. Agujas: palabra igual a la que utilizaban sus noctámbulos para pasarse los porros.
Entonces despertaba rascándose con esmero y dedicación sus orejas. La colonia de gérmenes ya se había instalado en sus tímpanos.
Bacterias de origen fantasmal, pero muy musicales.








GAMBAS Y CONGAS (PIERNAS 77)

La noche se estrellaba en un cielo de intensa gravedad, La terraza era sitiada por las gambas de todos los barrios. Santana congueaba entre las hamacas repletas de gambas que flanqueaban a las Tuyas. Dispersas entre vasos y mesitas charlaban entre sí.
Denunciaban al sexo masculino que las acompañaba " Gran fiesta gran de gambas". "El sexo débil" blandía su arma: sus gambas. Petaconas y movedizas. Largas y elongadas. Deportistas y encaradoras. Avezadas siniestras. Robadoras de deseos. Atentas evaluadoras. Específicas y de concretar. Abandonadas a su suerte. Recluidas o al acecho. Gambasensación. Bilingües viajeras. Marchantes al matadero. Gambas arpías, mentirosas, tramadoras, confabulantes, orgásmicas. Superdotadas pero imbéciles.
Gambas y Congas, los parches galleteaban reverberando en sus rodillas. Mongo Santamarina daba cartas entre piernas y tobillos. Entonces, la noche transcurría, la madrugada rociaba misterios. La gamba era una nave donde la imaginación podía desplegar velas. Ya emperadora y mendiga. La gamba negociaba desenlaces de noche, pero titilaba con opacas lentejuelas. Desprovista de amor, se inmolaba entre el rancio humo y cortinas que bostezaban impiedades.
Las gambas finales yacían en un ruidoso laberinto, precipitándose al olvido, en rítmico aquelarre con tragos y falopa.





TILT ROLLER DISCO/ ADAGETO HISTERICO

Música para robots. Así apodaban a los habitués, a los temas acortados y enganchados que se pasaban después de las tres de mañana, costumbre que disgregaba los grupos.
Las bandas se desplazaban del interior al exterior del local. Unos a la barra a saciar la sed, otros a descarbonizar los pulmones.
La extraña música diluía el relajo del ambiente.
La primera etapa la cumplía Elgar y su “Pompa y Ceremonial”, la segunda, Beethoven con los últimos instantes de su “Coral”. La tercera, Walter Carlos y sus “Pasos del Tiempo”. Finalmente Rossini dejaba escapar la “Urraca Ladrona”. Jorge Bereta era feliz copeando con Valentino. La “Urraca Ladrona” en libertad, saltaba de bafle en bafle y su increscendo pasaba desapercibido. Los concurrentes aprovechaban el “gran ruido” como lo llamaban , para discutir de fútbol.
Los coros de la “Novena” inflaban de ira a los agresivos. Encubiertos por la potencia coral, rompían a patadas los inodoros y espejos.
Cuando “Pompa y Ceremonial” elevaban el clima de la discoteca, las “muñecas” y sus parejas jugaban a casarse. La monería de la ceremonia terminaba a cachetadas y llanto.
La melodía de los “Pasos del Tiempo” de La Naranja Mecánica hacía lo suyo: sembrar incertidumbre. El tierno tumulto captaba su mensaje y sentía miedo. Se comportaban como jovenes ancianos temerosos del devenir.
Algunos gritaban: “La robotización” uhhhh! Y caminaba eléctricamente . Otros hacían morisquetas como payasos. Después se aferraban a sus copas.
Al final del “entreacto”, cuando Gene Kelly entonaba “Cantando bajo la lluvia” desataban su alegría. Dosificados de ayeres, no se los veía temerosos. Corrían a las pistas y daban saltos. Se sentían bailarines de Hollywood.
Gordo, cortála...! Parece el circo de Moscú. ..! Poné los Rollings.
Como hincha de futbol, pedían su música.
Sellaba el intervalo: Erika Eigen y su canción, “Quiero casarme con un guardafaros”. La nostalgia de principios de siglo los aplacaba, duraba escasos minutos. La amenaza regresaba y la distribuía.: “Earth, Wind and Fire” en su “Estrella resplandeciente. Todo era nuevamente repetitivo.
Que grande este tipo!, comentó Angel.
Quién?..., preguntó Darío-
Ese... el que cantó antes, ese que baila en las películas que ve mi hermana.... Jean Keyi
No bestia! Gene Kelly... Aclaró Darío hostigando a su amigo con el brazo y puño y agregó: bobalicón... qué harías sin mí, eh?... Terminó la oración mordiéndole la oreja y ordenándole:
Andá a buscarme una copa bien llena. Angel se alejó. Llevaba una débil sonrisa. Darío quedó solo, se le acerca Deep.
Darío, exclamó en tono adulador.
Qué hacés...? Seguro tenés alguna yunta para que te hagan pata!, costestó Darío.
No! Tengo bronca! Y vos, no tenés bronca?, insistió Deep.
Yo?... Yo siempre tengo bronca. No sé si apretarme alguna flaca o arrebatarla de un trompazo.
Darío apretaba sus puños esperando a Angel.
Tuviste problemas con los dueños por la pelea de ayer?, preguntó Deep.
No, al contrario, me invitaron con una copa y todo. Alberto me dijo: “Zarpado que encuentres tumbalo, así no viene más”. Lo que no sabe Alberto, es que después se vienen con la barrita a patotear. Yo no tengo problemas, voy al frente. Pongo la espalda contra la pared y tumbo al primero, después los que siguen. Pero hay que cuidar al boliche y al rebaño de flacas, agregó Darío.
Deep interrumpe; pará que ahí vino la Turca, me voy al choque... Chau...!
Con ésa hacéla corta ¡ Yo sé lo que te digo, sugirió su amigo.

03.30 hs. Game Over /Juego Anterior Terminado/ Empieza el Nuevo
“The Game Starts”... “The Game Starts”... Play... Play...
Un cartel de neón en la cabina lo proclama. Una Marsellesa electrónica rebota hecha ondas, da entrada a una Para Elisa histérica, interpretada por transistores...
“Play...! Play...!”
Repite incesante una voz por el micrófono, es la voz de Corcho. El hombre-disco oscurece el local por segundos.
“Come with me”
Dice la voz y repica un ton-ton. Todo se trastoca, las sirenas enardecen, la luminosidad cobra un matiz nunca visto.
Dentro del habitáculo del disk-jockey se ve un manipuleo de potenciómetros y medidores de voltaje.
La discoteca cobra un color verde fluorescente y las luces negras detectan objetos blancos. Los iridiza.
La cabina se enciende por dentro en un azul que ciega los ojos. Nadie ve en su interior. Los negros que cantan desde su placa pirata dictan las reglas del juego. Corcho intercede con su micrófono, él será el árbitro. Enciende nuevamente el cartel que dice:
“Game... Game”..., su voz repite, “Come in... Come in...”
La masa danzadora está expectante, acomodan sus atuendos: túnica de bambula, collares de hueso, cinturones de lana, mocasines de descarne. Las chaquetas lucen con leyendas rebeldes y las remeras muestran slogans de consumisión. Se ven talismanes y ombligos de Venus... Rosko toma la iniciativa, ordena simétricamente los pasos de baile a seguir. Deben ser todos iguales.
Deep reúne los suyos, las mejores parejas, da las instrucciones, deben copiar. El local por medio de las luces, diseña su forma de cancha.
Su interior, visto desde la cabina, se asemeja a la pantalla de un televisor.
La voz gastada incita, anuncia, poner la ficha... El disco-hombre inserta un catete en su consola de “Herédense Reviva” en su lado izquierdo. Y a Donna Summer en su ángulo derecho. Las populares sinfonías ya salen al aire...
“Time Units”... Time Units”...Resuena.
Comenzó
Los bailadiscos lucen fluorescentes, se imitan paso por paso.
Cruce de tacos, giros y vueltas. Rota la bambula, salta el medallón, rebota el fetiche. Todos iguales, multiplicados en los espejos.
Los spots buscan el error y los flash disparan sobre la plástica de los cuerpos. Algunos noctívagos ofician de jueces de línea y sancionan: no cumplir con lo establecido, con lo programable...
En el medio campo avanzan los souleros. Rosko lleva la iniciativa, demarca el movimiento. Todos copian.
En el área chica y en la grande los rockeros invaden. Deep tiene sus pasos ensayados. El resto imita.
Manos de swing que bolean, piernas de soul que adelantan codos que entran y salen. Rostros sedientos por llegar a la meta.
Manos, pié, pique y saltito supraimitados. Nadie equivoca.
De improviso:
Infracción!, grita la voz. Se escucha la Marsellesa y la Turca es retirada del set por no llevar los pechos y piernas a la cadencia del grupo. Se la ve peleándose con su pareja.
Score Midway: el partido continúa. Tanto en contra para los souleros.
Los cuerpos ahora se calientas, pero se reprimen tratando de ser homogéneos.
Paso y vuelta. Brazo, pierna y grito repetido. Tambor alucinante.
Suena Para Elisa irritante:
El custodia (juez de línea) Jorge Rafael, expulsa a tres rockeros por zapatear desparejo y romper la concordancia: tres tantos en contra para los de Deep.
Ahora los dos grupos arremeten recalentados por el afro-jazz. Se entrecruzan las visiones; torsos, piques y boleos. Las manos sudadas patinan, sostienen con dificultad las cinturas de sus parejas.
La fuerza interior de algunos de los jugadores, lucha contra la posibilidad de caer en lo tonto. En lo ridículo de inventar algo distinto. De mostrarse diferente ante la masa-trasnochada que mira expectante.

Sirenas y Marsellesas. De pronto: Darío y Carmen son descalificados por inventar una nueva forma de beso mientras se amarraban entre muñecas y cinturas.
Las bandas son una. Pujaron por la igualación y lo consiguieron: aglomerado danzar sin creación individual. Bando unificado, controlándose entre tristeza ligera del blue, el frenético golpe del rock y en los spirituals mecanizados.
La voz reprime:
Infracción!... Los jueces de línea echan del sector a tres parejas que bailaban fuera de las pistas. Los habitués comentaban lo ridículo que se los veía inventando nuevas formas en las figuras de baile. Inéditas en “Boliche”.
Los souleros van ganando, inmersos en un increscendo de alarmas y disparos. Toda una colección de sonidos electrónicos.
En un ángulo del set:
Che... lo viste a ése?... que antiguo! Mirá lo que hace..., dijo una silueta.
Es un tipo grande, se vino con la pilcha dominguera..., avisó una sombra.
Me dijo el Tano que es extranjero, anda con guita, se está exprimiendo la barra, le comentó Sonia Sasha a Angel, y agregaba:
Mirá, fijate... baila solo, que quemo!.. Angel la interrumpe:
Dejalo al viejo que baile como quiera... No ves que nosotros somos unos quesos, el jobato es auténtico, se parece a Jean Keyi.
Sonia lanza una carcajada, abraza a Angel que está pasado de copas. Le hace una seña y van hacia el hombre de traje y bailan junto a él.
Los pasos de los milongueros junto al viejo son nuevos, hablan de amor joven. Ahora inventan una sensitiva pareja de tres, enroscan sus miradas y brota sensualidad.
El traje gris tiene destellos, se estremece feliz a la cadencia rockera. Los formales zapatos taconean sin represión, felices siguen las ondas de Sonia y Angel. Ellos aprenden
Rápido viejos estímulos de baile. Movimientos excitantes jamás imaginados. Las viejas piernas enseñan la felicidad de la improvisación. La locura de bailar, bailar sin límites. Halagando al espíritu, soltándolo entre el agrio aliento-común que rotaba alrededor de ellos.
Suena Para Elisa:
El halago del espíritu queda trunco. Los policías-control Eduardo Emilio y Jorge Rafael intervienen y los saca: Sirenas... Marsellesa... los tres se van bailando camino a la barra.
Darío los ve y comenta:
Uy... lo que faltaba, Angel, Sonia Sasha y el viejo bailando... que reventados....
Su rostro encubría un gesto de celo.
Se enciende el cartel de Corcho: “Hit Score”.
Los souleros pierden mas tantos. Un hombre de traje, una fachera y el amigo de Darío son expulsados. Los bailadiscos están igualados en tantos. El trío intentó zafarse de la balada masificada.
Corcho anota los resultados en el reverso de una tapa de long-play. El custodia palmea a un integrante de la trilogía y le dice:
Qué hacés Angel... tomaste mucho?.. Vení... vení. Quedate aquí tranquilo. Y vos Sonia, no vuelvas “loco” al viejo, eh...
Le pellizca el traste con las dos manos. Se da vuelta y le habla al señor de traje: y a usted señor le digo, no se puede bailar solo o entre tres, entiende...? Allá, en su país, dancing, no se puede ir solo, tiene que ir con chica, girls eh... Evitemos problemas!
Se alejó el control. Angel lo abraza, insiste con el hombre del traje gris.
Yanki? Brasilero? Alemán?... Le comieron la lengua los ratones...? Cómo dice?... Ah!...
Muy bien!... Una copa, eso! Tenquiú... Gracias! Tío yo quiero un gancia con vodka! Y ud?...Cómo dice?... Ah... sí... Un whisky. Siempre baila así, solo?... Cómo dice?...sí...sí... es profesor de baile en su país. Claro , sí, acá todos bailan igual, el que mejor baila es el que mejor copia... Cómo dice?... Que yo bailo bien...? Sí, mas o menos. Lo hice para no dejarlo solo, para que no lo echaran de la pista y para aprender sus pasos, sabe?...
Todos lo cargaban, bueno... claro que usted no entiende ni medio lo que le digo... cómo dice?... Ah!... las girls, sí! Las chicas! Quiere bailar con alguna chica de aquí?... yo le puedo conseguir alguna... a ver... Carmen, vení...
Se acerca la milonguera, asienta una pierna en la banqueta y habla:
Qué querés trolo...?
El señor quiere bailar con vos.
Ah, sí?... Bueno que espere un cachito que se vacíe la pista. Sonríe pícara. Ángel comenta por lo bajo a Carmen:
Tiene cualquier vento, por lo menos que te pague algunas copas, no?...
Qué te creés, que soy prosti. Si el señor me paga un trago es porque lo acompaño bien, chantum...
Dale, Carmen! Salí ya, de paso me paga otra copa.
Darío escucha la conversación y sale rápido a ver a Corcho. Sube al “diamante” y ambos traman algo. Ríen desaforados.
La milonguera cruza la pasarela en compañía del señor de traje gris. El disk jockey atento a lo que sucede , corta el juego y todo vuelve a ser rojo disperso entre penumbras.
Con violencia inserta un tema: “Cheek to cheek”.
En la pista, Carmen de muslos rockeros se ve arrastrada al swing del viejo danzarín. Pronto quedan solos. Un foco blanco los ilumina, los sigue...
El minishort y los anchos pantalones se encuentran descubiertos por la luz. Su vieja mano la toma por la cintura y la vuelta americana gira con magia.
El paso del foxtrox dibuja extrañas formas en el vientre agresivo de la fachera.
“El Sheik” entona Cheek to cheek, habla de una vaga nostalgia que nadie entiende.
Vueltas y vueltas. Los músculos de la milonguera tienen personalidad...
Fuera del set uno comentó:
Che loco! Entramos en el túnel del tiempo! Que pálida! Carmen está loquísima!...Señoras y señores, la hora de los jobatos. Mirá los pasos que hacen... Desde hoy la apodamos: “La abuela... la abuela subversiva”...
De pronto el viejo pierde el paso y tropieza con el pie de su pareja. El público repudia. Con elegancia en una media vuelta se recobra. Pero la generación del chip ríe y lo hacen todos igual, los espejos agigantan el ademán de la risa. Esta crece tomando medidas burlonas, desafiantes.
Ahora Corcho incluye: “Chinatown my Chinatown”, después “Five Foot Two”. El charleston es un anciano movedizo, que copa con sus bajos y trompetas el set. Y un viejo pianito les habla de “San Antonio Rose” y convive junto al rimel-robotizado un duende del ayer.
Pero a medida que crece, uno baila y no imita, todos improvisan poco a poco. Un grupo aquí y otro allá. Se va agigantando la mezclodanza de Dixie. Cada uno crea sus propios movimientos y lo hacen solos, sin parejas.
El discómano sube el volúmen. Las chicas improvisan un zapateo sobre los asientos y patean vasos a contratiempo. En la barra la Turca, Sonia y Tanita se contorsionan.
Las bandas son una y no reconocen las pistas, ni el set, ni las pasarelas. Todo es una gran extensión de inventiva musical.
Los banjos son los agentes de la sublevación y reprimen la copia, la autocensura. Los woofer expanden la droga: onda loca sonora que disgrega la masa...
El extraño señor de traje gris “hace la noche”. Trae del ayer, el ser distinto, dejando el hálito de su pasado, ante la alienación de “Boliche” que ríe fervoroso en su fiesta de lumens. Alocado ritual de sentirse diferente en una comunión de pierna, torso, brazo y cintura al servicio de un estímulo corporal que se baila.
Pareciera que todos comenzaran a danzar sus propias vidas.
“Rock on!... Rock on!... El discómano pone la placa y todo vuelve a la normalidad.
Gary Glitter raja la nostalgia del pasado. La órden la dio uno de los dueños desde la entrada. Está fuera de sí, amenazaba con cerrar el local. Su hermano lo calmaba.
El custodia retiró por la fuerza al viejo, lo llevó al cuarto del fondo. Su traje gris tenía una manga destrozada.
Más tarde fue retirado del local a los empujones.
El “staff” de “Boliche” observó el tratamiento al cliente extranjero. Algunos sintieron lástima, miedo” otros asco...
Boliche” fue metamorfoseado, pero todo volvía a su cauce, emisor musical-mecanizado.
Adentro poco a poco todo iba guardando concordancia. El patear del rockero ya no se alteraría, el salto soulero no se modificaría. Un himno de ruido absoluto aplacaba los espíritus.
Así fue que el último “Game” partió de la cabina y la cortina de cierre despidió al último cliente.
LA TAREA DE UN FANTASMA

Un fantasma se prepara. Se acicala con sudores de antiguos muertos. Un fantasma flota, recorre su laberinto preparándose como espectro, maquillándose de "Cuco" con delineadores y pinturas de espanto, un fantasma alecciona duendes malos para asustar. Teje y tiende una telaraña de espíritus malvados (ogros) que distribuye en sus recintos de miedo. Una aparición endemoniada ensaya alucinaciones perversas, reales pesadillas, involucrándose en los cuerpos de sus víctimas a perturbar. El está por detrás del todo absoluto, (Bacstage del terror). El Omnímodo ya sabe a quién va a enajenar. Pero éste fantasma (aunque no lo crean ) es novato en el oficio. Y lo primero que va a ensayar son tramoyas y transfiguraciones. En síntesis, éste es un fantasma aburrido y sin consuelo.















CONSPIRACIÓN / PAS DE TROIS

Dos horas A.M. Corcho está sensitivo y el whisky lo maltrata. Se esconde entre los auriculares. Me gira un larga duración de Diana Roos. Está inmerso en humo y rouge en las copas, en los discos revueltos entre sus dedos temblorosos. Desde el humo es observado por los que planchan. Pero yo no le desprendo destellos en su íntimo reducto de controles, bandejas caseteras, discos piratas. El pachuili en su camisa de bambula lo adormece.
Mis woofer están frenéticos. Vomitan voces calientes, voces de soul y rebeldía negra:"Let's fok in the smoke"... El grito mina el ambiente que se pone denso y excitante.
La banda de los rockeros desanda en mí de norte a sur. Desde los baños hasta mis reservados, pasando por las pistas y el set. El encumbrado set está en manos de los souleros que no piensan abandonarlo. Corcho en su cabina de cristal adiamantado es visitado por las duendecitas de jeans y suecos. Están frenéticas, perseguidas. Se deslizan transpiradas por el agujero triangular de la cabina y piden más temas negros que hablen de amor. Tienen el rostro pálido e islas de rubor en sus mejillas. Vienen desde el humo, la noche es de ellas y me tienen tomado, las pistas cubiertas con sus rulos sudorosos color ceniza. Los facheros están con ellas, tratan de proteger mi set de la invasión de los violentos.
Los bebedores están inmóviles, dialogan con el alcohol, se acopian en la negrura de la barra con ademanes mortecinos y miradas huecas.
En tanto escucho bajo la luz negra deambular a los violentos, los del rock:
- Tírame las agujas! Gritó Deep.
- Córtala, son las tres, ya me lo preguntaste como diez veces, loco - contestó Facha.
- Me tenes podrido, decile a Corcho que ponga a los Rollings - ordenó Deep a Facha.
Gees, buajj!
- Vamos a la barra, así el tío nos tira un gancia con vodka - dijo Deep
- Tío dame un gancia que hoy estoy re mal - dijo un chiquito, que usaba zapatones para ganar altura.

- A mí déme un séptimo, que si el enano éste está re mal, yo estoy súper mal. Qué pálida esta música, ni un rock, este Corcho es un reventado, está con esa y pone temas boludos, Ya hace una hora que no pateo rock.

"Ask me", "Ask me", seguía la plegaria del soul. Se suceden los temas, en otro extremo dispersos en los sillones, bajo una fumata espesísima, rodeado por sus amigos, abrazado a Sandra está Rosko. Siempre con las manos ocupadas en su cintura y cola:

- Dame un trago - dijo Rosko besándole el cuello.
- Siempre me hacés lo mismo, que el tío no tenía cambio y no pudiste comprar, que chanta.
En el otro asiento del reservado:
- Pórtate bien Carmen que si no te fiestamos entre todos -
- Sí... al primero que me toca le pateo las bolas -
- Bueno, no te pongas así flaquita.-.vení, vamos a bailar -

La tiró con fuerza del brazo arrastrándola hacia la pista.
Mis rockeros deambulan ahora en grupos de hostigación. Requisan, aprietan, apuran a las muñecas de rubor como islitas en la cara. Las maltratan:

- Flaca bailás?... Yo pateo rock - dijo Facha
- Yo no bailo con rockeros, y menos con gente de Lugano – balbuceó la rulienta, que se tambaleaba por el psicofármaco mezclado con el whisky.
- Pero andá... morite loca, como vos en Lugano nacen del tacho de basura -
Su amigo lo sorprende:
- Facha alegrate, recién entraron la gorda Alicia, la Beba, la Estela, Miriam, Coca y cinco minas más, me preguntaron por vos y por Deep - gritó el esmirriadito de zapatones.
- Vení, vamos que tengo unas ganas de zapatear en la pista que me muero – gritó Facha empujando a su bajo compañero de banda.
Los matoncitos Luganeros se perdían en mis tumultos y sombras. Se encaminaban a buscar al jefe. El, estaría en algún lugar de mi vientre. Era imposible que avanzaran. La masa compacta de gente y sudor se me iba desplazando de norte a sur, de sur a oeste. De la entrada al guardarropas, del guardarropas a los reservados y barra. Algunos tardaban en el trámite media hora, y mi recorrido era de escasos cincuenta metros. Mi clima ahogante, el humo de cigarrillo y otras yerbas, achicharraba los ojos como gas lacrimógeno. El único reducto para mis víctimas era la terraza, allí se respiraba.

- Deep, al fin te encuentro, llegaron las minas del José Hernández.
- Bueno, andá a decirle a Corcho que cambie la música, que meta a Grand Funk, Somos una banda Americana. "Daio Maicor", Led Zeppelín o a los Beatles – dijo apurado Deep,
- Estás loco!... vos querés que Alberto lo mate?
- Decile a la gorda Alicia que le presente a Corcho su amiguita, y que la flaca le haga el verso. A ver si me entendés... que lo convenza para que ponga rock. Cuando Corcho afloje no va a poder cambiar la música nuevamente porque la pista va a reventar - terminó diciendo Deep.
- Es cierto, dijo Facha, y empujó al esmirriadito dándole la órden para Alicia, su compañera de chanteadas.

- Vení Facha ¡ acerquémonos a la pista! Así estamos cerca de las minas. Avísale a los demás - dijo Deep. - Que vamos a zapatear, deciles que se aprieten a todas las minitas, que se las birlen a los facheros, que amaguen el arrebato. Total son mantequitas bolicheros. Que presionen bien en todos lados con el rock, que hablen de rock, que piensen en rock, que pidan en la barra tragos con nombre de rock. Que empiecen a bailar rock fuera de la pista, en los asientos, en los reservados y guardarropas. Hay que hacer fuerza ahora que están todos borrachos. Que griten rock por todos lados, como si cantaran una canción, Me entendés ...si uno grita rock, grita rock otro. No saben por qué pero van a gritar rock. Entonces, casi todos habrán creído escuchar rock muchas veces. Rock será multitud y mandará, y nadie sabrá por qué.- terminó diciendo Deep.

De pronto un malestar general. Ruido de voces creciendo. Los gritos se suman: "Daio Maicor", Led Zeppelín clava la primera daga en el tumulto soulero. "Humo sobre el agua"', "Mujer de Tokio", "La Estrella del Camino", "La vi parada ahí", Beatles, Rollings, rock. La palabra crece entre las bocas que nada saben y repiten. Mi amada masa, ahora se me compacta. En la barra el tío sirve tragos con nombres de rock, en los pasillos todos hablan de los concursos de rock... Tengo contracciones y paro infinitas luces de amparo y ternura. Los souleros al mando de Rosko descubren la conspiración. Ya es demasiado tarde. Los grupos mandan y no piensan, sólo ordenan. Los que pertenecen al soul gritan: Aretha, Aretha... ella sólo les reza una "Pequeña plegaria" de despedida.
La banda bolichera comienza a debilitarse. Son flanqueados cerca del set. Los spots bruscamente cambian de dirección, iluminan una palabra escrita en la pared: ”Fock in Rock".
La tormenta rockera comienza en mí, el tumulto ante el cambio de mando se desplaza.
Ahora sí, mis woofer histéricos tienen vía libre. Sus bocas de cartón, sus conos negros gritan: "Saltarín Jack Flash". Tritón y la banda de Lugano convergen sobre el set. Son más de cien parejas, todo un ejército de rockeros gritando "Saltarín Jack Flash". Ahora es Tritón quien domina la rebelión del deseo y del baile. Mis vísceras orgasman de ruidos peleándose.

Las bandas de soul están perdidas entre el humo cómplice y los pelos cenicientos, entre el candor oloroso de las flacas trasnochadas. Nadie ofrece resistencia. El canto de amor del negro muere, el soul escapa por los extractores.

En el tufo de las pistas corean los dueños del momento, duendes zapateadores de patillas largas y musculosas transpiradas. Triunfó la conspiración. Se repliegan los facheros y las muñecas al son furioso de los tambores de la marihuana quemándose, El duende batero corona a este grupo insurgente; reyes de la juventud proscripta, amordazada. Vahos de aliento claman libertad. Ya son uno, cien, quinientos. Se rozan, se tocan, se marchitan de necesidades tan jóvenes.

Brazos y piernas fuertes. Muslos y caderas duras. Piernas revoleadas, brazos tatuados, crines empolvadas de rebelde purpurina.

Ahora sobrevienen los buscadores, la luz negra, el flash y los woofers, las sirenas, los spots. La banda Tritón y su "Saltarín Jack Flash". Todos sus símbolos de rebeldía.























LOS INSTANTES DEL FETO/ AGOSTO 1945/ “UN SOLO"

El bebé yace sumergido, expectante. Flotando en su cueva-placenta. Espera el momento de sus sonidos. Espera paciente las vibraciones que lo conmueven, que lo sueñan y, hacen soñar. Sensaciones que lo despiertan de su letargo. Entonces vienen a él esos sonidos como dulces caricias, y juegan sus manos con el cordón que lo sostiene alimentando su alma. Retumba su panza-cueva y sonríe y mueve sus labios, su boca de alegría reptiliana en su agua del amnios. Le pregunta cosas al ombligo. Acaricia feliz a su universo -vientre y saluda a su cercano piano...
Pero pronto, asombrosamente las cosas le cambian. Su música ahora son marchas atroces de golpes y agudos gritos. Tiembla su cueva-universo. Terremoto de sonidos envilecidos y amenazas que no razona.
Golpes, golpes a sus ventrales paredes. El feto siente algo que nunca había escuchado: música de terror. Se estremece, tiene miedo. Su mamá panza recibe trompadas, golpes atonales, arrítmicos. Entonces el feto llora y se enrosca en su cordón amigo. Se acurruca tembloroso, se protege, cierra sus ojos a las foráneas trompadas. La criatura duerme miedo. Se sumerge en sí mismo, calla a todos los sonidos, llora por su boca reptiliana.







Listado de temas para el sábado

Ten Years After / Bohannon

The Doobie Brothers
The Temptations
Gloria Gaynor
Grand Funk (brillando)
Alice Cooper

Hollies (El día en que Carly Billie mató al loco Sam Mac Gee)
Gary Glitter

Barry White (Rapsodia en White/ Temas de Barry / Eras la primera la última mi todo/ Stone Gon/ Nunca, nunca te abandonaré)
Piazzolla (Fuga y Misterio)

B.T.Express

Billie Preston (Nada de nada)

Eartn,Wind y Pire

Wiison Picket (Mr. Magic Man (Fíjate mejor con la mujer que estás)

Jonny Rivers (Cast Boogie in París)

James Brown

George Mac Crae (Rock your baby)

Suzi Cuatro






SALONES DORADOS/ GRAN BAILE DEL SÁBADO GRAN/ 1965

Salón de baile de Ángel Gallardo frente al Museo de Ciencias Naturales. Ford 39 negro repleto de vaguitos de entre diecisiete y veintiún años. Pelusa, el Pelado, Carlos el foca, Lito y yo, Alberto. Sábado 23 hs.institución del yiro en el auto de papá.
..." Pará, pará, sentí! Ahí en el Club. Dale, bajemos, dale boludo apurate y cerrá el auto. Los vidrios de las puertas del auto, vibraron por los portazos. Por dios, qué era eso? ..." Cómo se llama nena ese tema, "Ámame', ya termina... "

Fue entrar, el salón era dorado y las minifaldas las reinas y dorada la música. Sí, dorada, yo la vivía así: toda de oro. Esa batería..."se llaman Ringo, Paúl y Jhon, los que se destacan y Harrison acompaña. Por Dios quiero bailar! Dame un faso! Mirá como te mira la petiza, sí ya sé, pero boludo yo no sé bailar, pero Pelusa mové la cintura para un lado y para el otro, cerrá las piernas y levántalas como si pelearas. Así, así, eso y ahora agachate, flexioná las rodillas. Pelusa! dale sacala, cabeceala, pero dale soltate, hace. lo que te cante, pero sacala, y si no imita a los otros. Sentí, sentí "Anochecer de un día agitado", por favor Pelusa largate, cuando te vas a largar a bailar? Vamos a la pista boludo!


Beatles, Joya de Platino




1964/SERENATA

Recuerdo una casa de fotografía en la calle Rivadavia y José María Moreno, recuerdo esa, noche, recuerdo amigos y me recuerdo bailando bajo la mirada de una interesante madre. Recuerdo "Los sonidos del silencio". Sólo bailar y bailar junto a Simón y Garfunkel. Recuerdo aquel grupo de chicas y chicos judíos. Evoco la felicidad: manaba de nuestros rostros. Recuerdo el festín de lo gracioso, ya en el absurdo. Y como flashes la memoria me activa, me deja silente-ridículo




BOITE DISCO ROJO / 1963/ ARIA/


Emoción adolescencia garganta seca
Nosotros los iniciados ante el brujo mozo, el brujo barman, la bruja noche
Y el rezo Satán que nos iniciaba en la sangre de lo desconocido





AMEN







FICHA DE MOTOCICLISTA/ ANDANTE CON MOTO 2


Sonia Sasha Levy (25)
No muy alta
Pelo castaño ratón enrulado
Nariz recta y ofensiva
Frente ancha y pómulos marcados
Poco busto y labios abundantes
Delgada pero armoniosamente decidida
Ojos negros impactantes, pero silenciados por pinceladas de sinsabor
Usa ropa de cuero negro y botas de gamuza desgastadas (grises)
Apoya en su nariz y orejas lentes de sol cuadrados (importados, pero viejos)
Estos lentes tienen vidrio con movilidad individual. Abriendo ventanitas un ojo o dos al descubierto, algo sospechadamente ridículo.
De lejos, cuando se acerca en su moto parece varón, pero de cerca irradia hembra.
Tiene aspecto aindiado semítico
Cuando baila lo hace a contramano y a contrapelo de la gente robotizada
Es creativa con los pasos de baile, bah, en realidad no baila, ensaya pasos impensados
No trabaja. Lee mucho a Cortázar, Sábato, Borges, Rimbaud, Ungaretti. Y a veces cuando se siente extraña a Rilke
Tiene pasión por Orianna Fallaci, por las mujeres que se la juegan y sueltan amarras a los sueños. Vuelan sin pedir permiso a nadie
Tiene una amante vitalicia: su moto, su señorita H. Davidson

ENTREGARSE AL ROJO/BOITE MANHATAN LINIERS/ 1960-1970/ MATIZADO

Zambullirse al rojo. Bucear los rojos. Dar piruetas en medio de la muerte-sexo, que es roja. La música implacable anfitriona de sugerencias, mostrando a Isa personas como marionetas cadereadas. La pachanga, el merengue, la cumbia colombiana.''Los Guagancó”. Los parches hechizaban al rojo retumbado en las paredes espejadas. Los barman, brujos en la penumbra colorada, batiendo cocteleras vuelcan sus brebajes en los vasos. Nosotros perdiendo la virginidad en manos de la noche. Embebidos, ahumados por los cigarrillos, nos sentíamos más hombres. La ronda, el mironeo, las claves del sexo. El cabeceo feroz; pasaporte al éxito, que te salgan a bailar. Después de bailar ganar. Levantarse a ese ser inalcanzable; la mujer. Entonces “Los Beatles” te daban una mano; "Aquí, ahora y entonces".
Y entonces rodeábamos la cintura de alguna semidiosa de carne y hueso. Y sensoreábamos a "Nocegay" o "Cuarta Dimensión". Ya teníamos las pituitarias bloqueadas, embelesadas, atontadas y presas de aquellos extractos importados. El rojo persistía, te rodeaba y tramaba la conquista. Era tu hilo conductor, en ése tu film. Tu propia película "El ganador". Flanquedo por los extractos y los rojos, eras un aceitado prisionero de la noche, hasta el desengaño, hasta que el sol horizonteaba.





ALICE COOPER / VIOLADO Y CONGELADO

Masturbación amniótica de parches retumbando en mi corazón. Latiendo en una pequeña orgía de sangre y estridencias de platillos. Amor de placenta confundiendo mi latido con el son que invadía mi paz.

Me adormilaba el teclado de un piano en el líquido placentero.
Y en un rojo amanecer me perturbó un batiente tambor.
Yo nací antes de nacer, porque mis tímpanos tamborillaban sin saber.
Una panzona clave me alumbró.

Y dancé, dancé en mi esfera líquida sin tiempo ni razones.
Sólo el calor del arrullo de un melancólico piano, adormeciéndome, aletargándome.
Para que de pronto obedeciendo a otras claves invasoras, el tambor, el platillo, el bombo...
Batiendo mi joven sangre... Alucinándola....




AMENAZA

Atardecer en la discoteca.
Los dueños se desplazan por sus pasillos reparando artefactos eléctricos.
El barman limpia la barra y acomoda la vasera.
El invierno asoma, el viento ultima las hojas de los árboles de la avenida.
La gente recorre los comercios de Flores en busca de ropa de abrigo.
El cuerpo activo de los tarjeteros cumple su tarea de promoción en las calles. Se entremezclan en la contienda con los tarjeteros de los otros locales que compiten con Boliche.
UMA, la organización más prestigiosa de baile tiene a su gente apostada en los puntos álgidos de la zona oeste: Caballito, Flores, Liniers, Ramos Mejía.
Pelo, ha reunido a sus integrantes, planean la estrategia a seguir.
Diseñan los nuevos formatos de las tarjetas en el hall de entrada del local, diagraman sus textos. Pelo "el comandante del enganche".
- Bueno, Rafa, mañana andá a la imprenta y dejale la tapa del long play este para que de un lado salga el dibujo, que le borre las letras del conjunto. Que lo ponga con estas letras... ves: Boliche, bien grande y abajo, un lugar distinto para gente suelta y distinta,... entendés…?
- Sí, sí... está bien-
- Bueno pará... y del otro lado que ponga , firma tarjetero y firma encargado , Ahí, pará, me dijo Fernando que le digas que haga otra tanda de talonarios de entrada,.. OK...
Miguel, jefe del grupo interviene:
- Che Pelo, hay una mufa en Flores, dicen los tarjeteros de Je T'aime y de Tarot que les estamos robando gente a lo loco. Me contaron que el otro día se reunieron los dueños de Ateneo y que parece que van a rajar al Ruso como organizador, dicen que les bajó la taquilla cualquier cantidad.
- Escuchame Rafa, y los de Tarot que quieren, si ellos hacen baile para parejas, que hablan... parece que les picó...
- No, lo que pasa es que a los flacos que van con la minita a Tarot les sale mas caro la copa viste, y acá en cambio la minita se consigue una entrada al cincuenta por ciento de descuento y el flaco paga entera la de él...
- Bueno.... escúchenme... vos Rafa después de la imprenta te vas a Liniers con cinco flacos y tirás tarjetas en las salidas de los coles y en las galerías, toma la guita para el colectivo. Vos Manganeta te vas a José María Moreno y Rivadavia y metes dos tarjeteros en cada esquina.
- En la puerta del cole también..?
- Sí... pero a las de tercero en adelante... Consolata...vení, vos te llevás al Turquíto que tiene fachita y a los amigos que vienen bien... y los haces tirar en Ramos, por Rivadavia…
En Ramos?
- SÍ! En Ramos! les tiene que picar lindo a los de Ramos, les tenemos que afanar facheritas, a esas dales invitación gratis...
- Vamos todavía "Boliche" viene matando. Roba gente a lo loco!
- Ah! pará... día por medio te vas y te tomás el tren y te vas; al Centro, a Lavalle.. Ahí también tirá... que algo vamos a rescatar, dale también a las viejitas, a las desauciadas... que esas van al frente entendés...? Tenemos que abarcar todo tipo de minas viste?. Habiendo todo tipo de minas suben y pagan entrada todo tipo de flacos, y flacos grandes que chupan en la barra...
- Che.. y el derecho de admisión?
- Ma que derecho de admisión… que se coticen todos, negros, blancos, azules, amarillos. Lo importante es llenar el boliche siempre que reviente! Si no, nos rajan loco... Vos querés pagar entrada en otro boliche?
Y... no...
- Si me pasan las quinientas personas les doy el uno por ciento de la taquilla..,bah... yo les tiro del porcentaje que me pagan a mí, el uno.
El pelotón de tarjeteros buscó la calle, conversaron y se distribuyeron el dinero para viajar.
El frío castigaba, los gamulanes de descarne de los promotores se alejaron por la avenida. Sus manos moradas apretaban con fuerza el toco de tarjetas. Todos, como obedeciendo a un mismo ademán se subieron las solapas de los abrigos descoloridos.

16 hs. En el privado conversan los dueños, Fernando y Alberto con el barman, apodado el tío.
Sobre el escritorio Fernando exhibe un anónimo que les llegó:

- Tío... que me contás de esto?... parece que golpeamos fuerte en el barrio.., dijo Fernando.
- Y lo que pasa es que en Flores nadie hacía baile de sueltos, para gente sola y pareja juntos... la pegaron...
- Sí, mientras no nos peguen un tiro en el culo a cada uno... contestó Alberto .
- Así que vamos a desaparecer... que nos van a meter una bomba en la galería, así volamos junto a la mersada de clientes que tenemos... Lindo escrito nos mandaron eh..?
- Están con bronca los bolicheros porque les robamos a las parejas...
Y que se jodan, si a las parejitas les sale más barato venir acá...
- Te digo más... dijo Fernando y agregó:
Lo que pasa es que nosotros aplicamos el derecho de admisión y entonces se llena y éso es lo que no pueden ver… que el local reviente de gente!
Ah! muchachos... necesito un ayudante y un lavacopas... no doy a basto con todo...
- Sí tío, eso ya lo hablamos. Para el viernes viene un mozo a ayudarte y un muchacho.


MOTOSONIASASHA/ BARRAS MOTO/ FLASH ANDANTINO
Sonia ruta. San Vicente crepúsculo. Otras motos por detrás. Rugidos. Sonia se para sobre el asiento después de acelerarla y señala con sus brazos al cielo. Comunión de moto cielo velocidad y Dios.
“ Aquí estoy Barbudo sola frente a vos, sin miedo de vivir, feliz de intervenirte”.
Un sol rojo es testigo, el ocaso, y el rugir de las motos. Pero por sobre todo la libertad daban fe del hecho.

Soñé que volaba en globo hasta el fin de la atmósfera. Extrañamente no sentía ahogo. Hacía frío y demasiada soledad. El viento recio me llevaba en sus brazos.
Soné que veía el mundo como mi dibujo Naif y las ráfagas de aire me volaban como yo hacía volar a mis barriletes.
Mi globo azul y yo en la canastita de mimbre, éramos como aquellos “medio bomba” y medio estrellas” que yo construía con caña. Y al mirar para abajo veía a alguien que me dirigía como a un barrilete. Todo el sueño era exageradamente celeste y las nubes al fondo eran color rosa como el chicle “Bazooka”.

VIOLENCIA/1974 / ADAGIO LAMENTOSO

Buenas noches señora violencia. Parte de tu pueblo te espera aquí en mí. Soy su guarida y vos su alimento. Adelante, aquí mi gente te interpreta: agresiones sublimadas al delirio. Vos las acaricias con tu piel empavonada. Todos abandonan a los jóvenes, y ellos vienen a mí.
Yo Boliche, te conozco bien señora violencia.
Hoy ha muerto el líder, ellos lloran pateando rock melancólico en mi vientre cargado de estática. Vamos señora! que ellos con vos quieren bailar. Gritos de jóvenes desorientados esperan para convocarte. La ceremonia comienza y estás en sus bocas y manos inciertas. Te absorben tenaces, te interpretan. Yo juego con ellos. Vamos che, señora violencia! Vamos, que yo los contengo y protejo de vos. Ya la turba me colma, viola mi puerta del gato arañando a John Lennon, yo los abarco; pero ellos me allanan, te han conjurado, soy su recinto. Su templo de odio, de vos.
Yo y mi sueño de gentes me basto a mí mismo. Ya el primer grito rockero, el zarpazo agresivo que sabe a guitarras y bajos. Ya el alarido completo que colma mi anhelo y la brusca impiedad de lo joven deglutiéndome.






TODO COMENZÓ CON NEGROS SPIRITUALS

Erase una vez que Boliche deglutió pieles humanas como un dragón apetitoso. Con masivo hambre y deseoso de sexo. Comía y fornicaba a los habitúes. Engullía sus delirios, luego los espermaba voraz, insaciable. "Black Magic Women" era el tema. Erase que retornaban los brujos a eyacular sobre las pasiones deshilachadas. Sobre los amores destramados y agónicos.
Oh! Dios. Boliche junto a los brujos había perdido su rumbo, su norte, su este, su oeste, su sur. Pobre, brujularmente estaba desorientado. Excelsa orgía de brujos, donde Boliche, absurdo hedonista desmembraba el amor y se lo tragaba. (Después asustaba al público con su boca lanzallama).
Erase una vez, una noche de corazones hecho picadillos y siluetas enardecidas escapándose por las claraboyas. Erase una madrugada donde regresaban las hechiceras. (Entonces hubo explosiones solares).
Después del banquete, Boliche, los brujos y las hechiceras durmieron demasiado. (Ingerir tanta pielpasión, tanto corazónenvenenado, (hecho trizas). (Asimilar tanta explosión solar es malo).
Se cerraron las puertas del local en una suerte de robótica despedida. Los saludos estaban llenos de culpa y horror. En medio de un organizado vaciamiento spirit musical.




EL SET/ ALICE COOPER/ MARY ANN

Es mi proyección de luz de los spots sobre el que habla o toma, sobre el que se contorsiona bailando o camina o charla exaltado.
Su territorio, las pistas y pasarelas. Del techo de aluminio y acrílico cuelgan los focos y buscadores. Los bafles y bocinas y la cúpula de neón.
Las bocas de las sirenas, diferenciándose de las de Ulises; Los habitúes no necesitan tapar sus oídos con cera. Ellas mismas se encargan con sus aplastantes agudos, de anular los tímpanos.
En contraposición el piso de vidrio iluminado. Luces de colores intermitentes. Ellas y los rostros, el humo, las risas que nunca callan, y el íntimo dolor.
El ruido oprime al bailadisco que no escucha la voz de su pareja. No importa, ellos viven un sutil acuerdo de confusión, una rara ceremonia donde muere la palabra. No la necesitan, allí hablan: la piel, los ojos, la histérica adrenalina. Todos buscan mi set. Esto es mi set, porque todos quieren ser actores. Entonces mi quimera de lumens, los convoca:
Flashes! Flashes! castigan sus pupilas. Tiñe el rojo las caras y un murmullo de sangre feliz se desliza por sus venas. Los cuerpos son chimeneas de vapor de piel. Humo: los labios, como obreros del tabaco, en idéntico ademán machacan las colillas.
El verde colma al rojo y las muecas juegan estremeciéndose. Los rostros de la risa fluyen, invaden a los de tristeza y aquellos excitantes convencen a los incrédulos.
Ahora es el azul que llega. Es una plegaria de rock desenfrenada. Los alcoholes se baten en las panzas. Festín de corazones bombeadores y cerebros agitados. Gimnasia percusiva, secadora de gargantas. Brinca la muchacha, no alcanza su pobre cielo. Ríen los jóvenes en sus destrezas. Visión desde la cúpula de neón: cabezas! cabezas! década de los castaños degradé, de los rubios champagne copando a las morenas. Pese a todo en su ritual se igualan, y tienen gracia idiotizada.
Baila el basurero, el empleado y el mercachifle, igual es su aventura,
Rotan mis buscadores con su luz desorbitada y me entrego... me entrego...
Regalo mi corazón de protones.
Sonido embravecido, sacuden sus caderas y encorvan las espaldas.
Plano costado: cintura, cinturones. Pelvis vibrando incesantes. Golpe y glúteo, tambor y pantorrilla. Tetas vanidosas que se esfuman en el tumulto. Vaho: crece impertinente. Pulmones y narices agitadas, comulgando entre olores encontrados. Se degluten ademanes de destreza bailadora, y es fuerza desatada hacia un mismo fin: ser.
En la pista circular, el “slan” se vocifera, nadie entiende. Música gritada, idioma de violencia que acaricia. Convención agresiva de cadencia y smock.
Plano desde el suelo: suelas y tacos, platillo y ton-ton. Las pasarelas son gastadas por ellas. Indecisas o traviesas. Todas ellas surten mis pistas. Vibra el edificio. Yo, Boliche, me estremezco.
Fuera realidad, este es mi set, que inventa su época.
Todos los planos superpuestos: cúmulo de emancipados por el alcohol.
Set, mi tearito de bailarines. Albergue de títeres con quienes juego.
Set, todos hacia mí, todos entre mí.








A LA NEGRITA BILLY HOLLIDAY
Me copás el corazón con tus secretos hecho voz. Con tu ternura de pana azul, cuando me cantás (porque lo hacés sólo para mí) “Otoño en New York”. Ahora, en mis entresueños donde tu voz me recuerda a los cincuenta. En esos años tuyos de gloria tormento y locura yo soy feliz y melancólica. Tu expresión de elegidos hace danzar a mi alma, por aprecio ternura y congoja. Por tu martirio. Te amo negrita Billy.
INTERLUDIO 75

Los silencios crean enigmas que nacen y mueren.
Porque los silencios son atajos a la belleza.
Ansias de incógnitas que emancipan la libertad de los sonidos







UNA TROMPETA/ FATS FERNANDEZ

Una trompeta juega en la noche con los silencios. Pero el silencio es oscuro. Tiene color el silencio? Todo me es oscuro, igual la trompeta insiste juguetona. Corchea, fusea un poco loca, dispersa misterios. La trompeta se da vuelta. Gira, llega a timbres increíbles, me adula. Pero todo es oscuro y gravita mi ser. La trompeta siente melancolía y desarrolla una gama de variaciones estridentes para vitalizar mi “estado”. Nada che. Sigo en la huevada de lo oscuro y penoso. Entonces la trompeta que no sabe de lo oscuro se reanima. Junta fuerzas y juega con piruetas, más aún conmigo y el silencio. Yo ya no la soporto, abro la puerta con energía y la cierro peor. Me alejo sin culpa.



CROMATICO

Los años sesenta/ Viejo Canal siete/ Programa Historia de Jóvenes/ Mi pubertad que nace Apiazzollada/ Porque me sembrabas tu música revolución de Buenos Aires/ En mi virginal terreno de la emoción/ "Tango del Ángel"/ "Lo que vendrá”/ "Buenos Aires Hora Cero"/ "Hora cero de mi nacer musical"/ Maravilla de nacernos juntos y amarnos/ Preñado de fugas subversivas/ En aquellos treinta minutos "en el aire"/ Quién eras?/ Yo, un chico que despertaba a vos/ Que me descubría/ Con tu dos por cuatro de corcheas sediciosas/ Vaya este escrito impromptu a "Don Astor"/ Labriego genial sembrador de música que sorprendió a mis ávidas tierras musicales.








LAS MAREADAS/ PIAZZOLLA / (DISONANTE)
Te voy a sacar buena Tanita / Vamos a marearnos, dale encendelo/ Bueno tomá/ Piazzolla Mulligan “Reunión cumbre” “Años de soledad”/ Me mareo, me mareo, ay! me da risa / Y reite bolu / Sshh… ja ja ja / Piazzolla y las fugas de las mareadas después “Decarísimo” / Qué mierda de música es ésta? / Boluda, es Piazzolla, un genio un genio escuchá y desasnate Tanita / A vos te voy a sacar buena / “Cierra tus ojos y escucha” “Hace veinte años” / Ay! Me da risa / Y reíte boluda / Se me detiene todo tengo miedo Sonia / Vení abrazame y se te va a pasar / Así así “Quereme así piantao piantao piantao no ves que va la luna rodando por Callao”/ Vení Tanita vamos a recostarnos y a estar juntitas con una banderita de taxi y medio melón en la cabeza/ Hop! Tanita pitá pitá te voy a sacar buena.


Carmen corre a la música. La música corre hacia ella. Sólo a ella amará. Carmen sale a bailar, bailando tocando y a ella la tocan. Ella ama. La música la ama y se aman como salvajes amantes delirando deseos. Orgasmo. Inmenso orgasmo de música y cadera jean y bajo emputecido. Orgasmo solitario, orgasmo en medio de la explosión musical. Todo tu rock masturbante para vos. Rock, amante, que te ametralla de zonas excitantes, que de última acaba con vos. Disimulados orgasmos cuando la música te embarga. Envidio a la música que te tiene entre sus piernas. Carmen querida cuanto te quiero, decíme ¿qué nos liga?. Será cuando me hacés temblar de deseos. Prostituta milagrosa, que hacés que mi vida tenga sentido! ¿Qué me ata a vos, qué fibra íntima nos une?
Porque naciste perdedora como yo: nos une un amanecer violento, un despertar de infancia maquillada por el dolor, nos traman cunas de abandono. Juventud barajada en la pobreza. Tus genes provincianos son los míos. Rosarina, ¿qué me hiciste?
Carmen sé mía aunque en el tumulto no me reconozcas. Ahora conmigo tu sudor que riega mi piel, que se reseca y vibra por tu onda. Ya sobre mí, que me voy con vos... Blues, soul, rock, los envidio porque la tienen latente, latente.




Me decías que vos eras esa canción que juntos escuchábamos. Me entonabas al oído: que la melodía es como vos, que sus tonos y su carácter eran vos. Y yo dejé de escucharla y entonces te perdí.

AMO TU MISTERIO
Amo el misterio, amo las cosas misteriosas, el silencio de lo misterioso. Deseo las caricias que te hago Tanita que me entregan a tu misterio. Ese deseo que tiene ojos de misterio, tus ojos.

ALICE COOPER “GENERACION DERROTADA”/ PARA CARMEN DE FERNANDO
Esa noche/ tenías la congoja instalada en la mirada/ Esa noche/ tenías la maldad en el poder de tu mirada/ Esa noche/ tenías que descorruptizarte/ Esa noche/ tenías tus espíritus endurecidos/ Carmencita/ podrás obturar tu alma de guracos del pasado?/ Para eso/ Esta noche/ tendrías tan sólo que mirarme/ darme bola/ y yo me encargaría del resto.



ABECEDARIO DE AMOR DE SONIA SASHA Y TANITA (RECITADO)

Amadas, amantes, secretos, juramentos, caserón

Besos, caricias, húmedas huellas dactilares

Capricho vivace, dúo, streap sin moto

Chamán del amor, Sonia inicia a Tanita

Dioses, interludios, las pieles conversan

Entonces Tanita baila y ríe con risa muy Rogerwateana

Fea, Tanita está delgada, blusea y marea a Sonia

Gradual risa, Sonia ríe y "Money, money", ruido a monedas

Hálito de silencio, Débora hermana de Sonia se va con la señorita Davidson

Incipiente soledad de caserón, y vuelta a Pink Floyd, moto se aleja

Jugador revoleo de chaqueta y jean, bombacha y corpiño

Kilovatios de deseos, parecen meditar pero arrancan con Deep Purple
"Humo sobre el agua"
''Leo" juega con Tanita y bandejas giradiscos:"La estrella del camino"
"Quizá no sea de Leo"

Musitado abrazo a Tanita que ríe, que es un lamento, no se entiende que le pasa, se saca la ropa al tambor de "Murciélago Triste": se enamoran, se besan, y el beso es tan clásico que Rodin está con ellas.

Nubarrones en el cielo, intermezzo, la sangre fluye, las pieles se transmiten valores de placer, viejos como el mundo

Ñandutí, Tanta abraza el encaje de Sonia, se mienten, se lanzan poco a poco en ríos de sudor

Oh! abrazos que son lazos, que se atan y desatan

Pero en el sombreado del cuarto, ahora suena una vieja Billie Holliday "Tiempo Tormentoso"

Que juegos, que cuerpos en la tempestad

Rápidamente del deseo de las huellas digitales en las pieles, pasamos al huracán

Son bocas, son remansos, ríos tormentosos, son lagos donde el beso parece refrenarse, son ríos montañosos donde el deseo desgasta las rocas

Trompo de melenas, follajes de la selva, telones donde los rostros se descubren

Una mujer danza, la otra viceversa. Voleo de sombras, juegan a cara contra cara, parecen sólo una

Wataje huracanado nuevamente, porque las tangibles figuras de las damas encendidas lo marca, lo designan, conllevan un final imprevisible, Tanita y Sonia sólo una, enroscadas, sedientas

Xilografía de manos actoras del deseo se introducen en regiones vaginales, que se toman y se apoderan

Y las lenguas inquietas, revolucionarias, reducen a las manos que quedan atadas, dedo y palma, contra palma y dedo

Zona, revolución de papilas gustativas y labios vaginales, hay sorpresa e indecisión de Tanita, que queda amarrada por Sonia que la hace suya, que la lleva a su fantasía, el placer estalla, grito y llanto, la conspiración del amor, la vida.



DE ALBERTO A FERNANDO/ UN LUNES NUBLADO DESPUÉS DE LA LLUVIA
(Dejado en cajón de escritorio) CANCIÓN DE OTOÑO

Tengo las bolas mancilladas, de tanto tener y amar a un hijo llamado misterio. Tengo tristeza fetal y angustia acordonada, de bailar y bailar solo, acuoso.
Tengo el espíritu bloqueado y me siento un espadachín amargado.
A veces madreo en el pasado buscando respuesta acorde. Entonces muero de frustraciones varias con mis mentiras hidrogeneizadas.
Tengo erotismo de tonalidades. Y mi voz me renace del fuego, erecta como falo embravecido. Sory. estoy solo sin opción de compañía, eso no tiene remedio, y me tiene loco.






CONSONANDO

Los Beatles fueron y son la conspiración para desterrar a los avinagrados del mundo. Ellos sí que hicieron la revolución de la alegría. Ellos fueron y son la felicidad. Con ellos las caras de culo de los bailes murieron. Murió la solemnidad de las chicas con sus madres esperando que las saquen a bailar. Con ellos empezó la informalidad y la risa, la diversión al bailar. El tango y el bolero de alguna manera tenían visos de institucionalidad rítmica. Los Beatles instauraron la sonrisa del corazón. Bailar suelto, sin agarrarse. Libertad al bailar. Bailar, sólo bailar. Bailar con uno. Expresar el cuerpo con esas baladas. Ellos fueron los embajadores del: hace lo que te cante, con estilo propio. ( aunque todos hiciésemos lo mismo).(no nos dábamos cuenta). Los pies como alas patinaban en las pistas de las noches, Oh! Beatles queridos, los amo. Los amo con todo mi corazón. Por darle rollo, hilo a mi espíritu bailarín. Por tantos sueños de cambiar el mundo: qué ilusión! Qué felicidad, aquellos salones dorados!





EL BAILARÍN SOLITARIO / ASTOR AÑOS DE SOLEDAD

Primara entrada, bostezo del taquiilero. El bailarín me ingresa. Solicita un tema y con pasos desconocidos va seduciendo al sonido, El bailarín ama la pista, la pista lo ama. Son pareja. The Box Tops con "The Letters" es su anfitrión, se autoentregan resonantes. Pero el solitario desarrolla giros compasivos, contragirosa de ruegos, pero se regula con avances de crueldad. Rota sobre sí mismo. Se abraza, se ama. Entonces se desprecia. Aunque veo a un niño carente de afecto, le juego con mis rojos. Veo sangre, sexo y un sueño de amor. Veo un preso de su propia soledad. Entonces reacciona contra el otoño de su danza y es piel y rezo y Astor lo conmueve con el fuelle y el saxo. Es todo vértigo amando a los hombres, con inquietantes palabras murmuradas a mis bafles. Recobra su geografía. Mi set amarillado, en él pareciese morir, pero lo contengo. Somos tres con el sonido, trilogía amorosa de mis brazos luces cubriéndolo. Sus piernas y torso, su cuello, sus rodillas y mis rojos manejadores lo trasgreden feliz. Mis bajos, mis guitarras penetradores lo ultiman y renacen.







MOTOAMANTE

A la moto le faltan dos ruedas para sostenerse. (Con cuatro ruedas sería aburridaortopédica?). Claro, sino caería según versa la ley de Newton. No tiene estabilidad, se la dan mis fuertes piernas. La gravedad manda. No tiene lógica su diseño ante esta ley irremediable. Pero: aceleración, balance de cintura, piernas, tensión, caderas, pulmón. Fusiones varias de aire como cachetazos de viento. Sequedad de boca, presión en el pecho. Sentir que uno vuela a ras del suelo. Mirada rasante hacia las cosas. Sensación de miedo y maravilla de ver que en cualquier instante podes ser boleta contra un colectivo. Libertad de ser bebe y adulto a la vez. De tragar aire y smog, como tortura y grandiosidad espiritual. Sentirse pájaro y mujer, que se te inflaman los ovarios. Que te excitas a más no poder. Coito tormentoso con tu moto. Cagarte en !a ley de gravedad hasta el instante mismo que apoyas tus piernas en el suelo. Moto: hembra rodante de fierros a la cual montas y dirigís. Amante feroz con piernas redondas y rayos con quien haces el amor apasionadamente y a puro movimiento. Fiel y rugiente mujer que te recibe con perfumes de naftas y de aceites para que la ames y después abandonarla en un sucio garage. Guiñándole un ojo, tirándole un beso, decirle hasta mañana señorita Davidson.












Las cartas de amor
Necesariamente tienen
Que ser ridículas
Porque el amor de pareja
Es ridículo



Fernando Pezzoa

NOTA DEJADA EN LA CASA DE DARÍO, POR DEBAJO DE LA PUERTA

Darío querido, yo sé que estás pasando un mal momento pero alguna ves acordate de mí. Yo sé que estas sufriendo por la muerte de tu hermana pero yo también existo. Sé que estás como loco y te escapas con el Fito a Vicente López a ver a los travestís no se que te puedan dar ellas que no te pueda dar yo. Tendrías que hacer un poco de terapia eh! que te parece así quizá mejoraría nuestra amistad. Hablame por tubo o vení a Boliche el viernes, estoy desesperado si no te veo. La otra noche miraba las vías del tren en Floresta y me quedé como estúpido y me daba lo mismo quedarme arriba del andén o tirarme, por suerte justo me encontró Emilio Bodeguilla y me pegué un susto y grité y Emilito me invitó a tomar un vino. Hoy empecé en el laboratorio otra vez y me preguntaron por vos, me dijo el supervisor que si seguimos faltando nos van a rajar.








VALENTINO FOGOSO / "THIS IS LOVE" STEWIE WONDER

"... This will be...This will be... for me", "Esta vez será" Natali Cole imponía el ritmo aterciopelado de su voz.
- No!...No!...No!..., los culos más arriba y hacia afuera. Tienen que mostrarlos sin miedo. Vos Deep que te crees? que esto es un rock? Y vos Rosko.., no es un tema bolichero.,. esto es swing!
Vamos, cadencia de Brodway!, parecen elefantes viejos!, y vos nena, cómo te llamás?
- Carmen..., en forma sobradora mostraba sus piernas torneadas, tenía el portaligas descosido.
- Por favor cósete el portaligas querés, que este no es un cabaret del bajo...

"Que antiguo éste", comentó Carmen a la Turca mientras ensayaba la pierna sobre la cabeza de ésta - Cómo decís?

El coreógrafo no alcanzó a oír bien, se enfureció más.

- Viste Carmen, me sale igual que a Nélida Lobato..., la Turca le dijo a Carmen, completó el comentario acomodándose las tetas descaradamente .
- Nena, no te distraigas, dijo Valentino y agregó: ay! estos me van a volver loco. Es que cuando uno tiene talento y no te comprenden. . .

El señor show se encamina a la barra, Jorge Bereta sonríe.

- Tío, servime una copa, que estoy histérico, tío vos que sos un viejo piola, decime, cómo se llama la chiquita aquélla? Esa que tiene un cuerpo increíble...Bah! más o menos, se mueve bien...
- Esa es la Turca, contestó el barman.

El barman tenía los ojos desorbitados mirando los bajo cintura, los sobrerrondillas, los pechos en acción, los indiscretos pubis.

- Gracias tiíto, me llenaste el vaso muy bien, uno de estos días y cuando menos lo pienses te planto un besote en la pelada hermosa que tenés...

Valentino rota con su vaso lleno, accionaba su cuerpo al mejor estilo de Brodway.

- Esto! Esto! Esto es lo que quiero que logren, la vueltita, caen las piernas afirmadas sobre las rodillas, con las colas abiertas. Así! Eso!, como si esperaran en cada vuelta la felicidad de lo inesperado. Entienden calandracas! Yo voy a hacer que dejen de ser yegüitas del Normal, Vamos Rosko, vamos Deep! esos pechos henchidos...no...no...!, a ver, sáquense las camisas, los quiero con los torsos al aire, si se puede llamar aire a esto...Todos larguen los cigarros!

Valentino caminaba enérgico, sus zapatillas de baile apoyaban las plantas correctamente aprovechando para pegar saltitos y crear pasos. Su malla negra contrastaba con sus medias calentadoras que eran rojas. Y su boina puesta al revés lo dibujaban. El señor Show atacaba ahora en su segundo cuadro que denominaba "La pantera Rosa"

La Pantera Rosa era Travestí

Los audaces esperaban al señor coreografía. En su mayoría eran pertenecientes a la cofradía de la discoteca. Los rostros en fila llegaban desde la entrada a la barra. La consigna era ser simpáticos, o por lo menos mostrarse gracioso ante su mirada, "Pink Panter" bajo la batuta de Peter Grant, daban clima al set apagado. Una especie de gabinete de precoces bailarines. El swing los enrarecía, ni pisaban cadencia conocida, sólo esperaban la oportunidad. Cara, cara a cara. La cara de Valentino, la de los cofrades. Rostros y rostros. Todos esperaban el sí, éste y él te elegía a vos. Nadie entendía pero imaginaban. Ángel integra la trouppe de los que quieren ser seleccionados, piensa; "Huí... a que lo elige a Consolaba, con la cara de perro que tiene, en una de esas lo seleccionan por pertenecer al reino animal como la pantera... No lo eligió... Pero al Tanto... Tiene cara de gato y de gato a pantera... El gato tiene cuatro patas también... AMM... Piteo tiene cara de loro, seguro no lo eligen...
Ángel está frente a Valentino.

¿- Cómo te llamas vos?

- Yo... Ángel - se ríe y le guiña un ojo
- Acá está la Pantera, mírenlo!

Lo saca de la fila y le pregunta:

- Sos rockero o soulero?
- Yo bailo todo y agregó, me gusta la música, bailo lo que usted me pida...

Hace gala de su figura y mira a su amigo Darío que se dobla de risa junto a Deep apoyados contra el reservado.
Ángel va a la pista junto al coreógrafo que le explica;

- Mira se trata de...


15 hs. Tarde calurosa/ En la barra

- Che Fernando , de dónde sacaste a este trolo?, preguntó el barman
- Qué se yo, lo trajo Pelo, dice que llena los boliches y nosotros tenemos los viernes vacíos, dan lástima.

Alberto interrumpe:

- Mira en Tarot, fue increíble la gente que arrastró, dicen que hace cuadros muy buenos. Trae invitados del ambiente artístico. Se encarga de todo, de la publicidad con los comerciantes del barrio, y en cada show hace venir a una vedette importante. Trae locutor, conoce la noche, trae modelos de pasarelas y pasa ropa. Con eso se paga los gastos y a nosotros un alquiler,
- Cuántos cuadros hace?, preguntó Fernando...

El barman acota:

- La verdad no sé, pero el que está podrido es Corcho, con que saca este tema y pone este otro...
- Lo viste a ese, que pinta de tro,..
- Shhh... habla bajo, a ver si te escuchan, le dicen el Bebi y al otro Roquito...

- Y el otro quién es?, preguntó Fernando.
- Es el secretario, del secretario del coreógrafo. Bah! el culo de repuesto, por ahora recibe las bofetadas. Sabes cómo le dan al escabio, ya se tomaron como ocho copas, me dan charla, labia, todo el ensayo. Se hacen los boludos y me piden, piensan que yo no llevo la cuenta.

Alberto irrumpe:

- No les cortés las copas, esperemos que haga el show, si revienta el boliche de gente que se mamen, si hacen agua le cortamos el chorro.

Las vedettes llegaban.

- Selva; Norma! Mimí, al fin, les dije a las tres y son las seis..
Bueno, adelante, adelante, el guardarropas está arriba...

Toma del brazo a Selva, le dice al oído:

- Aquellos son los dueños , cambíate y presenta tu cola rosada y haces que los dueños te la saluden....
- Sos un loco que no puede ser...

Se fue la platinada en busca del camarín. Guardaba bajo sus pantalones de cuero negro su carta de presentación.

- Norma, Mimí , mis amores, mis locuras del Trópico, dúo infernal, guau!

Valentino enderezó su boina, su cara quedó entre dos nucas morenas, tenía el gesto cansado.

- Engordaste..., a ver sí...y vos también Mimí?, están loquísimas no se pueden dar el gusto de los tallarines, divinas...

Le tanteaba los traseros sintiendo cierto asco.

"Bambalinas" "La Fiesta", Bacharach da brillo de show con temas en la siesta de Boliche.

-Bebi! Roquito!, dónde se metieron éstos imbéciles ...

- Aquí Vale, ya están listas las chicas, aclaró.

Roquito mira a Valentino con una débil sonrisa.

- Corcho, pone el tema de la Pantera...que haces, ay! éste chico está dormido...

El señor show arremete sobre el disk-jockey:

- Decime..., vos pasabas discos en el Palacio de las Flores? Fernando, perdóname, pero esto no puede ser, cuando yo pido un tema, tiene que salir al aire ya...

Un dueño se pone serio, el otro esboza una sonrisa mirando el suelo, el barman repasa vasos.
Ángel espera turno en la barra. Porta una linterna y está con un overoll blanco y holgado. Su pañuelo al tono hace juego con su boina clara.

- Bueno Selvita, Norma, Mimí, y ustedes cómo se llaman?... ahi sí, Carmen y Turca. Todos a la pista, vamos. Corcho, apaga las luces, quiero todo a oscuras...Tiíto otro gancia con un chorro de vodka, llenito como vos sabes... Bueno!, basta de joda. Ángel listo, prendé la linterna, ya sabes que hacer.. .

Comienza ensayo

Corcho coloca el tema de La Pantera Rosa. El local es una inmensa oscuridad con siluetas que comentan ansiosas. Penetra el saxo de Manchini. El haz de luz de la linterna tajea lo sombrío, busca en el vientre acrílico de la discoteca. El saxo endulza y las escobillas cadencian los pasos de Ángel. Zapatilla, pañuelo y gorra encaminados hacia las bataclanas. Selva, Mimí y Norma esperan en un cruzado de figuras estáticas. La linterna descubre mallas color carne y rostros blancos.

Pelucas rojas y azules. Caras platinadas flotando. Ángel las enfoca una a una y nacen sus contradanzas. Las persigue. Su luz encuentra a Carmen y a la Turca con ropa masculina. Una pordiosera y otra de jacket. Irrumpen los spots, rojo sangre azul vertiginoso. La danza crece. Ángel arremete sobre todas. Panza y pecho y traste, y caen sobre rodillas. Giro , vuelta, punta y taco. Pordiosero que implora jacketeado que ríe. Ángel salta con gracia, se lo ve armonioso. Vive compases de jazz. El ballet grita y se acurruca. Ángel los sorprende y suelta broches, todo se confunde en la luz del flash. Se desnudan los hombres y son mujeres. Gritos, la pantomima estalla, vueltas y cambios forman un círculo alrededor de Ángel, golpea la batería y nace una rosada Pantera. Ángel lleva el cuerpo pintado, bigotes felinos, medias negras y rostro ridículo. Ni hombre ni mujer, Pantera-Travesti con bello en sus piernas maquilladas. El grupo persigue al perseguidor de la linterna. Ángel huye sensualmente.

- Calandracas!, Valentino vuelve al ataque. No ves que tenés el portaligas suelto!

Ángel con sus zapatos de charol negro se va tomando de la barra, la peluca se le corre y el maquillaje se desliza con el sudor. Su amigo Darío ríe sin parar. Después se pone tenso, siente odio.

- Me volvieron loco, Corcho prendé las luces. Bueno... de no ser por ese detalle de la media... Bravo! un aplauso para las chicas y los chicos, para las vedettes y uno especial para la Pantera
Ángel.

17 hs. en el Guardarropa –Camarín

Darío mira como su amigo se saca el maquillaje.

- Es la última vez que te disfrazás así!

Ángel tiene puesto todavía una media, media cara con maquillaje y la peluca en la mano, le cae una lágrima.

- Ah! sí... y yo te tengo que aguantar que ese Valentino te mire como loco. Y después qué charlaron en el reservado?... y yo no digo nada.
Ángel se para y abalanza sobre Darío.

- Mira mi vida es mía , entendés?

- Callate querés, que nos quemamos con los dueños, salí estúpido, tomá...

Una cachetada dio justo en el resto del maquillaje. Lágrimas, rouge, rimmel, compaginaban el rostro de lo absurdo.

- Chau, yo me voy, así no te aguanto...

Darío cierra la puerta del guardarropas. El espejo dibujaba aquello melancólico. Ángel sentado con las piernas achuecadas, lloró. Su llanto tenía matiz de dualidad. Bacharach "Deja caer la lluvia", el tema invade. Abajo se escuchó la orden del señor show:

- Mañana es el debut, los quiero a todos a las tres...


01 hs. / Comienza el show

"Gente que me sube, que me penetra / Roce, labio, mueca y ademán / Gesto que suplica, anhela y crece / Crece la gente y me es multitud que me invade / Traen aventura en sus alientos / Personas, personajes / Los siento dentro mío / Los encubro y acaricio / Deseo a la gente noche a noche / Estallan en mi vientre / Sus voces atraviesan mi pecho / Trepidan en mi escalera/ Suben a mi cima / Son ellos la multitud que se entremezclan en mí / Me nutren con vahos / Soy guarida, aguantadero, corazón que distrae sus luchas / Yo Boliche los banco / Penétrenme /

03 hs.

Los focos se encienden. Las vedettes se desplazan en su festín de barrio y lentejuelas. El barman procesa tragos:"Pantera Azul, Pantera Verde y Pantera Roja".
El monstruo de mil ojos comienza a estimularse.


FICHA DE MOTOCICLETA / ANDANTE CON MOTO

Harley Davidson 1200/1947
Conductora: Sonia Sasha Levy
Señas particulares: Dos ruedas y cuatro pedalines. Un tanque cromado, manubrio y pedalera para darle arranque (la patada)
Asiento ancho y cómodo y otro para acompañante
El cuadro y resto de moto es negro.
Es perezosa y tardista para arrancar
Ruedas anchas y gastadas
En general de aspecto descuidada
Tiene un pañuelo rojo encintado al manubrio
Alforjas de cuero a los costados, con viejas revistas Vogue, Parabrisas y otras sin tapa con Road Test de coches, libretones con escritos y tachaduras, sucios de hollín de la calle, una cámara Kodak y crayones de colores, atados de cigarrillos Parisienes abiertos, lápices labiales, algo de maquillaje, monedas viejas, un esmalte de uñas natural, limas usadas, aros rotos y antiparras de vidrio sucios
La moto casi siempre tiene barro en los rayos y faroles para niebla que no funcionan
Al acelerarse su escape tiene ruido a combustión precisa, clara.
Cuando regula es apagado su rítmico sonido (moto vivida, avezada)
Tiene muchos trompos en su haber, heridas de viboreteo y algún muerto allá por los"50"
Cuando no la saben llevar se pone maniera, reculea y tose, corcovea
En la ruta al escaparse de la vista con buena montura es veloz, inalcanzable. Se va convirtiendo en un puntito negro, solitario, inconquistable
Harley Davidson 1200/1947 (La Reina)
PRONTUARIO DE BOBY (Mi perro)/ REALIZADO POR JORGE BERETÁ

Ojos: marrones, dos (si no sería un extraterrestre)
Señas particulares: redondeles de pelo oscuro como tos panda alrededor de los ojos
Nacionalidad: argentino
Ciudad - pueblo: Turdera
Provincia: Buenos Aires
Nación: Argentina
Profesión: botón alcahuete de su dueño
Hobbie: perseguir gatos de noche y joder con ruidos al viñero de al lado
Sueños; atrapar alguno, mandarlo al cielo de los felinos
Ilusiones: que Jorge le traiga un hueso
Paranoias: cuando llega la hora y Jorge no mete las llaves en la puerta de calle
Miedos: a los cohetes en las fiestas
Traumas: que lo bañen
Amigos que puedan dar fe: colita, perro atorrante de la vuelta que pasa y lo ladra. El Tony del almacenero que también lo chucea. Y reina, su amor imposible, ovejera manto negro que está enamorada de él. Pero la dueña que es una ortiva, que no quiere que se crucen y tengan cachorrítos.





OPUS 8

Boliches cerrados de madrugada. Bares ociosos, templos de murmullos aquietados. Residencias de fantasmas que juegan entre la vajilla usada. Cargados de energías de cuerpos que se han ido, el amanecer los bendice con olvidos.
Las mesas, las sillas sobre ellas, sucias y en hileras traman un raro festín con las ausencias.
OPUS 9

Tengo una foto de Roberto Artl que me mira dándome ansias, locura, releo Rayuela de Cortázar, escucho a Diana Roos y a Astor, ¿que rara mezcla no? , tengo “carga” en mi estómago y mucha cerveza, busco el espejo de la sala para bailar conmigo y coquetearme, que importa si cae una atómica sobre Flores ¡, seguro por entre el humo del hongo saldría “arando” con la señorita Davidson, haciéndonos el amor, besando feroz mi clítoris la cuerina de su mullido asiento negro.
SONIASASHATANITA
Pelo,bello,labio,comisura, ojeras, brillo-ojos, pestañas inquisidoras, cejas dominantes, lunares ( sembradío de intrigas ), dientes bañados en saliva, aliento a estómago vacío, beso poroso, beso cejosopestañozo, regiones de los rostros extreman cercanías, se lamen, se besan, cabecean ansiedades, se frotan cara contra cara, aroma a pelo lavado ayer se mezcla con olor a desenredante de hoy, travesías de cabezas y bocas, desconocida dimensión que las amantes retoman y abandonan, regresan y parten, lamiéndose los corazones, las uñas comidas, el bello del pubis, y siempre, siempre ese rápido y extraordinario final, donde las reinas son las emancipadas conchas suicidándose de placer.
Alice Cooper: "Amo los muertos"

El tema nuevo es la amada nueva. Cuando escucho una voz de mujer u hombre que me quiebra. Allí comienza la perturbadora relación de escuchar y escuchar la canción, la propuesta musical. Entonces uno queda preso entre sonidos, atontado de felicidad por tanto acústico-sonoro asombro. El hechizo sucede, es Inevitable la repetición: el apogeo de la púa con y sin ruido, el rewing y play, y play y play. Así tantas veces como besos y lamidas y coitos supremos auditivos y piel erizada y palpitaciones-romance. Fiesta coronaria y mente que tiene vía libre para volar y morir de amor al tema musical. Si uno puede nacer y morir de tanto goce. Uno, (no olvidemos que ha sido hechizado) por esa extraña combinación de sonidos; Música. A entregado parte de si a ese embeleso. A esa estructura de tonalidades que te invade sin permiso, que hace vibrar tu alma y vampira te enloquece. Así viajarás con la música, con esas voces en el corazón, en el colectivo, en el subte, en tu auto. Y en la calle la entonarás. Estás tomado, flanqueado. Sencillamente perdido en el sortilegio, hasta que un nuevo encantamiento te rescate. Y todo se renueva, renace en vos otra gama de sonidos y letras perturbadoras. Un nuevo encantamiento aborda tu corazón, lo estruja. Pobrecito "bobo" tanto trabajo feliz que le damos. Tanta vulnerabilidad para el alma que espera. Ella siempre espera el remezón desestabilizante, total e imparable: El tema musical que nuevamente amaremos.
Oh! pobrecito corazón, corazón mío! tan lleno de melancolía.






AMOR CON CANA/ BAÑADERA DE VALENTINO/ JORGE BERETA Y BOBY
DE BOUYER/ ALEGRETTO SCHERZADO

Baño inmersión, pizza y vino blanco.
Desde cuando sos cana?, hace rato, entré de colimba en la poli y me quedé. Coreano Valentino, coreanitos nos decían a los colimbas cana. Después un sargento me convenció y me enganché en la Poli. Pero de uniforme no me gustaba a mí, me parecía más piola de civil.
... Ah, sí?, vení metete en la bañadera papi. Estás más flaco, algo y vos Vale más gordito.
... Ay! ahí viene Boby, sí, dejalo si no molesta.
....Ayl pero mira cómo me mira?, con la lengua afuera, y bueno, le gustarás a Boby, y a vos, cuando se te dio por el baile?, toma el vaso.
...Ah!, yo desde chiquito, mi mamá y mis tías me disfrazaban de torerito y me ponían discos de Joselito y de Lolita Torres, y yo bailaba, bailaba, y todos gozaban con mis monerías bailadas. Pero un día le pedí a mi mamá que me disfrazara en carnaval de española, como Lolita, yo era tan lindo, y yo bailaba "España Cañú", me gustaba mucho Lolita y de adolescente cantaba "Decir adiós, adiós al ayer" y también romántica cantaba "Mírame, como a nadie miras", y un amigo más grande que yo me hizo entrar al balet de Canal siete, ay! dame otra copita, no tenés Gancia con vodka?. Valentino no mezcles, ay! rintintin se quiere meter en la bañadera, mira como apoya las patas en el borde, es que le gustas Vale, que le vas a hacer, ay! la pizza parece que me cayó pesada. Sí, el tres cuarto que te tomaste, que querés decir, que soy un borracho?, Vale, te estás olvidando que existo y el Boby es testigo, vos siempre con la idea fija! bueno, vení, vení, sos tan robusto, tan sanito, tan refuerte mi morocho Sanmartiniano, cómo?, nunca te dijeron que te parecé a San Martín, no Vale, nunca, a ver vení, vení deja la copa, ponete así, Boby, afuera!




























SELECCIÓN DE MIS PRIMAVERA / LOS PICK-UP “GAVILAN”

...Nooo!...No!...No!... Nena parecés Catita! Más elegancia, soltura! Así, mirá... ves?...
Valentino muestra la forma de caminar, el movimiento de su traste lo simboliza.
...A ver Karina otra vez! Chicos, música... Eso! Ahora va mejor, Contá los pasos y te das vuelta, sonreís y mirás al jurado... comételo, entendés! Te los tenés que comprar... tenés buen cuerpo, pero encorvás la espalda, sacá pecho! Si tenés para mostrar tontita...
Su secretario llamó a Valentino, traía cara de preocupación. El señor show le pregunta:
...Apareciste? Qué cara?... Dónde estuviste?...Anoche te dije que me llamaras a casa a las diez, si te sigo esperando no estoy aquí... Que cara...que hiciste anoche?...
...Escuchame Valentino, acá están las tarjetas de invitación, no le pagué porque no tenía un céntimo.
...Dejá, no importa, yo hablo con los dueños y me dan un cheque adelantado y se lo tirás a la imprenta. Ellos me deben del otro show todavía...Querés tomar un trago ..., estás paliducho.... te pasa algo?
...No, nada...
...Bueno, a seguir!...Música! Quién sigue?...
...Yo!...
Gritó una de las hermanas “Piojo”. Lucía una tanga amarilla y suecos.
...Muy bien, ésta tiene oficio... decime, vos ya concursaste otras veces, no?, preguntó a una de las mellizas.
...Valentino!, el barman ofrece un gancia.
...Gracias tío, sos un amor, siempre te acordás de mí..., la que sigue! Ay! Pero cómo tarda, quién es?...
...Karina...
...Pero que culo inmenso que tiene!...Yo la sacaría del concurso... Y que tremendas tetas! Es una aberración...Me va a hacer quedar mal a mí y al boliche...
...Esa flaca es amiga mía..., avisó Pelo, el organizador de baile y agregó:
...Valentino...vení, acercate. Me tenés que dar una mano con la flaquita esa...
...Como?...
Pelo, “el tarjetero”, el comandante del enganche y el coreógrafo intimaron en su charla.


STREEP PARA LOS DEL GRUPO CERRADO

16 hs. Todo es cuestión de afecto
...Un, dos, vamos! Date la vuelta y reís seductora! Tacatá, chiquipún y rotás!, ordena Valentino.
Las concursantes se cambian de ropa en el camarín improvisado.

Guardarropa-camarín / 16 hs.
Alfombra roja, espejos, rostros excitados. Caños, percheros, perchas. Las bikinis están sembradas por el piso. Las “muñecas” las patean en su apuro.
Las prendas cuelgan de las paredes. El maquillaje es cooperativo. Las pestañas sobrecargadas, los labios repintados, el colorete dejó de ser isla para ser continente facial.
Abajo, el conjunto beat que contrató Valentino, altera las coronarias de las Venus 76. El obsesivo baterista no tiene piedad tampoco con los tímpanos de los escuchas.
El primer día de ensayo las muñecas llevaban órden, tranquilidad. Hoy 21 de Setiembre, día del concurso, se vive un caos...

Cintura, culo, glúteo que tiembla. Torso, cuello, nariz, oreja y mentón mal maquillado. Ceja, hombro, pecho simbrante. Panza, ombligo que salta y vagina que retuerce. Suben y bajan.
Las pieles de gallina se entrecruzan con las sudadas. La ansiedad se intercambia, es la embajadora del sentir a flor de estómago.

El rock se viste de gala, tiene smocking de show.
La locura natural de las adolescentes se adueñó de la escalera que lleva al camarín. La escalera soporta la inconciencia del taquear de las chicas. La chapa y los caños de su acaracolado diseño simbran sin piedad.
Flash del arrebato.
Entonces, sube y baja el pesón que sobrepasa el corpiño. Los broches no funcionan, los cierres fallan. Y ellas bajan de a dos escalones por paso y suben de a tres. Entonces la belleza conspira.
El mechón transpirado decora las tetas rebalsantes no trabajados por la mano masculina. El melenón lacio arrulla en vaivén la panza alocada.
Cae Paola sobre la alfombra, lleva tanga turquesa y mirar ganador. Se interponen Carmen y la Turca que trepan buscando el vestido.

...Pero...qué hacés tarada!... Así no!..., levantando la cabeza y ahora el paso ligero, te lo marca el chico de la batería..., Valentino contraataca.

17 hs. Consolata, el Fizgón
Techos de la discoteka.
“Siento en mis espaldas galvanizadas extrañas presencias”...

...Che boludo..., Manganeta no viene más..., dijo Deep a Rosko.
...Que se yo...Fue a buscar a Consolata y no lo ví más.., respondió su competidor. Se sacaba la camisa entallada y exponía su torso al sol.
...Che loco...el sol quema ya, no?...
...Si narigón...no ves come me dí yo ayer en la terraza. Me pinté la cara con té, así te toma más el color.
...Con té?... estás loquísimo...
...Ah! No!... después te pasás vaselina y al final te refregás suave con papel higiénico y te lo sacás. Te queda el brillo justito para hacer fachita...


La chapa me cruje, alguien se acerca.

...Che ahí vienen...Uy! Viene Tortugón, el del cine..., hijo de puta! , quién lo llamó?..., es medio batilana, dijo Deep.

Manganeta, Tortuga y Consolata, como llamaban al miembro más chico de la barra llegaron. El chiquitín estaba pálido, tragaba saliva a cada rato...
...Tortu, qué hacés acá?..., preguntó Rosko.
...Y qué?..., me lo voy a perder..., tengo diez minutos de intervalo en el cine. Le dejé la caramelera al viejo y él me vende...
...Caminen despacio que las chapas hacen ruido. La claraboya es aquella...y las minas se cambian justo abajo. Ahora, si querés otra panorámica mejor fichá desde la ventanita aquella..., indicó el rockero a Consolata.

Sol de Setiembre, sol de juventud, sol de chapa y brea. El sol castigaba las cuatro espaldas de los milongueros.

...Loco!...Mirá que cu..., atinó a decir Consolata...
...Callate...que nos escuchan..., silencio Rosko.

Las señas reemplazaron al diálogo. Eran cuatro mimos excitados. Tres con experiencia en desnudos y uno sin ninguna. El rostro de Consolata deglutía las imágenes. Sus dilatadas pupilas no daban a vasto. Era shokeado y su saliva se secaba.

...Correte Tortu..., dejame ver un cachito de ahí..., pidió el chiquito.
...Sshhh!..., a ver si se apiolan...

El Streep Tease desfilaba sin cesar, todas allí, juntas, conversando, sentadas, fumando, paradas.

...Loco...mirá la Turca..., es una bestia..., yo me imaginaba..., y mirá Sonia..., que tetas chiquitas!..., comentó Tortuga.
...Sshhh...pará...que se apiolan..., intervino Deep.
...Si pero que culo loco..., por eso no patea rock..., tiene demasiado contrapeso.
...No loco...no puede ser...que culo!..., el chiquito acotó con fervor.
...Sshhh...guarda que miraron..., avisó Rosko.

Consolata enmudece y moja sus labios con la lengua seca. Ante él desfilan todos sus deseos hecho realidad.

...Loco me muero..., comentó Tortuga y se alejó del lugar. Tenía que volver al cine para hacer de control.
...Consolata no mires más, que esta noche no te van a alcanzar las dos manos..., acotó Manganeta, echándose a reír sobre las chapas calientes.
Deep y Rosko se incorporan. El Streep cesó momentáneamente. Se dirigen a Manganeta, los tres traman algo. El chiquito sigue mirando, esperando que aparezca su pasión hecha mujer, Carmen...
...Sshhh...la cosa es así..., le decimos a Conso que vaya a la ventanita cuando se viene a cambiar Carmen. Las chapas de al lado de la ventana, justo donde tiene que pisar están sueltas, apoyadas en un solo palo. Yo vi al albañil cuando lo dejó así ayer.
...No...loco se hace bolsa al caer...
Sshhh...no porque abajo está el sillón de la tía, donde apolilla, yo se lo acomodé justo para la caída...
...Bueno, vamos a carpetear cuando viene Carmen, dale!...

Abajo se escuchó la voz de Valentino, recomenzaba la pasarela.

...Ahí está..., Conso andá a la ventanita que la vas a ver mejor y mas cerca..., la voz del rockero Deep fue una órden para el chiquitito. Era el jefe de la “banda”. Consolata corre, se le seca la garganta. La primavera lo apresura...

El chiquito pisa la chapa, cruje y se desprende. Pega un grito y cae, sus amigos ríen y huyen. El ruido de la caída es tapado por la música que pasa Corcho. Pese a la reverberancia el barman escucha algo extraño y sube al guardarropa. Carmen está sola y ayuda a Consolata a incorporarse.

...Qué pasó!, pregunta el tío.
...No sé...este niño cayó del cielo..., no ve que es un ángel mirón..., o un albañil haciendo horas extras..., no pasa nada tío.
...Cómo no pasa nada?..., el barman ante la presencia semidesnuda de Carmen se retira. Antes advierte a Consolata:
...Conso!... te subís como sea al techo y acomodás la chapa!, y te borrás!..., yo no ví ni oí nada..., pero esta noche hablamos!...entendés!...

Carmen acomodándose el vaquero y la camisa arremete sobre el muchachito que se queja por el brazo derecho dolorido.

...Eso te pasa por espión..., dejá la chapa ahí y vení, metete acá en el depósito de bebidas que ya suben las chicas. Esperame...

Las chicas se volvieron a ir. Fué la última pasarela. Carmen quedó sola nuevamente, abre la puerta del depósito.

...Ay...Consolata se queja, exagera un poco. Está algo tenso.
...Te lastimaste?..., a ver..., a ver...así que mirando a todas las flaquitas y en primera fila...
...Dejame, ya me voy...por ahí viene el tío...
...El tío no va a subir, está muy entretenido mirando las chicas abajo...
...No digas nada, que no puedo entrar más al boliche. Me rajan de tarjetero.

Carmen se ríe. Se le acerca más, lo va acorralando contra los cajones de cinzano. Se desbrocha la camisa.

...No era...que me querías ver así.., desnuda..quién fue la que más te gustó?..., Carmen tiene las tetas desafiantes, suspendidas en el aroma del vermouth....Bueno, aquí estoy...todas las noches me gastás con la mirada..., ahora me tenés para vos sólo... y quien te gustó más?...
...Y,,,, toood,,,,vos!

Los ojos del chiquitito estaban adheridos a los pezones dilatados de la fachera.
Carmen comenzó a acariciar los rulos castaños del tarjetero. Suavemente deslizó sus brazos por la boca del chiquitito.
Antebrazo y doblés. Saliva caliente y tierno sudor. La pera se desliza tibia sobre los hombros.

...Te gustan..., besalas..., indicó Carmen.

“Los cuerpos desnudos estaban inmersos en aroma de Vermouth, en olor a ginebra. Vermouth...Vermouth..., las pituitarias del jovencito quedaban grabadas de por vida.
Consolata debuta y su orgasmo es aromático con dejos de ginebra.
Consolata tiene ante sí la extensión de la piel de la mujer. Su perfume natural.
El aliento de Carmen sabe a nicotina y a wiskie. El joven olor a chiclets.
La fachera instruye...Consolata se deja avasallar. La realidad de su deseo lo ha hecho cautivo. Se ve como preso liberado a su fantasía”...

18 hs.
...”Children...Children...Children,,,”, cantaban los muchachos del conjunto “Barrabás”.
Las modelos caminaban en la alfombra con su andar acostumbrado a las pasarelas.

...Hello chicas!..., Valentino marca el paso y saluda a sus amigas.
Erika le da un beso, Tiki lo toma de la cintura y Karen le tira del pelo. Conversan como cuatro amigas compinches.

...Bueno chicas a cambiarse! El guardarropa es arriba, pero antes tomen una copa..., yo invito!...

El tío en la barra las ve venir y pregunta:
...Qué toman?
...Sírvanos tres “Primaveras” dijo Karen y agregó:
...Que boliche raro..., y esa jaula en la pista?...
...Es para los monos que van a desfilar..., aclara el barman.
...No sea loco, en serio...
...Es una idea de su amiguito Valentino. Es para encerrar a las panteras, a las chicas lindas..., a las que pasan ropa... las hace desnudar con un látigo...

18.30 hs.
Pelo, el comandante del enganche encara al coreógrafo.
...Che Valentino..., pensaste en lo que te dije de la flaquita...
...Mirá, no sé que puedo hacer...
...Mirá que... yo soy el que te subo la gente..., el “groso”, los que pagan entradas, los logi que no “muerden” nada..., porque tus amigos pasan sin pagar...
...Si... ya se...bueno, escuchame... Vos subime gente a paladas, que yo converso con mis amigos y les pido que me hagan el favor...
... Con tono bajo, le aclara al oído: les digo que voten por la chiquita esa...cómo se llama?..
...Karina...
...Karina?...la del culo inmenso! , hay que quemo!...
...Pelo induce: pensá en la guita, en la gente que yo te subo..., si a la hora del certámen están todos “de vuelta”...
...Tenés razón..., dijo el coreógrafo y agregó: el concurso lo hacemos bien tarde, va a pasar desapercibido...

19 hs.
...No...ese pendejo es putito..., te digo que sí..., yo lo conozco..., acotó Valentino.
Darío le pregunta:
...Che...y el flaco ese quién es?...
...El de malla negra?...
...Ese muchacho se llama Sergio, le dicen “Mina”, lo trajo Carmelo, un representante amigo mío. Lo hago hacer de vampiro...qué te parece?...

Mina baila con Malher
“Mina tiene puesto una malla brillante hasta la cintura. Su torso quemado por el sol recorre el set. Le caen mechones castaños sobre sus mejillas, marca, transita las pasarelas. Mina pidió a Corcho el tema que se escucha.
Un adagio de Malher invade la casi desierta discoteka.
Entonces él transita el deseo con sus tenues dorsales. Estira sus largas piernas y gira. Tiene rostro y ademán de ave agresiva.
Sus ojos negros miran siempre lejos.
La música es el único poder que “negocia” con su paz interior...
Corcho apaga las luces y enciende un reflector que lo sigue.
El spot descubre a Mina a la vez que nace su sombra, gesta su dualidad..., su sombra lo persigue, lo imita. Quiere ser sólo uno.
Su sombra se ve desarraigada, nace cuando un sol metálico ilumina su ser. Feliz seduce a su sombra y no le importa. Entonces ríe sin parar. Un hilo cristalino cae de su oblicuo ojo izquierdo”...

...Bueno vamos! Arriba, a la terraza y después al techo!, ordenaron Pelo y Marcos a la troupe del boliche.
...Che Pelo, dice el gordo del conjunto que alguno le lleve el bombo y los platillos al techo, que él solo no puede, avisó Rafa.
...Está bien, dijo Marcos y agregó
¨...Tano vení!, ayudale a los del conjunto a subir los instrumentos.
En instantes todo estaba dispuesto. El conjunto de rock y las chicas bailando en el borde del techo mirando a la avenida. Los bafles a todo volumen vociferaban a “Vox Dei”. El sonido alienante llegaba hasta la Plaza Flores. Las hermanas panaderas, la Patito, Pelusa, Karina, las Piojo para el lado oeste y Carmen, la Turca, la Stella, Sonia y Tanita se sacudían mirando al sur.
El ruido penetraba en las ventas de los comerciantes. Era imposible vender. El precio de los artículos los ponía el conjunto “Vox Dei” con sus temas y el valor era “La Biblia”. El gran ruido de la Biblia cantada. Fue el comentario histérico de los vecinos , que de boca en boca llegó hasta la comisaría.
Otro gran ruido apareció en escena. Las sirenas policiales acallaron los gritos de la Biblia...
Las tiras de un sargento subió las escaleras. La tira habló, insinuó..., después ordenó.
La Biblia, los platillos y el bombo fueron guardados en el cuartito.
La troupe regresó a la barra. La promoción de la fiesta de la Primavera duró sólo media hora.
21.30 hs. Ultimo toque de ensayo

...Eleodoro Cruz, un gaucho de bombachas rosas tomando un wiskie en la pulpería...que te parece tio?..., comentó Valentino y agregó: te parece una buena idea un cuadro así de machazo...
...Sos un caso vos....
...Ya vas a ver el ensayo...a qué no sabés quién va a hacer de gaucho?
...Que se yo...
...La pantera Angelito, te lo imaginás?...Es algo cómico entendés...Ah!, pero el cuadro que hace Mina se pasa..., lo viste?
...Si, el muchacho baila bien.
...Y que querés, si baila en el Colón..., no es de los primeros, pero es joven..., ya va a llegar...
...En el Colón, no me digas?..., y que hace con un ratón como vos?
...Ah!, son secretitos del ambiente...
...Sos un caso..., el barman terminó de llenar la copera.

El coreógrafo se baja de la banqueta, retoma su energía.

...Bueno, a ver!... las chicas concursantes ya saben lo que tienen que hacer..., junto con Mina esperando la órden de ensayo...
El gesto del secretario dejaba entrever un hilo de hastío, de tristeza.

...Pero qué te pasa a vos?..., que cara...Bueno! Bueno! Un repaso general. Cuando vos entrás Mina, tu capa negra tiene que flamear y rotar por sobre los modelos sin que les tape mucho la ropa , si no los comerciantes protestan. Tenés que ser el conde Drácula más hermoso del mundo. Tenés que reír siempre y más cuando Corcho te ponga la luz negra..., así se te ven los colmillos...A ver, Tana y Sonia ustedes hagan de modelos. Más o menos vieron de que se trata. Y vos Angel hacé pasarela y te apoyás contra la pared y fumás..., no se preocupen, Mina salva todo...Vamos!.

Un conde diferente corre por las cintas alfombradas hacia la pista. Un conde con rostro maléfico que a nadie asusta.
Su capa parece flotar, sus labios ríen y envuelven a los bolicheros seducidos. El adagio de la 5ta. Sinfonía de Malher, como tiniebla blanca se suelta de los bafles.
El conde tiene ojos torturados y boca ingeniosa. Manos que suplican. Ahora rota su capa negra.
El disk-jockey apaga las luces. Enciende estrellitas de aluminio que iluminan un mundo distante. Entonces el conde desnuda su cuerpo...

Hora cero!
“Sol, necesitas tu sombra para vivir en alguien.
Alguien necesita de tu luz para vivir sin sombras”...

“Boliche” parece reventar por las “ordas” de gente que subió Pelo, el comandante del enganche.
Fin de mes, el dinero corre. Va de mano en mano. El dinero se desplaza de mano a ticket de entrada, de mano a ticket de guardarropa, de mano a trago largo.
El dinero es la contraseña que permite comprar aturdimiento. Dinero, dinero. El dinero va arrugado en los bolsillos. Va sucio para comprar olvido. Viaja en las carteras, tiene diversos sueños. El dinero baila junto a su dueño temporal.

Valentino baila, baila y ríe. Parece relinchar...
Valentino y Mina bailan como en un juego a quien lo hace mejor.
...”Hellow...Its my”...
El doctor sigue dando órdenes en la pista. Carole Douglas canta el tema. El disco enciende el clima festivo.
“Boliche” es una gruta sonora, donde los soles metálicos de colores giran, Iluminan a Rigoberto que baila con Jorge Luis y Claudio, Vale los saluda.
...Hola chantitas!, no me iban a fallar...tras que tengo cara de caballo, me iban a hacer poner cara de perro!...

El grupo de la noche segregada tiene tomado el set... Valentino mira hacia la puerta del gato. Ve entrar un hombre con lentes espejados, se va del set

01 hs. Reservado chico
. Las gafas espejadas conversan con Valentino...
...Qué hacías bailando con esos ridículos?..., son amigos...Bueno, a qué hora termina todo, tengo ganas de estar con vos!..., Bueno, esperá, tomate unas copas, apurado!...

01.30 hs. Entrada

“Dos hombres con lentes oscuros trasponen la puerta sin abonar entrada. Las gafas se dirigen al set. Arrancan de los asientos a dos muñecas aburridas.
Bailan los cuatro, abúlicos. Hacen tiempo, esperan órdenes”...
La cantante neoyorquina desparrama por su boca los temas: “No dejes que este amor muera”...” Esta noche habrá un huracán”... “Será esta noche”...

Reservado chico
Los lentes espejados posan sobre la mesita y dos vasos están vacíos.
...A que hora termina el circo..., dijo Jorge Bereta.
...Sos tremendo..., tenés que ser de Escorpio..., pero sos divino...
...Soltame la mano boludo! A ver si todavía..., mirá eligen a la mis esa...y le decís que no trabajás más con él, le das cualquier motivo, entendés...después del show, vamos a mi departamento...
...Hoy?, con todo este despelote del certamen?
...Mirá, haceme el favor...no le digas nada...yo lo arreglo..., no sé como no te encanaron con ése al lado tuyo.
...Qué vas a hacer?, dijo Valentino.

En la barra, dos de la madrugada
...Che Valentino, viste la gente que arrastré? Ahora te toca a vos. Le avisaste a tus amigos por quién votar?, preguntó Pelo.
...Quedate tranquuilo, está todo hablado. “Nosotros somos mas”, los votos de los comerciantes no pesan tanto...Te digo, hago esto por vos que sos un flaquito que me cumpliste y me hacés ganar algo de guita..., decime Pelo, Karina es una amiguita íntima?...
...Mas o menos...
...Pero vos nene!..., tenés sembrado el boliche de íntimas!, te querés coger el mundo!
El comandante del enganche, pasado de “vueltas” arremete:
...Siii!...me quiero coger el mundo!!
...Hay guachito macho de bombachas turquesas y wiskie en mano..., no sé..., no se... tanto enchufar la primera, a ver si te equivocás y metés la marcha atrás...

2.30 hs
“La música decrece, los ánimos también. El murmullo de la multitud va ganando terreno y la música se desliza suavemente. Anuncia, el certamen comienza.
Los haces de luz de los spots se dirigen a su meta. “Bach Bacharach” difunde el estilo...
El locutor aparece, dice lo acostumbrado: grita. Grita los nombres de los comercios que pagan el show. Los comerciantes saludan al público, nadie contesta el saludo, está en otras cuestiones...
El tema “Bambalinas” de Bacharach. La primer concursante aparece temerosa, apoyándose en el trago que le dio coraje.

“Extiéndeme tu mano”...dice la canción y Valentino da su mano a cada chica. Sonríe, su risa intuye algo. Entre la penumbra divisó a Jorge conversando, encubriéndose con un hombre de traje de pana beige, corbata al tono, bigotes y lentes espejados.

Las concursantes se suceden hasta el final. Valentino acordó con Pelo y algunos del jurado que Karina debía ganar, y así fue.

Jorge Bereta esperó, esperó ansiosamente el final. Ya muy tarde, se retiraron con Valentino”.

06 hs.
Cuando “Yo Boliche “ a plena quietud de música lenta, avisaba que ya empezaba a cerrar mis puertas.

POR QUÉ TE QUIERO? / INTERMEZZO EN EL ESTRÉS
A VALENTINO / JORGE BERETA

Porque sos una pata loca y yo un triste
Porque siempre te reís, te reís de todo y de todos
Porque tenés alegría en el corazón y yo melancolía
Porque sos un tirado como yo, pero tenés riqueza de corazón
Porque sobrellevás con altura y dignidad tu vida distinta
Porque yo frente a vos soy un mentiroso sexual
Porque soy un cagón que tengo miedo y no me asumo
Porque vos sos un homosexual, lo ventilás, y yo lo escondo
Porque me divertís siempre en donde estemos, en Villa Cariño, en tu departamento o en mi casa con el Boby
Porque siempre me das hasta lo que no tenés. Vale, tenés un corazón como una pelota número cinco
Porque hacés unas pizzas napolitanas increíbles
Porque nadie fue conmigo tan tierno como vos
Porque sos amigo y consejero
Y porque somos amigos especiales y listo

Te quiero Vale!
Feliz Cumple!
Jorge Bereta



TODOS TENEMOS (PIZZICATO)

Todos tenemos una docena o dos o tres de temas musicales que han caminado junto a nosotros y también junto a otros por el mundo.
Pero esos temas han hecho, una especie de música de nuestra vidafilm.
De muy jovencito "Beguine the Beguine", "Noche y Día", después Johnie Ray, Brenda Lee, Yuyú Da Silva, Los Plateros, Billy Cafaro, Los Wawancó. La Charanga del Caribe, Los Beatles, Piazzolla, Mores, Mina, Bárbra Streisand, Bee Gees, Sinatra, Vinicius, Ravel, Debusi, Sandro, Charly y Sandrita, Celeste, Pulaj, Mahier, Castro, Billy Holliday, Pink Floyd, Beethoven, Goyeneche, etc., etc., etc,.
Todos ellos y sus distintas versiones han tramado una música total continuada de la película de mi vida, y al escucharlos, el retorno es inevitable. Seguro que los temas seguirán hasta que nos vayamos del planeta. Podría escribirse un libro (cada cual tendría el suyo) del momento en que la escuchábamos: día, fecha, año, época. Feliz, amargada trabajosa. Adinerándonos o empobreciéndonos. Siempre, por lo menos a mí me acompañó una banda de sonidos. Siempre mi vida fue música. Mi compañera. Como una película, mi película, la música presentándome ante la vida. Devanando situaciones apentagramadas. La música, testigo de mi recorrido. Música: tira original de mi propia vida-película, mis huellas digitales sonoras.













2° MOVIMIENTO

(Percutores de Estado)

Amargura Molto Vivace






















Si como dicen, la muerte es un sueño, que sueño o pesadilla nos tocará vivir.
Que sueño nos espera, cuando la muerte nos lleve?


Hamlet, Williams Shakespeare













..." Mira el fascismo es un tumor maligno hecho de células que se reproducen rápidamente. Células de envidia, codicia, despotismo, soberbia,''poder, avaricia, crueldad. Son células con protoplasmas genocidas células que no dejan que otras células se integren al sistema. Las rechazan o se las devoran. Entonces van tomando el cuerpo humano, metástasis social. Dictadura, guerra, horror, muerte del cuerpo de una Nación. Eso es el fascismo hermano, te lo especifico: la ley del garrote en mano. Te agrego, es íntimo amigo del capitalismo, hermano del poder o es el poder mismo. Hijo dilecto del sistema, aunque muchas veces lo quieran disfrazar de democracia. Y lo más grave, es que el ser humano tiene esas células dándole vueltas en su sangre y en cualquier momento se disparan y se reproducen tomando el cuerpo- Ese hombre tomado se convierte en un animalito mezquino, estratega, soberbio, irresponsable. Todo esto que te describo , es un fascista. Que es esto que; se ha encaramado en nuestro Ispa, rajándola a Isabelita. El Proceso de Reorganización Nacional, la Junta Militar, Videla, Masera y Compañía. Es el ala más derechosa de las Fuerzas Armadas. Pensar que de ahora en más van a comandar el destino de todos nosotros. Dios nos ampare..."











MARZO 1976/ SENSACION DE MUERTE/ POCO ALLEGRETO


El asunto es que todos compatibilicemos este delirio de muerte. Nuestras comunes sensaciones de muerte. Ordenar como locos, el desorden de ésta comunidad. Y a nuestra locura amansarla y adaptarla para poder sobrevivir al tipo de alienación colectiva que domina. Entonces sacar el rechifle interior y ponerlo en escena sin sentirse perseguido. Y ojo, que nadie te persiga en realidad. Ojo: digo desaparecerse, invernar.







SINFONISTA
Yo te amo portaligas penumbrado en pierna chueca y larga o gorda, holgazana, estilizada. Enfundada en dacron o en nylon. Amo lamer esos portaligas y soltar las medias con los dientes. Amo el nylon entre los labios. Amo las pelvis vaporosas, las ingles perfumadas. Yo te amo monte de venus, papo, chocho del delirio sumergido en el rojo Iúdico de las lámparas.
1
Recuerdo viernes de pieles de terciopelo que lloraban soledad.
Hubo sábados de pieles como satén que siempre reían.
2
Estaban los lunes de pieles ásperas como piedra pome que inquirían degollando ilusiones.
3
Crecía la piel del martes, roja y caliente como el planeta, jamás se la podía conquistar.
4
Miércoles de piel fría y escurridiza como Mercurio. Descuidada se escurría entre mis manos.
5
Pienso en aquellos jueves de pieles descarnadas. Lacerándonos y lamiéndonos las heridas. La sangre preguntaba por qué tanto vampirismo?







VIERNES / APURARSE A BAILAR QUE SE ACABA /SOLFEADOR

Los viernes Corcho tomaba wiskie y pensaba. Había reducido su cantidad de temas. Comenzaba con Piazzolla Y Mulligan, con Piazzolla viejo y nuevo. Mezclaba con jazz moderno y temas de dixiland;. Después cuando le gritaban:"Che gordo cambia que me estoy muriendo", ponía la droga de los rockeros: Tritons "País del rock", banda uno "El Saltarín Jack Flash". Y entonces "Saltarín" era como un feroz saque. La pateada de rock era brutal, las parejas bailaban como espectros en la noche, en mis zonas disimuladamente anarquizadas. Ellos anarquizaban aún más mi estado, ellos lograban hacerme renacer de entre los muertos. Porque me sentía morir cada noche que se acercaba a mi fin. Los gritos furiosos que emanaban del tema, la trompeta insurrecta, rebelde, masturbante, sediciosa, guerrera, maravillosa, naciente. Después la gangosa guitarra falseando sonidos. Rebeldía de esquema musical, conspiradora para asesinar a la belleza tradicional. Por que todos ellos, mi "País del rock", mi "Tritons", mi "Saltarín Jack Flash", eran mi belleza porque inventaban una nueva realidad musical intrigante llena de asombrosos recodos y caminos de misterios.
Donde la gente crece con fantasías, y la pateada rockera forma círculos tribales listos para la guerra, para derrotar lo viejo, lo obsoleto, para aniquilar a las falsas verdades musicales.
Sí, "Saltarín" era el duende, mi duende de vida, mi rebelde que nunca moriría.
Vamos guitarras en la noche! Vamos tenues bailadiscos. Quiero sus sangres jóvenes rascadas y corroídas para renacer.

PERCUTORES DE ESTADO

... Qué es la Junta Militar?
... La Junta Militar son nuestros íntimos represores, puestos en el gobierno por nosotros, el pueblo (aunque cueste creerlo). Ellos son los emergentes, emergentes de nosotros mismos. Son la representación oficial de nuestras propias represiones. Una inmensa autocensura impuesta a nosotros mismos. Quién sabe por qué, por miedo social ante el caos. Si bien tiene que ver con todo esto Tío Sana, nuestra inseguridad psicológica-social, individual-colectiva, nos hace contribuir como ciudadanos a que este terror aparezca. Hilando: fino: algo de autocastigo y miedo al futuro que es autofrenado. Frenamos lo más preciado y temido: la libertad, y como ciudadanos el crecer como Nación. Espantosa y terrible auto limitación, disfrazada por infinidad de anécdotas políticas, históricas.





SUEÑO 7

Camino hacia mi casa por la calle Corro. Es de noche siente miedo a la oscuridad. Tengo pánico y corro hasta llegar a la calle Yerbal. Miro una casa y recuerdo cuando iba al Industrial, entonces sacaba fotocopias aquí. En esta casa había un estudio de arquitectura y podía sacar fotocopias. Ahora me paro frente a la casa que parece otra. El sueño es en cámara lenta. Se abre la puerta y salen personas con pasamontañas y armas largas quiero huir, pero me toman prisionero. Me colocan contra la pared, y me fusilan. Veo venirme las balas despacio, lentamente me penetran en mi pecho. Los proyectiles están fríos y me van cortando las tripas. Caigo al suelo, pero no siento miedo. El mas alto del grupo comando me da una tarjeta, la leo y dice: Fuerzas Armadas. Me toma la cabeza por la nuca y me dices: “No te asustes, porque en realidad no estas muerto”. Te dimos una demostración de nuestro trabajo. Te podes ir... Vas para tu casa no? Vivís en Calderón de la Barca no?. Bueno vamos... subí al jeep que te llevamos...



BACKSTAGE
Vamos a llorar nuevos personajes. Porque la gente está tan desvencijada, que ya ni se acuerda como era el amor de pareja.
Entonces vamos a llorar nuevos personajes que amen, que vivan el amor y lo disfruten.
PIAZZOLLA Y LOS ARGENTINOS/ BUENOS AIRES 1960

Cuando Piazzolla sea popularísimo, (aceptado y amado), el argentino empezará a crecer.
El tango no evoluciona porque el argentino no quiere asumirse , no quiere crecer. Tiene terror a los cambios, a saber su verdad, su identidad. El tango no evoluciona, salvo Piazzolla. El resto no quiere ser, le asusta saberlo. Por eso niega todo, por eso muchos niegan a Piazzolla.
El tango es la vida del argentino. Es su termómetro. Cuando se abra el tango y se fusione con otros ritmos como lo hizo Piazzolla, el argentino se abrirá como un capullo mental. Crecerá, creará y cambiará. Dejará de ser tan niño.
TODOS MIS MUERTOS
TODOS TUS MUERTOS / Melancorondó

La noche estallaba fantasmal entre balas y sirenas. Los muertos hicieron una ronda en Plaza Flores y transaron con Barry White/ Barry’s theme . El muerto joven hizo pareja con la muerta vieja y danzaban alegres al compás batero, flexionando sus lúgubres rodillas. Sus ojeras combinaban con risas macabras. Espectros felices, eso eran con los últimos pasitos de moda. Después se encaminaron en fila india hacia Boliche. Los que murieron de cáncer se tomaron de la mano con los infartados, y los de paros masivos, rockeaban muy fuerte. Ya en el local bailable, ingresaron otros muertos con agujeros de balas, y por sus orificios comenzaba a fluir sangre percusiva, sangremúsica. Extraña combinación de rockmuertos y sangresoul, y bluedesesperación y miedo masivo y muerte colectiva. Rápida, de persecuta y balas contaminadas de odio. Algunos traían sus tripas en las manos y en los hombros para no arrastrarlas. Las guitarras resonaban putas y ebrias encubriendo los crímenes de juventud. Las uñas de los fantasmas violeros eran lamidas por los muertos. La música, velada cómplice trataba de tapar los asesinatos. Y Boliche, amaba a sus difuntos.
“Vamos muertos queridos, yo Boliche los hago bailar en mi vientre lumínico, los despido con alegría. Ay país, cuánto me duelen tus muertos disimulados y tapados. Dale rock todo vale, descubrí a la muerte. Vamos noche, vamos música, yo me hago cargo de todo”.

SANDRITA/Solo 2

Sandrita salió a bailar con su soberano y nacionalista culo. Adornando el boliche a pleno, al ritmo de “Superstición”, Stevie Wonder era su horma. Ella pensó “Te amo Stevie, todo lo mío para vos”. El aparatosofeliz culo de Sandra caía al golpe de batería. Y remoloneaba como un fuelle en cada golpecito del platillo. Algún taquero, creo que fue Jorge Rafael o Eduardo Emilio, gritó: “Viva el culo”, y se lo merecía Sandrita. Después le colocaron un spot y se arrimaron otros culos. No le hicieron sombra, el culo de Sandrita sí asombraba a los que planchaban.
Sandrita toda para mí y para los somnolientos habitués. Te amo, te doy todas mis luces para embellecerte. ¡ Vamos naifita de la noche, mi dulce María de Buenos Aires!
Vamos, fuerza. No es cierto que pese a los milicos se puede ser feliz? Vamos, desarrollá tu telaraña de imaginación para los hombres llenos de deseos.
Vamos Sandrita, viva tu culo!, aunque el dolor nos colme y siempre nos pida documentos.

DECLARACION DE AMOR DE JORGE A VALE EN CASA DE VALE ENTRE FOTOS DE BAILARINES ESPAÑOLES / LARGHETO BESADO
Jorge te gustó el show que hice de la Pantera Rosa?, sí me encantó, querés que ponga a Barry White? “Eres la primera la última mi todo”, “You are the first, the last, my every thing”, bueno dale, decime que me querés…, te quiero, más, te quiero mucho, decímelo muchas veces, te quiero, te quiero, te quiero! Que loco que estoy. Quererte a vos un bailarín coreógrafa, y qué somos marcianos, no pero…, pero qué?, nada mi amor te quiero, te quiero como dice el negro éste. Eres la primera la última mi todo.

SOBRETANITASONIA/ CONTRAPUNTO/

Boca sobre boca. Asimetría de lúdicos besos. Las lenguas se detectan, se sorprenden. Se transmiten energías. Labio inferior de Tanita busca y aprisiona labio superior de Sonia. Sonia ríe es muy fuerte lo que siente. Batido de saliva y whisky. El alcohol adormece las papilas gustativas que se intercambian sensaciones. El aliento invasor de la Tana cede ante el de Sonia. Su energía es irresistible.
Boca sobre boca. Se conocen , se presentan, recorren sus regiones capilares. Los chacras emanan energía. La maravilla, la tensión en todo el cosmo de sus pieles. Dos universos saboreando, descubriendo, presentándose. Por momentos dos guitarras sensuales a punto de explotar, vibrando todas sus cuerdas.
Ahora Sonia se sienta al borde de la cama y se saca los lentes de sol. Cabeza inclinada mirando a la Tana que está arrodillada junto a ella. Le toma los brazos y alternando la lengua en los pliegues de los codos y sobre ese camino rosado de su piel, ella cree que va al cielo.
Pero es Sonia su universo que la mira y la lleva hacia ella y la Tana se deja tomar y cae sobre Sonia, que ahora es una selva de poros. Besos exaltados. Los cuerpos son volcanes en erupción. La lava y las lenguas recorren llanuras. Enardecen los sentidos. Muere el pensamiento. EI deseo, dictador, todo lo comanda.

17 de Octubre de 1945/ Bemolado

Un hombre llamado Carmelo Bereta corre por el puente, a su espalda Dock Sud y otros miles. Corre a buscar a su líder, a salvarlo. A su coronel Juan Perón. Cruzan el Riachuelo ingresan a la capital hacia la Plaza de mayo. Un hombre llamado Carmelo, primera generación de Argentino, Corre hacia la libertad, hacia la esperanza concreta, que ese Coronel llevaba a cabo. En la plaza siente los pies inflamados, rojos y ampollados. Los refresca en la fuente, cerca de la Pirámide.
Carmelo, hijo de Gino Carmelo Bereta, le contaba la historia del Duce...
Carmelo brinca y grita junto al simpático Coronel que saludaba a su propia utopía de barrio y a la nacional que estaba naciendo, construyéndose. Carmelo corre feliz, tiene un hijito llamado Jorge y una buena esposa. Corre por las vías del tranvía, ya no tiene vos, afónico se abraza con sus compañeros de lucha y habla con sueños. Toma vino del pico que un amigo de "La Maciel" le ofrece, nunca fue tan feliz.
"Cuando le cuente en casa a Eleonora del Coronel...”
Carmelo corre enceguecido de puro feliz por Irigoyen, dobla en Perú. Ahora vuelve a tomar del pico y corre por Bolívar. No ve el tranvía que viene. El motorman tampoco lo ve, va cantando la marchita. Entonces es arrollado. Seccionada su felicidad. Del anillo de su dedo anular se enrosca el boleto.
Sus lentes astillados quedan parados mirando hacia la plaza.
Su cara peninsular,"Palermitana", aún guarda ingenua felicidad.





MAGNUM 44/ LA FERIA DE LAS BALAS/NOVIEMBRE 1976

Balas, proyectiles y cápsulas.De cuarenta y cinco, Brownin y Siete sesenta y cinco. Revólveres, pistolas y una granada plateada para guerrilla urbana.
Todas las marcas y diseños, para largo y corto alcance. Armas para sediciosos y libidinosos, de coleccionistas y ametralladoristas.
Balas de corazón de mercurio y labradas en cruz, todas ocultas allí, en mi cuarto siniestro del fondo.
Doce de la noche. Fin de mes. Final de Primavera. Los maillots con los hombros descubiertos hacen mi noche.
Hombros redondeados y cálidos. Huesudos, hambrientos y sedosos. Todos juntos bailando al son del "golpe". El "golpe" aquí y allá. El “golpe" bailaba en las bocas de los trasnochados, junto al wiscola y al vodka con ananá.
La ginebra se deslizaba en los labios con sabor a "botas y a soles" de bronce y sobre el paño verde las "estrellas" plateadas: una sola, dos juntas, o tres en hileras sobre hombros, cadenciaban al rock y al gin.
Las botas bailadiscos, ya no tenían la exclusividad de la noche.
Otras botas entre el humo y el delirio del soul. Esas no habían sido invitadas y perturbaban el alcohol desprendido entre palabras confusas. "Esas" y las "otras", las que pisaban fuerte en el compás feroz que olía a marcial. Aquellas que me hablaban de orden...
Alberto! Pará! no corras todavía que acá traigo otro chumbo... Mama mía!... qué es?..., el barman sonreía con algo de bronca.
A ver... a ver...es una magnun, tío. Sabes la guita que vale... quién te la dió?... esto no va mas! ya ni sé donde ponerlas... ves? Las guardo en las estufas, y en la caja fuerte. Mirá, fíjate. Así sabés encontrarlas ... cinco acá, y tres allá en el cajón. Y acá en esta caja cinco más...

Que despelote Alberto!... tenemos que parar la mano!...Por ahora pongámosle un cartelito con el nombre de cada dueño, a ver si damos alguna equivocada y hacemos un bodrio que nos cagan a tiros!... dijo el tío.
Bueno, dale, cortemos esos cartones y se los metemos en el aro del gatillo, dijo Alberto, dale tío, anotá. Brownin, chofer gordito de bigotazo, ése de la central. Treinta y dos plateada, milico de la provincia.
Ah, che. Ojo con ese que no me gusta nada, me empezó a garronear copas, aclaró el barman.
El Magnun es de uno de cordineta, ese flaco pintón de bigote pelirrojo; ese que vino con el petizo compadrón... esos pagan las copas?, preguntó Alberto.
Sí, ése las paga. Ya se tomó como seis. Me dijo que lo llamemos si tenemos algún problema de borrachos o matones. Sabes la manija que tiene... Es chofer de un capo grande... Anda a tocarlo, eh?...
Y ésta Browni? pregunta el tío, es de Jorge, el zumbo de coordinación ¿qué Jorge?, Jorge Bereta, amigo del comisario que viene siempre con el subcomisario , el Gordo Bersa, dice Alberto, lo ubicás? No! es ese que siempre habla con Valentino y se lo lleva en pedo en el Falcon rojo? Si... Alberto pensó un instante en lo último que dijo el tío, luego habló nervioso: No! Mirá... dejá, no lo llames nunca, no le pidas ayuda. No hagamos lío con los otros canas de la comisaría. Olea me comentó que ellos tienen pica con los de central. Aparte a los canas les pagamos bien. Que labure él con los borrachos, concluyó,
Che, pibe. Vos sabes que desde el golpe siento miedo, que se yo...tantas armas... tantos polis acá... El otro día estaba Kuta, el negro de la villa, dicen que es chorro. Conmigo se porta bien. Sabés, estábamos charlando en la punta de la barra, meta hablarme de Bill Halley... que se yo... y en eso vinieron dos tipos de traje, morochitos, de bigotes finitos. Entraron a junarlo en una forma... te lo juro, ya tenía los plomos metidos en la panza. Pelo me dijo que eran de la poli... Y... pasó algo?, dijo Alberto. Nooo..., agrega el tío, el negro es divino, chupa como loco. Invita a todas las minas. Pero uno no sabe en que anda. Después me dijo: "Tiito, prepárame el último trago que me tomo el espiro"..., menos mal que se fue, respiré...
Y nosotros tío?... con mi hermano andamos con el culo a dos manos.
Veo credenciales por todos lados. Carnets, siglas, me conozco todo los rangos, las jerarquías. Me tuve que aprender de memoria todos los apodos de los choferes y custodias. La otra noche vino uno y en el tumulto me mostró un carnet de Nueva Chicago. Y se mandaba. Decí que me di cuenta y lo chapé del brazo. Le dije: adónde vas, flaco?
Chapeadas a mí, no! Y ahora te las tomas, aunque me pagues entrada!
Mira tío... Yo también tengo miedo por los que nos dejan el arma acá. Esos que andarán bailando con un kilo de fierro en la cintura...
Pero se les notaría... dice el tío.
No, qué se les va a notar... hay pistolitas que se las escabullen en cualquier lado, no, tío, no nos daríamos cuenta....
Decepcionado, Alberto cerró la puerta del cuartito.
Bigotes, bigotes. Veo bigotes fizz y batidos con gancia. Espesos on the rock, impregnados en séptimos regimientos. Con cola, con pomelo o naranja mezclados dentro de una coctelera.
Los bigotes llegaban y a veces, sonreían al entrar. Otros exigían o se daban fuerza con una sigla. Nunca pagaban entrada.
Solos o en grupos subían las escaleras. A veces, pedían permiso...
"The Shoking Blue” rotando en su placa, oficiaba de anfitrión gentil.
Conocía la situación y la compartía. Pese a saber que "yo" estaba infiltrado por el bigote, ofrecía a "ellos" el set. Y ellos invadían las pistas. Los finitos y recortados bailaban con moderación. Los espesos y descuidados lo hacían con desparpajo. Los de tipo oriental se movían en acto meditado. Pero todos sin excepción zarandeaban sus pelos en la misma dirección...
Igualados. Sistemáticamente estructurados. Todos, los rubios, los morenos, castaños y pelirrojos.
La chaqueta plateada y los anillos brillando en sus manos. Donna Summer rotando decía:"A Love Trilogy, Preludio de Amor", "Come whit Me" respondían: Socorro, ayuda... quiero "Las órdenes del Dr.M, La Douglas rotaba, los bigotes insistían: tengo un hombre en mi mente...
Todos, excepto algunos, bailaban la noche sin pedir permiso.
El tema "Ametralladora", "Machine Gun", de Comodores fue desenfundada.
Y como un percusivo vómito remachaba en lo intestino de "mis entrañas"
El recelo estaba en el aliento de las conversaciones de mis habitúes.
"Las jovencitas son mi debilidad", "El choque" y "Fuego", flotaban en la densidad de mi noche. Esta, no autorizaba todavía el ingreso de este nuevo personaje deshabituado a la secta del "zapateo" y espeso "fachear".
Cortala Lacombe! Un día te va a fallar el seguro y me vas a reventar las bolas! Terminala con gatillarme la Browni entre las gambas!, gritó Alberto. Con rabia y susto empujó al custodia por el hombro.
Está bien papito!, lo que pasa es que me gustás mucho, uno de estos días te reviento..., tenés una cola divina..., le contestó el custodia , abrazándolo por detrás.
No, en serio! Vos jodé nomás con el chumbo. El día que te olvides de ponerle el seguro, vas a dejar de manejar el Falcon, y te vas a joder porque acá está lleno de testigos... Sos un guachón! No sé cómo te bancan en la cana!, acotó Alberto.
Papi, vos no sabes de quien soy choferato, a quien saco a pasear todos los días. Quien me chamulla de atrás todas las semanas... A mi me sacan la "chapa" con un balazo en el cráneo, y agregó: bueno negro... no te enojes, hace tiempo que paro en tu boliche. Nunca te traigo problemas. Aparte ya sabes, si tenes lío me llamas y listo.Lo llevo a dar un paseo...
No gordo, en serio, cortala! Anda a ver al Tío, y dejá la máquina en el cuartito, acotó Alberto.
Ok. papi!... yo con vos no quiero ningún problema, entendés?...
Se fue el grandote dejando el ruido de un beso en el hall.
Alberto furioso llamó a Pelo y le dijo: el domingo pasado, éste subió y saludó. Cuando iba entrando apoyó una granada antisubversiva en el mostrador. Yo sacaba entrada y sentí un tic-tac de reloj. Lo miré y se reía. Le dije: qué trajiste gordo?...En eso pegó un grito de ataque, viste, y salió corriendo. Sabés el desbande que se armó. Bajaron todos, no quedó nadie... Yo me fui caminando hasta el balcón, porque no creía que fuera tan loco. Y no lo fue. Sacó la cabezota por la puerta, por un ojo del gato y dijo: "Se asustaron chicos?... Sabes las puteadas que recibió. Anda a decirle al Tío que le cobre todas las copas. Que si trae granadas de broma , yo le voy a meter cianuro en la copa.
Estado de sitio con sensación a ley marcial. Miedo a la razzia por mis pasillos. El tambor redoblaba junto al paso de ganso, comenzaba a contrapuntear con el ton-ton del afro-jazz-rock.
Se oía lejano, pero estaba presente, mezclándose con Joe Kooker y Paul Mc Cartney.
Eran otros sones. Marciales sones que jamás llegarían a los diamante de los pik-up de Corcho. Aunque tácitos, vibraban en la mente de los milongueros.
Esos sones llegando, ese tambor marcial, lo ejecutaban hombres fuera de ese ambiente y "pesaban".
La idea fija rondaba en todos sin excepción y el "golpe" y sus "pasos" pateaban feroces en mi set.

Alberto penetra el Vientre musical. Traspone el gato que oficia de puerta y éste parece estar al acecho.
"Al Stewart y su: Year of the Cat" lo reciben. Al dueño le agrada el tema, se apoya en el borde de un asiento y escucha. El timbre de las voces ingresa a sus tímpanos junto con la música. Lo agrede.
...Hacela corta, te digo que yo no fui, fue ése que la chapeó.,,,
...Lo viste a Manganeta?... se quiere ganar esa flaca que está con el taquero...
...Gallega, Gallega vení! Vamos a patear!...
...Perico y Tumba, los imbancables!... ahora están en policías...
Nene sacá los pies de los asientos!....Dale...qué, te viniste rali?...dale yutón..,
...Alberto! Decile a Corcho que cambie la música!..., que es muy botona.
...Dame un trago loco...anda afánale una copa al tío...
...Escúchame logi, te digo que era un Fiat y los reventaron a Itacasos.
Los vi yo, fue en Lacarra y Rivadavia. Un Peugeot se estrelló en Yerbal junto a la vía, eran las seis de la mañana....
...Che Consolata? lo viste a Piteo?.•.Sí...SÍ...Está vomitando...
...Qué haces Alberto?..., saludó Pelo al dueño.
...Terminaste de tirar tarjetas?
...Sí, tiré otras doscientas... Escúchame Alber, andá con ojo que anoche hubo allanamientos en Tarot. "Tremenda razzia, suip. . . suip. . . Todos adentro. Pararon dos colectivos de la línea cinco para cargarlos. Serían la dos, yo estaba en Expopizza dándole a una de roquefort. Pararon las lanchas y una pick-up del ejército. Se bajó un ofiche y empezó a dar órdenes. Se apagaron las luces del frente y entraron a cargar a todos. ¡Hasta los dueños! Había terminado la pizza y vi que enfilaban para donde yo estaba. El Loco Pisingayo, que estaba conmigo me dijo: uyl vienen para acá y también levantan del Tourbillón. Y así fue. Qué espectáculo, vos sabés todas las milongueras arriba del camión del ejército, ninguna bajaba de los cincuenta y cinco por lo menos. Nosotros rajamos como locos.
Che Alberto, me das un vale para un cinzano?...
Joe Tex irrumpe con su temas "No voy a golpearme más "... El, negrito desde su disco ocupa el set. Los bigotes se retiran, no aman el ébano cantado. .. Otros ocupan su lugar: ahora todo es un archipiélago de islas de colorete y un balancear de alas de pelos. Son pálidas marionetas madrugándose, todas cadereando su putanguerío...
"Ain't gonna bump no more... No more... No more...
Los bigotes circulan, pero están desarmados, a veces sienten miedo. Igual siguen su camino.
Requisan, palpan, son una nueva bacteria en el ambiente.
Las bandas de Rosko y Deep están en el anonimato de la penumbra. Viven su noche allanada. Por eso sus muñecas, las que manejan habitualmente están en libertad de acción. Algunas se conectan con los bigotes, les enseñan los últimos pasos. Manejan a estos toscos muñecones desarmados como quieren...
Entonces los maillots con sus hombros del verano, acarician el pelo del represivo. Lo seducen con su caderear inmerso en el "swing del negro"...
Ellos aprenden rápido. Pronto entienden y pretenden establecer normas en lo ya establecido por simbiosis bolichera...
...Parala hijo de puta!! Rati de mierda!! cómo le vas a patear la cara desgraciado, si te quito la mina es porque te falta resto!! Rolo! Vení! Llévalo al baño y llama a Alberto y Fernando!, gritó Darío a Ángel, sacándolo de la pelea. Furioso lo escupe: cerdo! Vení acá! Pégame a mí , si tenés bolas!...
...Parala Darío que anda calzado!!, gritó Deep metiéndose en el tumulto. Carmen que fue el motivo de la pelea fue al baño para ver á Angel.
...Pero?... qué calzado ni calzado!! Tomá! Tomá!
...Cuidado con la máquina!, insistió Deep manoteando la cabeza del muñecón de bigotes espesos.
Tres sombras cayeron al piso, las de Darío, Deep y el represor que era alto y pelirrojo. Seis manos forcejeaban el revolver. El pesado Magnun plateado brillaba entre rostros de violencia. Su caño subía y bajaba entre fuerzas encontradas.
... Llamen al custodia Emilio y Rafael, gritaron desesperados, corrían a buscar a los dueños que en ese instante estaban parando otra gresca entre borrachos.
El caño del Magnun estaba indirigido, lo amarraban los tres que luchaban. Su mira daba en el techo, después sobre la alfombra roja, recorriendo su estría la histeria del tumulto. Buscaba una víctima.
El dedo no podía ser calzado en el gatillo. Darío se lo impedía, mientras Deep le pateaba la cabeza al policía.
...Corcho cambiá la música, ordenó Alberto así todos van a las pistas otra vez.
En el reservado del fondo había transcurrido un minuto de pelea por el arma.
...Pará, soltá la máquina!, gritaba un habitué.
Fue tarde. El alcohol bloqueaba sus sentidos. El estruendo, increíble estampida seca de la bala que salía ciega, entre mis tripas luminosas. Rebotaba en mi columna de hierro, encontrándose de perfil y horadando el hormigón de un asiento.
Un segundo proyectil parte con ira, pasa entre las piernas de Alberto clavándose en el taco y el talón de Rafael. El tarjetero sintió que le pateaban la bota y cayó. Otros se desplomaron del susto.
...Fernando, Alberto, no me pasó nada, me arrancó el taco, ahhh!
Cayó desmayado al verse la sangre en el talón. Jorge Rafael logra al fin patearle el arma, rodó, humeaba caliente.
...Vos estás revirado, te rajan de la repartición...
...Dejame vos guardabosque, ya vas a tener noticias mías, vas a ir a vender cubanitos, cabito barato.
Logró zafar, se llevaba el plateado Magnun. Su compañero ya había huído antes. Nadie lo detuvo, mi gente buscaba refugio en los asientos, El bigote huyó, la penumbra lo encubría. El guardaespaldas sabía que ante tal situación ni una estrella , ni dos ni tres, ni un sol de felpa se jugaría por él. No estaba en servicio, y menos por una pollera. Por eso escapaba como un chico asustado. Adentro estaban cinco desmayados por el shock y una blanca humareda por donde aparecían los bailadiscos como fantasmas en la neblina de la pólvora. También las duendecitas de jean con rimel chorreado. El tarjetero Rafael despertó. Fue atendido en el cuartito. Se le vendó el pié y llevado al hospital. Asesorado por los dueños y canas amigos debía decir que se cortó con un alambre de púas. Debía ser así por mi bien. Debía ser así para que todo siguiera funcionando.
...Claudio andá a la puerta , decile a la gente que no se vaya, regalales copas, inventate algo para que se queden. Tenemos que seguir, ordenó Alberto.
"Yo estaba desquiciado. El disk-jockey revoleaba temas de surco en surco. Nadie bailaba, caían temerosos en los asientos. Vi a Alberto buscando a su hermano. Fernando qué hacemos, cerramos ya y listo?, estoy acabado, no quiero más lola. No ves, se van todos, los baños no dan a basto, el guardarropas explota.
...No carajo, eso sería darle el gusto a los milicos quilomberos, no cerramos una mierda, exclamó Fernando.
... Y qué hacemos?
... Que hacemos ahora?... Provocarlos, desafiarlos. Si bajamos la cortina le demostraremos a todos que tenemos miedo. A mí los taqueros y los ratis no me importan, si me importa nuestra gente. No entendés que los bolicheros tenemos fama de coraje. Tenemos prestigio en la noche, somos algo que ellos quisieran ser. Se fabrican un mundo alrededor de nosotros, y nosotros le hacemos el juego... Vení, boludo nosotros dos somos la reminiscencia del oficio, pero decadentes... Vení vamos, que están temblando de miedo pero tienen bronca porque todavía no se cansaron de rockear. Vamos a darle leña que el boliche tiene resto.
Cerraron la puerta de la oficina, impartieron algunas órdenes a las custodias y más serenos subieron a mi cabina adiamantada
... Corcho deja de temblar y dale que acá no pasó nada. Dale que nos jugamos el boliche. Tocales el alma milonguera, mirá que no quiero perder.
EI disk-jockey oprimió botones. Mis ojos sonreían de extraña manera. Mis luces buscaban a los jefes Deep y Rosko que estaban entretenidos entre “muñecas asustadas”. Mis flashes hablaban de duelo. Mis luces negras nuevamente albergaban a los desolados. Los rojos palpitaban de excitante placer, junto a los twisters ahuyentando el miedo. Ahora mis bafles secuestraban y un top se balancea, otro maillot lo envidia y su hombro busca la pista. Arrastra a un fachero cansado. Una muñeca mira a un stone, este sonríe. Van al centro de mis ruidos. Dos botas cargadas de dibujos violentos se paran. Giran, taconean a ritmo, patea el tobillo de una sandalia verde y retoman la pasarela hacia mis focos. Todos lo siguen. Las botas de Deep rotan como nunca. En la cabina "Hendrik y Grand Funk" giran. Sobre la mesada esperan tumo la "Summer y Bee Gees”.





AMOR Y CAOS DE UNA PAREJA DE ESPECTROS

Boliche 03 hs./ Gira Saltarín Jack Flash enloqueciendo a mis milongueros, naifas, gretas, puntos, danzan / Mi noche es turbia babeada de alcohol / Huele a vómito y a sudor /Veo a Tomás y a María Glicina tocando el piano / Lémuras manos duendes apariciones me colman/ Veo guitarras duenderas que me quiebran / No puedo manejarlos / Don Tomás enamora a María Glicina / Lamen las brumas de lo sombrío / Floto en aromas de difuntos / Ellos se besan y enlazan sus almas/ Aspiro su aroma a fantástico sexo / Todo se torna eróticamente exótico / Las naifas ramerean / Escucho un largo foxtrox (El Sheik) que nunca concluye / Ya todos danzan desnudos en un rezo a sexo grupal / Tomás y María Glicina ríen con ecos de eternidad / Los espantajos me colman / Mi corazón retardado de velocidad arrastra con desdén las añejas melodías / Oh! mis fantasmas, cuánto sexo, dolor, terror, espejos rotos, cuanta quimera!









PARANOIA PUNTILLADA

Tanita escucha comentar a los canas de seguridad Jorge Rafael y Eduardo Emilio, como torturan a los guerrilleros partiéndoles los brazos a martillazos. Se va impresionada al baño. Los otros policías escuchan atentamente. Uno dice: “que se jodan, ellos amasijan a los nuestros”. Tanita tiene arcadas, llega Sonia y le sostiene la cabeza junto al inodoro. Tanita le cuenta lo que escuchó. Se abrazan y sienten miedo por los canas del boliche.






UN JUEVES (POPURRI)

Sucedió que los dueños autorizaron un festejo para los máximos habitués del local, los que paraban, los que se trompeaban con la competencia, los que repartían tarjetas, los de fierro. Los que se zarpeaban por las mejores chicas. Los que garroneaban la entrada pero colaboraban levantando vasos rotos (aunque a veces se divertías pateándolos ).
En realidad era el cumpleaños de Sonia “Sasha” como la llamaba Ángel. Se decidió que todos colaboraran para acomodar las bebidas y al terminar, limpiar el local.
Se apagaron las luces exteriores y se cerró la reja. Pese a todo alguno que otro se infiltró. El cónclave de noctívagos seria: a las 21.30. Comenzaron los embates contra la reja La que más gritaba era Muñeca de Trapo que le daba pataditas en el culo a La Piojo, que no le salta el último pasito. La otra Piojo se lo apretaba a Moscón que ya tenía la musculosa toda desvencijada. Esponja daba saltitos con el tambor del tema "Venus" de "The Shocking Blue". "Venus" abría la noche. La Gorda Alicia (ya borracha) perseguía a Termidor apretándolo contra el gato de chapa, balbuceándole: "Monstruo, me vas a violar o no?". El chiquitito intentaba escapársele entre la bambula de la túnica y la purpurina. El Gordo de Génesis, grupo musical revoleaba el bombo y la pedalera para entrar. Se abrieron las rejas, Ornar el negrito plomo del conjunto gritaba: che boludos, no me pisen los cables. El enredo era tremendo. Pinocho, Patora, Consolata y Joe repartían arrebatos de cross de derecha. El negro Molina, Ojo de Agua y Las Ladronas empujaban para arriba. La Briganta, Pelusa y Charlo bailaban a los empujones a Carl Douglas "Kung Fu" peleando. Sus comportamientos no reflejaban la mínima ética: flatos, gases, cornetillas, pedos, recontrapedos olorosos y de estruendo. Horrendos pedos que con todo descaro desparramaban en la bella noche. Al ser una: reunión informal la cofradía no tenía reglas. Las Panaderas gritaban:
Led Zepelin "Daior Maicor", "Escalera al cielo". Piteo, la Ojona y Cuoco Nono (comerciante de la galería) le rezaban a Corcho que pasara a Pastoral "Lustrabotas de Avenida, Girasoles de Papel, En el Hospicio". Tumba y el flaco Drácula armaban perritos. El Principe Valiente y Viborón pateaban rock.
Y "saltarín Jack Flash" fue llamado, adorado y bailado.
Churrasco, Sartén, Mosquito y Claudio encargados de limpiar los vómitos y de encajar los inodoros arrancados a patadas” así se ganaban las copas", arremetían contra cuatro naifitas que pidieron entrar.
Eran de "Drácula", la competencia, Después zamarrearon los candados otras seis que eran de "Tarot", Más tarde subieron otras cinco de "Musikats". Carlitos Bebeli y Oscar Tomado saltaron por los techos del cine junto con el acomodador, en el momento en que empezaba la película “Infierno en la Torre”
Con estos cofrades la rockeada comenzó furiosa: Hollies;"El día en que Carly Billie mató al loco Sam Mac Gee". El señor Granadino, dueño del cine empezó a gritar que el sonido era demasiado fuerte y se metía en la película temblando el edificio, le rebolearon una botella de sidra. Los maldijo y juró hablar con el dueño del local.
Al rato.llegó la yuta, de civil algunos y otros con patrulleros. El patrullero se fue con una botella de wiskie, los de civil guardaron sus armas en el cuartito garroneando a la tía al mejor estilo. Los custodios Eduardo Emilio y Jorge Rafael eran los anfitriones de la corporación policial. Todos en pedo tras los culos más desopilantes del barrio. Entonces el alcohol viejo como el mundo comenzó a desbordar las ansias reprimidas. Carmen y Patora se dedicaron a calentar y desnudar a Jorge Rafael, y Sandrita y la Ojona a liberar de sus prendas a Eduardo Emilio. Se sumaron dos cabos haciéndole el coro y baile, una especie de Chorus Line de barrio, todos en pelotas con pitos, cornetas y matracas, no faltó el papel picado en el wiskie a canilla libre. Fue un streptease muy rápido. Se arrimaron pelucas. Pronto la delegación policial bailó sobre la barra al mejor estilo neoyorkino.
Mosquito se pintaba la boca con rouge.
Sonia para apagar la velitas subió con la señorita Davidson rugiente y olorosa. Se paró sobre el asiento y cantó la marcha peronista. Todos corearon ya bajados de la barra.
La alegría duró poco / sólo la mitad de lo que se esperaba/en la entrada penumbrosa un martillazo hizo trizas el candado/ y sobre la puerta del gato apareció un escudo dorado que brillaba sobre una gorra y muchos botones brillantes/ el taquero en pleno con su muchachada facha caracúlica/ grito, órdenes, tiro, fogonazos, corridas como ratas ciudadanas /los canas bailadiscos con sus culos regordetes trataban de esconderse entre cajones de gin (demasiado tarde).
Rivadavia, colectivo, todos en cafua / a Jorge Rafael y a Emilio alguno le alcanzó a revolear los pantalones / nadie se preguntaba porqué "La vi parada ahí" seguía girando con las luces reglamentarias/ Boliche, pálido, bostezando / la fila india hacia el colectivo 86 de la Rastreador Fournier fuera de línea / A Sonia la montaron a su moto a patadas en el cubito dorsal / ciudadanitos de quinta, borrachitos, payasos a toda risa recibiendo patadas / la junta militar no entendía de festejos/ la 38 estaba aburrida y tenía órdenes de limpiar el barrio.
(En realidad dicen las buenas lenguas que la Comisaría estaba muy sucia y la cofradía amaneció lavando los patios, los calabozos y la oficina del taquero).



ADAGETO DE MATONES AL ALBA
Balanceo, los cuerpos hechos sombras se arquean en el alba corrupta. Se alimentan de Browin y Weson. De “Saques” y gritos “Santana Guajira”. “Oye como va mi ritmo, bueno pa gozá”. Balanceo caliente germinales de orgasmos. Meridianos de coitos a flor de piel que sondean las caderas. Paralelos demenciales de rojos percusivos. De sangre coagulada y cha cha rock. Balanceo de parejas al rojo. De Falcon y “Usi” oculta en sobretodo. De whiskies “Santaneros” y balas y risas y llanto y bongó y conga y coraje solapado por el miedo y trompeta y vanos sueños y colorada timbaleta y bajo y llanto amordazado y Chicanos y puterío revuelto en negros erotismos. Entre canas en pedo y asesinos y ángeles degollados que amanecen con pistolas sudorosas y el son aquí y después trabando relación con el misterio y con la historia, con lo fugaz y caótico con lo que es y será cuento.



RAPSODIA CARMEN
Tus piernas acrílicas me cuentan sueños de pasiones en el desvelado amanecer. Amo tus piernas trompos erizados. Me apresan. Me secuestran conduciéndome a comarcas jamás sentidas. Llenándome de vida. Esa que jamás tuve.


OPUS 3

La puta camina orilla arriba por las zonas del local, busca, desliza su mirada. La sacan a bailar, y la puta baila como si no le importara. Pero a la vez es una vidriera, un escaparate donde se muestra: danzacaderason frente a los hombres. Es una bomba de tiempo una aplanadora de sueños. Una licuadora de penes, como algunos la llaman. Pero a Sandrita no le interesa, ella es dura, fuerte, operaria del sexo. Su corpulenta figura conlleva un esqueleto vivaz. Cambia pareja en la otra orilla, su escote es el mar y la arena sus pechos que quedan casi al descubierto a cada ola de humos de cigarrillos. Entonces “Cúlpalo al pony express” le encaja justo. Sandra es un tren arrollando caminos que devora miradas. Conspira con todas las lividos posibles y teje entre el humo sensualidades. Tramas de excitación de calenturas procreándose en estallidos pélvicos. Ella mece sus caderas pacientemente, sonsoneando en las trompetas sus rodillas.
En la otra orilla los huérfanos de sensaciones comprueban que ella tiene el poder sienten en su carne enardecida el impulso del macho. Ahora Barry White le calza justo.
Y: Sandrita danzacaderason. Pronto el monstruo de mil cabezas aviva pasiones, se inflama como las tetas de Sandra que saben que tienen el poder, el dominio de los hombres.
Sandrita, Helena de Troya de Floresta, tenés la fuerza sexual, el deseo más importante. ¿Quién te dijo una vez, que no eras nadie?
ODA AL ROJO (ANDAMENTO)

Rojo planeta incandescente (Tierra)/ Rojo vida/ Albarojo ocaso/ Rojo boite/ Rojo sangre en asfalto ametrallada/ Rojo cielo quemando - hace calor/ Rojas banderas/ Banderines rojos de las playas/ Infierno rojo/ Rouge en luchas labiales/ Rojo amor/ Amor al rojo/ Rojo vestido de puta/ Rojo para supersticiones/ Rojo para la envidia/ Rojo transfusiones/ Rojo esparcido en operación fracaso/ Rojo para verano vital ( antítesis rojo otoñal languideciendo)/ Rojo obertura de sexo desenfrenado/ Rojo lápiz/ Rojo pinturitas temperas/ Rojo colegio/ Olor al rojo plastilina primer grado/ Rojo melancolía/ Coches rojos/ Rojo para las discos/ Rojo máscaras/ Como maquillaje/ Rojoexcitación/ Rojo calentura/ Rojo placer/ Rojo acabe/ Rojo vida/ Rojo tinturas/ Texturas/ Sábanas rojas para la orgía/ Metafísica de trago rojo y del rojo a secas/ Altare Privilegiatum sin rojo/ Lágrimas de ketchup de! hombre pancho/ Altares sin rojo/ Sensaciones de muerte/ Labios rojos/ Carnes rojas/ Vinos rojos/ Rojo reflectores/ Mantos de luz roja/ Rojo reservado/ Rojo barra/ Rojas pasarelas/ Rojo boliche/ Rojo cabaret/ Muerte roja apuñalada/ Rojoadiós/ Despedida roja/







OPUS 34

Me dejaste mamá a Puccini, elección del alma para tu hijo. Me dejaste la armonía que entonabas a mi oído con tu piano. Me dejaste la dulzura de los sones, que disponías en mi espíritu de niño. Toda tu herencia; música, sonidos, percusión. La vida color rosa-música. Acordes que nutrieron todo mi mundo.
La herencia mamá: el flotar entre las pompas de las melodías sensaciones de tu vida. Yo quedé prendado, preso feliz de tu ensoñación de negras y corcheas. Entre valses y foxtroxs y tangos. Enaltecido por sonatas, exaltado por el swing. Todo esto, tu herencia mamá, regida por compases.





NOTA DEJADA EN LA REJA JUNTO AL LEÓN PARA SONIA SASHA DE TANITA (SOLO)


Tengo celos de la señorita Davidson (primero que nada). También tengo celos de Pink Floyd y Ravel y Piazzolla y Billie Holliday, Tengo celos de tu barra de motos, son más libres que yo. Estoy celosa, pues no sé como quererte, con tanta cosa que te hace feliz a tu alrededor. Estoy celosa de los chicos y chicas que te miran demasiado. Me siento como una dama de compañía con la cual hacés el amor y soy muy feliz, pero a la cual no puedo sujetar a mi corazón. Resolveme este teorema y llamame.












TOCATA Y FUGA EN RE MAYOR PARA EL MAYOR BOLICHE DE BUENOS AIRES
A MAU MAU
La noche de Mau Mau es noche de Arroyo y el negro control de la puerta a la gloria danzada con tacos de charol.
Camba, cambusa. "Noche garca" de garcas. Cúspide de los boliches con los reyes Lataliste. Noche de rock refinado por extractos, de narices respingadas. De musas negras: Dionne, De Roberta, de la Roos. Exquisito ambiente de minas inalcanzables. La noche allí es única. Dorada noche de gente dorada que brillan entre los tules azules de la madrugada. Elegidos duques de la noche. Que bailan y toman y piden sin ver precios de cartilla. Allí la cartilla se oxida, se olvida. Porque el vento es dios en la noche de soul.
Allí Aretha sirve los tragos de la "plegaria" y se "reza" ensoñaciones. Allí donde Graciela Borges y Federico Lupi fueron duque y duquesa en "Crónica de una Señora". Graciela la más camba en la noche Maumera.
A los hermanos Lataliste toda la gloria en el recuerdo.







ORATORIO DE BATIDAS (DUO)


Jorge Bereta, Katú, esquina Tourbillón y toda la batida/ Suben al Falcon, Katú como si fuera detenido/ Katú arriba del Falcon cuenta historias subterráneas de la vida social de Flores/ Katú siente miedo, se pone lentes/ Y Jorge Bereta lentes espejados/ Los lentes se enfrentan se hurgan, se sobrentienden, se descifran/ Jorge indaga: el mono la pasa?/ Che, el turquito es trolo?/ Para quién trabaja?, para un "sub"/ Mira que está el taquero detrás de todo esto/ Mira que no hay joda/ Si querés "collar abierto", libre "pedaleada" decline todo Katú/ Sabes de algún "extrema", guerrilla o bolche / Bolche, qué? cómo?/ No sé, no sé/ yo sé de billeteras que se me deslizan entre los dedos. Se de puenteos, de cortacorrientes de tramolla y de raje/ No... de política no sé nada. que sé yo de zurdos de mierda/ En serio, no sé/ Sí que la turquita la gira en Boliche y que la Estela y la Gorda y que Carmen, todas esas revolean la carterita/ El Mono de la villa de Várela entrega papeles/ Donde?/ Y creo que en Boliche y Je T'aime/ Y patea por Rivadavia y va hasta Ramos Mejía/ Decime?, tiene un 1500 azul/ Sí..,/ Ojo con el negro Hugo, el Mono que le dicen, anda de fierro, encañado hasta los dientes, Y Tumba lo ayuda/ Bájame, bájame acá en la Cuyana que si se enteran de mi buchoneada me zurcen con plomo.







PAUTADA
CITA CON LA MUERTE/ CRUCE VARELA


La muerte te convoca aunque vos no te enteres en un desconsolado camino. La muerte se viste de policía o gendarme o marino o de ejército. Para el tiro lo mismo da. La muerte tiene ahora chapa-credencial. La muerte ama el sol (aunque nadie lo crea), en un cruce te espera: Cruce Varela 16 hs./ 16 de junio de 1977. Las fechas se reiteran. El crimen elige fechas del pasado. Pero la muerte se equivoca, no es perversa. Y vos amigo te salvaste y yo también junto a vos (nos confundieron). Imperfección humana: pero fuimos vejados, ultrajados. Nadie pagó un cobre por esto.
Argentina jungla. Argentina ruleta rusa. Argentina terror.








OPUS 10
A veces pienso en el país en forma musical y me digo: que estas cortas democracias son como un adagio de libertad y paz, para que de pronto regrese un molto vivace autoritario con cadencia a tacos y botas. Esto es: pienso en una sinfonía autoritaria, pero creo que mejor suena como una danza ritual de toma del poder, de unos y otros en este gran y desvencijado baile constitucional.





La música será
mi primera y
última amante
John Miles

… Siempre me pareciste un animalito carmáticamente descolocado, en un ambiente familiar que no te correspondía. Dando zarpazos a todo el mundo para defenderte de lo que creías agresiones contra tu persona. Después, tu geografía familiar se extendió a la ciudadana, a la del país. Y ese animalito que sos vos, mi vida, estudió para ser un buen policía. Pero entonces tu paranoia crecía y empezaste a creer que todo el mundo en la ciudad eran tus enemigos, darling Jorge.
- Vos estás loco Valentino…
- Entonces los extremistas y subversivos te vinieron como anillo al dedo, para tu agresividad, cariño…
- Los zurdos! Por supuesto , a los zurdos hay que barrerlos paredón y después...
- Sos un represor...
- Qué?
- Que sos un represor…
- Por supus represor ..,
- Yo represiono, tu represionas, él represión, vamos a represionarnos, pero con amor, a mí no me importa la política. Dale, sácame como vos sabes la tanguita con los dientes. Vamos hijo de tu madre, reprimime las tetas y los cantos de la cola, dame con el sable corvo de oficial, vamos poli de lujo, yutón, cumpla ésta orden.. Dele a esta yeguita bailarina extremista lo que se merece…
- Vale, vos si que estás loca y me vas a volver loco a mí...
- A vos?, si vos ya estás crazy total, para que me saco la ropa. Vení mi Alain Delon, yo soy tu Luccino Visconti...
- Quién?
- El director de cine…
- Ese debe ser zurdo, hay que borrarlo paredón y después. Ese es italiano, no? Ese debe ser de la Brigadas Rojas ...
- Pero vos te sabes todo lo que hacen los zurdos?
- Sí, tomá mi zurdita bataclana...
- Ponete los lentes espejados que me vuelvo loca del todo, haceme un operativo en la cola, mi Michael Douglas en las calles de Buenos Aires. SÍ...sí... cuando sos así tan contundente, amoroso, te quiero con locura, my love polisman. Cuando sos así te perdono todo lo que sos y todo lo que haces...
- Sos total, sos una pata loca, histérica, cuando te rayas en los shows de Boliche y cuando estás a solas conmigo sos una psicóloga social, íntima...por que?
- Oh! Mi dulce canuto, mi Manix, que se yo...
- Decime, vos no serás extrema, no?









ATAQUE MAESTOSO A LA LIBERTAD/
CON POCO BOTÍN DE GUERRA

Falcon verde , Directorio, San Juan. Cuatro hombres (pasamontañas en los bolsillos de sus sacos). Falcon hacia el río. "Philugm Records A Super Advance Promotion". Falcon giro izquierda march. Salguero silencio de miradas y bocas. Todo ya pactado. "SSM 002 By DIPPY SíDE A Volumen dos". Medrano 1600.
- Área liberada?, llamando a base, área liberada?
-Positivo, luz verde,—Tres hombres y Jorge Bereta. Los represores se colocaron los pasamontañas. El empavonado y la madera lustrada de la Itakas brillaban. Brillaron sus ojos de miedo y agresión. Satán juega. Juega al terror en la vereda con el kiosquero que huye con la florista. Los pájaros persisten pero huyen. También el amor huye. Gritos, alertas, patadas en puerta. Los pasamontañas juegan un juego de terror. Espectros de lana negra. Nuevamente gritos de alerta. Adentro del departamento órdenes, odio organizando la escena. Revoleo de libros y revistas "Al piso, al piso, atale las manos, poneles capucha", una foto del Che es pisoteada, otra de Marks cae al inodoro "Tomá ruso ahógate", cae "El Capital" al piso, un policía se abre la bragueta y lo orina.
No hay botín de guerra, sólo algún electrodoméstico. "La patota" se lleva al matrimonio. Silencio de pasos y escalera descendiente. La vereda, las máscaras, el Falcon que "ara” el asfalto "Chupados" la violencia no deja testigos. Cae un crepúsculo culposo y el Falcon vira hacia Floresta. Córdoba, Estado de Israel, Gaona, Olivera y Falcon.
El Falcon atraviesa el portón, se introduce en la plaza de camiones. Todo huele a cuartel. Algunos de la patota conducen al matrimonio al subsuelo del edificio, allí son fichados, luego llevados hacia un área de pasillos y puertas donde las habitaciones son rectangulares de dos por cuatro. En todos una camilla y aparatos electrónicos de tortura.



DREAM

Sueño de Amor, Lyst





Jorge corre por pasillos interminables, oscuros y sucios. Corre a su perro Boby que se le escapa detrás de un gato. Se entremezclan los gritos de los torturados con los ladridos de Boby. "All Stewart Year of the Cat", copa el mayor espacio del sonido. Boby se pierde por los fondos siniestros. Jorge es alertado por un superior que deje de hacer pendejadas y haga su trabajo. Jorge camina junto al Oficial Jefe, le pregunta: "Qué tarea debo hacer"?. Toda la escena va deteniéndose en cámara lenta. El Oficial le enseña como se ata el cable al dedo gordo del pié, cómo se prende y apaga el aparato, la justa medida de la corriente, la tablita y le da el “lápiz”, ojo, no se pase de la escala que aquí está escrita. No exceda los límites que se le muere, Y el tiempo, el tiempo justo y necesario para que cante la Travista o Sur, pero que cante, ah! y anote todo en la libreta".
Ahora interviene en la escena Rossini "La Garza Ladra", su adorada música. Jorge se mira en un espejo roto y se ve con la picana en su mano derecha, balbucea a Rossini y mira a la persona a torturar, su rostro languidece al ver a Valentino en la camilla ensangrentada su boca y encías por la picana y sus testículos con moretones.
Valentino le toma la mano y le dice "Por qué a mí, vos., No decías que me querías"?. Jorge grita su incongruente terror y sale. Pero el Jefe le señala con el dedo que vuelva. Y Jorge vuelve y le clava la picana en el ano.
Jorge grita, despierta. Boby subido a su cama le ladra asustado. Jorge lo calma de a poco, lo abraza, le tiembla el labio inferior.





RELACIONES CARNALES (EXACORDO)

Era como una peste. El miedo era tangible, palpable. Se lo sentía en las conversaciones de mis habitúes. Con el miedo se conversaba, se tomaban tragos, se organizaban los bailes, con miedo me abrías y cerraban. Yo era un boliche adulto endurecido por la realidad. Tuve que darme mucho más a la gente, amarlos, protegerlos, porque dentro mío se protegían. La calle estaba enceguecida de crímenes, había guerra hermano contra hermano. Aquella alegría de los comienzos se había transfigurado en algo trágico-payasesco. La diversión y el baile tenían pareja, el miedo. Mi monstruo ya era algo lamentable, requisado, empujado, pateado en el suelo. Faltado el respeto, respeto? Ya no existía más. Volabas junto a una bomba o por ahí recibías metralla perdida de grupos subversivos, o la policía te confundía y eras torturado, o muerto por casualidad o causalidad. Soportábamos razias de la policía donde todo volvía a empezar (fuga de clientes a otros boliches). Soportábamos el poder fachista que azotaba los cabarets y discotecas como yo.
Pronto me di cuenta que el público me había convertido en Mausoleo, Iglesia de Sonidos, algo Sagrado. Pronto comprendía que éramos una tribu.




1977/ LOS BOLICHES BAILABLES
( Escrito pegado en una puerta del Boliche, Baño)
(Superdominante)
La vida que está toda prohibida, censurada o por ahí te matan y morís subversivo. La opción, vivir algo en los boliches.
Ahí por lo menos, por un rato se puede bailar al miedo.
Afuera la persecuta consciente o inconsciente de que te la pegan o de ser boleta. Adentro, algo de sueño, la ficción, el borre interior al dolor.
Afuera la calle, la realidad fea, dura.
Adentro del boliche, el pire, el trago, el porrito, los amigos, el rock, todo los que me sostienen.
Afuera la reincidencia de la malaria, los taqueros, los ratis, los falcon, coordinación federal. Los caños de las Itacas botoneando, recorriendo. Escabullirse a la Itaca. Subir a Boliche y pirarse.



(UNISONO)
LA IMAGINACIÓN AL PODER /ENTREWISKIESMANIFIESTO/MOLTO VIVACE/VIERNES
0.5 hs.

Vamos tribu del mañana. Arrasa con todo, con lo que ya tenemos y no nos sirve!
Vamos! que el mundo tiene que cambiar, borrando a la moral absurda.
A los moralinos de la hipocresía institucionalizada!
No dejen que a la ética se la fumen como a un porro manoseado,
Vamos tribu! abonemos la tierra del nuevo hombre. Vamos muchachada rebelde a terminar con esta forma de vivir: hacernos creer que nada puede cambiar.
Vamos tribu a las armas! a morir carajo! que nuestros cuerpos muertos sean semilla para una Nación más libre, justa y soberana. Viva Perón carajo! Perón o muerte, a la lucha.
Escrito en la tapa de un long-play con birome Mulligan-Piazzolla "Reunión Cumbre"








REPENTIZAR

La trama comienza Turca las pasarelas son tus rutas de castigo y felicidad, que te guían en el tumulto que casi no te ve, y ni te siente. Turca, tu trama te espera. La música: ella te busca, te llama. Las guitarras sensuales erizan tu piel sudada. El batero yankee te hace delirar tus piernas de rodillas huesudas. Turca, la poesía del vino del ayer, es hoy tu whiscola, tu jean. Y el humo, ése que sabe tanto de vos, te envuelve tenaz. Apareces como fantasma agónico entre las bambalinas de tu teatro. Teatro donde se representa siempre la misma escena. Vos caminando por las pasarelas hacia el set, y las putas delante o detrás de un hombre. Con la tranza en tu mochila como sino.








NOTA (OLVIDADA EN CAJON) DE VALENTINO A JORGE BERETA (TETRACORDIO)

Querido tano, mi morocho Sanmartiniano
Te quiero dejar también mi amor escrito
Quiero decirte que sos mi macho total
Que dejé de tener miedos estando con vos
Que me cuidás y no dejás que tome tanto
Que recuperé la ternura con vos
Que sos duro como piedra-tana, pero conmigo
Sos de algodón como "Platero" cuando me poseés
Que te deseo y te quiero como loca, que me copas
Que me enloquecen tus pizzas y al Bebí lo amo
Aunque sea un "boayeur", un mirón de lo nuestro
Te amo! Jorge cuidate por favor!

P.D.: Te quiero igual, aunque digas que cuando dirijo los shows parezco una pata loca y que cuando hacemos el amor yo me hago tu psicólogo en los mejores momentos.






SINFONIA / CONOCIENDO AL LEON
Juguemos en la bosque, mientras el lobo no está...
Tres hombres y una mujer corren por la calle empedrada. El ruido les da la hora y los apura más. Proviene del salón nocturno y dice: “Peligro Alto Voltaje”....Betti Wright, la negraza está girando arriba. Rota en su tema y canta: “There is the love”...
Fernando y Alberto, el barman y la señora del guardarropa están avisados. Corcho se les adelantó y libera la música.
Se detienen en el kiosco bajo el local, Alberto pide, gordo dame un jockey!
... Qué hacés bacanazo?, contesta el kiosquero.
... Dale que llegamos tarde! Tenés cambio?
... Cuánto querés?... mirá, tengo esto...te alcanza?...
... Sí! Sí! Replica Fernando, mientras el matrimonio encargado del bar y de la ropa abrían la pesada reja de Lennon, que parecía estar enojado por el retraso...
El kiosquero saca la cabeza por el agujero de vidrio y grita: la vereda está llena de minas! Cualquier gente! Que pinta los hermanos!
... Chau gordo después te mandamos una copa, contestaron los dueños, que sean dos! Hoy tengo compañía! Con la música de ustedes, y pongo una luz roja en el velador y tengo boliche propio! Viva la joda!
Al trote, dos sacos blancos subían las escaleras. Donna Summer desde su “Castillo Beduino los recibía, les cantaba su “Trilogía de Amor”...
Partió de la vereda un grito: hasta qué hora tiramos tarjetas?, hasta la una!, contestó Fernando con la mueca de costumbre y comentó: será posible que todas las noches me pregunten lo mismo?... dónde está Pelo?
El gato dibujado en la puerta, parecía tener gesto inmoral.
La Summer seducía: “Come with me”..., hacía cálido el clima de apuro.
Fernando veloz subía la otra escalera al guardarropa y entregaba los talonarios a la Tía. Bajaba y en la heladera revisaba las bebidas. Luego abría la oficina y accionaba el tablero general. Encendía las luces exteriores y el cartel; la fachada anciana beat, lucía como nueva.
... Tío ya sabés! todo el que traiga chumbo que lo deje acá y ponele el cartel a cada uno, que los custodias les exijan a la policía que dejen el arma acá! No quiero más líos!:
En la otra punta del local:
... Corcho! Dale pata que es tardísimo!, dijo Alberto exigiendo y agregó: meté “Disco Infierno”!Que exploten los bafles así se pegan como sanguijuelas al sonido, la vereda está repleta!
Entonces los delgados dedos del discómano accionó llaves que habilitan el temperamento de “Boliche”. La Summer dejó de hablar de amor. “The Trumps” empezaba la noche.
... Tío, corré las cortinas! Prendé los acondicionadores! Rafa! Tano! Busquen a Pelo!, impartía órdenes Alberto, iba hacia la puerta. Al trasponerla el gato parecía mover la cola y husmear...
El salón de baile despertaba apurado. Poco tardó en desperezarse, El audiorrítmico distribuía las luces en lo oscuro. Las lámparas negras irradiaban su misterio, el trío de sirenas competía en agudos. La luciérnaga policial desprendía un halo de peligro y la docena de spots buscaban algo en las sombras...
... Alberto! Largá ya, que son las once! No puedo aguantarlos en la vereda!, explicaba el organizador.
... Pelo subí! Vení!...
A los trancos llegó el comandante del enganche.
... Cómo está Rivadavia?
... Mata! Cualquier gente!
... Bueno, dale!
Adentro, Fernando daba instrucciones al discómano:
... Corcho, probaste todo ya?...a ver, dale a los agudos..., a ver los graves..., la puta que los reparió, se pinchó un cono carajo!. Bueno, no importa. Tenés que lucirte, que es principio de mes. La gente anda con guita, la quiere gastar. Dale pata y pata!... siempre lo mejor que tengas! No bajes el nivel! Meté “liviano y pesado”. Mucho soul, igual de rock. También algo de progresiva yankee, de la buena, entendés?. Vos sabés mejor que yo. Los lentos bien tarde, así transpiran como chanchos y se bajan toda la barra.
Once y treinta. La avenida está poblada de “tránsito busca”. La vereda sigue colmada de gente indecisa por entrar, la decidida arremete hasta hartar las escaleras.
De la calle invernal vienen. Traen ademanes de frío. Alberto agotó el primer talonario. El hall se ve abarrotado.
Cabezas platinadas, azabaches, pelirrojas.
Baila la joven hippie y un señor alto de anteojos oscuros. Una joven de cara lavada y un hombre de rasgos semitas. Bailan Mauricio y Debora amigos de los dueños. Bailan casi todos, asinados, codo a codo. En la vuelta del hall, sobre la primer pasarela.
... Alberto! Fernando!, hay tarjeteros de Taro tirando tarjetas!, enfrente hay de Musicats, paran a las flacas y las versean! Qué hacemos?, informó el Tano.
... Qué mierda! Andá a buscar al cana que los raje!, y si no se van, mandá tarjeteros a todas las esquinas de los boliches! Que les roben gente! Regalen entradas gratis a las flacas!
Alberto terminó con las directivas y continuó sacando entradas.
... Alberto, estas chicas pasan... quieren conocer el boliche..., explicó Pelo.
... Cuántas pasan?...
... Muchacho somos seis parejas, hacenos precio..., apuró un cliente.
... Cuántas?
... Con esta tarjeta hay que pagar?, indagó una chica.
... No..., adelante!
... Cuántas?...
... Fernando!, las chicas tienen un problema, no les alcanza la guita..., cuestionó el Tano.
... Está bien, lo que tengan...No se vayan”
... Fernando esta chica es de la Plata y quiere conocerlo...,pasa?
... Si dale... invitala con una copa...
... Cuántas?... continuaban los dos hermanos con su tarea de anfitriones.
Doce de la noche, Carmen y la Turca suben las escaleras. Se distinguen dos ojos melancólicos encajados en un rostro de risa. Los otros dos con actitud ganadora. Los primeros son de La Turca y los otros de Carmen.
Se encaminan sensuales hacia Fernando y Pelo, que exageran sus modales recibiendo a la gente.
... Carmen! Turca! Que fuerte se vinieron! Hoy me las “apreto” a las dos juntas..., exageraba Pelo tomándolas de la cintura.
... Que boliche más rasca! Ni un rock!, se reía y agrega con cara tonta!, ah, perdón...no lo había visto Fernando...
... Dale...Dale...Turca... te viniste reventante hoy! Que gambas nena!..., comentó Fernando con rostro sátiro y agregó: lo que vos pidas es una órden. Querés un rock o una copa?,,, Listo!
... Golpeó las yemas de los dedos y abrió su mano cortésmente...Mirá, para esta noche tenemos música pesadita, la que les gusta..., señaló a la Turca y continuó: en una de esas te pongo “Saltarín Jack”, es un poco largo el tema, pero no importa... te lo merecés...
... Vamos todavía Fernando, dueño como vos no hay en todo Flores!
... Y vos Carmen? Estás calladita... que te pasa?..., preguntó Pelo..., te falta que te “apreten” un poco...
... Si, cualquiera menos vos!...vos sos un chanta! Que pasó con Sonia... No, a ella no la jode ningún macho... dale... no seas guacho... la flaca está tirada...
... Ya está cocinado... se sacó el gusto conmigo... empezó a ponerse muy mimosa...pesada..., se reía tramposo el jefe de los tarjeteros.
... Bueno! Bueno!..., interrumpió Fernando, Carmen, Turca, adentro! A varearse... a ver si camina la barra...
... Que tipo explotador este señor..., encima que no pagamos entrada, que tomamos copas gratis, quiere que le hagamos caminar la barra..., comentó la Turca por lo bajo, guiñando un ojo a Alberto.
... Vamos adentro!..., terminó la conversación el dueño. Fue al encuentro del barman.

01 hs.
La diosa de ébano tiene la palabra movida. Sus spirituals nacen de los twiters, recorren el salón. Se estrellan contra la masa danzadora que no cesa. Restos de sonidos huyen por la terraza.
Alberto tiene el saco lleno de dinero. La noche arrancó bien. Se lo ve contento y hace chistes a todo el mundo.
Por la escalera sube el inspector de Sadaic.
... Por lo bajo Fernando le pregunta a su hermano: tenés preparado el talonario de tanga?..., si...hace una hora...siempre me preguntás lo mismo, son los que están arriba del mostrador. Atendelo vos que yo voy a ver como anda todo adentro...
El dueño más joven traspone la puerta del gato, ingresa al vientre musical. Vox Dei toma la palabra. El clima interior se torna acogedor, casi todos cantan junto al disco: “Estas son razones que dicen , que me querés y tengo fé... buenas y malas son...la Biblia aunaba el canto y florecía la hermandad”...
Alberto recorre la oscuridad, a veces desplazada por algún destello rojo o amarillo. Los grupos humanos dialogan, discuten. El ambiente es tranquilo. Las siluetas se desplazan por senderos de reberverancia y hablan su idioma:
... Katú, viste a mi hermano?... al fin Corcho puso “música”... no me lo banco más a ese... En la penumbra: Turco sos mortal... dame un trago turro... que fuerte está Sonia... cómo se llama el conjunto?... que mambo tiene Karina... está zarpadísima... lo viste al flaco Drácula lavando copas, está remambeado... ahí va la licuadora humana... vive en un yocoventi de la Boca...Che, Darío y Angel patean en contra?... No, son ambipuño... Che Deep, sabés que la Turca patina en Vicente López...Si...ya se loco...

01.30 hs.
Alberto recorrió las pasarelas y el espiral ascendente de la rampa. Llegó a la barra. Allí estaba la batalla de las copas: el ejército de vasos se energiza en la pileta con el detergente y el agua. Retoma el camino hacia la vasera y las húmedas manos. Son transportados otra vez por los ayudantes del barman hacia la tabla copera.
De allí nuevamente arremeten patinando sobre la fórmica negra, donde son cargados y puestos en hileras: los whiskies con hielo, los jugos, las gaseosas, los tragos largos con rojas guindas flotando.
Cientos de ellos van a ser rozados una y otra vez por bocas sedientas. Desgastados por el puloil y los infinitos labios.
Van y vienen. Mudos escuchan, manoseados por huellas sudorosas. Testigos de la angustia, a veces el pudor y excesiva excitación.
Se opacan por el aliento. Son golpeados, maltratados, olvidados, apilados sucios. A cierta hora la ronda es rápida y en otras muy lenta. Y en casi todos el sello del rouge los dejará marcados... Es cuando vuelven al agua y al detergente.


... Tío!...Tío...acá...acá...cómo está todo?. Indagó Alberto, presintiendo un éxito de caja.
... Y....qué te parece?..., mostró el barman el dinero de la caja. Y agregó: mama mía! No doy más... todos los jugos, me quedan muy pocos. Casi un cajón de wiskie y todavía tenemos noche para rato. Tomá la plata grande, guardala en la caja. Sabés las copas que hizo pagar la Turca, “la borrachita”, anda a los tumbos. Pero es piola, cuando está así, se sienta y se queda tranquilita.
... Bueno, después la veo, agregó el dueño, en todo caso la llevo a la casa cuando cerramos.
... Che Alber, tenés que parar a Karina, que prosti que es! Hace un rato se fue al guardarropa, le pidió su percha a mi mujer y se cambió la blusa delante de todos. Se quedó con todo al aire. Vos sabés el revuelo que se armó... hay que pararla, un día de estos arma una piña.
El dueño dejó la barra, guardó el dinero en la caja fuerte y fue hacia la Turca. La penumbra del fondo del local la albergaba.
... Hooollaa...don dueño.., balbuceó la milonguera.
... Que si quiero café?..., si no estoy en curda!...
... Nooo! Traeme un gancia...sentí al negro este como grita...se pasa...estoy retranspirada...que si busco fama yo?...Ja...Ja... bailé tanto que no puedo ma...estoy faseada hasta los codos...
... A mi casa?... Nooo... que el cabezón me lleva... se cree que me va a apretar!... si puede...Bah...total uno más...mejor, así me lleva al “Sahara” y apolillo de lo lindo... no doy más...
... Che Alber, vos sos casado?... no ve, siempre dicen lo mismo... que la soga al cuello...qué hijo de puta... Uy, perdoná... Y tu mujer te deja que tengas un boliche?... Como te aguanta?....yo te mato... Digo si mi marido pusiera un boliche, yo le clavo un puñal en las bolas... cómo se llama tu mujer...lindo nombre!...Señoras y Señores!... paren la música!... a la mujer de Albertito hay que levantarle un monumento en Plaza de Mayo!... mirá ese como me cabecea... Dale Alber... Estoy mejor... decile a Corcho que ponga mi tema... que si estoy bien?... bar...ba...ro... voy al baño me toco la campanilla y estoy nueva...Dame el gusto...
La Turca se levantó, caminó, cerró la puerta del baño.
Alberto entró en la cabina y pidió el tema. La rockera abre la puerta y aparece sobre el set, como en una nueva escena.
Los dedos de nicotina de Corcho detienen el paño, la placa. Su firme mano busca el surco detenido. Lo encuentra y abre su mano izquierda, gira en el surco el diamante y dice: “Deep Purple”, “Humo sobre el Agua”..., después Pink Floyd (Lado oscuro de la Luna) se apodera del recinto, su sonido, sus bajos y agudos tonos ajan el baho y asumen a la Turca.
Ella entona su cuerpo desde el primer golpe, Eso basta para ser víctima del rojo, de la voz gastada y los reflectores, como candilejas impacientes.
Tres pasos, la vuelta, su pareja le exige cadencia. Guían su brasear, siete spots enloquecidos, convertidos al rojo. El humo se disipa ante ella. Su humanidad es la región alcoholizada alrededor del set.
Cien ojos sobre ella, las voces corrompidas, bajo y guitarra, todo para ella.
Ahora, taco, pierna, muslo, caderarock. El tambor penetra su estilo y la inventa distinta: los jeans desaparecen, los suecos la vuelan, su blusa entristecida se desprende y queda desnuda. Con su vientre rojo de miserias. Rojo su pubis de amores que asesina, rojo su mirar que busca azul.
Las palmas chocan, marcan su son. Son manos con deseos de estrechar su libertad.
...Pierna...taco...caderarock...
Ahora salva pobrezas, está sola en el set y todos la miran, aunque por dentro muere a cada instante.
Corcho la persigue con el flash, retrata sus días sin rumbo.
La fiesta de la Turca comenzó. Ella no muestra su alma maltrecha. Es fuerte, el rock la crea y sobrevive, en este país de la noche sin regreso...
...Muslo...taco...caderarock...
...Fernando! La yuta!, mira por la ventana!, avisó el Tano que estaba “copeado”.
...El taquero! Perdimos!, comentó resignado el dueño.
Allí estaba, con su saco negro de cuero y sus botas relucientes. Pisaba la vereda plagada de cigarrillos y algunos vasos rotos caídos de la terraza.
Su cabello rubio casi blanco, plateaba en la luz de mercurio.
Por Rivadavia nadie transitaba. Se oyó el grito desde abajo:
... Paren dos micros y estaciónenlos delante de los patrulleros!! Vamos Principal!!
Los dueños titubearon, no había tiempo para hacer nada. Fernando traspuso la puerta del gato y éste parecía electrizado. Avisó al discómano que diera la mayor cantidad de luces al audirrítmico, que bajara el volúmen. Regresó a la entrada junto a su hermano y se entregó a lo que vendría...
Las botas pisaban aplomadas. Escalón por escalón su presencia allanaba el clima.
Primero las tiras del sargento, luego las estrellas plateadas junto al saco de cuero. El olor de su chaqueta invadió el hall y sus ojos azules violentos, detectaron a un dueño...
... Quién es el responsable del local!!
... Nosotros señor....Mucho gusto! Todavía no lo conozco ni me conoce!, pero desde ya le digo, esto tiene mala fama! Vamos adentro y póngame las luces reglamentarias!
...Si...como no...Sargento!
...A la órden señor!, divida a los grupos, las mujeres aquí y los hombres al fondo. A los menores me los amontona en aquel sector y los carga primero.
El subalterno obedeció sin dudar.
...Bueno, a ver! Vamos! Vamos!, las mujeres rápido, vamos! Que hace! Dónde va?...
...Cabo, llévese esto afuera!
,,,Soltame el brazo hijo de pu...., la Turca no alcanzó a terminar la frase. Recibió una trompada en la nuca y fué arrastrada de los brazos y el pelo hasta el micro.
...Y vos? Adónde vas?...Caminá atorrante! Tomá! , Ángel también fue llevado de los pelos a la calle.
Deep y Rosko se unieron para la fuga. Saltaron por los techos del local hacia el cine y bajaron por un corredor lindero.
...Darío...Darío..., derechito, derechito..., decía el Flaquito y agregaba..., guarda con los escalones....agarrate de la baranda...como señores...como duques...
Sandra y Paola no frecuentaban el alcohol. Si, la seducción. A todo nivel y con el que sea. Había que salvar el pellejo.
Sentadas se exibían, el cabo interroga:
...Chicas, son mayores, tienen documentos?
...Si, tenemos, pero no los tenemos encima. Dale , hacé algo..., encaró Sandra con artimaña femenina...Nosotras paramos aquí, no estamos borrachas y somos mayores. Yo a vos te conozco, a veces venís, no?...
....Si ya se, pero pará que tengo al taquero atrás. Hagan como si fueran a buscar los documentos al guardarropa y se meten en el baño.... apaguen la luz y esperen a que se vayan todos. Pero nena acordate, el sábado vengo, pero sin el disfraz...
Con rostro cómplice terminó el policía. Los tops y los maillot se fueron a esconder.
El “taquero” como lo apodaban en el barrio, recorría marcial las pasarelas. Gesticulaba sin cesar en una “gran actuación”. Caminaba por el set apagado, perseguía a los clientes, a sus subalternos, a todos...
“Boliche” sufría un paro cardíaco. Su tensión rítmica quedó nula.
Y allí, todos en fila los rostros de la nada. La luz reglamentaria descubría sus rostros originales. Lo crudo y veraz de sus vidas.
Con una llave de corte y un botón oprimidos, se anulaba la magia.
En la madrugada del domingo: las facheras, los rockeros , los souleros eran lo mismo. Todos igualados, con sus salivas resecas.
Policías de civil revisaban las arcadas de luz, bajo la gomapluma de la barra. Buscaban algún indicio importante, algo que justificara el procedimiento avasallante.
...Qué es esto?, preguntó el oficial al barman, pulsando entre sus dedos un polvillo blanco. Se lo veía inquieto e irónico, como quien quiere hacer creer al otro que está en falta.
...Azúcar impalpable!, resuelto, pero con gesto avergonzado contestó el tío.
...Ah! Está bien! , dijo el policía y se alejó sin dar importancia al hecho.


04 hs./ Ultimos trámites de la razzia

... A ver! Subirse las mangas hacia arriba! Vamos! Bien arriba eso...revise oficial!
Huellas de adicción, ninguna fue encontrada. Aumentaba el recelo en el comisario.
...Vamos! Todos a los micros! En fila india...vamos!...vamos!


04.30 hs.

Los colectivos partieron junto a dos patrulleros. Se llevaban ciento cincuenta personas “a bordo”, mas los empleados y los dueños. Antes de cerrar el local se oyeron gritos, eran los de Paola y Sandra. El truco les salía mal, también fueron cargadas junto al policía encubridor. Este las miraba con rostro de “yo no se nada”...
En los oídos de los habitués resonaba todavía el tambor y sus gargantas del alcohol empañaban las ventanillas. Iban a “zapatear” un rock prepotente...

El local quedó vacío, en un extremado silencio. En el momento en que cerraron la puerta de hierro con el rostro de Lennon, aquello fue un solitario bostezo de alfombra roja.

SONATINA FÚNEBRE

El dueño del edificio no les renueva el contrato, dice que lo va a vender, que en seis meses se tienen que ir.
……………

Pero la verdad es que no soporta que en Boliche se respire libertad en todo sentido y que haya drogas. Aclara que él nunca vio nada pero los vecinos hablan.
…………..

Se le aclara que se lucha contra las drogas pero no se puede estar requisando a la gente todas las noches.

……………

Pero el señor insiste en que desea vender el edificio al señor de los calcetines y trajes de enfrente. Y que no piensa cambiar de opinión, pues ya dió su palabra.

Marcha fúnebre para la cofradía y el disco salta, salta la púa porque está rayado por más qua sea Beethoven.


'*La única verdad es la realidad"
Gral. Juan D. Perón
RÉQUIEM MOZART

La muerte sabe a Mozart. A 404 acribillado en esquina. Réquiem para Montoneros ERP.
No se sabe. nunca se sabe. La sangre y los muertos sí lo saben. Réquiem de calle Mozart. Réquiem de esquina de barrio alterada. El miedo es una plaga que no deja testigos. Réquiem del peluquero y de la carnicería. Todo ya sabe a olvido y a seguir andando a los gritos, a los tumbos y a las balas.













BONEY M. / “SUNNY” (RAPSODIA)

“Sunny" para cara reflejada en espejo peinándose/ Para limpiar a soplidos las púas/ Para que alguien se ponga un smocking que otro encienda el aire/ "Sunny" para regar las tuyas/Para estudiar pasitos Tanita/ "Sunny" para dos yutas subiendo las escaleras a garronear wiskie/ Para la poca luz increscendo/ "Sunny" para cargar la barra el tío/ Para el cepillo de dientes en la boca de Fernando/ Para que Piero cambie una lamparita quemada/ Para los Rolitos que se derriten bajo la escalera de entrada/ "Sunny" para Cristina y las pibas que aprenden un paso/ Para la enmohecida vasera/ "Sunny" para que Boney M. presione el silencio hacia las claraboyas y extractores y que los ventanales ¡reverberen/ Boney M. para que "Sunny" luche con reverberancia/ Pero que al fin, juntos y tomados de la mano nos inyecten alegría/ "Sunny" para una sensación de sábado que va a matar/ Para los que esperan en la vereda/ Cónclave de habitúes,"buscas" de paso con motores encendidos y en doble fila/ Y preguntones: "che, se pone bien?/ Sínodo de putarracas y facheras y muchas pibas con ilusiones muertas desde ya/ (pero no lo saben)/ "Sunny" para los tristes que tranzarán con los tragos y la esperanza de engancharse algo/ Para las palpitaciones de los veinte años/ "Sunny" para vivos y no para muertos/ Para "Shock" la competencia que mira expectante/ "Sunny" Sunny" para la vereda de una avenida de un barrio de una ciudad de un país que pelea una guerra civil de guerrillas y bandas armadas/ "Sunny" lame sus corazones de odio/ "Sunny" para el perdón de almas/ Para el placer del danzero, el alcohol y el incorregible sexo que vende- de 0.3 hs. a mediodía el "Bahía Hotel" de la otra cuadra/ "Sunny" porque todo va a seguir igual en el país o peor, pese a tantos muertos , tanta rabia idealista (demasiada ideología para el amor)/ "Sunny" para la libertad, la pelea de:-barrio, las minas histéricas la patota, el arrebato, la corrida, los guampazos/ "Sunny" para el sudor adrenalítico de los machos y las hembras que hipnotizan a las hembras y los machos/ "Sunny" para los coitos y cópulas que vendrán después de "Sunny"/ "Sunny" para el tajo estileteado y la archisoberana mineta.
CITY (RITORNELLO)

Buenos Aires la monstrua que yo amo
Que cuando duerme me deja jugar entre las sombras
En sus secretos de la noche
La monstrua que yo amo
cuando despierta siempre nos castiga cruel
Entonces nos borramos porque su realidad nos agobia, nos mete miedo
Esperamos que se duerma
Y entre sonidos de bronca y persecuta la amamos, pero la apaleamos
Jugamos en el bosque de Boliche mientras la ciudad no está
Está dormida en pesadillas de crímenes callejeros, de guerrilas contra taqueros y milicos y rivales guerrilleros. De hermanos contra hermanos. Montoneros, ERP, Yuta, Milicos, Hermanocontrahermano
La monstrua que yo amo mientras sueña pare delirios imposibles de entender
Entre cadera rock y lamento blusero se mete un falcon y una itaka y el grito allá en la vía de Irigoyen, Y las persecuciones que huelen a gargantas secas de odio y miedo
De rock and roll batido al gancia sazonadas con las balas que destripan
La ciudad que yo amo alumbra jóvenes muriendo. La flor y nata de país
Da a luz mientras duerme ciudadanos al degüello de los fales y muchachada paranoica de uniformes latigando metralletas
La monstrua que yo amo cuando despierta no sabe que soñó, pero así como amanece es bastardeada nuevamente por nosotros.




(ARPEGIADO)
Calle Corro
Altura Yerbal "positivo" A.M. zona liberada
Mañana ruido metralleta
Tanqueta y helicóptero
Despierto aturdido
Miro por balcón; enfrentamiento armado, terror
Corremos con hermana, nos escondemos en el baño
Las balas zumban la casa
Balas perforan y desfiguran
casa de Yerbal y Corro
Misma casa en que la noche anterior
soñé que yo era fusilado
Soldados avanzan por cortada hacia Yerbal
Casa tomada por Montoneros
Desde adentro truenan las balas
Insostenible cruce de impactos
Insoportable miedo terrorífico
Ráfagas, ráfagas, ráfagas
No existen palabras, solo impactos, impactos
Fales corean estampidas
Dentro las ametralladoras remiten plomos
Jóvenes pretenden huir disparando
Mujer ataca feroz y valiente
Es abatida
Casi todos son ultimados
Lucha armada muestra su bandera
Coraje, jugarse por lo que uno oree
Equivocados o no, luchan para cambiar las cosas
Yo sentado en el inodoro hago caca
Escucho el último disparo, el postrero alarido
Grito de mujer que señala: mi cobardía
Calle Gorro altura Yerbal A.M./ Alberto /Negativo


BACKSTAGE (FUGA)
Tengo que matar al personaje Jorge Bereta ( golpe bajo a los lectores milicos) me duele hacerlo, se parece a mi viejo.
Muchas veces odié a mi padre y lo sigo odiando, alguna vez deseé matarlo-
También es hora de ultimar y llorar personajes entrañables, partes de mí. Pero pensemos seriamente ¿quién vive y quién muere?. ¿Qué parte de mí mataría?. Festejemos por los que vivirán que así daré vida a esas zonas mentales mías.

JORGE BERETA/ BLANCO MÓVIL
RONDO DEL AMASIJO

Bonorino y Falcon rojo patente desfigurada (el Ford de Jorge), se desplaza agresivo. La "Garza Ladra" escapa por las ventanillas abiertas. Boby lo soporta, banca a su dueño que adora. Jorge canta con el espíritu de Rossini "La Garza Ladra", "La Urraca Ladrona". Jorge está feliz, canta junto con los clarinetes y oboes, con la percusión. Jorge llora pues su padre la escuchaba y la conoce de niño. Su padre le decía: "me gusta la Garza Ladra porque tiene pomposidad marcial".
Y Jorge va lalaleando, con esa espiritualidad explosiva del tema. La Garza es su muletilla, el retorno a su papá. La Garza es su amparo musical, otra no conoce. Jorge transpira y grita y Boby chumba, chumba, porque olfatea, instinta el peligro, con sus dos patas rasca el asiento.
Un 504 verde con cuatro ocupantes con pasamontañas se acerca. Directorio, sábado a la tarde, anchura de avenida. El Peugeot lo peina auto a auto, instantáneamente Jorge atina a su Browni. Pero no le dieron los tiempos, giró su rostro embravecido, oscuro. Con sorpresa primero y odio después. Olvida a Rossini, pero ya es tarde. El tronar de la ametralladora tapa por instantes el graznar de La Garza. Boby se agazapa y se salva. Jorge entregado ve a su paranoia a su íntima paranoia ahí, a su lado, casi puede besarlos con odio en los labios.,."Los extrema, los guerrilla, la subversión"…La primer bala le cortocircuita la mente y le arranca un ojo, la segunda la oreja derecha y sale de su boca el grito aterrador.
Otro impacto recorre hombro, pulmón y corazón. Dos más le rajan el pecho y cortan el coxis. El Ford se descontrola, y muerde el cordón avanzando por la vereda hacia una pared. Directorio semivacío, estepa de asfalto donde Boby aúlla y escarba con sus patas. Primero el hombro, después su cervical partida. Boby le hociquea su nuca y lame la sangre del ser que más quiere. Chumba y aúlla ya como un lobo en medio de la estepa de un Flores sabadero. Rossini aún sigue girando en el casette, se salvó de la muerte. Está en el crescendo finale a toda pompa, pero Boby la soporta, la detesta.
Ella distrajo a su dueño, rompió su corazón de perro. Melodía entregadora, maldita. Entonces escarba, escarba sobre el pecho de Jorge ensangrentado. Mira a su dueño y no entiende, no encuentra aquella sonrisa que era sólo para él. Ya no ladra, aúlla erguido como lobo en la estepa del asfalto.



MEA CULPA (LIGAMENTOSO)

Fernando y Alberto se sienten culpables / de pasar tanta música extranjera / noventa por ciento / música inglesa y norteamericana / sólo un diez por ciento nacional / el negocio bolichero lo requería/ era imprescindible y obvio / pero cómo sacarse ese complejo de culpa/ si uno se siente argentino y peronista / pero a la vez ama a toda la música del mundo / Fernando escribe cuentos de un país en que se escucha música autóctona, nacional / Alberto relata poemas donde los tangos y las zambas son protagonistas y donde las chacareras son expresiones sexuales de los individuos / Fernando y Alberto aman su país pero tienen que pasar música inglesa y americana / Mea culpa por dos / Avanti bersaglieri que la batalla es nostra / Pero avanti con los rock que hay que comer y pagar cuentas / que triste, no? Se decían con Fernando / Alberto contestaba: que va cha che / del 55 a la fecha nos han infiltrado, lavado el bocho, sin asco y con saña / y Fernando aclaraba la falta de identidad / deberían existir boliches de tango, de folklore / radios de tango exclusivas y de folklore en cantidad / No prohibir la música extranjera / sino combatirla con la competencia / balancear las cosas / presentar batallas con emisoras nacionales / y mucho cine y teatro de autores argentinos / es la única decía Fernando / balancear muy bien las cosas / prohibir la música extranjera es de fachos.









BIS

A la nostalgia también se sumaba la muerte de la música negra, del Black. power, ese rock hecho de Blues y soul. Ya nacía una extraña combinación de rock arrastrado y velocidad alterada, llamada música disco. Los Bee Gees eran en mí los precursores del cambio, The Tramps golpeaba el cambio. Boney M., Ecstasy Passion y Pain, y desde luego Donna Summer. Yo sentía los cambios y el miedo por mi fin. Me consolaba la idea de renacer en otro lugar. De ser otro lugar sonoro-lumínico.
……………………

Imaginaba, soñaba con mis bailadiscos. Con mis habitúes, con mis clientes. Con toda esa suma de rostros en mi alma. Quería cobijarlos pero la nostalgia no me permitía hacerlo. Tenía que ir abandonándolos, dejándolos crecer solos, sin mí. Tendrían que ir a otros boliches a bailar sus vidas. Tendrían que agruparse o dividirse, emigrando a otras tierras de música y sonido.
……………………

Sus figuras me parecían partidas al medio, o yo las veía así, dobladas marcadas. Tenía que ir despidiéndome de ellos. Quizá ya no ser tan amigo-amparador. Para que no sufrieran tuve que ser a partir de hoy un local bailable común, así no sufrirían el cierre, mi adiós.



YOU SHOULD BE DANCING / SONIA-TANITA-HERMANA-SONIA/
QUEMA DE LIBROS
(PAUSA)

Sonia está tirando tarjetas en Rivadavia y Bonorino. Baila con la música de Bee Gees. Sonia Sasha Levy "Deberías estar bailando" pero entrega tarjetas. El humo y el ruido de los colectivos es otra música que escuchan las amigas. Tanita marca el ritmo con los pies y para a un flaco: "Se pone bien, venite, te espero", "No exageres Tanita, no lo ilusiones", ahora la tarjetera mueve las caderas. Por qué?. La cara de Sonia lo dice todo: "Porque vos sos sólo mía. Bueno... qué mujer!
Por Rivadavia hacia el río viene un Falcon. La brigada para en Bonorino y la llaman a Sonia, le piden documentos, no los tiene, le preguntan dónde vive, ella le señala el oeste con su dedo. Le preguntan por su moto y se bajan del Ford. Le revisan las faltriqueras, encuentran escritos, ella les dice que son cartas a amigos, empiezan a leer y no entienden la letra, le preguntan de nuevo por su domicilio, Sonia les dice Bacacay 2900, la patota les advierte que van a pasar por su casa a ver si es verdad, y se van, entonces le sobreviene el terror, Sonia piensa en su casa, en los libros de su papá, piensa en el Capital de Marx, en Rimbaud, en las fotos de Guevara y Perón, en Antonin Artaud, en su Carta a los Poderes, ya viejo y amarillento, en Neruda, en sus obras completas, en toda esa biblioteca de sus padres, "Vamos a casa Tanita, vamos rápido". "Por qué, qué pasa?". De un salto montaron a la señorita Davidson, pronto Yerbal, Nazca, Bacacay, la casa de las rejas y los leones. Pronto la hermana ¿qué haces, qué pasa?, correte que van a venir los canas, la patota, el Foro. "Tenemos que quemar algunos libros". "Estás loca, papá nos mata","cuando vuelva del viaje él va a comprender, ya vas a ver". En el fondo de la casona se quema la Libertad, se queman los libros, en un tacho de aceite Castrol, "Vamos, dale Tanita, trae todos los libros que te dé mi hermana y algunas fotos", Verónica, dáselos vos a Tanita , y las fotos del Che, Marx y Artaud". "Ponele kerosén que prende más rápido" agregó Tanita. La fogata a pleno, fuego traidor destruía el pensamiento, Morían retorcidas por las llamas las ideas. Las tres mujeres atacadas por el pánico quemaban libro por libro. Moría una parte de la cultura. La barbarie se enseñoreaba en el barrio de Flores, involucraba a tres muchachas con miedo, perseguidas. El patrullero nunca vendría pero ellas no lo sabían.
Sonia atizaba el fuego que lentamente se apagaba.
- Vamos a Expopizza que tengo hambre, exclamó Verónica tomando por el cuello a Sonia y a Tanita…
La Harley Davidson rugió. Las tres mujeres sucias de tizne se perdieron entre un 86 y un taxi.














PAVANA PARA UNA INFANTA

La moto asumió Paseo Colón en Casa Rosada. La segunda marcha entró caprichosa, fastidió a Sonia que cargaba a su espalda a Tanita. La tarde se resolvía gris pegoteada de calor, cuando la señorita Davidson corcoveó en un lomo de burro. Casi al instante su rugido intervenía por la Avenida Montes de Oca. Alertaba a un cabo de un patrullero que siguió con la mirada a la Harley. Sonia tenía el esófago bloqueado por el asco. Igual reía por el abrazo de su compañera que le clavaba la pera haciéndole cosquillas. La conductora dudó antes de doblar por Brandsen hacia Alcorta. El loquero pensó: “Aquí nos van a encerrar a Tanita y a mí”. Pero Tanita indicó al unísono con un dedo a Sonia, que allí en el Moyano las iban a guardar por ser lesbianas. Sonia se detuvo sin mediar entre dos camiones. Sin entender Tanita fue abrazada y besada con ternura. Tanita desabrazándose abrazó a Sonia con doble ternura, y con sus labios acarició los labios de su amante. Uno a uno recorrió Tanita la nariz besó, la boca besó, la pera besó, la frente besó. Las cejas una por una las peinó con su lengua, después vinieron las orejas y una musitada palabra de amor.
Desde muy lejos las amigas escuchaban la sirena. La misma ingresaba con decibeles importantes a sus tímpanos. Ambas restaron importancia. Las persecuciones eran algo común de todos los días. Pero el enfrentamiento ya estaba resolviéndose a balazos a unos cien metros del Moyano.
Con peso feroz el encuentro se discutía a Itakasos. El cetrino disparaba sin cesar. El colorado buscó mejor posición, descargaba junto a un compañero su Browning. Fue instantáneo, no tuvieron tiempo de pensarlo mucho, ni siquiera tiempo para darle la patada de arranque a la moto. Se abrazaron y cayeron. El Itakaso fuera de blanco rozó las lonas de los camiones, cortando dos sogas tensores. La perdigonada ya había hecho impacto en la espalda de Sonia, que vomitaba sangre sobre el cromado tanque de nafta. Tanita gritó y su grito sonó a ángeles desangrándose en los cielos. En la vereda de enfrente dos muertos: un cetrino y otro de rulos y lentes.
Sonia quedó muerta sobre su moto. Con los brazos extendidos y sus pies juntitos. Las muñecas quebradas, cayéndole sus manos como en crucifixión. Tanita la tuvo abrazada de la cintura hasta que un sargento las separó.
Fue instantáneo. La tarde se evaporó pegoteada. Rápido el crepúsculo robó la luz. Fue de noche, Sonia yacía aún sobre la moto. Con su ruliento pelo amortajado. Más Cristo que nunca. Dos cadáveres en la vereda de enfrente daban testimonio.
“YOU SHOULD THE DANCING / BEE GEES” (Solfeando)

Sombras.
En el piso
dando vueltas.
Las siluetas entran en acción,
Matan a las sombras.
El loco sonido es su arma.
Las luces esconden los cuerpos proyectados,
Son sus trincheras.
Ahora sombras reconquistan su posición,
Se comen a las siluetas.
Boliche queda vacío.
Yo no soy silueta,
Ni tampoco sombra.
El ritmo se acaricia y excita.
Me diseña color hoy.






BACKSTAGE (RECITATIVO)

Hay que aprender a bailar encadenados
Nietsche



Baja frecuencia atonal/ Servilismo espiritual/ Cadencia de voces desgastadas en la noche/ Los coros impiadosos sustentan a los espíritus vanos/ Vamos! Seres de la noche, rebelarse junto a Orfeo/ Orar a Orfeo/ Conspirar contra el sistema con ondas de eróticas mistificaciones/ Derrumbar con el son lo establecido/ Desde siempre, desde la nada comencemos ya.









MI CASAMIENTO CON MÚSICA/ DIVERTIMENTO

Fue una noche con estilo, un viernes de habitúes, noche de las "chicas de la casa". Giraba Billie Holliday "Blue Moon". Todo estaba en su justo lugar, la vocecita de Billie reverberaba feliz, junto al ángel de su trompetista genial. Afuera la noche lunar: hablaba de "Amor".
Entonces tomé coraje y le propuse matrimonio a música, mi amante.
Fue con "Otoño en New York, siguiendo con la negrita Billie Holliday. Música me contestó con un si fabuloso, que sonó a bafle ronco y a twiters descolocado. Música trabajaba como nunca, hacía una noche especial. Me dio el "sí" con “Eu sei que eu vou te amar” bailamos. Entonces dijimos: empecemos "Nuestra Gran Fiesta"… "Qué te parece si empezamos a mezclar nuestro mundo, así lo mareamos a Corcho, y que empiece a tirar temas entremezclados, y hacemos de nuestro "Romance-Casamiento" algo original". "Genial" contesté.
Las melodías entreveradas sin rumbo ni normas, la sensibilidad manejo los pik-up, las bandejas giraban extrañas. Pero la armonía primaba, se destacaba la alegría del baile: entonces los jóvenes bailaron extrañas danzas Mozarteanas enganchadas con blues y soul, sonatinas Malherianas con rock pesados, réquiems portentosos con soul de negros sensuales, tonadas y boleros, caprichos y baladas, se dieron la mano para danzar bellezas cromáticas. Los habitúes
formaron rondas y bailaron música judía, árabe y asiática. Se abrazaban, saltaban llenos de dicha.
Les dirigí todos mis reflectores rojos hacia el centro de la pista para que pareciera una hoguera, donde los jóvenes de Flores bailaron llenos de júbilo a Beethoven, Ginastera, Vilalobos sin olvidar
a sus rockeros, souleros, bluseros queridos. Tema tras tema el goce creció.
Fuimos felices al ver a los jóvenes comprender el verdadero sentido de la música-comunión de los seres humanos.
Se cerraron mis puertas. Vimos irse abrazados a todos. Se besaban alborozados en medio de la noche, de una noche distinta.

MUNDIAL 78 / DESCUARTIZAR A LA DISCO (DIAPASON)

The Tramps "Disco Infierno" me rotaba agresivo. Mucho más que su propia expresión. “Bronca y Disco Infierno", Bronca y descuartizarme. Todos sabían que llegaba mi fin con fecha incierta. Caras en la barra recorridas con una cámara con zoom. Los rostros reían, pero mis amigos no. Bronca pese a vivir la alegría del mundial 78. La música se mezclaba con los partidos y la despedida. Y con mi ira nostálgica por la descuartización de mi mundo querido por todos. “Se va Boliche", cierran, se van Fernando y Alberto. Los pasos de baile llevaban el ingrediente de la nostalgia, de la tristeza por mi fin. "Todo se acaba", gritó uno por ahí. Había carga explosiva por sectores y en otros aromática melancolía. Los tragos iban perdiendo el sabor original. Mal servidos, con pesadumbre de fin.
El flaquito me bailaba feliz, no le importaba que me cerraran. EI seguía con lo suyo: bailar, bailar, seducir chicas. Recorría ebrio la barra haciendo movimientos tibios, casi sin energía, como si no tuviese rostro.
Aunque no lo demostrara su sangre celta porteña, mi chico preferido de Flores me lloraba casi sin demostrarlo.





SUEÑO 47

Corro por el cementerio de "La Chacarita", por un subsuelo donde están los nichos. Me veo chico, de doce años. Una celdilla me llama la atención y me detengo frente a ella en el sector más alto.
Como en una especie de toma con zoom la tapa de mármol con inscripciones en bronce se me acerca más y más. Leo: Don Tomás, 1904-1957. Me acerco hacia la pared y en ese preciso momento cae la tapa de nicho y cae el cajón. Me corro para que no me aplaste. Se destroza el féretro y se esparcen los huesos y la calavera de mi padre. Grito y me tomo la cara lleno de vergüenza, sin miedo. Y en mi cabeza suena un slogan: no pudiste amarlo. “No te pude querer, no me dejaste quererte papá. El miedo que te tuve nos separó, ahora te vengas. Cuando moriste me sentí liberado. No derramé lágrimas. Viejo ya no me persigas más. Pagué tu desamparo y tu muerte olvidada. Acá, en esta hora crepuscular, termina la persecución.”









OPUS 300

Escúchame música: qué vas a hacer cuando yo ya no esté junto a vos dándote albergue? Dándome el motivo de mi vida. Quién si no vos me dará el aliento por los diamantes de mis púas excitadas. Dónde voy a hallar otra razón más sublime que la tuya?
Escúchame música, que ya poco tiempo nos queda. Me van a desconectar, lo sé desde ayer. Oí que iban a desarmar todo. Me abandonan y me depositan en un lugar solitario, sin gente, sin rostros enardecidos , sin jóvenes. Ya no podremos ser amigos, no velaré tu armonía, que embellece la pobreza de los hombres. Ya no te guardaré en mi corazón casetero. No vagarás loca por entre mi espíritu de cintas magnéticas. Tampoco mis arterias de cobre guiarán tus impulsos, tus cosquillas que tanto me divierten y emocionan.
Cómo voy a vivir sin el suave y penetrante sonido de los violines?, ellos me adormecían junto a los bailadiscos. Y las voces, qué haré sin ellas? Aquellas suaves como brisa de estío. Escúchame música: no voy a poder vivir sin esos cantos, qué voy a hacer sin la de Mathis, sin la de la Roos, sin la de Bárbara? Que suavizaban mi ira rockera.
Acaso te importo algo?, no te desespera el perder a tu intérprete aunque ahora yo sé que tenés miles. Pero yo amo demasiado a tus hijos. Quien mejor que yo vociferaba lleno de rabia a las voces guitarreras de Suzi Cuatro y Titanic, y Dave Mc. Clean y Los Rollings y a Piazzolla, para recibir y verter la poesía Beetleriana. Luego arrebatar la inocencia noctívaga con el agreste cantri, y hacerlos volar con la melancolía de aquél pajarito de Lito y volver con Paul y brincar con Vinicius para carnaval.
Yo interpreté siempre el dolor y la alegría, la bronca y la desidia de todos ellos, aunque no conociese sus idiomas. Abarqué New York, Boston, Londres, Miami, Roma. Todo ello convergía sobre mí y yo lo devolvía hecho amor de sonidos y odio de ruidos. Se los regalaba todo a ellos: mis bailadiscos. A esas sombras y rostros abrazándose en la oscuridad cómplice. También intuía el odio inmerso en las siluetas amantes. Pequeños espíritus de barro a quienes amé.
Escúchame música: qué vamos a hacer cuando no nos tengamos, cuando nuestro común universo de sonidos esté silenciado, cuando mi memoria magnética no me transmita nada? Y entonces un ejército de enanitos avancen sobre mi “pentagrama de cables multicolores” y jugueteando tironeen de ellos para silenciar mi boca. Y yo huído entre negras y corcheas, fusas y semifusas pegue alaridos que serán chisporroteos de electricidad y mi alma fuera de velocidad se vaya desangrando. Mi fin será una agonía musicalizada.
Prestá atención “Música”: qué vas a hacer cuando yo no exista?

HOSPITAL CHURRUCA / Morgue / DANZA MACABRA

"Me vestí de mujer para vos, bien puta, como te gustaba. Te gusta, porque para mí no has muerto. El taxista que me trae se parece a vos y va entrando por el portón y recorremos el jardín de flores y cemento. Al fondo una mujer poli hace algunas señas, yo pago y me bajo ya. El taxista no me sacaba la mirada, debo estar linda. Tengo puesto una mini-mini negra, zapatos agujas de diez, medias negras y portaligas, camisa de seda oscura y peluca caoba. Me miro en un espejo y me veo hermosa. Camino y todos los canas me miran, me relojean. Yo voy transpiradita, caliente para vos. Me paran, les digo que soy tu novia, me informan poniendo cara de circunstancia, que viniste muy malherido, que luchaste por sobrevivir, pero que habías fallecido. Yo no les creí y les pedí que me llevasen donde estabas. Me informan que estás un poco desfigurado. Me acompaña un cabo/ llegamos, sacan la camilla bandeja y hace mucho frío. Te veo: hijos de puta, qué te hicieron!, le digo al cabo que me deje sola. Mírame me vestí de mujer para vos mi amor. Jorge de mi vida. Pero quién te hizo tanto mal, por qué?, tu boca, ésa que me besaba como un terciopelo, qué le hicieron?, y tus ojos negros, bestias, quién te los lastimó!, dónde están tus ojos! Te acordás cuando llegabas a mi departamento, tenías esa alegría de pibe triste al que le regalan un helado y tus manos tan suaves, qué duros que tenés los dedos, a tu nariz Sanmartiniana no la tocaron, te quedó intacta. Jorge, te acordás cuando te decía que dejaras la policía, mírame, estoy desquiciada. Jorge, descuidaste nuestro amor, lo pusiste en peligro y te pusiste en riesgo, total para qué?, por unos zurdos de mierda, que al final te la dieron. Se acabó nuestro amor, así nomás, para qué los perseguías, que te iban a dar una medalla, acaso? Ay me muero, me muero, que voy a hacer sin vos? Y vas a pensar que estoy loca pero quiero hacer el amor con vos, por última vez, sí, cogeme con tus manos, con esos dedos duros y fuertes que ahora tenés, me subo la pollera y me metes tu pene-dedo largo bien adentro de mi ano. Mi amor, mi gran amor, así por siempre, por siempre…
Cuándo amo, cuando puedo querer y que vos me quieras, te morís. Policías de mierda!, ustedes me lo mataron hijos de puta!
El rigoris mortis estaba avanzando. Besó y lloró sobre su frente amarmolada. Dos mujeres policías, la sacaron a empujones".





EL SUEÑO DE VALENTINO

Sueño 1 / Adaggio de las 24 hs.

Valentino escucha el Adaggio de la 5ta. de Mahler. Se le entremezclan música cabaretera y de streap. Las prostitutas se desnudan ante un cura que es Malher y toman la comunión. El cura es dueño de un cabaret. En la pista las chicas bailan. Valentino corre a la pista, es joven. El cura le abre la bragueta y le succiona el pene. Pero al mirarlo ve que es un policía que se ríe y que lo avergüenza, Valentino le eyacula en la cara. Huye pero ve que el cura dueño del cabaret es ahora un amigo jugador de carreras de su tío, y ahora Valentino está en Rosario. Huye, huye.

Sueño 2 / Moderato Cantabile

Corre por boulevard Oroño, es verano y está feliz. Dobla en la esquina de Pellegrini y Corrientes, café "El Zaigo", todos juegan billar, todos jóvenes como cuando era chico. Un olor a glicinas lo atrapa, corre hacia la casa de sus padres, pero sólo hay un baldío con viejos camiones. Huye. . .

Sueño 3 / Caza del zorro

Sale de su bulín en la calle Charcas 1400 y recorre el oscuro pasillo, abre puertas interminables, Ilega a la calle. Noche. Deseos irrefrenables.
Ahora está recorriendo la Avenida Corrientes, escucha jazz en "Tenolius" le da swing, se siente ganador, es joven, mira como su rebaño desfila junto a él, sus pendejos putitos, las sienes le transpiran, Pasa frente a él Miguelito, el joven que le gusta ser modelo, éste no lo reconoce. Valentino lo persigue, pone sus dos manos sobre el hombro y lo abraza, pero comprueba que no es aquel muchacho rosarino, su primer amor. Ahora sigue por Lavalle, se ve como cuando era niño y las casas de disco pasan tangos, tangos que odia. Los tangos del papá y del tío, dobla por esmeralda, al llegar a la boca del subte aparecen los sensores de sobretodos y lentes oscuros.
Lo persiguen hasta llegar a los andenes de retiro, ahora el hall de la estación y los baños. Lo acorralan entre espectros, orín, masturbaciones y succiones de mingitorios. Un sensor saca un revólver y le dispara en la panza, el otro le saca el pene y se lo lame, el sensor tiene la boca congelada, la bala le entra lentamente por el vientre y le sale por el ano. Es feliz porque ve que no muere.
Ahora jadea como una bestia escapando, se siente un bestia perseguida y transita oscuras calles. De pronto esas arterias ahora son hermosas y llenas de olores a glicinas, todo es azul de felicidad, hace un esfuerzo entrañable y logra zafarse del estado bestial. Vuelve a una calle rosarina-^ escucha "Beguin the Beguin", su hermana lo canta sentada en un banco de la plaza López, después le entona "Mame", ya alejándose y le muestra un cuadro del ángel de la guarda. Ahora se encuentra en el Parque Independencia y siete ángeles endemoniados le dan presa, y castigan sin piedad sobre su cuerpo desnudo, tienen a las negras manos de cera y rostros de nácar. A lo lejos aparece la figura de Lucille Ball cantándole "Mame", los ángeles huyen.
Sigue su ruta de castigo, se agazapa con miedo, quiere transfigurarse para dejar su oculto infierno, él quiere ser un ángel. Un raro crepúsculo lo recibe rojo, tiene dobles deseos, dobles anhelos, contradicciones, dualidades imcomprensibles, los deseos lo controlan. Anhela glicinas de felicidad.



Sueño 4 / Final Molto Vivace

Se ve muerto. Titubea caminando por una calle que no reconoce, calles sin números, ve que todos corren tras un azul espejismo. Están desnudos menos él, camina por una ruta intuitiva, no tiene sensaciones, recuerda con sabor insípido la baba de un mal que lo hacía feliz. Recuerda días de gozo, brinca, nota que puede desprenderse del suelo, percibe que ya sus sensores no lo atraparán jamás, se ve siente sutil, ve todo desde arriba, ve palles donde el suicidio siembra jardines, se siente amado y camina y come rosas incoloras sin gusto, presiente el fin de su sueño, su inconsciente puja por la realidad. La realidad le conversa antes de despertar, le recuerda aquel poema que escribió alguna vez en Plaza Francia:
"Hubo un tiempo que osaba devorar rosas de tibio mirar y alegre degollaba sueños. Cuando mi amoral sangre vertía sobre espíritus caprichosos y alzaba mi copa de vino gozando frente a la jauría humana. Cuando vecino mi rojo crepúsculo, recostado en la fresca hierba, mi piel sedienta le decía al sol: dame sueños imposibles para pervertir con mi oculta verdad. Oh! Dios de lo incierto, yo bestia era feliz de desperdigar mi alma. Prender mis colmillos en latentes cuerpos siendo inculpado de castigos incesantes sobre los que como yo, somos distintos. Inmundos seres agazapados que torturan en pos de una única verdad: el placer. Habiendo tantas verdades y bellezas insospechadas en su propio abismo de incomprensión.
Ahora regiré mis días como mi espíritu me lo requiera. Mi tacto ha de ser de pétalos. Será de ocasos y no de albas relucientes. Y hasta mi fin incierto llevaré la aventura de extirpar mi extraña vida hasta el fin. De ser y no ser. Yo Ángel y Bestia.


PATRIA 1978 (ANACRUSIS)

Yo quiero que existas patria
Amando a tu ciudad yo te creo nuevamente
Para mí muy dentro mío
Tan apocada, tan rematada
Yo quiero que existas Patria
Tan fusilada, tan borrada
Yo te invento de nuevo
Y como nueva
Con todos tus héroes intactos
Uno por uno los acomodo en mi mente
Yo te acuno Patria
Amando a tu Buenos Aires
Que es la Patria también
Tu hija problematizada
Yo quiero que vivas Patria
No solo en mi corazón
Sino en tu pueblo olvidado





RONDO PARA SOCIEDAD ANONIMA ARGENTINA

Hay sociedades oscuras y sociedades transparentes. La Sociedad Argentina es por lo general oscura. Condena y persigue a la transparencia.
Hay demasiados seres oscuros, hipócritas que persiguen a los seres de luz y los exterminan. Por eso la Argentina nunca termina de encender todas sus luces.
Los seres oscuros dominan y administran la Luz.
Sólo rayitos de sol, para los sedientos de la Verdad.




DESCONECTANDO A BOLICHE (SEMITONO)
Mi triste corazón babea a popa,
Mi corazón lleno de tabaco
ARTHUR RIMBAUD

Tengo que enfrentarme a la destrucción de un sueño pasado. Convivir con los fantasmas del ayer. Tengo una soga pentagramada llevándome. Para realizarlo necesito morir y resucitar. Darle alojamiento a la locura, ella me dictará los hechos del pasado. Tengo una sinfonía de miedos adheridos a mi pecho, y una inmensa aglomeración de fantasías.
A qué obedece mi delirio de lumens y sonidos? Por qué yo asociado a los fantasmas de mi pasado? Por qué la música reivindicándome tema a tema? Tengo que desenterrar lo penoso de mi vida. Porque siempre estoy regresando. Por qué lo sombrío de Boliche? Por qué el danzar de siluetas entre rincones? Por qué “Papá” tuve que construirte este monumento. Esta región arquetipo de tu alma. Por qué viejo, tanto dolor pero a la vez felicidad?
Desde mis doce años en que te perdí, te buscaba en cada hombre que se me arrimó acopiando miradas de protección. Me violaste de olvido “Papá”. Y todavía no me pude reconstruir del todo. Tu súbito cáncer fue para mí como un gancho de izquierda al mentón de aquel pibe Rosarino. Desde entonces busco tus coordenadas. Hasta que sin darme cuenta construí esto, tu guarida con mucho sabor a vos, con tu esencia o por lo menos con la que yo recuerdo.
Entonces aquella violación me dictó el mandato de reconstruirte como pude para mí, para tenerte entre mis brazos inmersos en las turbas peleadoras. En cada flaco pesado que llegaba, en cada violento, en cada puta que me hablaba al oído estabas vos y estaba yo. Mejor dicho te construí un rincón para tu fantasma, donde vos recorrieras promocionando la violencia, el manejo de putanguerías y la presencia del facho requisándome, vos lo dirigías y yo te miraba lleno de miedo y agresión a la vez. Entonces feliz amaba tu rondar organizando rebeliones.
No todo es tan terrible y pude balancear ese increíble mundo, colocando otro fantasma que fue mamá con su piano siguiéndote, calmándote, acallando a esa fiera que tenías dentro.
Mamé violencia y música. Me recuerdo llorando en el inmenso patio, pero la magia nacía y los sones me consolaban como nodriza de afectos.
Tengo que enfrentarme a la destrucción de una parte de mí.
El recuerdo es duro, la emoción me deshace.
Tengo que desconectarte viejo, desarmarte mamá.
Tengo que desconectarte "Boliche".


PARA CUANDO ME FALTES (ADAGIO)

Oh! mi Abshram musical
Mi templo de sonidos de colores
Mi Ki dándome pasión-energía
Mi Baba el más amado por todos
Cuando me faltes, cuando no te tengamos más ¿Qué haremos?
Solo ultimar fantasías los sábados por la noche?
Cenaremos con la soledad invitándola después que te hayas ido?
Oh! mi Abshram me convertiré en un preludio para melancólicos
Nunca más en un allegro con fuoco
Fugados con Fernando pentagraremos la vida a silbidos por Flores, por Rivadavia y Pedernera, por Artigas y la cortada detrás de la estación entre putas y cabecitas en pedo como expertos musicómanos
Silabeando tu nombre diremos: Bo-li-che. Bo-li-che entre fría cerveza y muzzarella hasta que seas nuevamente.





BAKSTAGE
1992 (SOLFA)

Siento que estas narraciones cuentan cosas, relatos de mis miedos, paranoias, persecuciones, situaciones de terror, cuando ese elefante de sonidos y luces hacía de las suyas porque tenía vida propia, y la gente se desplazaba chocando y golpeándose. Cuando era invadido por matoncitos marcados por la poli que intentaban adueñarse del local, o por lo menos de ciertas zonas y ciertas mujeres…
……………………….

Si yo digo que Boliche es una novela bastarda, es porque su realidad, en lo que yo fundamento su ficción, me enloqueció por épocas. Me regaló dinero fácil, me humilló frente al poder de la yuta, me empobreció el fascismo de sus bailadiscos. Así viví siempre en vilo. Siempre saludando a la muerte que venía a divertirse. Ella me besaba en la boca. Me atolondraba la calentura de jugar con ella. (Sentir el ruido del percutor golpeando en falso sin bala en recámara de una browni entre mis piernas muy cerca de mis testículos. Sentía un extraño goce…)

1996
…………………..

Para crear un personaje hacen falta varios individuos, descarnarlos para luego zurcir pacientemente su piel de ideologías.


2001

“El soñador vive para la eternidad”

PAVANA PARA UN SUEÑO / Diciembre de 1983

Libertango Piazzolla. Visión satelital. Noche, puja de sonidos. Hurra! Alice Cooper noche. Oscuridad profunda sin dimensión. Allá abajo luz ciudad con forma de pata de ganso. Crece junto al río casi rojo por la hora. Casi negro. Río de arcilla sudestada paralelo a metrópoli encendida por faroles de mercurio. General Paz. Riachuelo reclamando salida al mar. Río y ciudad lazo ancestral. Acercamiento al ciudadano. Avenidas encendidas, calles, ómnibus taxis, colectivos. Tránsito noctívago. Subterráneos. Vida underground. Abajo ahogo. Sueño subterráneo. Subcutánea tierra. "Buenos Aires Astor, hora cero".

...El hombre desnudo flota por entre molinetes de subterráneos y escaleras mecánicas. Siente ahogarse mientras se desplaza por los túneles que unen las distintas estaciones en un raro fluctuar. El tamaño de su pesadilla es estrecho, y él va penetrando como una mano en un guante envaselinado. Ve las aberturas de los túneles que suben y que bajan y quiere escapar, ellas son como pequeñas ventanas, en donde sólo puede meter el brazo y el torso, de a poco, por las cuales es expelido hacia otro túnel más angosto. Busca desesperadamente la salida. Puja con todo su cuerpo mientras desciende por la escalera mecánica. Está solo. Ahora sube nadando por otra escalera, bracea exasperado cabeza abajo en su inmersión vaginal que lo oprime y a la vez expulsa. Puja... y al mismo tiempo los túneles pujan con él. Bracea por el anden amniótico hasta rozar con la piel el kiosco de diarios y allí ve su luz. Ve la salida, o lo que supone una salida y bucea... Bucea hacia la luz...

Alberto despertó ahogándose. La aorta en un compás arrítmico le marcaba el estado sanguíneo de su sueño espantoso. De un salto y dos trancos llegó a la ventana en busca de aire. Su mujer dormida balbuceó algo que no entendía. Aferrado al marco de la ventana fue calmando su respiración. Ahora distingue los edificios que lindan con el suyo. Flores amanecía caldeado, la órbita de sus ojos recibe el panorama cementero gris, como él mismo se había encargado de denominar al barrio. Va hacia la cocina y se hace un café. Repuesto de su sueño, trata de memorizarlo en el consciente. Tiene obsesión por esas imágenes que se le repiten pero no le encuentra sentido. Entonces busca su libreta de sueños y toma nota sobre los mensajes del mismo. Si era de color o blanco y negro, o todo en un mismo color. Si era gris o marrón. Si al ahogarse había sentido miedo. Si su consciente, como en otros sueños, lo rescataba de su subconsciente haciéndolo despertar rápidamente. Cerró la libretita y se quedó pensativo mirando por la ventana: ve al portero de su edificio lavar la vereda mientras tose "el faso a Pedro lo está matando" piensa, a mí también, pero de algo hay que morir". Mira, ve a la dama del perrito, la vieja loca que come y duerme con su perro salchicha. La misma que le da de comer en la boca y lo mima cuando lo cura de alguna enfermedad. Le habla y lo besa en el hocico: "quisiera haber nacido perra para haberlo parido yo, a éste, mi hijo. El día que se muera el pobrecito me tiro del balcón, porque nadie me quiere como él, no ves Alberto. Miralo, si camina como yo, si me paro se para, si me río mueve la cola. Si estoy triste aúlla el pobre, y cuando cobro la jubilación y me puedo comprar un pollo lo comemos juntos, levanta los labios y parece reírse. Porque este perro se ríe sabés?"..

De pronto siente el ruido de un camión que avanza por Bogotá hacia Gavilán, un camión cargado de obreros de la construcción, algunos en cuero, otros con un casco amarillo de protección, se ríen. Tienen calor a pesar de la hora. Llevan picos, palas, baldes y carretillas. Alberto recibe de su esófago el llamado al vómito. Se le junta la saliva entre la lengua, los dientes y la encía. Se contiene y no mira más. Como flashes en colores su mente comienza a recibir a la calle Bonorino. Ahora es Rivadavia y es Azteca el café para tragos. La de los gallegos que no se lo bancaban y hablaban mal de él y de su boliche, todas las noches cuando los flacos paraban ahí en la vereda. A Boliche, ese que hoy la piqueta destruirá. No la piqueta que vió pasar por la calle Bogotá, sino otra. Una empresa encargada de destruir sueños de otros. Alberto se viste rápidamente, piensa, se peina y siente que va a vomitar a vomitar nuevamente. Mira el inodoro, piensa que todo es mierda. Todos los sueños un día serán mierda. Como la que él hacía todos los días. Mierda hoy, lo que uno construye en otro tiempo con ilusión, mierda los proyectos de uno para otros. Mierda el sueño de uno para la mano destructora de otro. Mierda es el tiempo encargado de hacernos envejecer el sueño que un día fue niño lleno de fantasías. Mierda la vida que es la encargada de recopilar y archivar todos los sueños después de cachetearnos y decirnos: "estúpidos, yo soy la realidad, no los sueños. El hombre crea sueños para no vivir plenamente. Para huir y por mi culpa se convierten algunas veces en delirios..."
Alberto baja por la escalera. No saluda a un vecino, no saluda a Pedro, el portero, que sigue tosiendo y tampoco a la mujer del perrito. Alberto está chupado por un nuevo sueño. Dobla por Gavilán, llega a la barrera y de un taxi sale una música frenética, piensa: "Terreno alto, Stevie Wonder, qué raro de ese tema se habían olvidado ya". Y cruza las vías del ferrocarril Sarmiento y transita Yerbal y se dice: "que genio el ciego, cómo canta, siempre actual con sus sueños musicales, siempre en onda".
Alberto camina por Gavilán, por la vereda de Cervantes, y cruza a la de enfrente, a la del bar. Y el bar está semivacío, entonces entra y se acomoda en la ventana que mira a Carabobo. Un mozo avanza hacia él con cara de sueño y pide algo por pedir. Siente nuevamente la saliva fría entre su lengua y las encías. Siente el llamado del esófago y la señal del corazón que cimbra, que lo prepara. Alberto todavía no levantó la vista por la ventana, mira la vereda del bar recién lavada no se anima a estirarla hasta la vereda de enfrente donde está su boliche, donde el pelotón de la muerte matará su sueño poco a poco. Donde estrepitosamente su sueño de ayer caerá en escombros cargados en camiones sus restos mortales. Ahí otro arquitecto proyectará su sueño con edificios y locales comerciales. Al que acudirán soñadores, inquilinos, propietarios. Locatarios proyectando sus ideales en comercios increíbles. Con ropa deseable que haga "volar" a la gente que pase y mire.
Alberto revuelve el cortado y decide levantar la vista hacia el mausoleo negro, ese mamotreto de cemento y chapa abandonado que fue su boliche. A esa esquina donde está la sedería en la ochava, y el local de la vieja que vendía corpiños, bombachas, medibachas, portaligas sofisticados, sin tenerlos a la vista, ofreciéndoselos a las mujeres adentro del local con especial cara libidinosa. Piensa: “ la vieja de las tangas, la vieja esa estaba muerta, y como muerta vendía las pilchas interiores a las minas de Flores. Galería Lorena, la famosa, la de los caqueros de la década del sesenta, la única en su momento, con estilo de onda, en la que Sandro filmó la escena de una película. La de la glorieta y los jardines colgantes y las sombrillas al sol de la juventud que sueña. La de los murales griegos en sus escaleras de entrada y la ansiedad de mis veinte años por ganarme a Silvia, la judía intelectual y puteadora. La confitería en la que con mi amigo Nicolás proyectamos irnos a Brasil. Fuimos dos soñando, esa noche de cafés calientes y fantasías invernadas. Jamás fuimos a Brasil. Película abortada”.

El reloj del bar exhibe las siete y el mozo comenta algo con el dueño, mientras miran por la ventana. La misma en la que Alberto está sentado. El rectángulo que mira a Carabobo, que lo acusa y sentencia, y como en un film muestra que estacionan sobre Bonorino dos camiones. El Ford sobre su caja carga obreros que saltan sobre la vereda, y el Dodge un arsenal de herramientas para demoler. Desde su cabina un señor dirige el trabajo, el capataz imparte órdenes. Entonces, los trabajadores, como soldados comienzan a flanquear el edificio negro. Por Bonorino entran algunos y otros por Rivadavia. Suman veinte los batalladores que enfrentarán al mausoleo, Galería y confitería Lorena en un tiempo pasado, hoy despojos de la confitería bailable clase “C”, Boliche, en un tiempo no tan pasado, Julio de 1974. La construyó Alberto y su hermano Fernando. Alberto traga saliva, ve que los obreros están ya sobre el tanque de agua y otros arriba de los techos que lindan con la sedería y las chapas bien cuidadas de Azteca, su competidor vecino. Toman posiciones agresivas y esgrimen sus armas demoledoras: picos y mazas. Comienza el ataque, Alberto piensa: “El primer mazazo arrancó parte de la pared del tanque que mira a Rivadavia, la que revocó el uruguayo curda y la dejó ondulante.

“Che Alberto, cuándo dejaremos de ser ratas? Y tener guita, flaco. Qué bueno, hablando de guita, se llevó el Fitito Guillermo? Te dio toda la guita junta...?

Alberto revuelve su tercer café, parece hablar con alguien pausadamente. El mozo y el dueño lo observan.

“Bueno Fernando, acá están las cuentas finales, con la venta del kiosco y del Fiat, escuchá bien. Ahora con los dólares que nos manda Debora y el crédito del Banco Provincia, tenemos que terminar todo lo que falta.

“Escuchá... ya llevamos gastado trece millones de morlacos, papito: si no camina esto me suicido, che Fernando, si este cheboli camina y después ponemos otro y después otro, dejás la empresa?... No sé, creo que sí, estoy podrido de llevar la valija que pesa ochenta kilos por lo menos, harto de ser mecánico de computadoras. De bajarme los lienzos frente a un gerente, de usar este radio-llamado hasta cuando voy a cagar. Porque lo tengo que dejar enchufado sobre la mesa de luz cargando la batería y con la alarma- llamada abierta. Y por más que quiera olvidarme de él, está ahí con su parlantito hijo de puta que me puede llamar y en cualquier momento tengo que ir a atender un cliente, a la hora que sea. Porque para ganar mas guita estoy todo el día a disposición de la empresa, full-time, y full-time es mi cara, son mis manos, mi saludo. Buen día señor Garnacha, como está usted?, que falla tiene la máquina?, y él me dirá lo que todos me dicen: “Fernando, estoy enloquecido, tengo que liquidar los sueldos y la máquina y el personal parado”. Y más en confianza se me acercará al oído y me dirá: che Fer, solucioname rápido la falla... Y yo como siempre, con mi cara de pelotudo le diré: “tranquilo Garnacha en un periquete se lo soluciono... Y mierda: que voy a solucionar; me vuelvo puto buscando la falla y pasan las horas y me fumo todo y llamo a la empresa y pido ayuda y viene el flaco Tomarelli. Los dos nos fumamos todo y nos engrasamos y carajeamos gastando todo el glosario de maldiciones para la computadora. Máquina conchuda, que como gran zorra tecnológica decide hacer huelga y nos mira sobradora desde su hábitat de aire acondicionado y nos dice: “No, no quiero, basta de cálculo y cómputo, de presuponer y cargar, basta de liquidar y saldar, de estoquear y de arquear y balancear. Basta de superávit y déficit. Y entonces pasan las horas y nos miramos con el flaco Vinelli y me nace y nos nace la soberana puteada, hermosa, sonora, única: Recontraresupermalparidaputísima. Y el flaco la patea y yo le tiro cross de derecha e izquierda, y como ya a esas horas estamos solos (bah... con los negros que limpian que nos miran con cara de lauchas asustadas) y yo le digo a uno de ellos: “Jefe, venga...dele una patada a la máquina acá, y el negro que no entiende nada pero le gusta el fiesteo, le encaja una patada con sabor a bronca villera y la muy puta arranca. La hija de mala madre selecciona datos como recién estrenada. Sí, la muy guacha me mira desde sus discos y carreteles girando y parece reír, miro el reloj y son las tres de la mañana... Entendés, Alberto?... Por eso me quiero rajar de la empresa, me quiero borrar y ser yo, la empresa de mí mismo, yo, primero y con guita para pasar al frente, hermano. Pasar al frente”...

Alberto se levanta de la mesa del bar y va al baño. En ese instante se desmoronan los techos de lo que fuera el guardarropa de su discoteca. Del otro lado de Rivadavia los albañiles hacen equilibrio sobre las paredes este, oeste, norte y sur. El sol viola la penumbra y aparecen murales en las paredes sobre la base del negro. Resaltan los dibujos; manos, piernas, torsos en actitud de súplica. Son trazos de esmalte sintético de colores primarios, que encierran en sí mismos, en el objetivo de sus diseños, algo: tortura. Y el sol profana. Los obreros se secan el sudor y luego picotean de arriba abajo los ladrillos que caen sobre el piso, formando una nube de polvo que parece tiniebla.
Y los torsos, manos y piernas entremezclados formando súplicas, son ahora como títeres de masoquismo, ajándose y partiéndose a medida que el pico del sueño de algún arquitecto se va instalando, destruyendo, tomando cuerpo en el lugar.
Alberto sale del baño con expresión de asco. De haber contestado el llamado de su esófago siente paz. Se sienta, saca una libreta y una birome. La ventana le exhibe como por un aparato de televisión los funerales de lo que fue su sueño-trabajado en aquel mayo de 1974.
Con intervalos de jocosidad obrera, las paredes del guardarropas con sus súplicas y torturas y sus matices primarios hondamente sufridos, son polvo que se carga en camiones. Y aquellos sueños pincelados, hechos con rodillos de gomaespuma que encerraron tantos proyectos, existen sólo en chispazos de recuerdos que Alberto trata de retener.

“Pasado... pasado...” se dijo mientras abría su libretita de versos. Aquel pequeño mundo de palabras, su columna vertebral, su delirio, su pan de cada noche de pesadillas en busca de sí mismo. Escribió: “Ya no te guardaré, se fundió mi ilusión en la creación de otro, ya no te guardaré Boliche mío, baúl de sueños sonoros, con el cual me alimentaba en cada amancer. Boliche, discoteca amiga, vientre materno-musical, monumento al son de mi soledad. A medida que te destruyen oigo tu respirar de anciano espíritu que se esfuma en el aire de Flores. Tuviste alma, sólo yo lo descubrí entre el tufo marigua y los alientos descarriados. Yo oí tu respirar inquieto de protones en busca de mí, yo saciaba tu sed de joven humanidad. A medida que crecía entre tus vísceras transistorizadas me seducías, me excitabas con tu delirio de lúmenes buscando las sombras y las siluetas fantásticas de tus bailadiscos. Seductor, me perseguías, eyaculando sobre mi borrosa imagen tu esperma de luz, y me embarazabas, Oh! Sí:, quedaba preñado de noche y misterio. Ah!... tus sombras internas... cuanto me nutrían. Sabés? han pasado algunos años desde que cerré por última vez tu reja, abandonándote a todo. Y hoy presencio el entierro de tu espíritu, y me pregunto que nos unía entrañablemente, y me pregunto, por qué me perseguías con todo lo humanamente sombrío.
Cerró su libretita, pagó y se fue. La imagen de la discoteca se desmoronaba. Bonorino y Rivadavia eran testigos. Testigos eran algunos pájaros que aleteaban espantados al tronar de los escombros. Testigos eran los jubilados que desde la puerta del Banco comentaban el hecho. Testigo era el sol caldeando los cuerpos de los albañiles que ya dejaban de picar para ir a comer. Testigo era el viento que devoraba la polvareda.Testigo era la figura de Alberto desdibujándose entre la gente, caminando hacia la plaza Flores en busca de sosiego, al amparo del recuerdo, que volcaría en íntimos versos a partir de ahora.
Y de pronto la noche vino, pero los pájaros no cantaron, se reagruparon todos desde Boyacá a Nazca. Y los murciélagos fueron los primeros en llegar a las exequias.
Los gorriones abandonando sus nidos, rodearon el edificio casi totalmente destruido y las torcazas hicieron vuelos rasantes por entre los locales derruidos. Una rara luna tiñó de palidez la estancia de pájaros que ahora aleteaban.
Y desde los sótanos de la Galería Lorena las voces emanaron: Beatles, Carly Simons; Diana Ross; Pink Floyd; Grand Funk; James Brown; Steve Wonder; Deep Purple; Jimi Hendric; Alvin Lee; Alice Cooper; Bob Dilan... comenzaron a hacer de las suyas. Sólo los pájaros y los murciélagos los escucharon...
Pero el alma, las almas, pero el ánima, las ánimas. El soplo de un dios y todos los soplos de dioses musicales allí añejados por el olvido, salieron desde los escombros y cenizas transmigrando a otras nóveles gargantas y guitarras. Entonces sucedió que todos los pájaros volaron al más profundo abismo azul y un conjuro de sones y voces corroídas alarmó el espacio. Desde los sótanos de la galería fluyó la alquimia oculta. Fluyó un fanatismo rockero de violas porreadas: Saltarín Jack Flash que, autodeslumbrándose comenzó a fluir y a volar buscando a Orfeo.







FINAL SOSTENIDO





GRACIAS

Gracias a mi “Naranja Mecánica” discoteca de Rivadavia y Bonorino. Cofradía del afecto.
Teatrito de barrio, de marionetas donde Boliche se divertía y jugábamos todos.
A vos este libro. A sus personajes reales, que hicieron a mi sudor e inspiración. Gracias a todos esos seres nocturnos que aún sigo queriendo. Gracias.





SOAB











A TRES MUJERES, Aída, Eva, y Syria Poletti

Por trabajarme el sueño